Y un lunes festivo el Chato Velásquez decidió morirse. El mismo árbitro colombiano que se volvió famoso tras expulsar a Pelé en aquel juego tan esperado entre Millonarios y Santos del Brasil en El Campín. Era un partido amistoso que, casi se daña, por la decisión del Chato. El juego se paró, le pidieron al Chato que dejara a Pelé en el terreno de juego puesto que el público, que llenó las gradas, fue a ver a O Rei. O Rei o no Rei, el que terminó riendo por la petición fue Velásquez que, incluso, le dijo a los dirigentes que si Pelé volvía el que se iba era él. Y así fue. El Chato guardó su pito y se machó y el árbitro chileno Mario Canessa, que estaba de paisano viendo el juego, continuó la dirección del partido con camisa de calle remangada y corbata. La Radio Bemba funcionó con la anécdota y el Chato se volvió famoso en el mundo entero cuando los creadores de la Internet y Google ni siquiera habían nacido.

 

Conocí muy bien al Chato. Bajito, boquisucio, gallito de pelea, pero buen árbitro. Se ufanaba de haber sido boxeador, de haber noqueado a todo el mundo y de haber sido campeón nacional. El Chato se paseó por todas las canchas nuestras convertido en el árbitro excepcional y polémico que lo hizo famoso y recordado.

 

Cuando comenzaba en el periodismo, y él ya era el reconocido pito del fútbol colombiano, hice buenas migas con él a fuerza de vernos en el camerino de los árbitros. Es que venía mucho a Barranquilla. Él y  Canessa dirigían con frecuencia los partidos del Junior en el Romelio Martínez.

 

Recuerdo la pelea eterna con el Cura Pérez (Jorge creo que se llamaba) un sacerdote cucuteño hincha a morir del Junior. El cura iba a todos los partidos del equipo amado. Regordete, sotana blanca y gorra de “Rolando La Serie” del mismo color. El Chato me decía que le tenía cuidado porque el cura llevaba un revólver debajo de la sotana. En un partido ante Millonarios, si mal no estoy, el cura entró a la cancha y retó a puños al Chato. Se armó la tremolina. La Policía solo pudo sacar al Chato caída la noche y disfrazado de agente del orden porque el Cura le echó a la gente encima.

 

Al Chato lo hice muy amigo de Eduardito Vives, el Gerente de Croydon de ese entonces, que lo proveía de uniformes y zapatos. Vives me pedía que lo llevara para regodearse con el show de Velásquez contando cuentos e historias. Mismas que sirvieron para una noche, con aguardientico incluido en el aeropuerto de Pereira, al lado del Topo Zuluaga mientras llegaba el avión retrasado de Bogotá. Esa noche el Chato y el Topo sacaron su artillería de “plebedades” peso pesado para el beneplácito de mi compadre Edgar Perea, de Evaristo Jiménez y yo y todos cuando estamos a esa hora esperando viajar.

 

Una vez me tocó llevarlo al Boliche. Había comprado un Volkswagen Escarabajo destartalado y el vendedor le garantizó que en Barranquilla encontraría todo lo necesario para armarlo. Conseguimos cosas aquí y allá hasta que un empresario local le obsequió todo lo que necesitaba puesto que había estrellado uno recientemente. Aún recuerdo su cara de felicidad.

 

Después de su retiro, la vida nos llevó donde nos tenía que llevar. Dejé de verlo. Solo volví a hablar con él una sola vez por teléfono. Era el mismo Chato. El amigo alegre, desbrochado, boquisucio, altanero y gritón. Pero gran hombre.

 

Se fue el Chato. Un ser humano al que valió la pena haber conocido…

 

Estadísticas
Guillermo CHATO Velásquez
Partidos pitados 776

 

Debutó el 14 de julio,1957
Partido Pereira 1 x Boca Juniors de Cali 1

 

Último partido
Diciembre 19, 1982
Millonarios 3 x Nacional 2

 

Datos Carlos Forero


 
Toloza

Le debía una columna a Edison Toloza. El mismo que llegó de Millonarios al Junior cuando anotó 20 goles en la Liga  por primera y única vez en su vida de jugador de fútbol profesional, que se lesionó en aquella final con Nacional en Medellín (2014) cuando Junior ganaba 1x0 y nos hizo bastante falta de allí en más, el que no llegó a tiempo a una pretemporada porque la chalupa no pasó por su pueblo durante ocho días, el que volvió de la China con más pena que fútbol, el que fue perdiendo el rumbo de su comportamiento profesional por la noche y la rumba, el que se veía más en las redes sociales que en las canchas y al mismo que alguna vez pregunté, junto a su compañero de andanzas Carachito Domínguez, si era futbolista o “reggetonero”. Pregunta que generó  controversia por una celebración de un gol dedicado, obviamente, a mí.

 

Toloza puede ser el ejemplo clásico de cómo el éxito o la fama pueden ocasionar la pérdida del buen camino. Aquí en Junior botó la posibilidad de ser ídolo. Toloza le caía bien a la hinchada por su manera de correr, de meter, de derrochar energías así no le hiciera un gol al arco iris. Se volvió casi que un show aparte las ocasiones marradas por Toloza en las tardes y noches de fútbol del Junior. Sin embargo, a la hinchada le caía bien y reía a mandíbula batiente cada que vez que el balón caía en cualquier parte menos en el arco.

 

Creo, y lo reconozco, que el entorno pudo ayudar a que él se sintiera apoyado así no cumpliera con la condición de goleador para la que fue contratado. Alguien lo bautizó Tolotelli comparándolo con Balotelli y, entonces, él hizo todo lo posible para ser una mala copia del original.

 

De igual manera, algún día se acuñó la expresión de “ese es Toloza” para disculparlo por todas las veces que botaba un gol. Es posible que él, con estas creaciones del medio, haya entendido que era querido y apoyado.

 

Yo creo que, a pesar de todo, la gente siempre sintió cariño por Toloza. Lo que pasa es que Toloza, convertido en Tolotelli, se pasó de piña. Su llave con Carachito será recordada más por sus actuaciones en las redes y en las noches que por lo que dieron en el terreno de juego.

 

Sin embargo, en el entorno del Junior existió siempre la sensación que “el problema no es Toloza sino Carachito” como dando a entender que el que arrastraba al desorden a Toloza era Carachito. Eso solo ellos lo saben. Lo cierto es que, ido Carachito, Toloza hizo su mejor torneo en Junior de los siete que aquí jugó.

 

Cierto es, también, que a comienzos de año, Toloza le dijo a José Hugo Illera, el primer día de trabajos, “Huguito este año es diferente”. Y lo fue. Se alejó de las redes, se cuidó más, jugó mejor, se convirtió en pase gol y gol e hizo con Ovelar una dupla que fue lo mejor del Junior en la Liga que terminó.

 

A comienzos de año, justamente, escribimos sobre sí Toloza se quedaba deberían utilizarlo como punta por derecha, quitándole el compromiso de goleador aunque debía aprender a centrar y a que sus pases llegaran a su destino. Hizo mucho de ello. Él y Ovelar anotaron 13 goles entre los dos y Toloza fue uno de los pases gol del torneo.

 

Toloza va al Medellín cuando le restan seis meses de contrato en Junior y, con 33 años, es posible que ya no volverá. Creo que, aún con su poca disciplina, va a emular a Víctor Cortés jugando algunas temporadas más lejos de este Junior donde pudo haberse convertido en ídolo.

 

Hace poco le pedí a José Hugo Illera que concertara una entrevista entre Toloza y yo. Creo que nos debemos una entrevista periodística pública. Creo que se la debemos a la gran hinchada. Inclusive con Carachito también. Hay cosas que sería bueno confrontar aunque no creo que para ellos sea atractiva en este momento.

 

De aquellos jugadores que habían dado problemas en Junior el último mohicano es Toloza que se va a ahora a Medellín. Ya se habían ido Quiñonez, Ortega y Domínguez. Los cuatro tenían todas las condiciones para brillar y ser referentes en Junior. Lamentablemente perdieron la oportunidad.

 

Buen viento y buena mar a Toloza. Que ojalá por el bien de él y el de su familia deje de obnubilarse con remoquetes como Tolotelli o con slogans como “ese es Toloza”. Que entienda que el jugador de fútbol de alta competencia no puede ser amigo de la noche y la rumba. Que su razón de ser es generar fútbol y meter goles.

 

Es que ya tiene 33 años y hoy, mañana o pasado llegará el retiro. Ojalá con buenos dividendos. Con más satisfacción que lamentaciones…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Junio 19, 2017


¿Henríquez o el 2x0?

Las preguntas del millón revolotean alrededor de la final del fútbol profesional colombiano. Qué pesará más en Nacional en el partido de vuelta ante el Cali. Si el marcador adverso 2x0 o la ausencia de Alexis Henríquez y qué tanto extrañará el Cali a los suspendidos Benedetti y Orejuela. El central samario no solo es poseedor de una marca severa sino con la capacidad de manejar al rival e influenciar en decisiones arbitrales. Henríquez pesa en la tribuna para que la hinchada en casa no se duerma y para irritar a los hinchas de visita. Henríquez habla con el árbitro todo el tiempo. Le monta la radiola 90 minutos más la reposición. Hay otros que les dan lora a los árbitros pero, Henríquez tiene un Magister en la actividad. Benedetti es el gran generador de fútbol con gol y Orejuela es eficiencia en defensa, marca, salida y media distancia.

 

Otra de las preguntas, o tal vez la más escuchada, es sí Nacional remonta o no el 2x0 en contra. Todo lo que podría ocurrir podrá ocurrir. No sé si sea una de las leyes de Murphy. Lo cierto es que puede ocurrir que el juego termine 0x0, que gané Cali, que gane Nacional, que vayan a lanzamientos desde el punto penal para desempatar. Claro que hay variables para analizar.

 

Cali tiene un mejor presente. Juega ofensivo y lo hace bien. Tiene gol. Cuando ataca es demoledor. Los goles de Duque, la generación de juego de Benedetti, la barredora Pérez y Balanta, la fortaleza de Mera y la eficiencia en el arco de Mina o Vargas son los pilotes que soportan este equipo cadencioso que es Cali. Eliminó a su rival de patio América, a Medellín y ahora tiene contra la pared a Nacional.

 

El DT Héctor Cárdenas hizo cinco modificaciones en la alineación con respecto a la última utilizada por Mario Yepes y a la última montada por él en el primer partido. Mina por Vargas, Rosero por Quintero, Balanta por Aguilar, Benedetti por Roa y Amaya por Lloreda. Con ellas le encontró la vuelta a su equipo.

 

Nacional puede remontar así haya perdido 2x0. Lo que pasa es que hoy no es el súper favorito que siempre fue durante el torneo. Es que le costó Dios y ayuda eliminar a Jaguares que los puso a sudar, a Millonarios lo eliminó en el último minuto y acaba de perder con Cali. No cabe duda que la nómina del año pasado, que ganó la Copa Libertadores, era mucho más fuerte que la presente. Esa era una súper nómina pues incluía no solo a     Armani y a  Macnelly sino a Davinson, Mejía, Guerra, Berrío, Marlos y Borja. Que cabalgó todo el torneo es cierto. Pero la salida del presidente De la Cuesta, y todo lo que se ha dicho de hechos ocurridos internamente, impactó el rendimiento del equipo.

 

Que Henríquez les hará falta es cierto. Como también le pesará al Cali las ausencias de Benedetti y Orejuela por suspensión. Que Nacional puede remontar es cierto. Que Cali podrá ganar la su décima Liga, también. Y todo ello por la sencilla razón que los partidos hay que jugarlos solo que, cuando comience la finalísima, Cali estará ganado 2x0…


Una Colombia aplastante

Colombia tiene un seleccionado top. De los mejores de FIFA. La gira por el país ibérico resultó exitosa y corroboró el buen momento del equipo de Pekerman. El mismo que sacó seis puntos de seis en el último combo del clasificatorio a Rusia. Colombia tiene un equipo base encontrado a puro sudor y frustraciones. Ahora, en el momento que más se necesitaba el DT obtuvo su recompensa en el trabajo. La victoria 4x0 sobre Camerún, el actual campeón africano, fue soberbia, aplastante. No solo por el marcador sino por el fútbol desplegado, por las modificaciones en el equipo base, con el regreso de Mina, con las actuaciones destacadísima de los jóvenes de Barrios y Fabra y con el excepcional segundo tiempo de Teo. Y con golazo fabricado por Fabra y rematado por Izquierdo. Con Mina se ha ganado la fortaleza en el juego aéreo que extrañamos con la ausencia de Falcao. El tigre que hoy estuvo metido en las 18 aunque con poca fortuna en remates a puerta.

 

Colombia plantó un 1-4-2-3-1 al comienzo del juego y terminó con 1-4-1-4-1. En este último esquema, Teófilo brilló con luz propia. Jugó retrasado, tirado al medio, con posesión de pelota y creación. Puso mano a mano a Falcao una vez y a James en otra. Esta última con un movimiento de cadera y pie derecho excepcionales.

 

Colombia se ha reencontrado con su fútbol en Quito, en Murcia y hoy en Getafe. El fútbol ofensivo, gestado desde atrás, adobado con la fortaleza de la primera línea de volantes, sazonado con el fútbol gestado por James y Cuadrado ha vuelto. Este último debe ser el jugador más moderno de la actualidad en Colombia. Defiende y ataca con una facilidad de no creer. Lo hace naturalmente, con movimientos tácticos programados, con automatismos aprendidos y con un nivel de acierto cercano al diez. Falta contactar a los delanteros para que ellos también anoten goles. Tarea por hacer.

 

Frente a España, Colombia debió haber ganado. Los ibéricos igualaron 2x2 al final. Ante Camerún ganó con suficientes méritos para que estemos, casi seguros, que iremos al Mundial de Rusia 2018. Que Camerún sólo incluyó tres de sus titulares en el inicio y otro más en las modificaciones y, si quedaron con diez hombres en el primer minuto del segundo tiempo, es un tema de ellos. Los africanos van hacia Moscú a jugar la Copa Confederaciones. Evidentemente resguardaron jugadores pero creo que, esta noche, Colombia les hubiera ganado aún con los titulares.

 

Mientras escribo estoy regresando a Madrid desde Getafe. Víctor, el conductor de origen rumano asignado,  me dice que la selección de su país venció 3x2 a Chile. Partido más cerrado.

 

Colombia está pasando por un buen momento. Lástima que tenemos que esperar dos meses más para enfrentar a Venezuela y Brasil.

 

No importa. Este seleccionado nos tiene soñando, con los ojos abiertos…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 13, 2017


¡Hola Getafe...!

Hoy estaremos con la Selección Colombia en Getafe vs. Camerún. La pequeña ciudad está ubicada al sur del área metropolitana de la capital española. El nombre del estadio es Coliseum Alfonso Pérez. La historia del nombre es bien curiosa. Pérez fue un jugador de fútbol nacido allí no muy lejos en el tiempo pues solo tiene 44 años. Está vivito y coleando y es el DT del Real Betis de Sevilla. Alfonso o Alfonsito o el mago de las botas blancas nunca jugó en el Gatafe FC pero es el más connotado futbolista que ha parido la ciudad. Jugó tanto en el Real Madrid como en el Barcelona, Olimpique de Marsella y el Betis (dos temporadas) equipo en el que se retiró en el 2005. En los juegos olímpicos de Barcelona 1992, España goleó 4x0 a Colombia y, en esa selección ibérica, estuvieron Alfonso, Pep Guardiola y Luís Enrique. Alfonso cobró un tiro libre indirecto para que Pep anotara el primer gol. Luís Enrique hizo el cuarto. Esa tarde tapó Calero. Justamente, por estos días, Alfonso ha cuestionado a Guardiola por su posición independentista con respecto a Cataluña. Dijo, que dudaba mucho que Pep se alegrara con los triunfos de la selección española. El estadio tiene capacidad para un poco más de 17.000 aficionados, césped natural y dimensiones de 105x70 metros.

 

Este Camerún es un equipo fuerte, físico y rápido. En febrero, de la mano del DT belga Hugo Broos, ganó la Copa de Naciones de África y, el pasado sábado en el inicio del clasificatorio a la siguiente versión 2019, venció a Marruecos 1x0 en Yaundé.

 

Los africanos tienen un equipo estable. La nómina de la final 2017 es la misma en el presente. Es la que presentarían ante Colombia y ante Chile en Moscú en el inicio de la Copa Confederaciones. Hablo del arquero Fabrice Ondoa; de los defensores Collins Fai, Adolphe Teikeu, Michael Ngadeu y Ambroise Oyongo, los volantes Arnaud Djoum, Sebastien Siani y André Anguissa; y los delanteros Benjamin Moukandjo, Christian Bassogog y Vincent Aboubakar que es su gran estrella goleadora.  Hizo el gol para ganar la final ante Egipto y el pasado viernes para ganar a Marruecos. De arrancada 1-4-3-3.

 

La de Colombia la sabremos en el estadio. Sobre la utilizada ante España, Ospina; Arias, D. Sánchez, Zapata y Armero; Sánchez y Aguilar; Cuadrado, James, Cardona; y Falcao va a haber modificaciones. Hablo de Mina, Barrios, Fabra, Teófilo, Muriel, Izquierdo.

 

Y no es más. Dos buenos partidos ante dos selecciones diferentes de dos continentes diferentes. Jesurún le cumplió a Pekerman. Vamos que vamos…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 12, 2017


Fútbol...

En los dominios del fútbol no se oculta el sol. Así, parodiando la frase atribuida al Rey Carlos I de España podemos decir que hoy se repite aquello porque cuando el astro rey pasa de oriente a occidente, y sigue su curso, siempre está alumbrando algún partido de fútbol. En los cuatro puntos cardinales se juega al fútbol minuto a minuto sin descansar. Sea verano o invierno. Otoño o primavera. Bajo el ardiente sol o la fría luna.

 

Esto porque estoy viendo el partido de la final del mundial Sub 20 en Corea del Sur (Venezuela 0 x Inglaterra 1). El juego ha terminado y mientras Venezuela llora, los ingleses celebran. Los venezolanos descendientes de españoles, italianos y portugueses. Los ingleses mayoría de raza negra, con descendientes de la África madre, negros de las Antillas, japoneses y británicos.

 

El mundo se ha globalizado y el fútbol da la oportunidad de ver las mezclas de nuestro mundo. Blancos con rasgos negros, negros con pinta de blancos, blancos y negros con rasgos orientales. En el abrazo del campeón aparece un japonés que grita, ríe y llora sin que le caigan las gafas que forma parte del ADN de los “japanese”. El fútbol no sabe de discriminación de razas, ni de idiomas.

 

Me dolió la derrota de Venezuela. Un campeonato mundial sorpresivo hubiera sido una vía expedita para que el DT Dudamel le hubiera pedido al mundo que no se olvidara que Venezuela sufre la locura de un dictador. Infantino, presidente de FIFA, abraza y le dice algo a Dudamel que contesta “cuente con nosotros”. Debiera ser lo contrario, que Infantino le hubiera dicho a Dudamel “cuenten con nosotros”.

 

Me escribe el Dr. Pacho Maturana que ha vuelto al ruedo como DT del Caldas. Me habla sobre doblajes, permuta, respeto de zona, repliegue, agresividad, correr perfilado. Que no son solos los goles sino el juego en sí. Que defender es un arte. Señala la importancia de bajar el centro de gravedad a la hora de los duelos individuales o el repliegue. Apostilla sobre la necesidad de enseñar a las nuevas generaciones para que no lleguen con niveles de mediocridad. Fútbol puro.

 

El fútbol es una pandemia. En la radio fútbol. En la Tv fútbol. En la prensa fútbol. Cibeles fútbol. Neptuno fútbol. La puerta de Alcalá fútbol. Bernabeu fútbol. Calderón fútbol. La puerta del sol fútbol. Atocha fútbol. Colombia juega mañana vs. Camerún en el Estadio de Getafe Fútbol.

 

El fútbol sigue alumbrando. Y el sol sigue jugando. O a la inversa. Fútbol…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 11, 2017


Madrid, sol y calor

El verano se ha tomado a España y Madrid se cuece a fuego abrazador. Ayer sábado la capital ibérica arrancó con 27º a la media noche hasta la máxima de 36º un poco antes del medio día. La humedad es de sólo 13% y eso hace el ambiente más seco. Las bermudas, los shorts, las minifaldas, la ropa cortica y liviana comenzó a tomarse las calles con desparpajo y sin pudor. En este horno jugará Colombia ante Camerún el próximo martes por la noche en el Coliseo Alfonso Pérez de Getafe al sur de Madrid. El equipo colombiano ya está en la sede del juego y, el viernes, el DT Pekerman le dio asueto hasta ayer sábado.

 

Cada vez que Colombia juega las elucubraciones sobre la posible alineación aparecen. Es que el técnico nuestro no anticipa nóminas. No da visaje como dicen algunos. Entonces cada quien tiene su propia alineación.

 

La pregunta es si hará cambios sustanciales para enfrentar a los africanos. Camerún es un equipo diametralmente opuesto a España. Es más físico, es más fuerte, es más rápido y con algunos habilidosos sobre la carrera.

 

Particularmente creo que Pekerman ha encontrado una nómina base, casi al final del clasificatorio a Rusia 2018, y a esa alineación continuará apostándole aunque, como debiera ser, también piensa en el banco, en el recambio, en los convocados.

 

Es apenas normal que pensemos en el arquero Ospina; en los defensas Arias, Mina y Zapata la posibilidad que juegue Fabra después del mal partido de Armero ante los españoles; Sánchez y Aguilar con la presencia (con seguridad) de Barrios comenzando por Abel o como sustituto; lo de Cuadrado, James y Cardona podría sufrir la modificación de Edwin por un Izquierdo, o un Muriel o un Teófilo; y Falcao que será titular con recambio de Bacca o del mismo Borja.

 

Hay una alineación tipo con la fortuna de tener excelentes alternativas para modificarla por las contingencias o por la dinámica del juego.

 

Así de sencillito para no enredarnos. Darle minutos, darle fondo, a la alineación que ha encontrado es vital para Pekerman de cara a los partidos finales ante Venezuela, Brasil, Paraguay y Perú. Después de estos dos juegos de preparación no habrá tiempo para más. Los doce puntos que se avecinan son de vital importancia.

 

Con España nos quedó un buen sabor de boca aunque con la sensación que pudimos haberle ganado. Con Camerún es otra historia, es otro fútbol, es otro tipo de equipo.

 

Vamos que vamos, como dice Carlitos Bacca…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 10, 2017


La Liga es el Disney del Fútbol

Estuvimos de visita en la sede de la Liga Profesional de Fútbol de España. En el Salón de Banderas nos reunimos con el presidente Javier Tebas y con Melcior Soler, director de audiovisuales. La idea de Mauricio Correa, Presidente de Win Sports, era intercambiar ideas y tener conocimiento de primera mano sobre la mejor liga del mundo. Estuvo presente también Jorge Perdomo, Presidente de la DIMAYOR. No fue una exposición magistral sino una conversación de ida y vuelta (feedback) sobre cómo, en solo cuatro años, Tebas cambió lo que era un torneo de fútbol a La Liga más connotada del mundo del balompié.

 

Tebas es uno de los hombres más influyentes del fútbol hoy día. Es abogado y salió del Club Deportivo Huelva. Es polémico por su manera de ver las cosas, por sus declaraciones duras y certeras cuando de sentar posiciones se trata y agresivo en el mundo del negocio del fútbol como tal. Justamente a él le he escuchado, por primera vez a un dirigente del balompié, la palabra “industria” para referirse al negocio del fútbol como tal. “Somos el Disney del fútbol” aseveró Tebas comparando, además, La Liga con Neflix porque el formato es igual. Una buena historia (La Liga), buenas series (los partidos) y estrellas rutilantes (los jugadores).

 

Que el fútbol es un deporte es cierto. Pero, evidentemente fue derivando, desde las canchas de juego, una cantidad importante de valores agregados y negocios colaterales que lo ha convertido, por manes de la dinámica del mercado, en una verdadera industria que produce “todo el dinero del mundo”. En España La Liga es una marca registrada de fácil recordación.

 

En la conversación de ida y vuelta con Tebas planteó él con claridad dos “nuevos fenómenos” (la expresión es mía) que han dinamizado la industria fútbol como la televisión que ha producido pagos generosos de derechos y el nuevo perfil de los aficionados.

 

La televisación de los partidos trajo el fenómeno de los aficionados. El que va al estadio vestido con los colores de su equipo y el que prefiere la comodidad del hogar, de la oficina o de un restaurante para ver los partidos. Y en medio de esa derivación la aparición paralela del mercado electrónico para la venta de camisetas, películas, libros, bufandas y cuanto adminículo se ingenien los expertos en marketing.

 

Tanta fuerza han tomado la TV y el mercado electrónico que la piratería se ha convertido en un enemigo de peso. Por ello, Tebas ha contratado a ejecutivos brillantes. De Neflix se trajo a uno de sus CEO de comunicaciones, también de Facebook y Microsoft. Estos últimos “verdaderos hackers” que saben dónde, cómo y quienes delinquen a costa de La Liga.

 

El fútbol ya no es solo el juego. Se ha convertido en una de las industrias más rentables del mundo. Tanto así que La Liga aporta el 2.0% al producto interno bruto (PIB) de España. Que ya no es balón y patadas. Sino negocios. El fútbol ha dinamizado el desarrollo multimedia y el mundo electrónico. Así de grande es el cuento ahora…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 9, 2017


El gol de Falcao

Siempre que vienen estos partidos de nuestra Selección Colombia hay arúspices modernos que presagian desastres futbolísticos. La verdad, contra los equipos de UEFA jamás ocurrió. Pasó también ahora al enfrentarnos a esta selección española que está en pleno recambio cuando ya quedan pocos de la generación de oro. Fue España la que tuvo que remar contra la corriente después de ponerse arriba 1x0, de perder 2x1 y de empatar 2x2 sobre el final. Incluso, Colombia salió de una marca que cada vez ha preocupado más: la falta de anotaciones de nuestros delanteros. Del último gol de Bacca (anotado a USA en Copa América Centenario) al de Falcao (convertido de cabeza a España) pasaron 924 minutos, 9 partidos y 9 goles en partidos internacionales. Inentendible.

 

No se entiende el fenómeno de las falta de anotaciones de nuestros delanteros por la sencilla razón que tenemos volantes generadores de fútbol y goleadores de talla mundial. En esa situación de anemia goleadora cayeron Bacca, Teófilo, Falcao, Ramos, Muriel, Jackson y otros. Hablamos de goleadores natos llevados a Europa.

 

El talante de los volantes es de la misma talla de esos amigos del gol. No cabe en cabeza de nadie que tripletas de volantes como Cuadrado-Macnelly-James o Cuadrado-James-Cardona o Cuadrado–James–Muriel (cuando ha sido utilizado por las bandas) no pueda contactarse nunca con los arietes como los nuestros que son sinónimo de gol.

 

Después del mundial de Brasil, naufragamos en la Copa América de Chile, en partidos de este clasificatorio a Rusia 2018 y en juegos amistosos locales e internacionales y siempre, el diagnóstico fue el mismo. La falta de generación de fútbol que conllevara a los volantes ofensivos a encontrarse con los delanteros rematadores a puerta.

 

Claro que, antes de certificar y comprobar el diagnóstico, los delanteros llevaron del bulto hasta el día que pregunté sobre la generación de juego y sobre cuántas veces se encontraban en los partidos volantes y delanteros. Ese fue el dedo en la llaga.

 

Es una caso real, verídico, del que hemos estado hablando partido a partido hasta cuando el tiro de esquina de James y el cabezazo de Falcao hicieron el milagro que un volante se encontrara con un delantero para que anotara un gol. Claro que no olvidemos que fue eso, un tiro de esquina, y no una pelota en movimiento.

 

Pero bendito sea ese “corner”. Que el gol de Falcao haga el milagrito de aquí en más. Venga, como dicen los españoles…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 8, 2017


Pudo ser victoria

Lleno completo en el Estadio Nueva Condomina de Murcia para el emotivo empate entre Colombia y España 2x2. Se trataba de ver las escuadras por parte de Pekerman y Lopetegui. Fue un partido entretenido con algunas aristas para mirar por ejemplo los nuevos jugadores. En el segundo tiempo, gracias a seis modificaciones en cada bando se jugó con nóminas diferentes.

 

Partamos del primer tiempo dominado, casi en su totalidad, por los españoles. Tenencia de balón y rapidez sobre el sector derecho pasando por encima del tapón que debieron poner Cardona y Armero sobre el ataque de Azpilicueta, Illarramendi y Silva. No fue un tapón. Fue un portal abierto por donde pasaron los españoles a placer hasta conseguir el primer gol con centro de Pedro (desde la bendita derecha) y remate de Silva. Colombia recuperó el balón después del minuto 30 y a los 40 Cardona aprovechó un mal entendido entre Pique y Azpilicueta que protegieron el balón para que lo recogiera Reina que solo entendió cuando el Cardona ya le había clavado un gol de globito. Conclusión 34 minutos de España un gol. 11 minutos de Colombia otro gol.

 

El segundo tiempo fue más peleado, luchado, corrido y hasta ríspido. Don Botín apareció sin timideces. Se olvidó el buen jugar por el bien disputar. Pekerman ingresó a Murillo, Torres, Gio Moreno, Bacca, Muriel e izquierdo e hizo cambios posicionales para conservar el orden y la cohesión. Vino el gol de Falcao de cabeza y, con el 2x1 a favor, se vio una Colombia de la mano de James peleando el partido, con ganas aunque, a veces, desordenadamente.

 

Nos ilusionamos con el triunfo hasta que Saúl sacó un centro desde la derecha ante el apriete de Zapata y Morata “caminando” metió un cabezazo maravilloso con técnica y estilo para superar a Ospina.

 

Al fútbol se juega a ganar. Colombia arrancó muy mal formando 1-4-4-2 sin tenencia de balón que fue casi, en absoluto, de los españoles. Sobre el primer tiempo igualó gracias a un embolate defensivo. En el segundo tiempo ya pudo disputar mano a mano el juego. Estuvo a nada de ganarlo y el empate final fue, con seguridad, una igualdad merecida para ambos. Para Colombia es un buen sabor.

 

Son las 12:32 de la madrugada en la carretera Murcia-Madrid. La radio española aún está al aire. A ellos les gustó el partido. A nosotros también. Era España, uno de los mejores seleccionados del mundo…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 7, 2017


Marcos, un minuto de silencio por ti…

Aquí estoy querido Marcos llorando tu partida en Madrid a diez mil millas de distancia. Estoy detrás de la Selección Colombia, la que te catapultó a la fama, que hoy se mide a España en Murcia. La misma selección que, de la mano del DT Pedernera, te hizo inolvidable con el gol olímpico ante los soviéticos en el Mundial de Chile en 1962. Selección que usaba camiseta azul. Esa de la ADEFÚTBOL que hoy se llama COLFUBOL, usa camiseta amarilla, y es presidida por un barranquillero.

 

Aquí estoy lamentando que no podremos volver a Arica como alguna vez lo habíamos planeado para escribir un libro sobre el día del gol olímpico. Un viaje para redescubrir esa ciudad que te dio todo, para pisar aquel césped que nos llenó de gloria, para pararte en la esquina del Estadio Carlos Dittborn donde levantaste el balón que no fue interceptado ni por Chokheli, ni por Ostrovski, ni el propio Lev Yashin el famoso “Araña Negra” y se metió solito a los 23 minutos del segundo tiempo. Hace solo tres días completamos 55 años de ese momento maravilloso que jamás se borró de la memoria colectiva de los colombianos puesto que ha ido pasando, a través de la radio bemba, de generación en generación.

 

Aquí estoy a punto de embarcarme en un pequeño avión para ver a nuestra selección ante los españoles. Aquí voy hilvanando mis recuerdos. Cuando viniste del Tolima al Junior a jugar tus últimas dos temporadas. La primera vez que lo dirigiste en 1981 (ido Varacka) al lado de Vladislao Cap. La segunda (ido Manfredi) al lado del Papi Peña.

 

Hoy Colombia, segunda en el clasificatorio, enfrentará a una España mezcla de consagrados y jóvenes. Lo hará con sus mejores jugadores tanto en la nómina inicial como en el banco. Es posible que Pekerman alinee a Ospina; Arias, Zapata, O. Murillo y Armero; Sánchez y Aguilar; Cuadrado, James y Cardona; y Falcao. Es la “posible” retomando la alineación utilizada ante los ecuatorianos en el triunfo en Quito.

 

Aquí voy Marcos, con el alma arrugada recordando las llamadas que he recibido para preguntarme por ti. Solo puedo decir que fuiste un gran hombre y punto. Que tú, Luis de Arco y Arnoldo Iguarán trabajaron los últimos años juntos gracias a la gentileza del Dr. Edgardo de Castro, Presidente del Cerrejón, que los llevó a enseñar allí. Hasta programa de radio hiciste.

 

Aquí voy mi buen amigo a ver el fútbol que nos hizo conocer en algún recodo de la vida mientras tú viajas al espacio insondable. Hoy, en la tribuna de prensa querido Marcos, guardaré un minuto de silencio por ti…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Madrid, junio 6, 2017


Colombia, a por ellos…

Mañana estaremos con la Selección Colombia en el Estadio Nueva Condomina de Murcia para su juego ante la Selección de España. El plantel colombiano está concentrado en un hotel entre Alicante, donde hay que llegar vía aérea, y la sede del juego. España lo hace en su sede de Las Rozas aquí en Madrid. Estos dos juegos amistosos si bien se llaman así tienen su importancia. Hablo de dos porque el día 13 Colombia se medirá también a Camerún en el Estado del Getafe en el área metropolitana de la capital española. La concentración se hace después del 28 de marzo cuando Colombia venció en Quito a Ecuador 2x0 en un gran partido. Tal vez el mejor del presente clasificatorio. Aquí están la mayoría de esa convocatoria anterior donde también se le ganó a Bolivia 1x0 en Barranquilla. De esa misma hay seis ausencias. David González, Farid Díaz, Macnelly Torres, Mateus Uribe, Duván Zapata y Luís Quiñones. Y también hay regresos como el de Teófilo, Falcao y Giovanni Moreno y novicios como José Heriberto Izquierdo.

 

Algunos se preguntan para qué sirven estos partidos. Estos juegos son vitales para reunir al grupo, repasar la memoria futbolística, los automatismos, los relevos, las sociedades.

 

Otros más inquieren si, el DT Pekerman, piensa en Venezuela y Brasil (futuros rivales del clasificatorio suramericano) al momento de hacer las alineaciones para medirse a España y Camerún.

 

Yo creo que sí. Estos partidos, está concentración en Europa, es parte de un todo. Por eso, hasta hay que mirar jugadores nuevos que pueden dar una mano o los que regresan y se vuelven importantes.

 

Sí por mí fuera, retomaría la alineación usada ante Ecuador con variantes casi obvias. Sobre Ospina, Arias, Yerry, Zapata y Díaz; Sánchez y Aguilar, Cuadrado, Cardona y James; y Borja. Reemplazaría a Farid Díaz que no está por Frank Fabra o Pablo Armero y a Falcao, que regresa, por Miguel Borja. Sobre esos nombres construiría la alineación inicial.

 

Si quisiera cambiar a un tres en primera línea de volantes metería a Wilmar Barrios por Cardona. Lo mismo haría si quisiera juntar a Teófilo con Falcao.

 

Nombres y variantes hay. Jugar contra España y Camerún, actual campeón africano, no es fácil. Pero, igual tenemos equipo para enfrentarnos de tú a tú.

 

Mañana el estadio se llenará. El partido concita la atención de la gente. Es un juego amistoso pero, si le ganamos a España, jugando bien, el mundo del fútbol seguirá hablando, positivamente, de nosotros.

 

A por ellos, como dicen los españoles…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Junio 6,2017


James, así o más claro…

En el Estadio Millennium  de Cardiff suena A Beautiful Day de U2. Es un hermoso día, no lo dejes escapar, es un hermoso día. Una aplanadora llamada Real Madrid le ha pasado por encima al candado italiano de la Juventus y le ha vencido con sobrados méritos 4x1 y, por segunda vez consecutiva, ha ganado la Champions League de Europa. Estoy seguro que ninguno de los apostadores de Bet365, el patrocinador del Madrid, atinó semejante marcador. Quiere decir que ganó la casa “pelando” a los apostadores. Es que la Juve y su arquero Buffon solo recibieron tres goles en toda la Liga de Campeones y, esta noche europea, recibieron cuatro. En el tercer gol, anotado por Cristiano que hizo dos y fue figura, le dije a Oscar Rentería, mi compañero de Win Sports. Si le hacen uno más es perrateo. Pero no perrateo de bailar reggaetón. Perrateo de agarrada de nalgas para decirlo a lo barranquillero.

 

Hay, en los hinchas de uno y otro, una mezcla de cara de desconcierto, lágrimas de tristeza y felicidad y frustración en nosotros. James Rodríguez vio, desde la tribuna, el partido, el campeonato y el festejo. Esta vez, Zidane ni siquiera le dio la oportunidad de vestir el uniforme blanco e inmaculado del Real Madrid. Juan Guillermo Cuadrado estuvo en el banco y, a los 65 minutos de juego, ingresó por Marchissio y 18 minutos después se fue expulsado injustamente por una simulación de Sergio Ramos evidenciada, una y otra vez, por la repetición de Antena 3. Nos fue, a los colombianos, como a ratón de ferretería.

 

La cara de asombro y decepción mostrada por Cuadrado al abandonar la cancha, no sin antes quererse pelear con Ramos, debió ser la misma de James Rodríguez montado en la tribuna (junto a Lucas Vásquez) lejos de la emoción de la cancha.

 

Mi favorito era Juventus por razones obvias. Real Madrid ganó con sobrados méritos. Lució grande, ampuloso y goleador. Cadena Cope está llamado ahora a los aficionados del blanco campeón de no ir a Cibeles puesto que el equipo sólo lo hará este domingo por la noche. También informa sobre la pólvora estallada en el velorio de la Juve en Turín, que la gente interpretó como algo peor, produciendo una estampida que produjo heridos y de la camioneta lanzada por un terrorista sobre los hinchas en Londres.

 

Había que estar aquí para pulsar la realidad de James Rodríguez de quien todos aseguran que ya fue vendido al Inter. Las protestas, los comentarios contra Zidane, los chistes y chascarrillos solo existen en Colombia. En España no. Antes del juego, los comentaristas de Cope, Ser y Onda Cero apostaron que los que irían a la tribuna serían James y Danilo. Lo señalaron los históricos del Real Madrid, PPredrag Mijatović y Manolo Sanchís, en función de comentaristas y el staff deportivo Paco González, Manolo Lama y Pepe Domingo Castaño. También en Antena 3 Emilio Butragueño y Christian Karembé. Todos sabían o daban por cierto que James no estaría, ni siquiera, en el banco. Y así fue.

 

Caso diferente en Colombia. Allá tenemos armado un drama que, acá en España, no existe. Para los colombianos James debe ser riguroso titular. Para Zidane y los maestros de la cátedra española no. Ese tema recurrente, permanente y ya manido no ha  permitido que se le reconozca a Cuadrado su maravilloso presente. Vuelvo y asevero que estamos tan cansones en si James juega o no juega, si Zidane lo odia o no, si se lesionó en el entrenamiento o se cayó del banco o de la cama que nos hemos privado de gozar con la temporada de Cuadrado que le valió que la Juventus pagará 20 millones de euros para quedarse, definitivamente, con él. Cuadrado ha crecido. James no, como sí lo hicieron Isco Alarcón, Lucas Vásquez y Marco Asencio sus compañeros en el Real.

 

En la actualidad, Cuadrado y Falcao son los mejores jugadores colombianos. Es posible, además, que en la lista de los cinco mejores no pueda aparecer James. Y, peor aún, Zidane ha confirmado que no le gusta y punto. Y lo ha confirmado ganando todos los torneos habidos y por haber sin la presencia del propio James.

 

A los hinchas del Real Madrid les ha importado un pepino que el equipo venga o no venga la noche del sábado. Los carros y bocinas se multiplican. Todos van camino a Cibeles. Los veo pasar en la Avenida La Castellana. Total, mañana es domingo. Y no será un domingo cualquiera…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Junio 3, 2017


Perdomo y Dumoulin
(…si de embarradas se trata)

Las reacciones al calor de los acontecimientos llevan a cometer desaguisados como el que ha cometido Jorge Perdomo, presidente de la DIMAYOR. La decisión de no transmitir los juegos de América y Cali y de no dejar entrar a la prensa a los estadios de Floridablanca y Palmaseca para no informar sobre el resultado de los partidos, en tan emocionante fecha de desenlace, es tan primaria y básica como los individuos que van a los estadios a tirarse al fútbol. Es inentendible como una persona como él, pisoteé las normas y leyes más elementales de los derechos de los ciudadanos de este país. Es atentar contra la sana diversión de la mayoría, es incumplir un contrato con las estaciones de televisión, es pisotear la libertad de prensa bajo el pretendido de no informar como castigo. Bendito Dios. Esa platica del viaje de Perdomo a Europa, a observar cómo se ha ido enfrentando el fenómeno de los malos hinchas, se perdió. Debiera reintegrarla a las arcas de la DIMAYOR. Contrarrestar a los vándalos con más vandalismo jurídico solo cabe en su cabeza. Sus decisiones son traídas de los cabellos.

 

Quisiera saber si, antes de enviar el denigrante comunicado, Perdomo habló con los presidentes de los clubes, si lo hizo con los alcaldes de Floridablanca y Palmira, si tuvo la gentileza de hablar con el presidente de la Asociación Colombiana de Redactores Deportivos, con los presidentes de las cadenas de radios y con los directores de los diarios. Obviamente que no pues, jamás se hubiera atrevido a tomar tan estalinistas decisiones.

 

Es tan reprochable el terrorismo de los malos hinchas como el ejercer funciones de manera dictatorial y absolutista como este caso. Es que no se puede creer. Es convertirse de facto en el dictador de un país llamado fútbol.

 

Hay gente que prefiere ver los partidos por televisión y oírlos por radio que asistir a un estadio por temor. Y justo a esos buenos hinchas que se han refugiado en sus hogares y que pagan por un servicio de televisión Perdomo los persigue y los ahuyenta como ya hicieron los delincuentes disfrazados de fanáticos. No se puede creer.

 

Además, Perdomo está viviendo en la época del ruido. De un plumazo le ha quitado la expectativa gigante que siempre depara la última fecha. Silenciando a la prensa sin razón alguna pues todos los fanáticos que irán a ver Bucaramanga vs. América y Cali vs. Millonarios llevaran sus celulares y, a través de ellos, van a informar segundo a segundo lo que allí pase. Al parecer Perdomo no usa celular ni redes sociales. Alguien que se las presente, por favor. Las redes sociales reemplazarán por sí y ante sí a la gran prensa, a la radio y a la televisión, que paga y bastante, por obra y gracias de una decisión absurda que raya en la estupidez.

 

La violencia no solo la generan los violentos sino las malas decisiones de quienes debiera tener, por encima de todo, sindéresis para manejar temas tan sensibles como el fútbol.

 

Es que esta semana no solo fue Dumoulin el que la embarró en público…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Mayo 26, 2017


Antonio Char en Bogotá
(…reglamentación anti barras bravas, Ernesto Herrera, definición de los últimos cuatro en liga, el Junior que se viene)

Hoy se pondrá sobre la mesa de discusión, en la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano, el tema de la propuesta de Jorge Perdomo, presidente de la entidad, sobre la legislación anti barras bravas. El ambiente que hay es de apoyar la iniciativa pero revisando, estudiando y modificando muchos de los puntos radicales que tiene el documento redactado por Perdomo luego de su visita al Reino Unido y España. Por Junior asistirá Antonio Char, presidente del club, y por el Barranquilla Ernesto Herrera Diazgranados, presidente de la entidad. Será la primera vez, desde el 2011 cuando Arturo Char fue a una asamblea en Dimayor, que un miembro de la familia Char asista en representación del equipo barranquillero.

 

====

 

Este fin de semana se definirán los cuatro equipos restantes para completar ocho que disputarán la postemporada de la Liga Águila 1-2017. Nacional, Medellín, Pasto y Millonarios están clasificados y ocupan los cuatro primeros lugares que dan la posibilidad de cerrar en casa los playoffs en los cuartos de final antesala de las semifinales. Cali, América, Jaguares, Santa Fe, Alianza Petrolera y Bucaramanga aspiran a los otros cuatro cupos. Unos con más posibilidades que otros.

 

====

 

Esto ha obligado a programar, el día sábado a las 6:00 PM, los cuatro juegos que definirán esos cuatro cupos. Cali vs. Millonarios en Palmaseca; Santa Fe vs. Alianza Petrolera en El Campín; Bucaramanga vs. América en Floridablanca y Rionegro vs. Jaguares en el Estadio Alberto Grisales. Habrá juegos jueves (Patriotas x Envigado), viernes (Tolima x Equidad), sábado, domingo (Tigres x Huila, Pasto x Junior, Medellín vs. Nacional) y lunes feriado (Cortuluá x Caldas) pero, la definición de los otros cuatro clasificados, será el sábado al caer la tarde y comenzar la noche.

 

====

 

Junior cerrará el domingo como visitante vs. Pasto, ya clasificado. Desde este lunes se tomarán decisiones en Junior sobre la escuadra para la Liga Águila 2-2017. Hay dos jugadores a los que se les vence el contrato. Faber Cañaveral y Sebastián Hernández. Los 28 restantes, inscritos para la primera liga, tiene contrato vigente. Se ha dicho que Lewis Ochoa y Héctor Quiñones irán al Bucaramanga por pedido del Pecoso Castro. Si esto es real, Comesaña comenzaría con cuatro cupos para comenzar a armar al Junior próximo. También, se ve venir la salida de Michael Rangel a otro equipo. Los derechos deportivos de Rangel son del Junior que lo tiene bajo contrato. El tema es que “a Rangel nadie se lo aguanta” me comentaron fuentes del club.

 

====

 

No va a hacer fácil pasar el rastrillo o la escoba en Junior por los contratos vigentes. En ese caso pueden ocurrir cuatro cosas: que el jugador se quede, que le paguen el contrato para que se vaya, que lleguen a un acuerdo con él para rescindirlo o que el jugador renuncie (COSA QUE NUNCA VA A OCURRIR).

 

En estos casos no cabe la vergüenza. Nadie renunciará en Junior porque el equipo barranquillero paga bien. Muy bien. En muchos casos o sobrevalora al jugador o se dejan clavar.

 

====

 

Ahora, que a Cañaveral y Hernández se les venza el contrato nada quiere decir. Si el DT Comesaña pide que se queden, se quedarán. Aunque me han dicho que es poco probable.

 

====

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Mayo 23, 2017


De borrachos y derrotas


Menos mal que el calendario regular de esta Liga Águila está por terminar. Por lo menos acabarán los memes y la mamadera de gallo contra el Junior de Barranquilla. Nos volvimos el hazme reír de la comunidad futbolera en Internet. Me gustaría saber si el plantel del equipo vuelve a ver los partidos grabados y cuál es la reacción de los jugadores viéndose “agarra nalgueados” por equipos pequeños. Quiero saber si sienten vergüenza o si les importa un soberano jopo. Creería que ninguno ve los partidos grabados. Es que el ridículo solo les da para hacerlo en vivo y en directo. O para hacerlo influenciados por el alcohol como el que acaba de hacer Rafael Carrascal un muchacho de grandes condiciones que va camino a perderse. Julio Comesaña lo iba a llevar a Rionegro pero, como su esposa iba a dar a luz, lo dejó para que estuviera al lado de ella y viviera el nacimiento de su hijo de primera mano. Sorpresa terrible se llevó Comesaña al ver el video grabado por Emel Alvear y publicado en El Ámbito. Las declaraciones de quienes vieron el doble accidente de tránsito que ocasionó no deja dudas. Tampoco el alcoholímetro. En medio de la incompetencia total uno se pregunta dónde está el orgullo, dónde está en sentido de pertenencia, dónde está el respeto a su familia, a la hinchada, a los dueños. Hoy por el hoy somos el equipo borracho de Colombia.

 

La derrota de la tarde del domingo en Rionegro raya en la incapacidad y en el morbo de la incompetencia. Este debe ser el peor Junior de la historia. No tanto en la suma de puntos como por la abulia futbolística que han exhibido estos jugadores que parecen vivir en las nebulosas. Si ganan bien, si empatan bien, si pierden bien. Les da exactamente igual. Lo de ganar es solo para hacer una construcción semántica.

 

Este Junior solo ha ganado 4 partidos, empatado 5 y perdido 9 y es uno de los equipos más goleados del torneo con 25 anotaciones en contra. Pero saben que, los males del Junior no terminarán cuando juegue vs. Pasto como visitante en la última fecha. Terminará un problema pero se avecinan otros. Y explico. A Junior le va a resultar difícil hacer pasar la escoba o el rastrillo en su nómina. De los 30 jugadores que tiene en la actualidad, solo a dos se les vence el contrato. Uno es Faber Cañaveral y el otro es Sebastián Hernández y pare de contar.

 

Quiere decir que quedarán 28 jugadores con contrato vigente. Contratos altísimos puesto que el Junior es uno de los equipos que mejor paga en el país. En Junior hay jugadores que ganan 120, 80, 70, 60, 50, 25 millones por mes. Es una nómina carísima. La única solución para poder traer nuevos jugadores es haciendo cupo en la plantilla. Para hacerlo habrá que pagarle el contrato completo a quienes nada rindieron o llegar a un acuerdo con ellos o dejarlos en el club sin inscribirlos. Eso vale una millonada.

 

Por eso digo, que el problema de este semestre no acabará en Pasto en la última fecha. Será sí, el inicio de un viacrucis económico y deportivo para poder armar el equipo para la segunda liga. Es que en el Junior hay borrachones que cobran, casi exjugadores que cobran, ex estrellas que cobran y muertos que cobran.

 

Si ya no se respeta el nacimiento de un hijo, qué más  podemos esperar…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@hotmail.com
Mayo 15, 2017


Esa camiseta rojiblanca…

Es reconfortante que el fútbol nos muestre esa cara y ese sentimiento que algunos insisten en profanar o en el peor de los casos destruir. En los últimos dos días el balompié nos trajo instantes que nos hace pensar que, a pesar de todo, es uno de los más genuinos sentimientos del ser humano. La eliminación del Barcelona, los goles de Cristiano, los pases de Dani Alves, los estadios llenos. El último fue muy fuerte. Ver y escuchar a la hinchada del Atlético de Madrid acompañar a su equipo a intentar hacer el milagro de voltear un 3x0 frente al Real Madrid fue algo prodigioso. Ancianos, jóvenes y niños enfundados en su camiseta rojiblanca, con balacas y bufandas con los colores y el escudo y esos cánticos de apoyo horas antes, en los noventa minutos, y después del partido me trajo el dulce recuerdo del Romelio Martínez y del Roberto Meléndez cuando el buen Dios del fútbol nos dio la felicidad de tener verdaderos equipos.

 

Los jugadores del Atlético, millonarios en euros y divos en su medio, fueron electrizados por esas voces salidas de las gargantas y los aplausos de las manos de cincuenta y cinco mil hinchas y corrieron como niños de barrios jugándose el partido de sus vidas.

 

En el fútbol no entran los millones, ni los carros lujosos, ni la vanidad. Solo futbolistas sin más armas que su camiseta, su pantaloneta, sus medias, sus botines, su ingenio y sus ganas.

 

Por eso, al terminar el juego, en que no pudieron remontar el 3x0 pero ganaron 2x1, el público siguió cantando el himno, aplaudiendo, coreando el nombre de cada jugador obligándolos a regresar al ruedo como los toreros en buena tarde y, en medio de ello, el DT Simeone con sus manos rojas e hinchadas aplaudiendo a sus jugadores. Era la despedida al Estadio Vicente Calderón y a un plantel que respetó y luchó por su camiseta, por sus colores y por su hinchada.

 

La vida me ha enseñado que el hombre comienza a perder el rumbo cuando se olvida del niño que lleva por dentro y cuando olvida, también, las promesas que de niño hizo y, en los últimos tiempos por historias que he conocido de primera mano, y que me llenan de frustración, he sentido la sensación que el fútbol no tiene nada que ver con que una persona sea buena o mala. Que sea taimada e hipócrita. Que sea destructora de lo que le da el pan de cada día para vivir como reyes y sustentar a su familia.

 

El fútbol es uno de esos sentimientos fuertes que une a las personas de toda condición luego el que haya buenas y malas personas, serias o torcidas, sinceras o hipócritas, no tiene nada ver con él. Tiene que ver sí, con el alma humana. La buena y la mala. Con el revanchismo, con en endiosamiento, con creerse el ombligo del mundo.

 

Hay jugadores de regular condición que son buenas personas. Y hay de muy buena condición que son malas personas. Esos son los peligrosos…

 

Les mando un abrazo rojiblanco.
hugoillera@diario-deportes.com
Mayo 10, 2017


A propósito de Yhonny


A propósito del mensaje de Twitter de Yhonny Ramírez, exjugador del Junior de Barranquilla, en el sentido que “en el Junior hay jugadores. Lo que no hay es técnico” es el momento propicio para volver sobre el tema que está puesto sobre la mesa hace rato. Si el tema lo hubiera tocado un Pibe Valderrama, un Víctor Pacheco, un Carlos Bacca, un Teófilo Gutiérrez, un Giovanni Hernández o tantos otros que se convirtieron en estandartes e ídolos de la afición, vaya y venga. Es probable que, para gran parte de la hinchada, el periodismo, y los dueños Ramírez pasó por el Junior “sin mancharlo ni romperlo”. Hablo con la autoridad moral de haberlo promocionado para el equipo, de haber hablado con él personalmente e insinuarle que en Junior caería bien y de haberlo pedido, incluso, para la Selección Colombia.

 

Yhonny prefirió el camino tortuoso de quedarse con sus derechos deportivos en una lucha estéril de él y Millonarios contra Eduardo Pimentel. Finalmente, Millonarios tuvo que pagarle a Pimentel cerca de 500 millones de pesos por sus derechos. Cuando Ramírez vino al Junior fue cedido a préstamo por Millonarios que no lo retuvo a pesar de haber sido campeón en el 2012 de la mano del DT Hernán Torres. La verdad, volví a acordarme de él por la réplica que hizo El Heraldo de su mensaje en Twitter. Pregunté si aún estaba en Junior y me contestaron que no. Que se le venció su contrato y quedó en posesión de sus derechos, cosa que él había anhelado y ahora, a sus 34 años, está sin equipo.

 

La declaración suya es la reconfirmación de todo cuando hemos estado denunciando. Que en Junior hay jugadores (no todos) que se creen más importantes que los técnicos, ninguno de los que vienen les sirve, y viven con la convicción que son dueños del club. Yohnny nos quedó debiendo. Ramírez vino al Junior traído por el Zurdo López. En tres años, tuvo participación en 57 juegos (la minoría como titular), hizo un gol y fue expulsado cinco veces. Si dividimos los 3.505 minutos que vio acción con el equipo barranquillero entre 90 minutos de juego le da 39 partidos reales en tres años en Junior (2014, 2015 y 2016). Hablo del resultado deportivo sin incluir las múltiples veces que estuvo lesionado. Fueron tantas que nadie en el club supo decirme con exactitud el número. Yo, particularmente, quedé frustrado. Pensé que en Junior se consagraría como el gran volante que pudo haber sido.

 

Cae como anillo al dedo la declaración de Ramírez. Cuando llegó Alexis Mendoza ya los que le hicieron la vida imposible habían sentenciado “que en Junior no iba a inventar cosas” y cuando lo hizo Alberto Gamero “que aquí no venga con el cuento de entrenar a doble jornada”. Insisto, alguien me dijo que no les servía ningún técnico.

 

Había guardado prudente silencio sobre el tema Junior para ver si ese silencio ayudaba a calmar las aguas pero he corroborado mí teoría. El problema del Junior no es de técnicos, es de jugadores. Cuando Gamero se fue el Junior solo había ganado 1 partido, empatado 3 y perdido 4 con 12 goles a favor y 14 en contra (-2). Sumó 6 puntos de 24 y rendimiento del 25,00%. Hoy, con Julio Comesaña, ganó 2, empató 2 y perdió 4 con 7 goles a favor y 9 en contra (-2).  Ha sumado 8 puntos de 24 (33,00%). Igual de deficiente. No era Gamero ni es Comesaña.

 

El circuito defensivo del Junior es el peor de la Liga Águila. El arquero Sebastián Viera es el segundo arquero más goleado del torneo. 22 goles en 16 partidos (casi gol y medio por juego) contra 23 goles en 16 partidos recibidos por José Fernando Cuadrado del Caldas y Joel Silva del Tolima. Lo mejor del Junior es su dupla de ataque. Roberto Ovelar y Edison Toloza han anotado 9 goles (6 y 3) y Toloza es líder en pases gol con 6. En algún momento hablaremos del “nuevo” Toloza.

 

Todo ese terrible rendimiento del plantel no le permitió nunca entre los ocho clasificados y nunca salió de los puestos 17º, 18º, 19º y 20º. Colero fue hasta hace poco. Y eliminado hace rato.

 

Evidentemente este no es un problema de técnico. Pueden sacar a Comesaña y traer a Bauza o Bielsa o Sampaoli. Va a pasar igual.

 

Junior necesita un rastrillo urgente. Los dueños lo saben. Y lo saben de primera mano. Alguien se cansó de las marramuncias y les contó a ellos los que estaba pasando. Los Char jóvenes lo escucharon y también Don Fuad por separado. Ellos saben perfectamente lo que ha pasado.

 

Esta vez, como las veces anteriores que no tomaron las decisiones que debían, los dueños del Junior no tienen más opción. O limpian el equipo o ese barco seguirá a la deriva o se hundirá. El ejemplo de Ramírez les cae de perilla. Es que en su caso es claro que no hubo jugador. Pero sí hubo técnicos que jamás lo vieron para ser titular. Hablo de cinco. Zurdo López (que lo trajo), Comesaña, Alexis, Giovanni y Gamero que no lo eligió para el 2017.

 

Esta vez, así sea por única vez, esperamos que los dueños no se equivoquen. Bastante dinero han gastado en personajes disfrazados de jugadores. Sumen y verán la millonada que les da la inversión en las últimas 13 ligas donde el Junior no ha ganado nada.

 

Sumen y me cuentan…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Estadísticas Joshua Mattar


Columnista invitado
Messi y el mayor espectáculo del mundo
Por ALFREDO RELAÑO


Iba a escribir sobre el trepidante clásico Real Madrid 2 x Barcelona 3. Sin embargo, el Diario Deportivo AS publicó, al caer la tarde, noche en España, la tradicional y leidísima columna de Alfredo Relaño, el Editor emérito de ese medio, y cambié de opinión. Relaño, tan mesurado, tan tranquilo para emitir sus comentarios en sus escritos, se nos vino con una oda al fútbol maravilloso que vimos desde el Santiago Bernabeu en medio de signos de admiración por Messi y calificativos superlativos sobre lo que el mundo del fútbol vio. En hora buena, como dicen los españoles. Aquí está Relaño con su escrito lleno de alegría y fútbol. Venga…


¡Qué partido! ¡Qué pasión, qué galopadas, qué cantidad de remates! ¡Qué emoción hasta el final! ¡Y qué Messi, regresado al primer plano con todos los honores! Cuando el partido empezó en manos del Madrid, se instaló en el centro geométrico del terreno, se hizo cargo de las maniobras y levantó a su equipo. Una y otra vez fue a por Casemiro, al que pudo sacar del campo antes del descanso. Marcó dos golazos, con la boca partida, el segundo en la ‘zona Ramos’. Alcanzó los 500 goles, provocó la salida de Casemiro, la expulsión de Ramos y Marcelo se libró de lo mismo de milagro. Reinó en un partido de locura, en un homenaje al fútbol.

 

Fue la estrella en una noche que reabre La Liga y que nunca olvidaremos. Un partido tremendo, sin pizarras, sin cautelas, con todos dejándose la piel, llegando y rematando. Con dos porteros espléndidos que aún así tuvieron que repartirse cinco goles. Con alternativas que lo pudieron hacer caer hacia cualquier lado. Con run-rún en la retirada de Bale, cuya presencia breve y pálida quedó más en evidencia con la salida de Asensio. Con un arbitraje malo, que empezó con un penalti indultado de Umtiti a Cristiano y ya no se enmendó.

 

Un partido así justifica todo lo que le ofrecemos al fútbol. Un partido así hace ‘Marca España’. Los dos equipos exhibieron sus mejores virtudes, se emplearon hasta el agotamiento. El Barça necesitaba ganar o ganar para seguir en La Liga. Al Madrid se le olvidó que le valía el empate, y con el 2-2 siguió metido en el torbellino de ataques que fueron los noventa minutos. El último gol le sorprendió descolocado ante un descenso vertiginoso del Barça, iniciado por uno de sus laterales, culminado por el otro con el pase a Messi. Nadie quiso guardarse nada. Ganó el Barça, ganó La Liga, ganó el fútbol. Y el Madrid perdió con grandeza.


Cuadrado

Siempre me ha dado la impresión que, por estar pendientes del por qué James Rodríguez no juega en el Real Madrid y si Zinedine Zidane lo quiere o no, la prensa colombiana se pierde de gozar a un jugadorazo como Juan Guillermo Cuadrado. Este último es riguroso titular en la Juventus, el puto amo del fútbol italiano, y uno de los dos mejores equipos del mundo. Cuadrado produce noticias por ser titular, por rendir, por ser destacado regularmente como figura de la cancha por la manera como pone a producir tanto a Higuaín como a Dybala. Su técnico, Massimiliano Allegri, siempre lo quiso y pertenece al llavero de los once titulares. Siempre le gustó a Allegri lo que Cuadrado podía aportarle y en el 2015 logró llevarlo a la Juventus. Contrario a James, Cuadrado goza del respaldo y la confianza de su técnico. En el partido del 0x0 de Juventus con Barcelona en el Nou Camp, la prensa española local lo escogió como figura de la cancha. Para nosotros también lo fue.

 

Y explico. Cuadrado evolucionó de lateral derecho a volante externo por el mismo sector. Es un jugador que tiene buena técnica, buen regate y es muy rápido. Además de ello, es pícaro para jugar. Tiene esa malicia propia de quien comenzó jugando en las calles arenosas de nuestros pueblos.

 

Allegri lo utiliza por delante de Dani Alves sobre ese sector derecho haciendo un trabajo táctico interesante pues debe funcionar como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Por un lado colaborar en el uno-dos en defensa por delante de Dani Alves y, no bien Juventus tiene la pelota, debe desdoblarse en ataque para hacer la famosa transición de defensa a ataque de manera veloz. Esa velocidad es utilizada en los contra ataques de la Juventus por lo que debe correr, durante los 90 minutos, seis, siete, ocho finales de 100 metros planos.

 

Es que Cuadrado corre hacia atrás 30, 40, 50 metros y después debe ser el ariete del contra ataque corriendo 50, 60, 70 metros la mayoría de las veces con pelota dominada y viendo la carrera de Higuaín por el centro y de Dybala por el sector izquierdo. Los tiene viviendo a los dos con sus pases gol.

 

Esa tarea sin descanso hace que Cuadrado corra, hacia adelante, hacia atrás, en las coberturas defensivas y en las diagonales ofensivas un poco más de 10 y 11 kilómetros por partido. Extraordinario.

 

Cuadrado pesa en defensa, en ataque, en pases gol y de cuando en cuando marcando goles por cuanto, en su roll de poner a vivir a Higuaín y Dybala, es la tercera opción para rematar jugadas al arco.

 

Soy de los que pienso que el mejor jugador colombiano de la actualidad es Cuadrado que, casi que calladamente, se ha convertido en una figura de talla mundial destacado en toda Europa. Es titular riguroso, goza de la confianza de Allegri y es una figura querida por la plantilla.

 

A pesar de ello, Cuadrado sufre de ese vacío en la prensa que sufren otros jugadores nuestros como Bacca, por ejemplo. En momentos estelares del goleador de Puerto Colombia se ha destacado más el drama James-Zidane que sus goles marcados.

 

En el Mundial de fútbol de Brasil, los programas de televisión de los brasileros destacaban más el fútbol de Cuadrado que el de James y alguna vez lo escribí en una de estas columnas. No es que pretenda enfrentar el gusto de cada quien sobre cada jugador nuestro. Simplemente lo recuerdo como una anécdota para apostillar lo que ha venido siendo Cuadrado en el fútbol. Que no es una pelea Cuadrado-James sino el reconocimiento del presente del volante de la Juventus.

 

Alguna vez, hablando con un creativo de una agencia publicitaria, le preguntaba por qué jugadores como Cuadrado, Bacca, Sánchez y otros no eran tenidos en cuenta para desarrollar campañas publicitarias.

 

La respuesta es que en la publicidad se necesita gente fashion, gente linda. Mujeres hermosas y hombres metrosexuales. Es que el mercado así lo obliga. Me quedó la sensación que es una discriminación, pero es así. Es un vacío evidente para algunos.

 

No obstante esos vacíos, Cuadrado sigue hablando con su desarrollo futbolístico, con su titularidad, con su utilidad para desarrollar la idea de Allegri, con su fútbol cadencioso, útil y estéticamente bien jugado. Eso lo ha convertido uno de los mejores jugadores del planeta.

 

Reconozcamos a Cuadrado y démosle la importancia que tiene. El presente es hoy y el presente lo convierte Cuadrado en magia jugando al fútbol (bien jugado) con la Juventus.

 

Cuadrado es un crack. No hay duda…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Abril 19, 2017


Recordando a Édgar Perea
13 de abril de 2016, dos días después de su partida

Gracias compadre por haber existido…


Y aquí estoy compadre querido, en esta noche fría bogotana, tratando de escribirle algo para despedirlo. Nada de lo que consigne aquí será mucho para relatar su azarosa y exitosa vida como narrador deportivo y mucho menos por su vida personal. Y así es compadre. Tuve la fortuna de conocer al campeón Perea, narrador de los deportes y amante del Junior como el que más, y al plácido y mamador de gallo Edgar, el amigo. En estos días previos a esta triste noticia, de su viaje a reunirse con el buen Dios y con su Virgencita del Carmen, su ahijada Andrea Carolina me revolvió la vida. Estuvo mandándome fotos y de verdad que estuvo usted en los momentos más importantes de nosotros. Momentos maravillosos de esos que se quedaron en nuestras almas para siempre. Ah momentos esos. El Romelio, las estrellas del Junior, los campeones de boxeo, los viajes por todos los continentes, por todas las grandes ciudades del mundo, el Roberto Meléndez que usted ayudó a construir. Pero también las fiestas, el carnaval, los bautizos, las noches familiares. Le prometo al rompe, que no escribiré libro alguno para contar sus intimidades. Ni más faltaba. Esos secretos se quedarán entre los dos. Puedo dar fe de su amor por Barranquilla y la costa caribe. De todos los problemas que le salieron por defender al Junior y a nuestra ciudad. Mucha de esas cosas las heredé y, créame, que siempre lo tengo presenté cuando de defender nuestras cosas se trata. Hubo tantos momentos. Recuerdo que solo lo vi llorar dos veces en mi vida. Aquella noche cuando el Junior goleó al América 4x1 en el Romelio y después que Poncho Rentería escribiera que “el Junior era un equipo de minusválidos”. En el cuarto gol nos abrazamos mientras usted le pegaba con el puño a la pared y rompía en llanto después de gritar por primera vez “para ganarle al Junior tienes que matarlo, al Junior tienes que matarlo…”. Y la noche aquella en Johannesburgo cuando nos despedimos pues íbamos a la final del Mundial de Suráfrica y, esa misma madrugada, volvía yo a Colombia. Los ojos aguados fueron la señal inequívoca que Barranquilla le hacía mucha falta. Sin duda. Fueron muchos los abrazos de festejos, despedidas y felicitaciones. Como en aquella tarde de Nantes en el Mundial de Francia cuando, después de narrar Brasil-Dinamarca, usted se despidió de su público pues se iba a lanzar a la política. Le juro que me hubiera gustado haberme opuesto a esa decisión y haberle aconsejado que no lo hiciera. Fueron tantos momentos, el fútbol, el béisbol nuestro y en las grandes ligas, el boxeo y todos nuestros títulos, hasta ir a Belfast en plena guerra de bombas detrás de Fidel Bassa o a Seúl detrás de Rodolfo Blanco. Aquella noche en Boston fue inolvidable cuando Joaquín Gutiérrez debutó en las grandes ligas con los Medias Rojas. Fuimos a transmitir para Caracol Radio y, esa noche, Joaquín estrelló un batazo contra el “Green Monster” en el Fenway Park y la narración emocionante suya fue tomada por la transmisión de televisión sin que nos diéramos cuenta. Al salir del estadio fuimos a un restaurante cachetoso con Fabio Poveda y Pedro Anchila. Durante la cena, comenzó el noticiero local y en las pantallas apareció el batazo de Joaquín y la narración suya. Al terminar el presentador gringo dijo “señores, esto es narrar béisbol”. Y el público se puso de pie y lo aplaudieron cuando descubrieron que ese narrador estaba junto a ellos en el restaurante. Por supuesto que se puso jopón, compadre. Fueron tantas cosas y tantas anécdotas. Hace poco, la última vez que me llamó lo sentí vital. A pesar de la cruel enfermedad lo sentí con ese sentido que siempre le dio a la vida, siempre para adelante, nunca para atrás. Me dijo casi riendo “compadre, ya me han matado 14 veces”. Y yo le dije, tienen huevo. Hay campeón para rato. Quiero darle las gracias por todo, por haber sido mi mentor y definitivo en mi carrera. Por haber sido mi amigo y padrino ejemplar de mi hija Andrea Carolina. Y por habernos llenado de tantas alegrías con esa narración vibrante, al pie de la bola, golpe por golpe. Gracias por los goles, los jonrones y los nocauts. Gracias por habernos enseñado a sentirnos orgullosos de nuestra región caribe. Gracias por haber sido el Juniorista número uno. Gracias por aquello de Junior tú Papá. En fin compadre querido, gracias por haber existido…


Sin vergüenza

Para mí no es sorpresa ni el reciente pasado, ni el presente del Junior. El problema del equipo amado no pasa por los técnicos. Es un tema de jugadores. Lo he venido afirmando una y otra vez. Hace bastante rato que algunos jugadores del Junior han olvidado que son jugadores de fútbol y hace rato también que técnico que les exija es técnico zapateado por ellos mismos. En Junior el cajón a los técnicos se volvió parte del paisaje. Le pasó a Comesaña en su anterior actuación, le pasó a Alexis y le acaba de pasar a Gamero. A Giovanni no le pasó porque encontró a varios de sus amigos. Claro que rindieron peor por falta de autoridad. En Junior hay jugadores que se han enriquecido dando poco. De esos que aparecen más en las redes sociales que en el terreno de juego. De esos que tienen más pinta de artistas que de jugadores. De esos que son pechichones en Junior y que, incluso, se van de bembé con gente y en sitios muy cercanos al club. En Junior a muchos jugadores se les acabó la vergüenza. Les da igual si pierden, empatan o ganan. Casi que ya se les olvidó que en el fútbol, como en la vida, hay que intentar ser un triunfador siempre. Hay quienes miden el éxito más por el dinero devengado que por el rendimiento futbolístico en Junior. Casi que entienden al equipo como una entidad de beneficencia. Recibo mucho por dar poco. Es que perder con los tres equipos que luchan por el descenso es de una vergüenza absoluta.

 

En Junior la peor decisión es adquirir derechos de jugadores y firmarles contratos por tres años. Es la entrada a la buena vida y a la zona de confort. No al buen fútbol. En Junior hace ratos que sus jugadores ni se asoman por equivocación a una selección sea de Colombia o de cualquier país de donde son originarios.  

 

Junior hace 11 torneos de liga que no ha ganado nada. Ni estrellas, ni botines de oro, ni mejores arqueros como antes. La última liga fue en el 2011 de la mano del Cheché Hernández. Después han pasado 6 técnicos en seis años largos aunque, en la práctica han sido siete, por cuanto el recién llegado Comesaña ha repetido. El mismo Comesaña se fue por problemas con jugadores en el 2014. Alexis Mendoza renunció por la misma razón en el 2016. Igual Alberto Gamero cuando anunció que incrementaría las cargas de trabajo. Con Gamero se hizo más que evidente que hay grupitos en el Junior. Hay líderes negativos. Líderes para mal con la creencia que, por bonitos, son ídolos del club y son ellos los que quitan y ponen.

 

Reitero lo que vengo diciendo hace ratos. Pueden seguir trayendo técnico a montones. La fiebre no está en la sábana. Hay jugadores pechichones, millonario pagados sin rendir, que tienen línea directa con los dueños del club y aprovechan esa cercanía para indisponer a los técnicos. Como ya no rinden en el terreno de juego, rinden con la boca. Son los lleva y trae. Los famosos rompe grupo.

 

Perder con los tres equipos que están peleando por no descender nos ha vuelto, otra vez, el hazme reír del torneo. Ya se burlan de nosotros en el país futbolero por todo. Ya nos llaman equipito. Ya no nos llaman grande. El perrateo es continuo con la indiferencia de quienes tienen que revertir la situación en el terreno de juego. Es que andan ocupados haciendo comerciales, inaugurando negocios, vendiendo baratijas en las redes y no jugando al fútbol que es, la razón de ser de su contrato con Junior. Mucha pinta, mucha plata, poco fútbol. Más que jugadores son los propios espanta jopos.

 

Me niego a creer que los dueños del club no sepan lo que realmente pasa y que algún jugador pueda meterles el dedo (en la boca) y se coman el cuento.

 

Reaccionen. No se han dado cuenta que hoy somos un equipo venidos a menos. O van a seguir creyendo que el problema son los técnicos. Ha llegado la hora de ponerle el cascabel al gato.

 

¿O es que no les da vergüenza...?

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Domingo de Ramos, 2017


Comesaña VII

Una pregunta repetida me han hecho a raíz del regreso de Julio Comesaña al Junior. Elemental, por cierto. Mi concepto sobre su nueva presencia al frente del equipo Tiburón. Mi respuesta es la de siempre. No podría cerrarle la puerta a aquellos jugadores y técnicos que nos dieron tantas alegrías y que siempre estarán en nuestra historia. Esos que se convirtieron en ídolos e ídolos permanecieron a través del tiempo. Me podría quedar en la simpleza de la declaración de Comesaña sobre “si una persona regresa siete veces a algún sitio por algo será”. Sobre todo, agrego yo, si esa persona, cada vez que ha vuelto, lo ha hecho como bombero para apagar incendios. Lo único que pudiera fastidiarle a alguien, sobre Comesaña VII, es que haya un desgaste o una fatiga sobre su permanente presencia en la historia del Junior. Pero cuál fatiga me pregunto yo. Por eso es bueno regresar la película de la historia porque, es posible, que muchos hinchas de nueva generación del equipo amado, desconozcan.

 

Comesaña fue campeón como jugador con Junior en 1977 cuando ganamos la primera estrella con la dupla Varacka-Verón. Un año antes, en las finales del torneo en el Romelio Martínez, Junior jugaba con Millonarios y, en una disputa de balón, Alejandro Brand le fracturó la nariz. Esa tarde de domingo, recuerdo al Dr. Issa Abuchaibe, a Orejita Núñez y a José Varacka rogándole a Comesaña para que saliera a la zona de traslado para mirarle la herida. Comesaña con la franela ensangrentada (que entonces se llamaba así y no camiseta) se negaba. Hasta que se acercó y se dieron cuenta que era fractura de tabique nasal. Le hablaron que lo cambiarían y Comesaña se negó, se dio vuelta y volvió a la cancha con algodones en ambas fosas nasales y con la franela manchada de sangre pues antes, como no había aparecido el tema del HIV, se podía seguir jugando así. El público lo aplaudió hasta el delirio y mi compadre Edgar Perea lo bautizó como “Julito Comesaña, el león del área”. Debo recordar a las nuevas generaciones que Comesaña jugaba en la posición de volante de primera línea.

 

Es mi recuerdo inicial de Comesaña también recuerdo cuando, en una jugada con Luís Eduardo Reyes del América, el Hombre de Hierro, sufrió distensión de ligamentos en una de sus rodillas que lo tuvo alejado de las canchas. Estaba comenzando mi carrera de periodista y lo visité en su casa en la Calle 76 y le grabé su vida completa. Aún guardo esa grabación de cuatro casetes de sesenta minutos cada uno. Lo visité mientras estuvo lesionado y, es posible, que allí naciera nuestra amistad y nuestro respeto.

 

Esa amistad nunca me bloqueó para decirle lo que ha estado bien y lo que ha estado mal en sus pasos por Junior. Es más, en 1993 cuando gana la estrella como técnico, confrontamos varias veces por temas del desarrollo del juego y un día de semana me fue a buscar a RCN donde laboraba por entonces. Llegó “entorao” y hablamos en el patio de la emisora sobre mis comentarios y sobre lo que él planteaba en el terreno de juego. Después, Junior comenzó a jugar como Comesaña y yo creíamos que podía hacerlo y fuimos campeones en la final más emotiva, quizás, de cuantas hemos jugado. Pacheco, Pibe, Mackenzie, dribling a Córdoba arquero del América y golazo. Junior campeón. Ese roce no evitó que nos diéramos un abrazo gozando al Junior campeón de aquel entonces.

 

En el Mundial USA 1994 nos encontramos en el Hotel Sheraton de Fullerton, California, donde se concentraba la Selección Colombia de Maturana y fuimos a cenar a un restaurante tex-mex frente al hotel, que forma parte del complejo de la Universidad de California UCLA, y hablamos largo y tendido sobre el Junior 1993 y el roce que habíamos tenido. Ya esa campaña y esa estrella eran  historia pero tuvimos la oportunidad de sentarnos y analizar ese bendito año. Recuerdo esto para corroborar que mi amistad con Comesaña no me ha impedido para decir las cosas que tengo que decir de su dirección técnica cuando debo decirlas.

 

Ya he recordado cosas que permanecerán imborrables en la historia del Junior. Comesaña campeón como jugador en 1977 cuando ganamos nuestro primer y anhelado título, su título como técnico en 1993, su rotura de nariz, su distensión de ligamentos.

 

En 1991, con aquel equipo que giraba en torno de Javier Ferreira, el Junior de Comesaña tuvo asistencia cercana al millón de espectadores. Fue la primera vez que la hinchada enloquecía cuando se acaban las boletas y hasta piedras lanzaban a la sede del club. Lastimosamente ese equipo no fue campeón, pero pudo haberlo sido. También fue la primera vez, calculo yo, que se comenzó a hablar de los abonos para evitar esos problemas.

 

La única que vez que el Junior hizo una gran campaña en Copa Libertadores fue bajo el mando de Comesaña en 1994. Junior y Medellín eliminaron a Cerro Porteño y Olimpia del Paraguay en la fase de grupos que se jugaba con dos equipos de cada país frente a frente. En octavos, Junior eliminó a Coco Colo en aquella noche fría de Santiago en que se celebraban los 90 años del club chileno y donde Lucho Grau y José María Pazo fueron héroes. En cuartos, eliminó al Medellín que había sacado a Universitario del Perú en octavos y accedió a semifinal. Sólo con lanzamientos desde el punto penal Vélez Sarsfield (equipo del DT Carlos Bianchi) le negó la posibilidad al Junior de Comesaña de jugar la final. No obstante, el continente conoció lo que era y pesaba nuestro equipo. Vélez fue campeón de América y campeón mundial de clubes. Bianchi, Ischia y su cuerpo técnico se fueron después al Boca Juniors y esa historia es bien conocida.

 

También hay un hecho que nos alegró tanto como haber conseguido una estrella. En el 2008 ocurrió lo impensado. Junior de Barranquilla estuvo a punto de descender. Sachi Escobar vino apoyado por la hinchada que lo recibió de buen agrado. No le fue bien a Sachi. En los 7 primeros partidos ganó 4 puntos y Comesaña fue traído corriendo pues el equipo, con dos campañas iguales de deficientes en el 2006 y 2007, había quedado en zona de descenso. Junior, bajo el mando de Comesaña, perdió los dos siguientes partidos y después hizo la mejor segunda vuelta que se recuerde y, en el antepenúltimo partido vs. Huila en Neiva, Junior ganó y salvó la categoría. Ya estaba Giovanni Hernández en el equipo. Celebramos como si hubiera sido un título.

 

Comesaña también llevó al Junior a disputar finales que no pudimos ganar. En el 2009 vs. Once Caldas y en el 2014 vs. Nacional.

 

Julio Comesaña y Alexis Mendoza, a quién dirigió, son los dos únicos Junioristas en ganar estrella como jugador y como técnico en la historia del equipo barranquillero. Comesaña liga y liga. Alexis liga y copa.

 

Bienvenido Comesaña VII. Siete veces en el Junior. 450 partidos dirigidos. Ganador de estrella como jugador, ganador de estrella como técnico, semifinalista de Copa Libertadores, salvador del temido descenso, dos subtítulos. Ha vuelto para apagar otro incendio. Como siempre…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Abril 2, 2017


Una Colombia de 24 quilates

Sí, antes del jugo contra Ecuador estuvimos como Don Quijote, peleando contra molinos de viento. La desgracia anunciada terminó siendo un soberbio juego planteado y ejecutado y una victoria convertida en oro de 24 quilates. Tal vez el mejor partido de los 14 que hemos jugado en el Clasificatorio Suramericano al Mundial de la FIFA Rusia 2018. Ya tenemos 24 puntos. El sabor a nada del triunfo sobre Bolivia en Barranquilla fue convertido, cinco días después, en un clamoroso triunfo matizado con una alineación sorpresa y un desarrollo de juego perfecto. Colombia lo hizo todo. Sorprendió al rival con su alineación. Y más que con los nombres con la disposición geográfica dentro del terreno de juego. Le cerró los callejones externos donde Ecuador es brillante, le quitó el balón para frenar el ímpetu y el frenetismo anunciado y calló, de paso, al Estadio Atahualpa. Lo calló pero avivó a la hinchada colombiana que comenzó a cantar el ole confirmando una humillación que se hinchará. Se habla de la salida del DT Gustavo Quinteros que ha perdido 6 de los últimos 9 juegos. Fue un repaso táctico, de buen jugar, de posesión, de equilibrio, de defensa, de transiciones y de ataque demoledor. De verdad, el 2x0 fue un marcador corto para el volumen de ataque incluyendo el penal del arquero Dreer sobre Borja que el árbitro Pitana no sancionó.

 

El juego ante Bolivia nos había dejado con un saborcito a decepción. Se ganó jugando de manera opaca y a través de un tiro penal que fue tapado y luego convertido. Por ello, la confrontación con los ecuatorianos en su estadio presagiaba cosas no santas.

 

Sin embargo, desde el anuncio de la alineación por parte del DT Pekerman, desde el mismo momento del inicio del juego  observando la distribución de los jugadores en el terreno, todos sentimos que esta vez Colombia sería diferente. También el clima se comportó contrario a lo esperado. No hubo ni lluvia ni frío y la altura de Quito no afectó la capacidad atlética de nuestros jugadores a excepción de James Rodríguez que tuvo derrame nasal.

 

Pekerman sorprendió no tanto con los nombres como por el posicionamiento y desarrollo del juego. Utilizó a Ospina en el arco. Regresó a Arias y a Díaz como laterales derecho e izquierdo. Utilizó la reciente dupla de zagueros centrales Mina y Zapata. Contrario a utilizar tres volantes en primera línea de volantes plantó dos con Aguilar y Sánchez. Por primera vez posicionó a James Rodríguez como volante creativo por el centro flotando entre los volantes de oficio y los delanteros. Y se la jugó con tres atacantes, Cuadrado por el sector derecho, Borja en el centro y Cardona sobre el costado izquierdo. De salida un 1-4-2-1-3.

 

A esa distribución en el campo se le puso movimiento. Lo primero que se vio fue la tenencia del balón. Después, la aplicación de Cuadrado y Cardona para ir y venir. Cuadrado para completar una doble línea de cuatro en defensa con Aguilar, Sánchez y Cardona que también retrocedía para armar el cuarteto de volantes delante de los zagueros. Hubo momentos en que solo retrocedía Cardona para armar un tres en primera línea y James se tiraba al sector izquierdo a cubrir la posición. También Borja se tiraba a ese sector izquierdo para permitir las diagonales de Cardona buscando el área.

 

Estoy absolutamente seguro que el DT Quintero de Ecuador fue sorprendido con todo lo planteado por el DT Pekerman y por los movimientos tácticos mostrados. No tuvo manera de reaccionar porque no tenía el balón. Porque sus dos tándem sobre la derecha Pineida y Antonio Valencia estaban más preocupados por Cardona, por James y por Borja cuando se tiraban sobre la izquierda nuestra y porque Ayoví y Mena hacían lo propio tratando de contener el buen fútbol de Cuadrado o de Arias cuando se lanzaba al ataque sobre el sector derecho.

 

Esta vez, Colombia tuvo mecánica de juego. Lo que los gringos llaman “team work”. El explotar la tenencia del balón en conjunto. Con pases cortos pero precisos. Con descargas sobre las bandas. Con ataque permanente al arquero Dreer y con equilibrio en la recuperación, administración y salida del fondo con pelota certera.

 

En esas andábamos cuando el juez de línea invalidó una acción de gol de Cardona por fuera de lugar a los 17 minutos. Fue el anticipo del gol que vendría tres minutos después. Un espectacular balón aéreo de Sánchez desde primera línea a Borja se convirtió en la primera anotación luego que Borja, tirado sobre la izquierda, lanzara el balón al centro del área, con pierna derecha  cambiada y tres dedos, para que James convirtiera. Era el minuto 20. Alguien le cantó a Ecuador la ranchera aquella de José Alfredo Jiménez “porque sé que de este golpe ya no voy a levantarme.”

 

Y así fue pues, al minuto 33, un sombrerito genial de Cardona a James, que corría hacia adelante sobre la izquierda, fue el anticipo de un pase al centro del área donde llegaba Cuadrado para anotar ante el abandono de los zagueros Mina y Caicedo.

 

De ahí en más Colombia se dedicó a darle un repaso de fútbol a Ecuador. Nunca perdió la posesión del balón. Fue muy sólido en la marca y en la recuperación y vimos a un equipo con lucidez, con ganas de anotar un gol más aunque no se le dio. Hubiera podido ser a través de la jugada de penal del arquero Dreer sobre Borja que el juez argentino Pitana no sancionó.

 

Para mí el partido de Colombia fue brillante y, otra vez, como cuando ganó los 7 puntos anteriores por fuera de casa con Chile, Bolivia y Paraguay, el DT Pekerman y sus asesores se la rebuscaron. No sabemos en qué tiempo montó lo que mostró pero la lección fue bien aprendida.

 

Habíamos presentido, después del juego ante los bolivianos, que algo se había desgastado entre el cuerpo técnico y jugadores. No había pasado nada ni era un bochinche como escribí. Fue solo una sensación. Aquí en Quito volvimos a ver a la selección unida. También vimos a un jugador de la selección ir a abrazar a su técnico después de un gol como en la eliminatoria pasada. A un técnico rebuscando una alineación. Y a unos jugadores tocando la partitura del maestro. Insisto en que, para mí, este ha sido el mejor partido de la eliminatoria para nuestro seleccionado.

 

Lástima que los dos combos finales de partidos serán en septiembre y octubre. Cómo nos hubiera gustado que fueran en abril o mayo para haber aprovechado este rendimiento superlativo. Colombia ha ganado 6 puntos y se abroquela en el Grupo de los 4 rumbo a Rusia. Un partido deficiente y otro brillante. No importa. Lo que importa es la cosecha de puntos. Es que no quedan muchos por disputar. Solo 12 ante Venezuela, Brasil, Paraguay y Perú.

 

Hay motivos suficientes para sonreír…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Quito, Marzo 28, 2017


Partido bisagra

Esta tarde nuestra Selección Colombia jugará en un ambiente totalmente extraño al que tiene acostumbrado en Barranquilla. Aquí en Quito, se pronostican las mismas lluvias vespertinas que han venido sucediéndose de manera puntual a excepción de ayer que los nubarrones dieron vueltas sin caer. Lluvias largas por cierto. El domingo fueron casi cinco horas. La temperatura es realmente fría. A las 4:00 de la tarde, hora del partido, estará en 14 grados o menos. La humedad a tope. Es una humedad diferente a la de Barranquilla. Es clima de montaña. No de mar y río. El Estadio Atahualpa es una vieja edificación que se construyó entre 1948 y 1951. Después ha sufrido remodelación, ampliación y reconstrucción. Aún conserva ese dejo retro de la arquitectura de otras épocas. Su capacidad es para 38.500 aficionados aunque acá se venden 40.000 boletos y su cancha de grama natural mide 105 x 70 metros. Ni la altura de Quito (2.850 metros sobre el nivel del mar), ni el clima, ni el estadio, son parecidos a Barranquilla y ni al Estadio Roberto Meléndez. Curiosamente, el Flaco Meléndez estuvo aquí en suelo ecuatoriano en 1947 jugando el Suramericano de Fútbol bautizado después Copa América. Ese torneo de jugó en el Estadio George Capwell de Guayaquil. Al año siguiente Quito  comenzó la construcción de su estadio cuyos alrededores alberga hoy la nueva ciudad con hoteles, centros comerciales, restaurantes y almacenes de lujo. Lo que no va a extrañar nuestra selección será el color amarillo de nuestra camiseta (igual a la de Ecuador) en las gradas. También sentirá las voces diferentes de la hinchada ecuatoriana mezcla de indígena, negro y blanco, puesto que acá el apoyo de gargantas y aplausos serán para Ecuador. Anticipo estas cosas de clima, estadio y uniforme puesto que, para ambos equipos, este partido va a ser una bisagra. Te meterá o pondrá en duda tu clasificación al próximo mundial de fútbol en Rusia 2018. Desde la ventana del Hotel Sheraton (uno de los mejores que he visitado) logro ver parte de las tribunas oriental y norte del Atahualpa. Ahora está vacío. Solo revendedores de boletas en sus afueras. Este martes será una locura vestida de amarillo.

 

Colombia es el 7º visitante del clasificatorio. Tan solo ha cosechado 7 puntos de 18 y rendimiento del 39,00%. En los seis partidos anotó 6 goles y recibió 11. No obstante, en beneficio de Pekerman, recordamos y destacamos el empate 1x1 con Chile en Santiago, la victoria sobre Bolivia en La Paz 3x2 y el triunfo sobre Paraguay 1x0 en Asunción. Fueron partidos bien planteados y bien jugados.

 

Curiosamente, cuando Colombia ganó esos 7 puntos como visitante, Pekerman jugó con tres volantes en primera línea. En el empate con los chilenos, Daniel Torres – Carlos Sánchez - Alex Mejía. Frente a Bolivia, Sebastián Pérez - Daniel Torres - Guillermo Celis. Contra Paraguay, Abel Aguilar - Carlos Sánchez - Wilmar Barrios.

 

También lo hizo en San Juan vs. Argentina, Daniel Torres –Carlos Sánchez - Wilmar Barrios. Esa vez, Messi desbarató todo. Perdimos 3x0. Frente a los uruguayos y brasileros jugamos con dos volantes de primera línea. Vs. Uruguay, Freddy Guarín - Carlos Sánchez. Perdimos 3x0. Vs. Brasil, Carlos Sánchez – Wilmar Barrios. Caímos 2x1. En ambos juegos tuvimos anécdotas bien curiosas. En Montevideo se volvió un estribillo aquello que “no hay que dejar cabecear a Godín” y a los 33 minutos del primer tiempo Godín hizo el primer gol de cabeza. Con los brasileros era no dejar respirar a Neymar y Neymar nos hizo el gol de la derrota a los 28 minutos del segundo. La historia de los tres volantes posiblemente hizo que el DT Pekerman hubiera convocado a Wilmar Barrios y a Daniel Torres pese al poco juego en sus ligas. Barrios con Boca Juniors por la huelga en el fútbol argentino y Torres con Alavés en España tras haber perdido la titularidad.

 

Creería uno, entonces, que jugar con tres volantes en primera línea le resultaría mejor a nuestra selección pero, en el fútbol como en la vida, todo es relativo. No obstante, Pekerman tiene dispuestos a Carlos Sánchez, Abel Aguilar, Wilmar Barrios, Mateus Uribe y Daniel Torres. Tres de ellos serían el mascarón de proa para aguantar los embates rápidos y fuertes de los ecuatorianos. Es casi factible que el dibujo táctico sea 1-4-3-2-1 en defensa y 1-4-3-3 en ataque.

 

Una posible alineación sería Ospina; Arias – Mina – Zapata – Armero; Aguilar (Mateus) – Sánchez – Barrios (Torres); Cuadrado – James; Bacca (Borja). Es solo una idea. No es la alineación confirmada. Es más, se habla de la posible aparición de Stefan Medina y Farid Díaz como laterales derecho e izquierdo y Miguel Borja como punta.

 

A todas estas, me he preguntado si aquello de la altura de Quito influye o no en la decisión de Pekerman de alinear algunos jugadores en partidos como el de Ecuador. Esto lo digo porque, quienes sostienen que podrían jugar Medina y Díaz, invocan el tema de la altura. Que Stefan juega en Pachuca (2.400 metros sobre el nivel del mar) y Farid entrena en Guarne (2.150). Ahora, sería por eso o porque decididamente Pekerman va a apostarle a un equipo sólido en defensa.

 

Ecuador es un equipo fuerte en casa. Los números lo dicen. Ha jugado 6 partidos en el Atahualpa. Ganó 4, empató 1 y perdió 1 con 12 goles a favor y 6 en contra. En promedio anota dos goles por partido y recibe uno. Los ecuatorianos han sumado en casa 13 puntos de 18 posibles y rinden el 72,22%. Ganaron a dos rivales directos en la repartición de los cupos al mundial. A Uruguay 2x1 y a Chile 3x0 y a dos rivales débiles. 2x1 a Bolivia y 3x0 a Chile. También empató 2x2 con Paraguay y cayó feo con Brasil 3x0. En cinco de seis partidos anotó de a dos y tres goles. Menos frente a Brasil.

 

Ecuador perdió a su volante de oficio Christian Novoa y a su delantero Miller Bolaños por acumulación de tarjetas amarillas. También a Fidel Martínez por lesión y han jugado con que Felipe Caicedo tampoco esté por lesión igualmente. A última hora, el técnico Quintero convocó al joven delantero Michel Estrada de Independiente del Valle (DT Alexis Mendoza).

 

La posible alineación de Ecuador sería con el arquero Esteban Dreer; los defensores Juan Carlos Paredes, Arturo Mina, Luis Caicedo y Walter Ayoví; los volantes Antonio Valencia, Jefferson Orejuela, Matías Oyola, Ángel Mena; los delanteros Felipe Caicedo y Enner Valencia. En la práctica con las ausencias el DT Quinteros armará un 1-4-4-2 en defensa y 1-4-3-3 en ataque con Antonio Valencia subiendo como un puntero derecho. 

 

Y aquí viene el dato que, por lo menos a mí, me tiene optimista. Ecuador comenzó ganando 2x0 a Argentina como visitante y después completó 4 victorias en línea. Empató con Paraguay y en la 6ª fecha perdió con Colombia en el Metro. Y perdió dos más con Brasil 3x0 en casa y con Perú 2x1 en Lima. Ganó los 4 de arrancada, empató 1 y perdió 3 consecutivos. Ahora su presente es de altibajos. Ganó (3x0 Chile local), empató (2x2 Bolivia visitante), perdió (2x1 Uruguay visitante), ganó (3x0 Venezuela local) y perdió (2x1 Paraguay visitante). O sea un subibaja. Y aquí viene lo increíble. Las cuatro primeras fechas le dieron a Ecuador el oxígeno para estar aún de 5º a pesar de ¡haber perdido 5 de los últimos 8 partidos! Eso me da un margen importante de optimismo aunque, los partidos hay que jugarlos porque Colombia, a pesar de sumar ante Bolivia, no ha jugado bien este clasificatorio.

 

El árbitro será el argentino Néstor Fabián Pitana (Misiones, 41 años) que ya ha pitado 4 partidos en el Clasificatorio Suramericano. Lo hizo en la 2ª fecha en Lima, Perú 3 x Chile 4; en la 5ª en Pernambuco, Brasil 2 x Paraguay 2; 7ª en Asunción, Paraguay 2 x Chile 1 y en 10ª fecha en Barranquilla, Colombia 2 x Uruguay 2.

 

Solo quedan 15 puntos por disputar por cada selección. Los próximos dos combos de partidos serán en septiembre y octubre y asunto concluido. Hoy, el número mágico para clasificar es 29. Así que, a desempolvar las tablas de Gallego…

 

=

 

Y algo del Junior. Acá en Quito me han preguntado por qué en el equipo barranquillero se ha vuelto típico que los jugadores digan que los culpables de las malas campañas son ellos y, sin embargo, el que se va es el técnico. Razón tienen para preguntar…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Quito, marzo 28, 2017


Atlético Cajoneiro FC

Ya el Junior de Barranquilla ni siquiera sorprende con sus noticias. Aquí en Quito me enteré muy de cerca, a pesar de la distancia, de lo que estaba pasando en Barranquilla con lo del DT Alberto Gamero. Me enteré casi al instante de cuando Antonio Char le comunicó la decisión de alejarlo de las riendas del equipo. El Profe Gamero estaba sentenciado desde cuando incrementó las cargas de trabajo. Eso le sentó mal a los divos. A los que se han vuelto multimillonarios en el equipo rojiblanco a cambio de muy poco. Casi que les fuimos cantando lo que iba a pasar. Hay quienes han jugado en Junior los últimos once torneos y, aparte de engrosar sus chequeras, nada han ganado. A excepción de una Copa Águila con Alexis Mendoza al que ya habían comenzado a hacerle el cajón. Desde cuando Cheché Hernández ganó con Junior la Liga Postobón en diciembre del 2011 pasaron Cheché, Alexis García, Zurdo López, Julio Comesaña (y David Pinillos), Alexis Mendoza, Giovanni Hernández y Alberto Gamero. Ninguno se fue bien. Jugadores indisciplinados, borrachones a ultranza, bochincheros, lobos disfrazados de caperucita y cajoneros de profesión. Nada nuevo bajo el sol. Me duele por Gamero, buen tipo, gran señor, pero a él se le pintó el panorama de lo que ocurre en el equipo. Creo que se equivocó en algunas contrataciones (confieso que yo también desafortunadamente), no tuvo la decisión de sentar a quienes no rendían ni de ponerlos en evidencia. Esto lo va a madurar. Le va a quitar lo candoroso que es. Le creyó a los sepulcros blanqueados. Pronto trabajará otra vez. Esto es solo una amarga experiencia.

 

En lo de Gamero hay muchas aristas. El equipo arrancó bien en Copa Libertadores antes que comenzara la Liga Águila y ganó, jugando bien y con gol, tres partidos consecutivos al Carabobo de Venezuela y otro a Talleres de Tucumán hasta la debacle de la eliminación. A partir de entonces “algo” pasó y el equipo se fue cayendo a pedazos.

 

De los llegados Estrada, Quiñones, Pico y Carrascal hasta ahora han quedado debiendo. Lo mismo que Hernández y Balanta a quienes encontró en el equipo. A ellos los sentó. Pero no hizo lo mismo con el arquero Viera, que está haciendo una temporada terrible, a costas de un muchacho como Chunga que ha esperado en vano su chance o con James Sánchez que no ha sido el que siempre conocimos. Otro enredo fue haber dejado jugadores que ni fu ni fa como Noguera y Cañaveral.

 

En los últimos días, el Profe Gamero hizo una declaración que fue la última comparando a la gloria del fútbol nacional y goleador en la Selección Colombia como Arnoldo Iguarán con Edison Toloza. Lo entendí como un apoyo para Toloza que mejoró cosas bajo su mando pero, de verdad, se le fue la mano. No cayó muy bien, en el país futbolero, su desafortunada comparación.

 

Cierto es que el Profe Gamero cometió errores como los ya comentados. Pero también es cierto que el equipo arrancó la temporada a tiempo y con buenos resultados en Copa Libertadores. Hasta cuando comenzó a incrementar las cargas de trabajo. Justo ahí, comenzó el perrateo de los divos…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Marzo 27, 2017


REVISTA SHOCK
Radiografía del Atlético Cajoneiro
…10 pasos para hacerle el cajón a los técnicos de fútbol

Por Héctor Cañón Hurtado
@CanonHurtado
1.  El director técnico empieza a apretar más de la cuenta por las derrotas. En 1995, tras fracasar en la Copa América con la selección Argentina, el entrenador Daniel Pasarella decidió que la solución a la crisis era que los jugadores se motilaran. “Cómo vamos a aparecer en Frankfurt y unos con el pelo largo, otros con aritos y otros con cosas de colores”, fue el argumento que le dio a Fernando Redondo antes de que el crack prefiriera renunciar a la albiceleste para no tener que cortarse la melena. Pasarella no ganó nada y salió sin pena ni gloria tras fracasar en el Mundial Francia 1998.

 

2.    El entrenador decide contratar “mejores” jugadores de los que tiene en la plantilla. Claudio Ranieri es el ejemplo perfecto de este paso en falso. Tras salir campeón en la temporada pasada, decidió traer al argelino Islam Islimani por 30 millones de euros para remodelar al campeón inédito y, tal vez sin imaginárselo, empezó a cavar su propia tumba. Jamie Vardy, la gran figura de la campaña del título, se sintió desplazado y hasta debió pensar en recaer en su adicción al alcohol. Kasper Schmeichel, Wes Morgan y Marc Albrigthon se unieron a su inconformidad y juntos lograron sacar al entrenador, después de insistirle al dueño del equipo y perder sin pudor alguno.

3.    Ante las derrotas o para prevenirlas, el director técnico decide quitar libertades. Al contrario de lo que hacía Hernán Darío “el Bolillo” Gómez, que llevaba y esperaba al Tino Asprilla en las escapadas de concentración cuando quería visitar a alguna de sus amantes, hay entrenadores que aprietan las tuercas más de la cuenta cuando los resultados no se dan o para evitar que no se den. El problemático Jorge Luis Pinto salió expulsado de la selección Costa Rica, a pesar de haberla puesto entre los mejores ocho equipos del Mundial Brasil 2014, porque acusó a Keylor Navas y Cristian Gamboa de fingir lesiones, porque a medianoche entraba a los cuartos de los jugadores y prendía la luz para ver qué estaban haciendo, porque maldecía y prohibía a diestra y siniestra y porque pretendía encontrar hoteles donde todo el equipo se acomodara en un mismo piso. Al final, 16 de los héroes de Brasil 2014 dijeron que si Pinto seguía ellos se iban.  

4.    Un jugador se rebela ante el autoritarismo y siembra la semilla de la revuelta. Carlos Dibos, ex preparador físico de la selección Argentina, reveló hace unos meses que Lionel Messi era quién ponía y quitaba los directores técnicos en la albiceleste. Al parecer, Alfio Basile fue el primer damnificado aunque La Pulga apenas rondaba los 20 años de edad cuando lo dirigió. Incluso hay quienes afirman que Diego Simeone solo podrá dirigir a la selección de su país, que no gana nada desde 24 años, cuando Messi se haya retirado. ¡Hágame el favor!

5.    Empiezan los tropeles dentro y fuera de los vestuarios. El italiano Roberto Mancini dirigió a Manchester City, en la temporada 2011-2012, cuando se coronó campeón de la Premier League, tras cuarenta años de fracasos. En la temporada siguiente, cuando quería repetir hazaña, sus tropeles con Carlos Tévez y Mario Balotelli, dos rebeldes sin causa y cracks a su modo, precedieron las derrotas y la salida por la puerta de atrás del club. Manuel Pellegrini lo remplazó y el City volvió a ser campeón en la temporada 2103-2014, demostrando que el ser menos indispensable en un equipo de fútbol es el director técnico.

6.    A la manzana podrida se unen unos cuantos más. José Mourinho vivió sus horas más amargas como entrenador en 2013, cuando dirigió a los galácticos de Real Madrid. En principio su única pelea era con Sergio Ramos, pero a medida que los resultados no se dieron se unieron a la revuelta Iker Casillas, Mesut Ozil, Luka Modric y Sami Khedira. El camerino vivió una guerra civil hasta que los sus paisanos Cristiano Ronaldo y Pepe se unieron a los rebeldes. “Son unos traidores hijos de puta”, dijo Mou antes de que se especulara con que había mandado poner micrófonos ocultos en los camerinos y a grabar las conversaciones telefónicas de sus pupilos. Plop. ¿Alguna idea de por que James Rodríguez no termina de cuajar con Zinedine Zidane? 

7.    Un crack se hace la víctima ante los hinchas y logra salirse con la suya. En el mejor momento de su historia y tras haber conseguido su título más importante, campeón de la Copa Suramericana 2015, Santa Fe decidió prescindir de los servicios del entrenador uruguayo Gerardo Pelusso. ¿La razón? Omar Pérez, quien por entonces era suplente con todos los méritos, prefirió hacer pataletas que entrenar. Cuando el entrenador lo quiso poner en su lugar, el argentino renunció vía Instagram y la barra brava de Santa Fe hizo plantón frente a las instalaciones del club para defenderlo. Los directivos cayeron ante la presión, echaron a Pelusso, no aceptaron la renuncia de Pérez y pusieron de director técnico a Alexis García, quien fue un auténtico desastre. A Omar solo le faltó postear en Instagram: “Aquí mando yo (así esté jugando mal)”.

8.    El entrenador pretende llevarse todo el crédito en las victorias y culpa o castiga a los jugadores tras las derrotas. Mou y Ranieri son expertos en el tema. “Es calculador, cruel y ambicioso”, escribió en sus memorias el francés Claude Makelele, al referirse al portugués, quien lo dirigió en Chelsea. También contó que en los días de victoria se emborrachaban juntos y que en los de las derrotas usaba los micrófonos mediáticos para señalar con nombre propio a los jugadores, algo que evitan el 99 por ciento de los entrenadores. Ranieri, por su parte, prohibió las hamburguesas de pollo con que sus pupilos de Leicester celebraron las victorias en la temporada pasada y declaró sin pudor que ellos eran los únicos responsables de la debacle.

9.    El director técnico pierde el apoyo de todos sus jugadores y de los directivos. Una de las etapas más nefastas de la carrera de Diego Maradona fue su paso por el banquillo de la Selección Argentina. En apenas dos años logró lo que muchos no lograron: perder 6-1 ante Bolivia en La Paz, caer derrotado en casa por primera vez ante los archienemigos brasileños y ser goleado 4-0 por Alemania en cuartos de final del Mundial Suráfrica 2010. El crack Juan Román Riquelme fue uno de los primeros en bajarse del barco hasta que, tras el fracaso mundialista, las directivas de la Asociación del Fútbol Argentino despidieron a “D10S” argumentando diferencias irreconciliables. 

10.    De un momento a otro llega la tarjeta roja y el entrenador pasa a engrosar las filas de desempleados. En este paso caben Claudio Ranieri, Jorge Luis Pinto, José Mourinho, Alfio Basile, Roberto Mancini, Gerardo Pelusso, Diego Maradona y decenas más de entrenadores exitosos que han salido por la puerta de atrás de clubes a los que dirigieron en sus días más gozosos. Mientras jugadores y directivos conservan su camello, los entrenadores son señalados de culpables cuando llega la mala hora. A veces hay jugoso cheque para pasar la pena y a veces solo una patada de tarjeta roja en el trasero. Sálvese quien pueda.


Una pobre victoria…

Ha terminado el juego Colombia 1 x Bolivia 0. Son las 5:30 PM de este nublado jueves en Barranquilla y hace 13 minutos un penal cobrado por James y tapado por Carlos Lampe se ha convertido en gol en segunda jugada por el propio James. Fue justo en el momento en que me preguntaba si el problema de fútbol y de goles de Colombia de pronto es el indicio del desgaste de una relación técnico-jugadores. Y no es bochinche. Internamente no ha pasado nada en la selección. Lo que ocurre es que las relaciones entre los técnicos y  planteles termina, generalmente, en un desgaste producto de las mismas ideas, del mismo día a día, de decisiones que no dan resultado y hasta de falta de confianza de lado y lado. Es que el año pasado nos gastamos señalando, creo que con razón, que el bajo nivel de los jugadores afectaba el rendimiento de la selección. Comenzamos líderes y ya íbamos por el sexto lugar. Sin fútbol y sin goles.

 

Teníamos la esperanza que este año, y con el gran nivel de casi todos, este partido con Bolivia sería el revulsivo en cuanto a la nula generación de juego y a la pobre cosecha de goles. Y eso no ocurrió. Colombia fue repetitiva, sin sorpresa, plana otra vez, con poco contacto entre generadores y delanteros. Delanteros que hace muchísimo tiempo no anotan.

 

Pekerman y su cuerpo técnico no atinaron a encontrar la solución a la muralla boliviana que plantó el DT Mauricio Soria. Bolivia le regaló el balón a nuestra selección y lo esperó con la táctica murciélago 1-9-1 delante de su propia área y ganó todos los duelos individuales y colectivos. No supimos encontrar a Bacca. No hubo filtración del balón puesto que el delantero estaba con un arquero y cuatro, cinco y hasta seis defensas por detrás y cinco o seis por delante. La tenencia estéril, la repetición de pases, las pocas faltas cercanas al arco de parte de los bolivianos, fueron marcando el derrotero. Una Colombia con tenencia y sin solución y una Bolivia ordenada en defensa renunciando totalmente al ataque. Pasaron 82 minutos para lograr, a través de un tiro penal (incluso tapado por Lampe), la posibilidad de seguir con vida en el clasificatorio aunque con pobre diferencia de goles que va a pesar en la última fecha en la repartición de los cupos a Rusia.

 

En medio de ese panorama de ser repetitivos, y de tener pocas ocasiones de remate a puerta, la solución era ensayar con tiros en la media distancia. A falta de pan, buenas son tortas. Solo a los 29 minutos del segundo tiempo, cuando entró Cardona por Bacca, se pensó que podría ser la solución. Lo que ocurre es que el juego estaba bastante adelantado con una Colombia agotada por la tenencia estéril y los mil ataques gestados (gracias al balón gratis) que no llegaron a buen puerto.

 

Ya hemos culpado a los jugadores de ser responsables de no rendir pero hay cosas que nos ponen a pesar. El cuerpo técnico no le ha encontrado la vuelta a la nula generación de juego y a la falta de goles de los delanteros. Es que no es Bacca. Es que son todos los que han pasado por esa posición. Por eso me he preguntado si el tema de nuestro deficitario rendimiento es producto de una relación técnico-jugadores que se ha venido desgastando con el correr del tiempo.

 

Yo había apostado que los puntos eran vitales y me incliné a que primero eran los tres puntos así fuera 1x0. Casi todos apostaban a una goleada para cuadrar caja en la diferencia de goles. Yo solo pedía los tres puntos para mantenernos con vida. Sin embargo, he terminado muy preocupado.

 

Preocupado porque  con defensa sencilla pero aplicada. Con dos líneas como una atarraya. Armando previsibles líneas 1-4-5-1 o 1-5-5 o 1-6-4 o 1-9-1 física operación murciélago, todos pegados del larguero, no pudimos encontrar la solución. Bolivia renunció por completo al ataque. No atacó a Colombia. Le regaló 94 minutos y solo, a través del penal, pudimos conseguir una victoria que sirve para tres puntos oxígeno.

 

Este partido no se va a parecer, para nada, al que tendremos el martes próximo en Quito. La selección ecuatoriana va a atacar a Colombia. Será un partido físico, ríspido, de mucho contacto. No habrá balón gratis, ni terreno obsequiado a posta. Será un juego de tú a tú, de ganar los duelos individuales y de sumar porque Colombia, si gana los seis puntos que le restan en casa, deberá sumar tres o cuatro por fuera para asegurar una clasificación a Rusia 2018.

 

Los delanteros no anotan con la selección desde la sexta fecha cuando Bacca convirtió dos a los ecuatorianos. Desde entonces hablamos de falta de generación de juego que afecta a los delanteros. Es tanto que extrañamos a Falcao cuando algunos lo consideraban  retirado del fútbol.

 

Colombia hace ratos que no está bien. Perdimos la generación de juego y la capacidad de anotar goles o sea, la esencia del fútbol. He quedado convencido con este partido ante Bolivia que el problema no solo era de jugadores. La reinvención de un equipo de fútbol viene de la creación e ideas de los cuerpos técnicos. El nuestro sigue sin encontrarle la vuelta al tema…

 

PD: Lamento mucho la lesión de Muriel. Estaba haciendo, otra vez, un buen partido.

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@hotmail.com
Marzo 23, 2017


Soria, con pierna cambiada

Se viene Bolivia en el Clasificatorio a la Copa del Mundo de la FIFA Rusia 2018 y es mejor no llamarse a engaños. La historia de las guerras está plagada de ejemplos de cómo se ganaron apelando a la desinformación. Lo traigo solo como un apoyo al planteamiento no porque sea aficionado a las guerras. Es que, desde que el DT Mauricio Soria anunció la convocatoria de los bolivianos, la fijación ha sido que Bolivia está integrada por jugadores Sub 20 y Sub 17. Esa afirmación es una verdad a medias y las verdades a medias no son verdades. Basta solo mirar la lista y encontrar la realidad. La lista de Soria debe ser la más larga de cuantas hayan convocado los bolivianos en todos los tiempos. Son treinta y dos  jugadores de los cuales solo seis son Sub 20 y solo dos son Sub 17 que van como “jugadores invitados” tal y como consigna el comunicado de su federación. Quiere decir que esos dos no serán incluidos en la lista previa al juego vs. Colombia y sin duda los Sub 20 correrán la misma suerte. A lo sumo uno. O tal vez dos podrían ser inscritos en los veintitrés jugadores para el partido vs. Colombia. En esos veintitrés hay que anotar, obligatoriamente, los tres arqueros y veinte jugadores de campo. Entonces, la selección juvenil de Bolivia no es tal. Es más desinformación que realidad. Como decimos en el mundo del fútbol, Soria la está tirando con pierna cambiada.

 

Dentro de los treinta y dos jugadores convocados por Soria, los dos Sub 17 son Bruno Rivas del Club Florida y Franz González del Aurora. Ambos están sobre los 17 años. Ellos son invitados. No serán tenidos en cuenta.
 
Los seis Sub 20 llamados tienen 19 años todos. Bruno Miranda delantero de la Universidad de Chile, Limberg Gutiérrez (hijo) volante ofensivo del Nacional de Uruguay, Luís Haquin zaguero central de Oriente Petrolero, Rubén Cordano portero del Blooming, Ramiro Vaca volante de Quebracho y Moisés Villarroel (hijo) mediocampista de Oriente.
 
Es posible que Miranda que juega en Chile y Gutiérrez que lo hace en Uruguay tengan alguna ventaja sobre los que juegan en la liga boliviana. Sin embargo, en los entrenamientos realizados, Soria ha utilizado en segundas alineaciones al zaguero central Haquin y al delantero Miranda. Es poco probable que Haquin pueda sentar a Ronald Raldes o a Cristian Coimbra o a Fernando Martelli y que Miranda haga lo mismo con Juan Carlos Arce o Marcelo Martins vuelto a la selección desde que  se fue el técnico Julio César Baldivieso. El que sí pudiera ser inscrito para el juego contra nuestra selección es el portero Cordano por la obligación de inscribir a los tres arqueros.
 
Ahora, si es por el presente, pensamos que Colombia debería ganarle a Bolivia el peor visitante del Clasificatorio y penúltimo en la clasificación general. Los bolivianos han sumado ya tres técnicos. Julio César Baldivieso (Fechas 1-6), Ángel Hoyos (7-12) y ahora  Mauricio Soria. Baldivieso y Hoyos perdieron los seis partidos como visitante anotando solo un gol (de Yasmani Duk a Paraguay) y recibiendo diecinueve. La Bolivia de Baldivieso perdió 2x0 con Ecuador en Quito, 2x1 con Paraguay en Asunción y 2x0 con Argentina en Córdoba. La Bolivia de Hoyos cayó 3x0 con Chile en Santiago, 5x0 con Brasil en Natal y 5x0 con Venezuela en Maturín. La Bolivia actual vendrá ahora con Soria. De verdad, con todo respeto, no creo que el panorama sea diferente. No obstante, los partidos hay que jugarlos de manera seria para evitar un “mad…dita sea”.
 
Pongamos los pies sobre la tierra. No será un equipo Sub 17 o Sub 20 el que traerá Bolivia. Serán los mismos jugadores profesionales y con recorrido. Y aunque no han podido ganar un solo punto, y les ha ido como a ratón en ferretería (0 de 18 puntos), los partidos hay que jugarlos. Y ganarlos.
 
Sobre todo ahora en que necesitamos salir del bache en que estamos. Antes del anterior combo de partidos éramos terceros. Hoy somos sextos y estos tres puntos son de vivir o deponer.
 
Es que después del triunfo 1x0 sobre Paraguay en Asunción empatamos dos partidos en casa 2x2 con Uruguay y 0x0 con Chile y perdimos feo 3x0 con Argentina en San Juan. Tan solo dos puntos de nueve. Deficitario.
 
Ganar, solo sirve ganar…
 
Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Marzo 22, 2017


Edinson Toloza

Cuando terminó el partido Junior 3 x Caldas 0, la noche del sábado, la pregunta acostumbrada en la redacción de  DD fue pronunciada: ¿figura del partido? Edison Toloza contesté. Lizeth Torres ya había colgado en su cuenta de Twitter que Toloza había sido la figura. Moisés Díaz, Presidente de la Liga de Fútbol del Atlántico con quien nos reunimos para ver el juego, también dijo Toloza. Por unanimidad se escogió a Toloza como el jugador más destacado. Y que esto no sorprenda a nadie. Incluso al propio Toloza. Es que es así. No hay manera de ocultar cuando un jugador juega bien y, de igual manera, no hay forma de ocultar cuando un jugador juega mal. Es así de elemental. Podrá un jugador caerle bien a la gente por su manera de hablar o de vestirse o de motilarse. Lo que finalmente se califica en su actuación y peso en los partidos de su equipo. Fuera de los campos de fútbol no hay fútbol. Aparte de ganar estrellas o de ganar botines de oro tan solo un buen o mal recuerdo es el máximo premio o la máxima condena a la labor individual de jugadores y de técnicos. Eso le pasará a Toloza, a Pepito o a Juanito.

 

Cuando comenzó el año, sugerimos que Toloza debería ser utilizado como volante por derecha y quitarle la idea de ser goleador. También pusimos una condición apremiante para hacerlo. Que hiciera lo posible por aprender a poner un buen pase y a meter buenos centros. Creo, sin dudarlo, que eso ha estado haciendo Toloza pues en dos partidos anteriores lo dimos como destacado sin ser llegar a ser figura y, a partido de hoy, ya ha anotado tres goles sin la presión de tener que hacerlos. Igual número que Ovelar que es el delantero en punta del Junior. La razón para suponer que podía funcionar sobre la banda derecha está basada en su fuerza, velocidad y en no deponer las ganas en los duelos individuales.

 

Creo, con todo respeto, que ahora el DT Gamero y su cuerpo técnico debieran enfilar sus baterías para que Toloza piense primero y actúe después. Es que cada vez que se malaya, que muestra los dientes, que choca las manos o los puños, o le pega con la palma de la mano al terreno de juego, producto de la frustración por no rematar bien, he creído que, a través de esas manifestaciones, está demostrando que justo después de precipitarse o poner un pase desviado o de producir un remate cachureto es cuando comienza a pensar por lo que hizo cuando debiera ser lo contrario. Pensar primero y actuar después.

 

Lo cierto es que contra viento y marea el Toloza de hoy luce diferente. Cuando ingresó desde el banco en los dos  últimos juegos y cuando fue titular la noche del sábado fue otro y explico.

 

Cuando sustituyó a Jarlan Barrera en el partido Junior 3 x Huila 3, a los 24 minutos del segundo tiempo, el sistema de calidad de Data Factory (servicio contratado por DD) le dio calificación de 7.3 basado en 7 pases correctos, 1 pase gol y a 1 recuperación.

 

Cuando reemplazó a Juan Camilo Roa en el juego Junior 3 x Caldas 3 a los 12 minutos del segundo tiempo, Data Factory lo calificó con 7.7 gracias a 5 pases correctos y 5 remates.

 

Ahora, cuando el DT Gamero lo alineó como titular en el partido Junior 3 x Caldas 0 el sistema lo calificó con 6.8. Hizo 29 pases. 14 correctos y 15 incorrectos. Tuvo 2 remates a puerta, 1 tiro de esquina y 1 gol. Tuvo más acción por cuanto, en este partido, jugó 90 minutos más la adición. En los dos partidos anteriores reseñados lo hizo en 21 y en 33 minutos.

 

Querer es poder. Cuando Junior comenzó pretemporada la chalupa de Iscuandé pasó puntual y Toloza arribó a tiempo. Cuando salió al primer día de trabajo le dijo a José Hugo Illera “que este año iba a ser diferente”. Obviamente, cuando alguien dice que “va a ser diferente”, es porque está consciente que algo deberá cambiar para mejorar.

 

Deseo recordarle a Toloza que el torneo va por la mitad y que Junior tiene tres partidos aplazados que deberá jugar ahora. Que Junior ha sumado poco y que estamos muy lejos de la posibilidad de clasificar entre los ocho. No obstante, con los partidos por jugar se puede revertir esa situación. Se revertirá con victorias y con goles. Solo con eso. Para que ello ocurra Toloza, Pepito y Juanito deberán seguir subiendo el nivel de producción a través de subir también el nivel individual. Como por ejemplo, el arquero Sebastián Viera. Ya por lo menos sacó su segunda valla en cero en siete partidos. El 0x0 con Envigado visitante y el del sábado 3x0 ante Caldas en casa luego de recibir 12 goles en 6 partidos anteriores.

 

Y zapatero a tus zapatos. Que el jugador no es periodista. Ni el periodista jugador…


La fiebre y el termómetro

Junior 3 x Caldas 3. El equipo Tiburón estuvo arriba tres veces en el marcador en Manizales y el Caldas le empató esas tres veces. Ganaba 1x0 y le empataron 1x1. Se montó 2x1 y le igualaron 2x2. Hizo un gol de penal para ganar cerca al final del juego 3x2 y, en el minuto 90, los caldenses pusieron la paridad con un gol en que se entregó una pelota mal y después hubo marcación de ojo. Insisto en mi posición. El deficiente presente del Junior de Barranquilla es consecuencia de un pobre nivel colectivo de los jugadores. El partido en Manizales nos viene como anillo al dedo para corroborarlo. A escasos 1:25 minutos de iniciado el partido el arquero Sebastián Viera salió a interceptar un balón levantado desde el sector izquierdo por el lateral David Gómez. Viera se levantó, soltó el balón, trató de controlarlo e hizo que el mismo chocara contra su rodilla derecha, hizo otro esfuerzo por hacerse al mismo y terminó cayendo a gatas. Solo el pésimo remate al arco del venezolano Dany Cure lo salvó del blooper del año. La televisión (Canal RCN) pasó una y otra vez la imagen de un Viera que hoy no es el arquero seguro que siempre fue. El cabezazo de Roberto Ovelar, luego de un centro preciso de Lewis Ochoa a las 18 yardas, hicieron que el arquero José Fernando Cuadrado volara, de manera espectacular, y sacara al tiro de esquina el remate. Como se produjo a los 5:01 del inicio del juego, 3:36 después de la pifia de Viera, esa acción nos hizo volver a pensar que el arquero uruguayo no está en su mejor nivel.


Las modificaciones implementadas por el DT Alberto Gamero también corroboran mi planteamiento sobre el nivel de jugadores. Para suplir el bajo nivel de Héctor Quiñones, Félix Noguera y Germán Gutiérrez (que inclusive estuvo en el banco) movió a Alexis Pérez (éste sí de gran rendimiento) del sector central izquierdo a lateral en el mismo sector incluyendo a Jonathan Ávila a hacer pareja con Pecoso Correa. Pérez, desde el torneo anterior el jugador más rendidor del equipo, jugó como si siempre hubiera estado ahí y hasta se dio el lujo de poner pase gol a Robinson Aponzá para el primer gol del Junior al minuto 6:00 después de recibir un balón que Lewis Ochoa había impulsado, desde la derecha, con destino a las 18 yardas.

 

Igual pasó con la primera línea de volantes. Ya había sido relevado de su condición de titular Leonardo Pico después del 3x1 en contra ante América y del desastroso partido 3x1 ante Talleres de Tucumán que significó la eliminación del Junior en Copa Libertadores. Desde entonces apareció Enrique Serje en dupla con James Sánchez que no es el James Sánchez ni de la Uniautónoma ni del año pasado con Junior. Es tanto el problema que hay allí que, esta vez, el DT Gamero metió un tercero, Juan Camilo Roa.

 

Al pésimo nivel de Sánchez se le sumó una mala entrega del joven Serje que terminó en el tercer gol del Caldas cuando ya terminaba el juego. El error de Serje fue entregar mal el balón en una salida del Junior que tomó, por lógica consecuencia, al equipo mal parado. Ahora, después de esa mala entrega cuatro jugadores del Caldas tocaron el balón sin que el circuito ofensivo del Junior hubiera podido, siquiera, desviarlo.

 

A los 43:42 del segundo tiempo Rafael Carrascal, que había ingresado por Robinson Aponzá cuatro minutos antes, cedió el balón a Roberto Ovelar, tirado por derecha. El paraguayo se apoyó en Enrique Serje que estaba solo justo en el centro. Serje, vio que Alexis Pérez corría por izquierda y trató de hacerle llegar el balón. Este se quedó cortó, el hábil y rápido Luís Sinisterra tomó el balón y emprendió veloz carrera al arco de Sebastián Viera. Se apoyó en Sergio Romero, éste se la devolvió, Sinisterra ingresó al área sobre la derecha, Jonathan Ávila y Pecoso Correa salieron a interceptarlo sin fortuna, Ávila tiro una plancha sin puntería, Sinisterra, con la sombra de Pérez, metió el balón al centro, Estupiñán pateó a quema ropa y la pelota pegó en el cuerpo de Lewis Ochoa, quedó saltarina cerca al área chica y Romero de volea la clavó con pierna derecha. Ahí Junior cambió tres puntos por uno en solo diez segundos. En un abrir y cerrar de ojos. Es que no solo fue el error de Serje sino que ni Pérez, ni Ávila, ni Pecoso, ni Ochoa, pudieron solucionar la mala entrega.

 

En la línea de volantes creativos pasó otro tanto. No aparecieron ni Jonathan Estrada (en el banco) ni Sebastián Hernández. Ellos dos, junto a Robinson Aponzá, conformaban el tres generador de juego que el DT Gamero montó en pretemporada. Frente al Caldas, Jarlan Barrera y Juan Camilo Roa tomaron sus lugares. El primero para crear. El segundo para recuperar. Esas modificaciones tuvieron la misma razón. El bajo nivel de la mayoría.

 

Roberto Ovelar es el único hombre en punta porque sabe integrarse a la generación de juego. Creo que Bernardo Cuesta lo hace también. Michael Rangel es más rematador a puerta. Jorge Aguirre no ha conseguido lugar (siendo un buen jugador) y Edison Toloza ha colaborado con dos goles (derrota 2x1 vs. Alianza y empate 3x3 vs. Caldas) a cambio de varios desperdiciados, pero “ese es Toloza”. Hay que agregarle sí, que cuando ha entrado por lo menos le ha puesto ganas.

 

Mi conclusión es que, sobre la base original del DT Gamero, de jugar 1-4-2-3-1, en el desarrollo del juego se fue encontrado con bajo nivel de un gran número de jugadores. Eso, comenzando un torneo es fatal luego de hacer la muy buena pretemporada que se hizo.

 

De la nómina original Viera, lo debe saber hasta él mismo, está en un nivel que nunca le vimos. Antes solucionaba y era figura. Hoy se le ve desubicado y angustiado como en la primera jugada vs. Caldas. Además, está recibiendo muchos goles. 12 goles en 6 partidos en Liga Águila con 3 goles, cada uno, frente al América, Huila y Caldas. Estos dos últimos de manera consecutiva. Igual suerte corrió en Copa Libertadores en la eliminación cuando Talleres de Tucumán le convirtió 3 goles en un comienzo fatal.

 

Del circuito defensivo se trajo a Héctor Quiñones y hasta hoy no ha dado la talla. Deivy Balanta ya no está después de la negra noche en Cali vs. América y la hecatombe de Tucumán vs. Atlético. Lo mismo le pasó a Jonathan Ávila vs. Alianza y el domingo vs. Caldas. Pecoso, que volvió de su lesión después de los malos partidos de Balanta, y Alexis Pérez son los de mejor rendimiento. Lewis Ochoa comenzó bien, se lesionó, bajó y ante el Caldas volvió a mostrar algo de lo que siempre fue apuntándose con pase gol para Ovelar.

 

De los volantes de primera línea ya no está Leonardo Pico.

 

De los volantes creativos Jonathan Estrada y Sebastián Hernández cedieron sus puestos por la misma razón.

 

Quiere decir que del 11 que se montó para Copa Libertadores han cedido sus puestos por bajo nivel Balanta, Quiñones, Pico, Estrada y Hernández y si el DT Gamero lo decidiera también les podría pasar a Viera y Sánchez.

 

Es mi aporte. El problema del Junior no es de técnico. Pueden sacar a Gamero si quieren. Como siempre han hecho. Pero el mal de raíz seguirá allí. La responsabilidad de Gamero le cabe sí, en haber traído a jugadores y haber dejado a otros que, hasta ahora, nada de nada.

 

Esta vez, así sea por única vez, abran los ojos. La fiebre no está en el termómetro…

 

Les envío un termómetro. Perdón, un abrazo.
Marzo 14, 2017


Fútbol y espantajopismo

Estoy viendo correr a las estrellas del Barcelona sin saber para donde. Justo cuando se terminaban los cinco minutos de adición, y antes que el árbitro alemán Aytekin pitara la finalización del partido ante el PSG, Neymar ha metido la pelota al área grande de los franceses y Sergi Roberto la ha impactado con la punta de su zapato derecho sin que el arquero Trapp pudiera contenerla. El estadio ha estallado en júbilo y los jugadores culés corren sin rumbo fijo buscando a alguien para abrazarlo. Los jugadores por fin se han encontrado y se ha armado el “que crezca la pila”. Su DT Luís Enrique corre, se regresa, se abraza con todos los que ha tropezado en su festejo frenético. Unai Emery, español como su oponente, ha agachado la cabeza y ha bajado rápidamente hacia el camerino. El estadio es un amasijo de alegría, una borrachera colectiva de fútbol, un mar de banderas ondeando, una sucesión de besos al escudo de las camisetas azul grana. Es la danza de la victoria. El partido ha terminado y este Barza que hoy fue corazón, ganas y huevos ha convertido una dolorosa derrota 4x0 en Paris a un milagroso 6x1 en el Camp Nou para avanzar a cuartos de finales de la Liga de Campeones. Nadie se mueve de las graderías, ningún jugador, ningún miembro del cuerpo técnico ha abandonado el terreno de juego. Se han acercado a todas las tribunas a abrazarse con aquellos que los apoyaron cantando el Himno del Barcelona en esos diez últimos minutos. Eso hizo que el talento se hubiera convertido en rebeldía para escribir otra de sus páginas gloriosas. Ahora me doy cuenta que tengo los ojos llorosos. Es que el fútbol honrado, bien jugado, o peleado, con ganas, con huevos, con corazón, despierta las más bellas pasiones. Me acuerdo del Junior. ¡Cuánto hace que no lloramos de alegría!

 

El fútbol es esto que acabamos de ver. Es amor a una camiseta, ganas, preparación, profesionalismo, sentido de pertenencia, respeto por una hinchada y por una institución.

 

Hago memoria y me encuentro en el 2004 en el Estadio Atanasio Girardot. Aquel domingo, Junior tuvo rebeldía para reponerse de un marcador adverso 5x1. También recuerdo la fría noche de Manizales en que, de la mano del Cheché Hernández, ganamos la última estrella en el 2011.

 

No entiendo en qué momento nuestro Junior cambió. Antes eran guerreros, gladiadores. Ahora juegan más en las redes sociales que en el terreno de juego. A excepción de la Copa Águila ganada con la dirección de Alexis Mendoza hemos visto pasar 2012, 2013, 2014, 2015 y 2016 sin poder agregarle una nueva estrella a nuestro escudo. Diez torneos. Cero estrellas.

 

Hoy hablamos más de marramuncias para sacar a un técnico. De jugadores que juegan más en las redes sociales que en el terreno de juego. Hoy importa más una foto “con pinta bonita”. La exhibición en Instagram, Facebook y Twitter es más activa que las ganas de jugar y ganar. Ahora importa más un motilado a lo Cristiano o unos zapatos a lo Messi como si la calidad se pegara por ahí. Eso no es fútbol. Fútbol es lo que acabamos de ver. 

 

Mientras observo como pasean a Messi en hombros saliendo por la puerta grande y mientras lo veo con su barba copiada por jugadores de mala calidad y mientras levanta su puño derecho como viejo gladiador romano, pienso en quienes Barranquilla y el Junior le han dado tanto sin recibir nada a cambio. Es que los areticos, los relojitos, los carritos bonitos, las cervezas y el Old Parr no juegan. Eso es puro espantajopismo. Nada de fútbol. Hay jugadores en Junior que, a sol de hoy, se volvieron multimillonarios. Mucha plata. Cero títulos para la hinchada. Mucho verso y poco resultado.

 

Hace tanto que no lloramos de alegría en Junior por una estrella que ahora lloramos por las victorias ajenas…

 

Les envío una estrella… perdón un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Marzo 9, 2017

 

* Si usted no es barranquillero o caribeño pregúntale a alguno de ellos que es el espanta jopo y el espantajopismo.


El escatológico Viera

La expresión del arquero Sebastián Viera es clásica en el ejercicio del periodismo. Cuando te reconocen tu labor, porque haces las cosas bien, el periodismo y la hinchada hablan flores. Cuando por alguna circunstancia hay que criticarte porque las cosas no las haces bien, el periodismo y la hinchada hablan mierda. Es típico del personaje público narcisista. En el ejercicio de esta actividad he aprendido que cuando el personaje público se siente descubierto utiliza la diatriba y la maledicencia para tratar de acallar las verdades. En términos muy coloquiales pelan el cobre y muestran su verdadera catadura. Es posible que en la reunión que sostuvo con Antonio Char escuchó cosas que no le habían dicho antes los dueños del club. Ser capitán del Junior es un honor que obliga a saberlo llevar. Bajo la capitanía de Viera los técnicos han tenido problemas con algunos jugadores y quienes se han tenido que ir son los técnicos. Le pasó a Comesaña, le pasó a Mendoza y, si Antonio Char no se hubiera parado firme, ya le hubiera pasado a Gamero.

 

La expresión escatológica de Viera contra la hinchada y el periodismo en el fondo es cierta. Hemos hablado mucha mierda pidiéndolo para la Selección de Uruguay por seis años sin que nunca jamás el Prof. Oscar Washington Tabárez lo hubiera convocado a un triste partido. No existe para él.

 

También hemos hablado mierda destacándolo y promoviéndolo como el mejor arquero del fútbol profesional colombiano y los premios se los ha llevado el argentino Franco Armani un hombre humilde que se comió las verdes como suplente de Gastón Pezzuti y hoy, ganador de ligas, súper ligas, copas y Libertadores es, de lejos, el mejor arquero de la liga nuestra y de su país.

 

Un hombre agradecido, capitán de un equipo de la tradición del Junior, al que Barranquilla le ha dado todo, debiera hablar en otros términos sobre todo que lo que dice es leído desde niños hasta ancianos que adoran al Junior.

 

Pero bueno, insisto que Viera tiene razón en su mal oliente expresión. En Barranquilla hemos hablado mucha mierda de él para que lo llamen a la selección de su país y para que gane el título de mejor arquero del campeonato colombiano sin tener eco.

 

De verdad, hemos hablado mucha mierda de Viera…

 

Les mando un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Marzo 8, 2017

 

* Escatología: Tratado o estudio de los excrementos.


Toño, a patear el balde…

Los técnicos que llegan al Junior de Barranquilla están corriendo la misma suerte en los últimos años. Bajo rendimiento de los jugadores, bandos que se forman, el técnico que se va serruchado y el equipo es el gran perjudicado. Es recurrente y viene pasando sin que los dueños del club hayan podido remediar la situación. Y son temas típicos en el equipo rojiblanco. Jugadores indisciplinados, rosca contra el técnico, muñequera en los camerinos (que se han presentado), falta de resultados y se va el técnico. Los jugadores se quedan engordando año a año sus contratos sin ganar un carajo. Le pasó a Julio Comesaña, le pasó a Alexis Mendoza, le está pasando (y le va a pasar si los señores Char no toman correctivos) a Alberto Gamero. Alguien tiene que amarrarse los pantalones y patear el balde. Hay jugadores que se creen dueños del Junior, que se creen más barranquilleros que los barranquilleros, que se creen la última cerveza del desierto y lo cierto es que, con su proceder, perjudican obstensiblemente a la institución.

 

Los famosos contratos de tres años los ubica en la zona de confort. Pase lo que pase, en los próximos 36 meses ganará esta vida y la otra. Eso le da la opción de opinar sobre el nuevo técnico y hasta de bajarle el dedo para que se vaya en menos de lo que canta un gallo.

 

Las cosas pasan pero la dirigencia no toma correctivos. Algo inverosímil. A Comesaña le serrucharon el puesto, a Alexis le pasó igual y a Gamero le está pasando. Solo falta un pedacito del piso de madera donde está su silla.

 

Es de no creer un bajón colectivo. Al que tapa se le olvidó tapar, al que genera se le olvidó generar fútbol, al que anota se le olvidó hacer goles.

 

¡La guama! Como gritaba mi abuela Silvia. Demasiadas casualidades juntas. Ni que los aztecas hubieran atinado el día del fin del mundo. ¡Pa los pendejos! También gritaba mi abuela. Algo está pasando. Es evidente. Se siente y se ve.

 

Reitero, alguien deberá amarrarse los pantalones. Año tras año el mismo problema, el mismo bajón, la misma ineficiencia, el mismo desorden etílicos de algunos y el técnico se va y ellos se quedan muertos de la risa y con los bolsillos llenos.

 

Toño Char, esta vez te tocó patear el balde. No le des más largo. Estamos a punto de quedar eliminados aún antes de llegar a la mitad del torneo. No más tapen tapen. Ya, y de una vez, hay que extirpar el mal enraizado en el Junior que lo aleja, cada campeonato, de pelear cosas y ser el equipo de respeto que es. O que era. Toño, no te dejes meter el dedo en la boca.

 

Que el Junior vuelva a ser el equipo grande que alguna vez fue y que no sea el equipo grande en problemas y hazme reír del país futbolero.

 

¡No jodamos más con eso… patéales el balde Toño!

 

Les envío un balde. Perdón, un abrazo…
hugoillera@diario-deportes.com


Qué rollo mi hermano…

Jamás pensé que volvería a utilizar la palabra mazacote, refiriéndome a un Junior sin forma ni estilo, con un técnico que no fuera el Zurdo López. Alguna vez la utilizamos y caló. Es una expresión fuerte pero real. Sobre todo, viendo el juego de anoche Junior 3 x Huila 3 en Cartagena. Es que se juntó el bajo nivel de los jugadores con la desesperación del DT Alberto Gamero. Es inadmisible jugar como lo hizo el Junior con un equipo que, con todo respeto, tiene más pinta de la B que de la A. Un equipo joven, de chequera pequeña, no puede corretear a un equipo de veteranos con chequera gorda como lo hizo el equipo opita con Junior. Hemos venido insistiendo en el nivel de producción de los jugadores del Junior. Creo, y lo reafirmo, que el problema no es el técnico Gamero. Su responsabilidad inicial es haber traído jugadores que no rinden. Ahí le cabe. Pero en el desarrollo del juego los responsables son los jugadores.

 

Evidentemente el nivel y el rendimiento no son buenos. Comenzando por el arquero Viera. Jamás habíamos visto a Viera en tan bajo nivel. Siempre fue un arquero que solucionaba. Hoy es un arquero que termina de complicar el bajo nivel del circuito defensivo. Era bien difícil hacerle un par de goles a Viera. Ahora le han hecho de a tres en un partido de Copa Libertadores y en dos de Liga Águila. Recibió tres goles vs. Tucumán, tres goles vs. América y tres goles vs. Huila. Es algo inusitado.

 

Lo de Sánchez es igual de preocupante. No pesa, no tiene el talante de cuando jugaba en Uniautónoma o el año pasado en Junior. Quiñones juega como en las nebulosas y compromete el trabajo de Pérez. Son solo ejemplos.

 

Anoche, ante Huila, el DT Gamero mostró su preocupación moviendo su alineación. Dejó a Estrada y Hernández por fuera, incluyó a Jarlan con Aponzá en línea de volantes creativos con Ovelar como pívot y Rangel en punta.

 

La verdad no fue una mala idea. Junior hizo tres goles y Ovelar estrelló tres pelotas en los postes. Lo que pasa es que, de ahí hacia atrás, hay un galimatías inentendible. Junior no es fuerte en recuperación, no es fuerte en los duelos individuales perdiéndolos casi todos. En los remates a puerta que hace el contrario todo el circuito defensivo tiembla. Lo vimos ante el Huila. No es posible que, contra viento y marea, los volantes y delanteros anoten tres goles “en casa” y no se pueda ganar.

 

Pero hay jugadores que parecieran no entender la situación que vive el equipo. Rangel, después del gol que anotó para que Junior comenzara a ganar 1x0, se puso de espaldas al banco técnico, les mostró el número a Gamero y a sus asesores, y no festejó el gol a pesar que sus compañeros fueron a buscarlo. Una protesta fuera de lugar. 16 minutos después ese gol ya no pesaba en el juego cuando el cartagenero Ramos empató el juego con un cabezazo inverosímil.

 

Anoche vimos a Gamero, por primera vez, confundido con las modificaciones que hizo para no perder. Finalmente lo logró, pero, lo que le podía dar tranquilidad era un triunfo y no un empate.

 

Que sacara a Estrada e incluyera a Jarlan fue de buen agrado. Que dejara en el banco a Hernández e incluyera a Rangel, también. Cuando salieron ambos por disposición del técnico en el segundo tiempo hubo protestas. No se vio bien. Pero saben qué. A pesar de todo las modificaciones ayudaron a Gamero a no perder el juego.

 

Las protestas fueron cuando salió Rangel e ingresó Balanta para conservar la figura defensiva del equipo. Figura por decir algo. Porque nunca funcionó. Las protestas se escucharon porque era “mejor” sacar a Ovelar. Como cuando salió Jarlan para que ingresara Toloza también. Después corrigió metiendo a Hernández por Sánchez que viene de capa caída.

 

Esos movimientos dieron la posibilidad para que el Junior, por lo menos, no perdiera ese feo partido. El gol de Ovelar salvó la papeleta ante un centro de Toloza. Ese es el fútbol.

 

Lo de Junior, a pesar del empate, va de mal en peor. Hasta ahora jugó con equipos chicos y solamente puso sacar dos empates. No gana aún en el torneo. Hasta antes del partido vs. Huila había anotado solo dos goles. Ahora suma cinco pero con nueve en contra y es el colero del torneo. Y lo que más preocupa: el nivel de los jugadores. Viera es uno de los arqueros más goleados del campeonato. Nunca habíamos visto eso.

 

Hasta dónde estirará el caucho no lo sabemos pero hoy, conociendo la historia del Junior, es posible que Gamero esté más cerca de salir que de quedarse y, si eso pasa, seguiremos repitiendo esa historia. Los técnicos en Junior se van frustrados porque algo les pasa con los jugadores. Es como un karma. La historia en Junior es cíclica y repetitiva y tiene que ver siempre con malestares entre los técnicos y los jugadores. Malestares en los que siempre, pierden los técnicos.

 

La verdad es que confiábamos que con Gamero las cosas cambiarían. Hasta ahora han empeorado. Particularmente estoy convencido que es más problema del nivel de jugadores que de técnico. No obstante, la primera cabeza que cae (y única) es la del técnico. Eso no es sorpresa en Junior. Lo conocemos al dedillo.

 

Este Junior da pena. Es un verdadero mazacote. El nivel es paupérrimo. En Copa Libertadores nos sacaron con goleada. En la Liga aún no hemos ganado. Y pensar que aún no hemos jugado con los equipos grandes…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Marzo 5, 2017


Deportivo Abúlico FC

Insípido, liviano y decepcionante este Junior que comenzó bien la Copa Libertadores y que se ha ido desdibujando con el paso de los partidos. Las crónicas de los dos primeros juegos vs. Carabobo 1x0 y 3x0 y un poco el triunfo en Cartagena vs. Tucumán 1x0 permitían ser optimistas por cuanto el equipo jugaba bien y vistoso, hacía goles y no recibía. Esto basado en el hecho que el DT Gamero y los jugadores fueron contratados a tiempo. En la Liga Águila se perdió 1x0 con Equidad en Bogotá y 2x1 con Alianza en Cartagena en partidos cuya disculpa fue que se había jugado con el equipo alterno. Justamente, para entonces, me había enfocado en que el nivel del segundo equipo no se parecía, ni remotamente, al primero. Sin embargo, hubo un llamado de atención cuando el primer equipo perdió 3x1 con América en Cali en una noche terrible de Balanta. El desastre en Tucumán 3x1 confirmó las sospechas.

 

En este caso que ha sido primero, el huevo o la gallina. Originalmente el equipo arranca la temporada muy bien en Copa Libertadores con tres triunfos al hilo con cinco goles a favor y valla invicta jugando a lo que juega el DT Gamero 1-4-2-3-1. Un arquero, cuatro defensores, dos volantes recuperadores, tres volantes creativos y un punta. El equipo alterno jugó exactamente igual, aunque con otros nombres. Nada extraño.

 

A partir de la debacle en Tucumán el Junior se derrumbó como cuando cae una ficha de dominó y se van cayendo una a una las demás. Me pregunto, que responsabilidad le cabe a cada quién.

 

Como siempre se le corta la cabeza al técnico por el facilismo aquel que es más fácil sacar a un técnico que a treinta jugadores, hagamos el análisis. Comienzo señalando que el tema para mí es de nivel de jugadores. Junior luce lento, liviano, abúlico. Con el 1-4-2-3-1 se ha jugado siempre. Anoche, ante Envigado, el DT Gamero terminó jugando con tres delanteros (Cuesta, Ovelar y Toloza) de manera excepcional para tratar de ganarle a un equipo casi juvenil y con 10 hombres luego de la expulsión del inglés Sanders. No pudieron los tres veteranos aprovechar la entrada de Jarlan en el segundo tiempo por Estrada. Tuvo Jarlan que ensayar en la media distancia en la única gran oportunidad que tuvo Junior salvado por el arquero Martínez. El hecho que pongas más delanteros no te garantiza gol si la generación de fútbol no existe.

 

Generación de fútbol que se ha venido apagando con el paso de los juegos. Frente a Envigado, Estrada y Hernández se fueron para evitar más pena y Aponzá terminó el partido sin mayor suceso. Esto es físico nivel de los jugadores.

 

Como bajo nivel se nota a leguas en la primera línea de volantes. Sánchez muy distante de aquel del año pasado.  Pico tuvo que darle paso a Serje en este juego. Serje tratando de borrar los errores de Sánchez. Pero el balón siempre pasó. Nunca pudieron recuperarlo. Los damnificados fueron Pecoso y Alexis que estuvieron desprotegidos por los dos delante de ellos y por los dos de costado por cuanto ni Lewis ni Quiñones fueron eficientes en su labor. Es un tema de nivel. No es por el dibujo táctico. A Junior le han hecho seis goles en Liga y le hicieron tres en un solo partido en Libertadores. Viera en los últimos tres juegos ha aceptado tres goles, cada uno, en dos de ellos.

 

Qué ha hecho de diferente el DT Gamero en los planteamientos últimos con respecto a los primeros. Nada. Ha sido exactamente igual. Así se montó el equipo en pretemporada en el que se jugaron cuatro partidos. Así se jugaron los cuatro partidos de Copa y con la misma alineación. Así se han jugado los cuatro partidos de Liga dos con el equipo titular y dos con el alterno. La diferencia es el rendimiento de los jugadores. Su nivel. Hay jugadores que parecen fantasmas porque deambulan. No porque metan miedo. Para colmo de males, el DT Gamero movió su line up haciendo cuatro variantes para mejorar ante Envigado y tampoco.

 

Anoche preguntaba a alguien allegado al club hasta donde va estirar el caucho. En Junior no hay mucha paciencia a no ser que sea un técnico de la entraña. Y Gamero no propiamente lo es. Sin embargo, esta vez mi diagnóstico tiene que ver más con el rendimiento de los jugadores y eso lo saben los dueños del club que sufrieron un shock tremendo en la fatídica noche de Tucumán. Lo que pasa es que se metieron los carnavales y no ha habido oportunidad de sentarse a analizar el tema.

 

No ganarle al casi juvenil Envigado con 10 hombres. No tener volumen de ataque. Temblar cada vez que Envigado los atacaba. Y terminar corriendo como si la casa de Marcela se estuviera quemando no es, para nada, cosas de un equipo con jugadores de buen nivel. Y esta vez hay que meterlos a todos. Pensé que solo era el equipo alterno pero el “grande” también está postrado. Fue eliminado en Copa y en Liga no gana. Solo un punto con dos goles a favor y cuatro en contra. Y un dato contundente. De los treinta jugadores inscritos por Junior solamente cuatro no han actuado. Los arqueros José Luís Chunga y Jair Mosquera, el zaguero central Gulfran Támara y el volante Faber Cañaveral. Veintiséis han jugado. El nivel ha sido el mismo.

 

Que el DT Gamero ni corre, ni hace goles, ni los evita. Él está para preparar y planificar. Pero, con el Deportivo Abúlico FC es bien difícil…

 

Les envío un abrazo.
Marzo 3, 2017


Desastre

Desgracia grande, suceso infeliz y lamentable. Hiperbólicamente se aplica a cosas de mala calidad, mal resultado, mal aspecto, etc.

Al recuerdo de una triste eliminación
Junior 1 x Tucumán 3


Se le dijo, se le recomendó…

Como van las cosas en Junior habrá que convencerse que el plantel solo alcanza para armar un solo equipo y no dos. La experiencia primera, intentando armar una segundo alineación para enfrentar la liga, nos ha dado severo porrazo. El primer equipo, que ha conseguido tres victorias en línea en la Copa Libertadores, es bien diferente al que el DT Gamero ha montado para la Liga. La razón es una y bien elemental. El nivel es totalmente diferente. Hay jugadores idos, de tan bajo de nivel, que lucen torpes, desganados, jugando a la topa tolondra. No tienen peso específico para jugar la liga ni siquiera ante equipos medianos como Equidad que nos ganó 1x0 en Bogotá o el mismo Alianza Petrolera que nos hizo ver ridículos en Cartagena en la derrota de última hora 2x1. Bien lamentable ese juego ante el joven Alianza. Alcanzó hasta para “bloopers” y para que el resto del país futbolístico nos montara taller. Es terriblemente lamentable. Jugadores profesionales, que ganan muchísimo más que los de Alianza (hablo de millones) se vieron chiquiticos, desubicados, desorientados. No se puede caer tan bajo. En Junior hay jugadores que lo único bueno que hicieron fue firmar jugosos contratos multianuales y sanseacabó. Pareciera que carecen de ganas y de orgullo personal. Junior se ha convertido en un “escampadero” para algunos. Firman y es el final de sus carreras. Si juegan bien y sino también. Y cuando juegan si juegan bien o si juegan mal (la mayoría de las veces) les importa un reverendo. Junior los ofrece a otros equipos (para quitarse parte de la carga económica) y ni pagándolos el propio Junior les interesa a los otros. Es el absurdo hecho realidad.

 

La cara de tristeza y frustración del DT Alberto Gamero, la mañana del lunes, es la certificación que Alianza nos dio una limpia que ha movido los cimientos del equipo. Al técnico samario se le recomendó que tenía que hacer un espulgue. Se metió a Cristo y ahora ha salido crucificado y, cuando esas cosas pasan, difícilmente esos de baja calidad, a los que el técnico de turno pretende darle “otra oportunidad”, lo salvan. Más bien los terminan enterrando vivos. Eso lo hemos visto muchísimas veces en Junior. El último fue Alexis Mendoza. Esa historia la sabemos de memoria.

 

Va a tener el DT Gamero que jugársela con la misma nómina grande hasta donde le dé la cuerda.  Es posible que la hora y media que gastó en “repartir pudín” la mañana del lunes no sirva para nada. Es que eso de pedirle peras al olmo no va. Hay jugadores en Junior que están sin estar.

 

Se salvan de la debacle el Pecoso Correa que mostró ganas y huevos en el juego vs. Alianza, Aguirre, Cuesta y Jarlan Barrera (el más joven de todos) que no jugaba desde el 10 de septiembre del año anterior y que llegó enchufado para cambiarle la cara al equipo a través de la generación de juego y el orden hasta empatar el marcador. Lástima la gentileza del circuito “defensivo” del Junior ante un Juan Ríos que se paseó de la sala al comedor (no me mates con cuchillo sino con tenedor) para marcar el mejor gol de la fecha y con ello la confirmación que, esa tarde de domingo en la cancha del Estadio Jaime Morón, nuestro equipo fue desastrosamente ridículo.

 

Y a rezar para que Junior pase a la siguiente ronda de Copa Libertadores. Dos porrazos, la misma semana, harán que esto se hinche. Y no estoy pidiendo que saquen al DT Alberto Gamero. No podemos repetir, por una piedra, lo que ya pasó con Alexis Mendoza. Los problemas en Junior no son de esta época. Vienen de otros tiempos y se han enquistado cual parásitos haciendo mucho daño…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Febrero 20, 2017


1x0

Ayer vi el partido Junior 1 x Atlético Tucumán 0 haciendo malabares. El primer tiempo en el camerino del Canal Win Sports previo al programa Conexión en compañía de César Augusto Londoño y Sergio Galván Rey (tucumano de nacimiento pero afecto al equipo Concepción de su ciudad natal y no al Atlético). Después, durante el programa siguiendo el segundo tiempo por Smartphone, por las informaciones de la producción del programa, por el audio de Ramiro Jiménez en los cortes para comerciales y recibiendo datos desde la redacción de Diario Deportes. Al final del juego intercambié mensajes con Omar Barros, Director de Comunicaciones del Junior, y con Héctor Fabio Báez, Gerente. Cuando el árbitro terminó el partido, José Hugo Illera entró el directo desde el Estadio Jaime Morón con entrevistas a Robinson Aponzá, Alexis Pérez, Jonathan Estrada y el DT Alberto Gamero. Ahora, mientras escribo, estoy viendo el segundo tiempo en la grabación programada. Es la que Fox originó para Argentina. Hablaron el DT Pablo Lavallén, su cara de tristeza contrastó con sus declaraciones algo optimistas, el delantero Fernando Zampedri dijo que era la clase de partido que habían planificado y el veterano arquero Cristian Lucchetti se quejó de todas las cosas que le pasaron en los últimos días que pudieron dar la sensación de cansancio. También destacó sus tres intervenciones que evitaron un marcador más amplio a favor del Junior.

 

El fútbol en el primer tiempo fue demasiado plano, lento y a ratos cayendo en el bostezo. Las transiciones ofensivas no fueron tan rápidas como debieron ser. La clase de jugadores creativos que tiene Junior (Estrada, Hernández y Aponzá) tienen el perfil de los generadores de fútbol que prefieren el manejo al vértigo y a la pérdida de precisión. Sin embargo, la segunda parte fue más activa después de las modificaciones que hizo el DT Gamero. Hablo de Jorge Aguirre x Sebastián Hernández y Bernardo Cuesta x Roberto Ovelar. El equipo ya tenía el control del balón y del juego. Justamente, un despeje rifado por el arquero Lucchetti fue recibido por Deivy Balanta y, de manera rápida, Estrada, Cuesta y Aguirre llevaron el balón, con pases rápidos y sucesivos, a Aponzá que supo meterle un puntazo al balón centrado, a ras de paso, por Aguirre para el gol del gane a los 26 minutos. Gol y respiro. Acierto para el DT Gamero. Sus dos modificaciones (Aguirre y Cuesta) descifraron el rompecabezas. Después, cuando sacó a Sánchez para hacer debutar a Juan Camilo Roa, a falta de seis minutos más la adición, lo hizo para asegurar el marcador pues James estaba fundido.

 

Junior tenía la obligación de ganar y ganó. Que fue 1x0, dirán algunos, pero victoria al fin. Cuando comience el partido en Tucumán, Junior estará clasificado.

 

El plantel barranquillero debe tener en cuenta cosas para el partido de vuelta. En Tucumán se están preparando para ver ganar a su equipo y el estadio estará decididamente en beneficio de eso. Habrá gritos y presiones de todo tipo.

 

Atlético Tucumán juega en el Estadio Monumental José Fierro. Aunque oficialmente se diga que tiene dimensiones 105 x 70 metros, lo cierto es que los reales son 100 x 70 diferente a los 105 x 75 del Estadio Metropolitano Roberto Meléndez y de los campos donde el Junior entrena. Además, el terreno de juego está rodeado por una verja de ladrillos que está muy cerca de las bandas lo que, además de las dimensiones pequeñas, esa verja hace que los jugadores visitantes tomen previsiones y estén pendientes para no chocar contra ella.

 

Pero bueno, eso es lo que hay. Es lo que nos toca. Si Atlético Tucumán alarga sus líneas para intentar remontar el marcador en contra del primer partido, dará los espacios que le sientan bien al Junior para generar fútbol. Esa es la obligación sí o sí de ellos. Esta situación es obligada por el triunfo 1x0. Un marcador que es mínimo pero que obligará a los argentinos arriesgar.

 

La necesidad y la ansiedad será de ellos…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Febrero 16, 2017


Guayabo terciario

Hay noches de noches. De esas en que terminamos con guayabo terciario. Le acaba de pasar a Deivy Balanta nuestro zaguero central que hace dupla con Alexis Pérez. Ambos fueron figuras en el juego Junior 1 x América 3. Balanta por su mala noche. Propició dos penales, se descuidó en el segundo gol americano y terminó expulsado en la jugada del segundo penal. Pérez, porque además de su buen juego, puso arriba al Junior 1x0 con golazo de cabeza. Esas cosas pasan. Esto sumado a la falta de definición del equipo barranquillero en la triste noche del Pascual Guerrero. Alberto Gamero puso su nómina grande, la misma que ha usado en Copa Libertadores. Aguantó el chaparrón de los primeros minutos en que el América lo presionó en su propio terreno obligándolo a tejer el fútbol desde el propio arco de Sebastián Viera. Fue un fútbol laborioso y de mucho cuidado que llevó a que Alexis Pérez anotará de cabeza después de un tiro de esquina cobrado por la dupla Sebastián Hernández y Jonathan Estrada (cobro corto de Hernández y centro aéreo de Estrada con pierna izquierda) que impactó con la frente, de manera espectacular, Alexis para poner el 1x0 favorable.

 

Hasta allí todo previsible. William Arboleda jugando en el América por Johnny Mosquera para poder aumentar los pases gol y el volumen de ataque, Iván Vélez jugando como marcador sobre la izquierda y Juan Camilo Angulo sobre la derecha. Eso, ya el DT Gamero lo sabía. Como también sabía que el América haría lo que exactamente hizo al comienzo del juego. Presionar arriba. Atosigar al Junior en su propio terreno. Obligarlo a jugar cerca de su arco para aprovechar un eventual error. Sin embargo, Junior pudo solucionar, en equipo, la situación. Lo que no pudo evitar fueron los errores individuales de Deivy Balanta.

 

A los 10 minutos Roberto Ovelar exigió a Carlos Bejarano el arquero americano. A los 17 fue James Sánchez. A los 18 fue el gol de Alexis Pérez. A los 22 Robinson Aponzá arrimó un tiro de libre. Nueve minutos después comenzó el infortunio de Balanta cuando, a los 31 minutos, derribó al Teclas Farías en el área para que Martínez Borja empatara el juego. Fue el preludio a lo que vendría después. A los 41 a Balanta se le perdió Martínez Borja que receptó un pase de Iván Vélez y la clavó.

 

Solo a los 38 segundos de iniciado el segundo tiempo un pase de Jonathan Estrada y un remate de Roberto Ovelar fue rechazado por Eder Castañeda. Junior estaba vivo y amenazando. A los 5 minutos Sebastián Viera cobró un tiro libre que pasó cerca al horizontal y a los 6 Robinson Aponzá estrelló la pelota en el mismo horizontal después de un toque-toque maravilloso, rápido y ofensivo de Sánchez, Estrada, Hernández, Ovelar y Aponzá.

 

Esas tres llegadas del Junior hicieron que  Hernán Torres, DT del América, hiciera entrar a Johnny Mosquera por William Arboleda a los 8 minutos. El cambio hizo que América recuperara el balón y respondiera con remate de Steven Lucumí que salvó Viera en el fatídico minuto 13. A los 15 un ataque del América fue cortado por David Murillo con falta sobre Bryan Angulo que le valió tarjeta amarilla. A los 16 centró Juan Camilo Angulo y Diego Herner se lanzó en palomita para impactarla de cabeza sin fortuna. A los 17 el cabezazo fue del Teclas Farías.

 

Después de ello, Edison Toloza ingresó por Jonathan Estrada y fue el comienzo del final. Es inexplicable que el Junior siga insistiendo con Toloza como primer cambio. Toloza no está ni para aguantar resultados ni para revertirlos. Lamentablemente es así. A los 24 James Sánchez volvió a ensayar en la media distancia. Después vendría la otra desgracia. Deivy Balanta cometió el segundo penal de la noche, esta vez sobre Martínez Borja a los 28 minutos que él mismo convirtió.  Expulsión directa (ya tenía amarilla desde el primer penal) y gol para el 3x1.

 

El juego terminó con una salvada de Viera sobre remate de Steven Lucumí a los 46 y un balón lanzado por Toloza desde la derecha (pensamos que era un centro) que sobre pasó a todos y cayó al otro lado donde no había nadie a los 48. Quiere decir que pateó el balón desde la tribuna occidental y ésta cayó en la tribuna oriental.

 

Quise remitirme a los minutos importantes del juego para calibrar que el partido Junior 1 x América 3 fue equilibrado. Que Junior se montó en el partido y tres errores de un mismo jugador revirtieron el marcador a más de las remates a puerta en los que no tuvo fortuna.

 

Son cosas que pasan. Balanta ha sido regular en el equipo desde el año pasado. En la pretemporada el DT Gamero utilizó la dupla Alexis Pérez-Jonathan Ávila. Cuando arrancó la Copa Libertadores se decidió por Balanta porque Pérez y él ya habían jugado una temporada.

 

Desde cuando terminó el partido la pregunta ha estado dando vuelta en el cotarro del fútbol. Gamero debiera sentar o no a Balanta teniendo a Pecoso Correa y a Jonathan Ávila. O debiera darle la confianza para no golpearlo mentalmente. Cada uno de nosotros tenemos un parecer. Solo Gamero decidirá. Lo cierto es que no en todos los partidos un solo jugador puede cometer tres errores graves para tres goles que llevaron a una dolorosa derrota…

 

PD: El árbitro del juego fue Mario Herrera del Meta. Debió expulsar a Iván Vélez que sonó tres veces a Jonathan Estrada y le mandó un codazo en un salto. En el primer foul le puso tarjeta amarilla. Después pasó aconsejándolo toda la noche. No debió terminar el juego.

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com  

 

Febrero 12, 2017


Chelo de Castro

Me hubiera gustado estar esta tarde en el homenaje que brindará el Diario El Heraldo en sus instalaciones al Maestro Chelo de Castro organizado por su director Marco Schwartz que tuvo la fina gentileza de invitarnos. Nada más justo y merecido con un hombre cuya inteligencia y su buen hablar y escribir lo ha mantenido activo por 72 años de manera impoluta. Escribir a diario no es tarea fácil cuando se escribe sobre temas relevantes que no para rellenar cuartillas como decíamos antes. Chelo es un hombre maravilloso. Como persona, como padre de familia y como ciudadano ejemplar. Su pensamiento, su proceder, sus editoriales hablados y escritos han tenido la base moral de las viejas familias barranquilleras donde la rectitud y el buen proceder eran fundamentales.

 

De él tengo los mejores recuerdos y con él hemos mantenido una amistad, lejana pero al fin amistad, conservada a pesar del tiempo y la distancia. Para mí es un estandarte, un ícono que encarna esa Barranquilla de antes, con su gente buena y generosa, que él se ha encargado que no olvidemos.

 

Con Chelo de Castro, una mañana cualquiera de un año olvidado, aprendí, de un solo porrazo, la esencia del periodismo. Es que escribí una crónica donde olvidé poner, nada más y nada menos, que el resultado del partido. Feliz, ese día de haber escrito una página completa con el título nacional de baloncesto de nuestro departamento con aquel equipazo encabezado por Harold Martínez, lo sintonicé en la vieja y extrañada Voz de la Patria de los señores Vasallo donde el maestro hacía su programa Desfile Deportivo.

 

Ese día, Chelo me enseñó la piedra angular del periodismo y de las noticias bien escritas: qué, cuándo, cómo, dónde y por qué. Aún lo recuerdo pues jamás lo olvidé. “¿Qué talito? Un imberbe periodista deportivo escribió una crónica completísima sobre el título de Atlántico anoche en el Estadio Surí Salcedo. Me la leí toda buscando cómo había quedado el marcador. ¡Y no lo puso! Se le olvidó lo principal al jovencito aspirante a ser periodista deportivo. Cójanme ese trompito con la uña…” Alguna vez le recordé esa lección.

 

Desde entonces siempre ha tenido especial deferencia conmigo cosa que siempre le he agradecido. En la radio pasando al teléfono para alguna entrevista. En televisión cuando arrancó Telecaribe y me tocó hacer el primer programa deportivo “Protagonistas del Deporte” de la programadora SIGNO de Billy Chams y sus hermanos. En el mismo mostramos al Chelo que la gente no había visto. Caminar a diario hasta El Heraldo, sentarse en su vieja máquina de escribir, meter el papel periódico aquel de color amarillo, escribir como un rayo, parar de pronto, y arrancar otra vez y después corregir con su puño y letra su tan leída columna. También mostramos imágenes de su hogar y su familia.

 

Era la época en que Chelo de Castro y Melanio Porto se enfrentaban a diario en sus columnas por temas referentes al béisbol, al boxeo y “a las martingalas” que hacía, por ejemplo, Clemo Haydar en la dirigencia deportiva “para beneficiar a Bolívar”. Fue una confrontación de ideas como nunca antes hubo en el periodismo deportivo con dos figuras de su talla.

 

Hace poco, también, lo invitamos al programa Kick Off del Canal Win Sports originado desde nuestra ciudad con motivo de los partidos de nuestra Selección Colombia. A mi compañera Liliana Salazar le llamó la atención lo lúcido de sus recuerdos a pesar de sus 96 años. Ese día fue con su hijo Chelito músico connotado de nuestra música caribeña. Pasamos una mañana genial.

 

Chelo de Castro ha sido un barranquillero irrenunciable. Un hombre que ni siquiera los tiempos que cambiaron lo hicieron claudicar en su base moral. Nada lo hizo salirse del camino ejemplar de defender la verdad, la honradez y el buen proceder.

 

Levantamos nuestra copa desde la distancia para unirnos a los que estarán con él hoy en El Heraldo lleno de nostalgia por no haber podido estar pero con el corazón feliz por saber que ese venerable anciano que estará ésta tarde rodeado de sus amigos, de sus   inmancables lectores y escuchas, y de su historia sin tacha, fue siempre un buen hombre…

 

Bogotá, febrero 9, 2017
hugoillera@diario-deportes.com


Sólido

Excelente el Junior de Barranquilla en el inicio de su participación en Copa Libertadores de América. Una alineación sólida y seria que el DT Alberto Gamero repitió en ambos juegos ante el Carabobo venezolano. Un primer partido jugado contra la cancha y contra el equipo de casa correlón, metelón. Y un segundo juego en buena cancha, con fútbol armonioso, sólido en defensa e insistente y consistente en ataque. Todo acompañado con una preparación física óptima. El equipo barranquillero anotó 4 goles en la serie (Aponzá, Ovelar, Estrada y Rangel) y conservó su arco en cero. Pero más que el frío resultado, más que la suma de casos puntuales a la luz de las estadísticas, este Junior de Copa, ha mostrado solidez en defensa (Viera; Lewis, Balanta, Pérez y Quiñones), recuperación y primer pase para la salida del equipo (Sánchez y Pico), generación de fútbol con los tres volantes ofensivos (Aponzá, Hernández y Estrada) y acierto en las anotaciones (Ovelar y su reemplazante Rangel).

 

Esa alineación ha mostrado el fútbol que siente y desarrollan Gamero y su cuerpo técnico. El trío seguro de Viera, Balante y Pérez; la eficiencia en la marcación y en las salidas ofensivas de Lewis y Quiñones; la solidez y el equilibrio en recuperación y salida del equipo desde el fondo de Sánchez y Pico; el juego armonioso y productivo de Aponzá, Hernández y Estrada, y la movilidad, el arrastre de marcas y la lucha cuerpo a cuerpo de Ovelar. En palabras sencillas eso es este Junior que ha ganado su primera llave en segunda fase del torneo continental.

 

En esencia, Gamero dejó una columna vertebral eficiente sobre la idea a construir. Hablamos de Viera en el arco, Balanta y Pérez en zona de zagueros centrales, Sánchez en primera línea de volantes, Hernández como volante central en la zona de producción del juego y Ovelar en punta.

 

A esos seis jugadores, Gamero adicionó eficiencia sobre las bandas. Sobre la derecha Estrada y Lewis. Sobre la izquierda Aponzá y Quiñones. Y a Sánchez le puso a Pico para hacer una dupla sólida de guardaespaldas veloces y sólidos en la tenencia y entrega del balón.

 

Con ello, Gamero planificó con acierto la recuperación rápida del balón de su equipo pues, además de los volantes recuperadores, los volantes externos deben recogerse para pasar de una formación 1-4-2-3-1 a un 1-4-4-2 haciéndose fuerte con un bloque corto pero con salida rápida no bien se tiene la posesión del balón.

 

Hay cosas que llaman la atención. La producción de cinco de los nueve jugadores traídos para la presente temporada. Hablamos de Lewis, Quiñones, Estrada, Pico y Aponzá. También la recuperación física de Ovelar que está como en sus mejores momentos. De ellos, solo Aponzá era riguroso titular en su anterior equipo Alianza Atlético de Sullana. Los otros cuatro fueron olvidados en Millonarios (Lewis, Quiñones y Estrada) y en Santa Fe (Pico).

 

También es preponderante la conjunción de Estrada, Hernández y Aponzá para generar juego. Los tres vienen de experiencias en tres equipos diferentes y, sin embargo, se han unido para la creación del fútbol como si lo hubieran hecho siempre y en tiempo record.

 

Hubo un hecho que hubiera permitido al Junior haber ganado por más goles a Carabobo. Se produjo cuando Hernández se disminuyó físicamente y Gamero decidió reemplazarlo por Toloza. Estrada pasó al centro, Aponzá sobre la izquierda y Toloza por derecha. Los pases de Estrada buscaron a Toloza una, dos, tres, cuatro veces, casi que consecutivas, pero los deficientes remates al arco de Toloza le negaron esa posibilidad al Junior.

 

El que si entró enchufado fue Rangel cuando ingresó por Ovelar que había sido amonestado a los 4 minutos del segundo tiempo. El cambio se produjo a los 24 minutos y a los 34 Rangel anotó luego que Toloza metiera la pelota en el área chica y un mal despeje de la defensa venezolana le dejara el balón servido.

 

El último cambio de Gamero fue por necesidad. Lewis salió golpeado y en su lugar ingresó el Pecoso Correa a los 29 minutos del segundo tiempo. Nos alegró verlo en Copa como ya lo había hecho en Liga el sábado anterior después de una recuperación de diez meses.

 

De Carabobo hay que decir que no fue rival de peso para el Junior. No tanto por lo que son o por lo que hicieron sino porque el equipo rojiblanco fue ampliamente superior en los dos partidos.

 

Este Junior de Copa gusta, encanta y entretiene. Es que practica el fútbol vistoso, bien jugado y productivo que le gusta a la hinchada Juniorista…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com


Inexplicable

Hay cosas que son tan elementales que se convierten en inexplicables. La gran mayoría de los jugadores del fútbol profesional colombiano ansían jugar, algún día, en el Junior de Barranquilla. Cuando nos dicen en los aeropuertos “llévame al Junior” invocan a la afición, el buen trato y el generoso salario. Sin embargo, pasa que hay algunos que vienen a cumplir “un sueño” pero se quedan dormidos para siempre. Después de la buena actuación en Copa Libertadores el debut en Liga Águila, del equipo rojiblanco, no fue para nada halagador. Mucho va de una victoria visitante encomiable a una pobre derrota visitante. Viendo el partido Junior-Equidad da grima la actuación individual de jugadores que lo tienen todo. Viéndolos, me preguntaba hasta dónde el Junior seguirá apoyando y alineando a quienes son intrascendentes hasta la desesperación. Desesperación mostrada la noche del sábado por el DT Gamero y su AT Chusco Sierra, desesperación de los dueños, aficionados y periodistas. Es inconcebible e impresentable que jugadores profesionales, que ganan mucho dinero con buenos contratos, jueguen como lo hicieron Félix Noguera y Edison Toloza (ambos ¡otra vez!) ante Equidad.

 

Noguera ido, perdido, sin distancia, sin marca, sin capacidad para detener a Diego Valoyes, un muchacho de 20 años con poca experiencia. El que a un jugador profesional lo saque su técnico a los 30 minutos de juego por física incapacidad debe ser doloroso. Noguera llegó al Junior y ha pasado por él sin mancharlo ni romperlo. No se consolidó nunca. Vino a ser titular y hasta los pelaos de las divisiones menores lo sentaron. De verdad es triste. Y le pasa y no hay reacción. Noguera ha pasado entre su bajo nivel y las lesiones.

 

Lo de Toloza casi es patológico. Llegó como goleador y su actuación se convirtió famosa más por los goles que bota que por los que mete. Hace poco le dijo a José Hugo Illera que este año sería diferente. Poco alienta su debut en Liga. En los días previos al torneo, dije que si no pudieron conseguir donde enviar a Toloza, difícil gestión por el alto salario que devenga, ensayaran con él por las bandas lejos de la obligación de anotar goles. También señalé que, para eso, Toloza debería mejorar su secuencia de pases llegados a destino y sus centros al área porque no son cualidades que le adornan. Me da la impresión que esa nueva posición volverá a ser un caso perdido. Noguera va camino de cumplir 30 años y Toloza 33. Ya no son unos niños pero es como si lo fueran. No mejoran y no hacen lo posible por hacerlo.

 

Es desesperante adivinar qué va a pasar cuando juegan Toloza y Noguera. Y es inexplicable cuales son las razones para alinearlos. Con preguntas elementales  sabría uno solucionar el tema.

 

Por ejemplo, ¿qué le da Toloza al Junior en ataque? ¿Generación de fútbol? ¿Pases gol? ¿Pases seguros? ¿Goles?

 

Y con Noguera, ¿qué le da Noguera en defensa al Junior? ¿Seguridad en defensa? ¿Salida en ataque? ¿Solidez en su labor?

 

Solo esas preguntas elementales podrán resolver el misterio de sus apariciones en las alineaciones. O es un acierto del técnico. O es un desacierto.

 

Una cosa es lo que un técnico les pide a sus jugadores que hagan y otra es si esos jugadores están en condiciones de darle eso que le piden. Es que no se le puede pedir peras al olmo.

 

Los milagros existen pero para otras cosas. En el fútbol hay que trabajar para mejorar. Saber en qué no estoy bien y ponerme a trabajar sobre eso.

 

Alguien, allegado al Junior, me dijo que los contratos de tres años le han causado mucho problema al equipo. Es que firman y se quedan en zona de confort. Billete sí. Resultados no. Igual les deben pagar lo pactado juegue o no juegue. Bien o mal. Esa es la falla. No hay fuego en el corazón. Lo hay en la billetera.

 

Me preguntaba qué espera Gamero de Toloza y Noguera. Debe esperar mucho desde que los alinea así sea en el segundo equipo. Pero una cosa es el pensamiento del técnico y otra el resultado de los jugadores.

 

Una persona me escribió al correo diciéndome que ojalá Toloza y Noguera me callarán la boca. Que más desearía yo. No que me callen la boca pues jamás sucederá pues es mi profesión hablar. Sino que ellos jueguen bien para beneplácito de todos.  Esa es la profesión de ellos, jugar. Pero jugar bien. Y rendir y trascender.

 

Que los dos se pellizquen. Que no confíen tanto en la buena suerte de estar bajo un árbol que da buena sombra. Que la suerte también se acaba…


Ganar siempre será bueno…

Comenzar ganando siempre será bueno. Sobre todo, en un torneo tan difícil como la Copa Libertadores de América (hoy Conmebol Libertadores Bridgestone). Hacerlo en una cancha infame como la del Estadio Misael Delgado tiene un valor agregado. Sin embargo, es una afrenta al fútbol que la confederación permita juegos internacionales en esa cancha. Allí no deben jugar ni siquiera barrigones o rodillones. Es terrible y hasta peligroso. Junior debió enfrentar no solo al Carabobo sino a la cancha. O lo que queda de esa que fue, alguna vez, una grama artificial. Ahora es una auténtica peluca vieja de un payaso en uso de buen retiro.

 

Junior mostró ser un equipo serio y trabajado. Falta engrasar esa maquinaria con el correr de los partidos pero anoche se notaron cosas. Por ejemplo, el dibujo inicial del DT Alberto Gamero será 1-4-2-3-1. Anoche plantó a Viera; Lewis, Balanta, Pérez y Quiñones; James y Pico; Estrada, Hernández y Aponzá; Ovelar.

 

A ratos se le vio hacer 4-4 con bloque corto para quitar espacios y hacerse fuerte. También se le vio, en pasajes del segundo tiempo, jugar con tres delanteros. Lo de Gamero es así. Fuerte en el 4-2 defensivo y generador de fútbol de ataque con el 3-1 ofensivo. Sobre esa base, dependiendo de la dinámica y desarrollo del juego, cambiar por diversas situaciones.

 

Gamero montó su equipo para el debut conservando la columna vertebral de la campaña anterior. Hablo de Viera en el arco, Balanta y Pérez zagueros centrales, James volante central, Hernández volante creativo y Ovelar en punta. Cuando Toloza ingresó por Estrada lo tiro sobre la derecha, donde estaba Estrada generando fútbol. A Toloza le pidió sacrificio para tapar salidas pero el compromiso de salir con su velocidad sobre ese sector. Cuando James Sánchez se lesionó estaba en zona de traslado Jorge Aguirre. Hubiera sido un cuarto delantero con Toloza, Ovelar y Aponzá, Sin embargo, Gamero aguantó el cambio y, finalmente, metió a Rafael Carrascal por Sánchez. Cuando ingresó a Jonathan Ávila por Hernández fue para cerrar el partido con un 1-4-4-2.

 

Esos movimientos tácticos denotan que, en las cuatro semanas de trabajo, no solamente se preparó físicamente al equipo sino que se trabajó en el montaje táctico del mismo.

 

La victoria 1x0 sobre Carabobo no fue fácil. El equipo venezolano desplegó su ataque permanente. Es de esos equipos correlones, metelones, con algunos jugadores veloces. También es de los que aprovechan el estado de la cancha porque la conocen. El golazo de Aponzá si bien fue un impacto negativo en un buen momento de ellos no los aquietó. Lucharon hasta el final.

 

Como decíamos al comienzo, ganar comenzando los torneos es muy bueno. Sobre todo que Junior está rematando pretemporada de cuatro semanas y cuatro partidos de preparación. El equipo rojiblanco se insinúa serio, ordenado, eficiente en recuperación y generación y con la orden permanente de buscar el arco contrario.

 

A esta hora de la noche, casi madrugada, estoy hablando con mi compadre Ramiro Jiménez, narrador de Emisora Atlántico, que cubrió el juego y me ha comentado cosas que coinciden con lo que escrito aquí. “La cancha, una vergüenza. Se nota trabajo, equipo serio y con garra. Este Junior va a rendir. Y ojo con Robinson Aponzá, ese muchacho va a darle mucho al equipo”.

 

Y bueno, no olvidemos a Candanoza. Recuerden que el que gana es el que goza…

 

Abrazo.
hugoillera@hotmail.com


El viejo Bola…

Fue mi primer amigo en el fútbol. A Oscar Bolaño lo conocí en el camerino del Estadio Romelio Martínez. Antes de los entrenamientos y previo a los partidos allí teníamos una cita. Para saludarnos y hablar de fútbol. También fue mi primera fuente informativa. Bola, como lo bautizaron sus compañeros de aquel equipo de José Varacka, nunca dejó de ser el samario humilde, extraordinario marcador derecho, con salida y apoyo, y buenos centros. Con su fútbol ayudó al Junior a conseguir su primera estrella en 1977 y la segunda en 1980. Había salido del Unión Magdalena, jugó en Santa Fe donde ganó el título de 1975 y vino al Junior saliendo campeón en 1977 y 1980. También fue permanente titular en las selecciones Colombia. Con el Caimán Sánchez obtuvo el Subcampeonato de la Copa América de 1975 en aquella final en Caracas ante el Seleccionado del Perú. Con el paso de los años pude entrevistar a sus tres hijos futbolistas Jorge, Oscar y Hugo. Hace un par de años sufrió un derrame cerebro vascular y, desde entonces, estuvo en recuperación hasta cuando el buen Dios dispuso su partida. Cuando recibí la llamada de Lucho Grau para darme la noticia, y sentí que su voz se quebraba, rememoré aquel camerino de entonces. El de Varacka y León Martínez, y el de todos aquellos muchachos que formaron una familia tan unida que buenas tardes de fútbol, triunfos y estrellas nos dieron en un Romelio siempre lleno “hasta las banderas” como decía mi compadre Edgar Perea. Estoy mirando la foto del Junior campeón del 77. Ya no están entre nosotros ni Orejita Núñez, ni el maestro Alfredo Arango, ni Oscar Bolaño. Perder gente valiosa como ellos enluta el alma. Nos pillamos viejo Bola, hasta cuando nos volvamos a reunir en el camerino celestial…

 

Bogotá, enero 29, 2017


Ajá…

La misma pregunta: ¿ajá y el Junior qué? El taxista, el maletero del aeropuerto, el muchacho del aseo, los de seguridad, el viajero, los empleados de Avianca. Uno de ellos me preguntó si estaba tranquilo con la conformación del equipo Tiburón para esta temporada y le contesté que sí. Después, como una ráfaga, me señaló que si estaba contento con Gamero, le dije que también. Entonces sentenció: ¡mira lo que estás diciendo! La verdad, creo que en el Juniorismo hay gran expectativa y confianza por la manera como el equipo se ha venido conformando y por la presencia de Gamero y su cuerpo técnico. Es que el técnico samario no arma equipos con nombres sino con hombres. Nunca ha tenido nombres rimbombantes y toda su apuesta es por el trabajo diario y por sus ideas futbolísticas.

 

Hace poco les comentaba que el mercado colombiano de hoy es el que estamos viendo en Junior. El fútbol colombiano interno se nutre de los jóvenes que salen y se van rápido al exterior, de los que han estado por años en algún equipo y les llega la hora de cambiar o de los que estuvieron en el extranjero y regresan.

 

Ni más ni menos es lo que estamos viendo en Junior. Sin embargo, los que llegaron del fútbol peruano Robinson Aponzá y Bernardo Cuesta tienen cartel por encima de la media y son considerados goleadores. Lewis Ochoa y Jonathan Estrada son jugadores de trayectoria y cartel. Leonardo Pico llega al Junior después de ser riguroso titular en Patriotas y haber jugado poco con Santa Fe pero es un buen jugador.  De los jóvenes Héctor Quiñones ya estuvo en Europa y regresa al Junior con mucha más experiencia, Juan Camilo Roa fue figura en un Cortuluá que ascendió y sorprendió, Jonathan Ávila está proyectado para ser uno de los mejores zagueros centrales de nuestro fútbol y a Rafael Carrascal le ha llegado la hora de retomar el nivel que mostró en Alianza Petrolera y que lo catapultó para ir a Millonarios donde poco o nada jugó.

 

En los cuatro juegos de pretemporada hemos visto alineaciones con unos y otros sobre la idea de Gamero del dibujo táctico 1-4-2-3-1 que se convierte en 1-4-4-2 por la dinámica del juego como habíamos explicado en otra columna y es posible que cuando comience el torneo vs. Equidad en Bogotá siete de los nuevos llegados estén en la alineación titular.

 

Por ejemplo, la zona de defensores tendrá tres caras nuevas de cuatro. Junto al gran Alexis Pérez estarán Lewis Ochoa, Jonathan Ávila y Héctor Quiñones. James Sánchez, en primera línea de volantes, tendría a Leonardo Pico como compañero o a Rafael Carrascal en ese orden. Jonathan Estrada (llamado a ser líder) y Robinson Aponzá integrarían el trío de generación de fútbol con Sebastián Hernández o con Roberto Ovelar como media punta, o con Edison Toloza tirado por derecha o el mismo Jorge Aguirre por las bandas también. Bernardo Cuesta podría ser el punta en dura disputa con Michael Rangel. Como podemos ver, esta vez las nueve contrataciones están listas para jugar y su gran mayoría para ser titulares.

 

A propósito de Edison Toloza, me comentó José Hugo Illera que le había dicho “Huguito, este año es borrón y cuenta nueva”. Le sugeriría que fuera cuenta nueva sin borrar la memoria para que no repita los malos momentos. Hace algún tiempo he pensado que Toloza puede ser usado por las bandas con la obligación de generar fútbol, de ganar los duelos con los laterales y convertirse en pase gol. Para hacer esto último, debe mejorar la sincronización de sus pases en el juego a ras de pasto y en los centros aéreos. Toloza pudiera acomodarse sobre las bandas siempre y cuando mejore esos dos temas. Para hacerlo deberá trabajar con juicio y, sobre todo, cuidarse en el tema personal. Que acabe con las distracciones y deje de pensar en caracoles de colores. Ahora, que si quiere trabajar para mejorar su efectividad goleadora pues mejor aunque deberá hacerlo a mañana y tarde y cuidarse por la noche.

 

De los que repiten en Junior hay que señalar que seguirán siendo pilares jugadores como Sebastián Viera, James Sánchez, Roberto Ovelar,  Michael Rangel y confío mucho en que, después de superar sus respectivas lesiones, tanto Jorge Aguirre como el Pecoso Correa vuelvan a mostrar el talante de buenos jugadores.

 

Bueno, no es más. Y como dijo el conejo, ahí se las dejo.

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com


Alex, Manolo, Rendón y Perdomo…

Les voy a contar dos historias. La primera, Junior dejó listo ayer sus juegos de Liga Águila 1-2017 en el Estadio Jaime Morón de Cartagena. En el acuerdo hubo participación activa de Alex Char, alcalde de Barranquilla, y Manolo Duque, alcalde de Cartagena. La segunda, en el Junior hay molestia por su emparejamiento con 11 Caldas en la fecha de los ya mal llamados y devaluados “clásicos”. En Junior están convencidos que Jorge Perdomo, Presidente de la DIMAYOR, les metió un mico con el tema del famoso nuevo “clásico”.

 

Arranquemos con la noticia buena. Los señores Rendón, dueños del Real Cartagena, quedaron muy molestos con el Junior cuando contrataron al técnico Giovanni Hernández sin que ellos lo supieran. Para que Junior pudiera jugar en la plaza de Cartagena necesitaba el aval del Real. Los Rendón no lo aceptarían. Ayer, el alcalde cartagenero Manolo Duque convocó en su oficina a Rodrigo Rendón (hijo). Duque llamó al teléfono directo del alcalde de Barranquilla Alex Char y le pasó a Rendón. Ese acto era como decirle “yo quiero al Junior aquí”. Y así fue. Junior jugará allí hasta cuando entreguen las obras del Estadio Roberto Meléndez. Entre otras cosas, la Alcaldía de Cartagena es uno de los soportes económicos del Real. La gobernación de Bolívar y la alcaldía de Cartagena entregan aportes económicos generosos al Real. Eso en el Atlántico y Barranquilla difícilmente se podrá dar. Acá es un tema político. Allá es un tema deportivo.

 

Los emparejamientos de los equipos caribeños para la jornada de clásicos dejó a todo el mundo preguntando por semejante desaguisado. Ya no se jugará Junior de Barranquilla vs. Jaguares de Córdoba. Junior de Barranquilla lo hará vs. 11 Caldas de Manizales y Jaguares de Córdoba vs. Tigres de Bogotá. Averigüé sobre el tema y, en la Asamblea de la DIMAYOR en el mes de diciembre, Jorge Perdomo, Presidente de la entidad, propuso esos emparejamientos aduciendo mayor equilibrio. La propuesta estaba inserta en el sistema de campeonato. 16 de los 20 clubes votaron por continuar con los dos torneos al año. 2 clubes votaron por un solo torneo anual. Fueron, Junior (Alfredo González-Rubio) y Cali (Álvaro Martínez). En la asamblea estuvieron ausentes Caldas y Nacional.

 

Estos dos clubes se centraron en el sistema de campeonato pero, uno de los presidente asistentes me comentó anoche que cuando votaron el sistema esos dos votaron en contra. Las propuestas eran dos. El sistema de campeonato y los emparejamientos de los “clásicos”. Y se votó como una. Un mico que se llama en política. Es que los mismos fueron metidos el mismo día de la asamblea sin haber enviado la idea a los equipos. Por ejemplo, Junior solo se enteró el día de la votación y le ha reclamado eso a Perdomo. Esto me lo confirmó alguien que tiene por qué saberlo en el equipo barranquillero.

 

Ahora, en ese cambio, invocando equilibrio deportivo, Junior salió escarchado. Jaguares nunca ha podido vencer al Junior. Luego para Jaguares es un respiro jugar dos veces con Tigres y no con Junior.

 

Lo mismo le ocurrió al Real Cartagena en el Torneo Águila. No es lo mismo enfrentar a la academia del Barranquilla FC que hacerlo con el Unión Magdalena.

 

Es curioso que mientras dos alcaldes importantes de la Costa Caribe intervienen para solucionar un tema deportivo, en DIMAYOR se les dé por utilizar algo tan de la política como los micos.

 

Y como dijo el conejo. Ahí se las dejo…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com


Gamero 2017

Bueno, aquí vamos para el año 11 de nuestro DIARIO DEPORTES. Que el Dios de sus corazones les dé lo suficiente en este 2017 y que la vida se les presente con buena letra. Hay que ser como los buenos boxeadores. Esos que no bajan la guardia. O como los cuarto bates. Esos que pegan un jonrón en el momento justo para ganar. Noto que después de la tormenta llegó la calma. En Junior hubo cambios administrativos, se contrató un buen técnico con un grupo de trabajo con historia, los nuevos jugadores llegaron a tiempo y la hinchada anda “encarretada” con las noticias que se han ido produciendo. Lo de Alberto Gamero es bueno. Es el técnico del caribe que más cosas ha ganado en el fútbol profesional colombiano. Una Liga con Chicó y una Copa con Tolima. Desde cuando es técnico solo ha dejado de clasificarse una sola vez a la postemporada y ha estado en Copa Libertadores y Suramericana. Es serio y trabajador y excelente persona. Algunos dicen que casi peca de inocentón. Yo no lo creo lo creo así. Creo, más bien, que es un hombre humilde que se hizo importante gracias a sus resultados y a su manera auténtica de ser. Esa manera de ser, de hablar y de vestirse le retrasó su llegada a un equipo grande. Alguna vez me preguntaron si creía que a Gamero lo discriminaban por tal circunstancia y mi respuesta fue que sí. Siempre tuve esa sensación. Miren que hay técnicos que sin los logros de Gamero debutaron, incluso, en equipos grandes. Pero con Junior ahora Gamero ha derribado también ese muro.

 

Gamero es un técnico que gusta del fútbol elaborado y ofensivo. Trabaja a diario. Monta el equipo de acuerdo a su idea futbolística y es muy claro en sus conceptos. Con solo escucharlo en las ruedas de prensa nos damos cuenta que tiene un pensamiento muy sólido de lo que, para él, debe ser el fútbol.

 

Su idea original es jugar con un arquero, cuatro defensores, dos volantes de oficio, tres volantes creativos y un punta. Esos volantes incluso son “volanteros”. Hablo de los delanteros que juegan por las bandas. O sea 1-4-2-3-1 como dibujo táctico.

 

Esa idea original se convierte, con la dinámica del juego, en 1-4-4-2 cuando no se tiene el balón. Quiere decir que los dos volantes ofensivos, que juegan por las puntas, bajan al mismo nivel de los volantes de primera línea o volantes de oficio para, con una doble línea de 4, recomponer el juego con la tenencia del balón.

 

En los dos juegos de pretemporada ante Cortuluá en Bogotá se vieron dos alineaciones diferentes con esa idea futbolística. Miremos los dibujos de las alineaciones enviadas por Omar Barros, Director de Comunicaciones del Junior. En el primero (triunfo 1x0 gol de Roa) jugó así:

 

 

En el segundo (empate 0x0) así:


 

Ahora, sobre los jugadores me han preguntado en toda parte. Yo sé que todos quedamos mal acostumbrados históricamente con la clase de jugadores que venían en antaño. Tanto colombianos como extranjeros eran jugadores de selección, conocidos y costosos. Sin embargo, en el fútbol colombiano de hoy, el mercado solo permite traer y tener jugadores de nivel medio. El fútbol nuestro se nutre de los jóvenes que se van rápido al exterior, de los que están en el medio cambiando de equipo en cada torneo, de los que duraron mucho tiempo en otros y les llega la hora de irse y de los que no les fue bien en el exterior y deben volver.

 

Esos que deben volver son jugadores costosísimos por razones varias. El equipo que adquiere sus derechos paga altas sumas en dólares o euros, los contratos que se firman son de tres o cuatro años y los salarios son desproporcionados para el medio nuestro. Jugadores que ganan 15 o 20 millones de pesos en Colombia pasan a ganar 100 mil euros por mes. En plata nuestra 330 millones de pesos cada 30 días. 11 millones de pesos diarios. 450 mil pesos por minuto. Y hago cálculos sobre contratos normalitos. Nada tienen que ver con lo que devengan Bacca, Cuadrado, Falcao, James y otros.

 

El tema de Teófilo Gutiérrez tuvo que ver mucho de eso. Por las informaciones obtenidas el negocio alcanzaba los cinco millones de dólares. Para el exterior normal. Para Colombia altísimo. 15 mil millones de pesos. También supe que River Plate le debe plata a Cruz Azul de cuando Teófilo llegó allí  y que Rosario Central le debe a Sporting de Lisboa por el préstamo de nuestro goleador. Algo así como songo le debe a borondongo y borondongo le debe a Bernabé. Teófilo tenía todas las ganas de volver. Bajó en una tercera parte el salario inicial. Aun así hablamos de un rango altísimo para el medio pero el negocio tenía muchas aristas. El préstamo a pagarle a Rosario por los seis meses que aún tienen de contrato con Teófilo y los tres millones de dólares que pedía Sporting para vender sus derechos porque no lo prestaba. En medio del tira y jala el DT Jorge Jesús del equipo portugués terció protestando porque nunca estuvo de acuerdo con el préstamo de Teófilo al fútbol argentino ya que después de la ausencia del barranquillero su equipo siempre ha estado por debajo del Benfica y del Porto en la tabla de posiciones.

 

Lo que decía el alcalde Alex Char era cierto. Él insistió, y hasta jodió, ante su familia para traer a Teófilo. Habló varias veces con él telefónicamente pero, en Junta Directiva del Junior le mostraron las cifras. Y ese fue un argumento muy fuerte y decisivo. Es posible que ahora no se haya podido pero eso no quiere decir que Teófilo no pueda volver en un futuro cercano.

 

Creo que el grupo de jugadores que ha traído el Junior son jugadores que pueden rendir. Sobre todo con un técnico que les saca lo mejor como Gamero.

 

Bueno, ya tendremos tiempo para seguir analizando a este Junior del Alma…

 

Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com

RADIO CURRAMBA

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

HORA LOCAL

 
 

CLIMA

 

TWITTER | @DIARIODEPORTES

 
 

PROGRAMACIÓN DE TV


WIN SPORTS
7:00 AM
Kick Off

 

12:00 MD
Win Noticias

 

4:30 PM
Saque Largo

 

6:00 PM
Conexión Deportes

 

10:00 PM
Win Noticias

 

 

Copyright © 2017, Barranquilla - Colombia. Todos los derechos reservados.
Está prohibida la reproducción total o parcial de la página