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Junior acaba de eliminar al Tolima en Techo (1x1 y 2x1 en la ida) y hemos terminado herniados y sin uñas. Evidentemente el nivel de los jugadores suplentes del equipo rojiblanco es muy inferior con respecto a los titulares. No meto aquí a los jóvenes jugadores que están haciendo camino andar como John Vásquez y Oidel Pérez que actuaron en esta fría noche bogotana. Me refiero a Nery Bareiro, Jossymar Gómez, Carachito Domínguez, Luís Narváez, Yhonny Ramírez (que viene de una lesión), Michael Ortega, Yessy Mena, Samir Valoyes y Edison Toloza. Cuando ellos actúan la calidad y el nivel del equipo se desmejora ostensiblemente. Comenzando por la generación del juego. No existe. Anoche, ante un equipo desmejorado (sin Jonathan Estrada, Robin Ramírez, Danovis Banguero, Matheus Uribe, Marco Pérez y Hernán Figueredo) la escuadra montada por el DT Alexis Mendoza, por física necesidad debido a la cantidad de partidos que se vienen, no pudo ganarle a ese Tolima desmejorado y con NUEVE HOMBRES. Es que el Junior perdía con Tolima gracias al golazo de media distancia de John Méndez y después las dos expulsiones justas de Julián Quiñónez por doble amonestación (a los 36 PT amarilla por falta sobre Yessi Mena en el medio del campo y sin peligro y a los 7 ST mano intencional ante un remate de Edison Toloza en el medio también) y roja a directa a Bréiner Bonilla a los 21 ST (que había ingresado por John Méndez 13 minutos antes para recomponer la figura táctica del Tolima después de la expulsión de Julián Quiñónez) más el penal concedido generosamente aunque con justicia por cuanto Bonilla le dio una trompada a John Vásquez sin pelota y dentro de las 18 yardas. El juez de línea Hermínsul Calderón informó al central Fernando Camargo y este castigó al Tolima atenido al reglamento. Los astros se alinearon para ayudar a una maluca versión del Junior para alcanzar una clasificación inverosímil a semifinales de Copa Águila. No poder ganarle a un equipo con 9 hombres y empatarle por un penal que solo el segundo juez de línea vio es algo que no es muy común. Y lo que es todavía más diciente: con un Tolima dominando el juego de principio a fin. Y no es hora de armar polémicas en torno a una cosa u otra. Los jugadores mencionados debieran hacer un mea culpa y ponerse a tono con el gran momento que viven los titulares. No hace mucho Luís Narváez y Carachito Domínguez eran rigurosos titulares. A Edison Toloza lo extrañamos en aquel título que perdimos en Medellín justo porque él se lesionó y el equipo desmejoró. Y así pudiéramos seguir contando casos y cosas. Jossymar Gómez nunca maduró y terminó pasmándose. Michael Ortega ha jugado un par de partidos afortunados pero, evidentemente, perdió su puesto con Vladimir y con Jarlan y hasta el mismo José Pekerman dijo, en rueda de prensa, que lleva tres años tratando de ver aquel jugador de la Selección Colombia Sub 20. Yessi Mena y Toloza nada de nada. Y Valoyes va a pasar por el Junior como un fantasma. Nadie lo ve. Lo de Ramírez es tema aparte por cuanto apenas regresó de una lesión. No se enojen, no crean que el periodismo y los aficionados se la tienen montada. No, es que el nivel es terriblemente bajo. No peleen, no busquen polémicas. Más bien busquen el nivel que compense los buenos contratos que el Junior les paga y la confianza amplia y suficiente que les ha dado el DT Alexis Mendoza. Y si aún creen que son injustos los comentarios reúnanse y vean el video del juego de anoche. No nos digamos mentiras. Si debió existir un triunfador anoche en Techo debió ser Tolima. Por eso, gracias a los astros que se alinearon para torcer el destino de un partido que, con justicia, debió ser ganado por el Tolima…


Morirte justo este día…

(…a la memoria de Álvaro Beltrán, mi amigo por elección y hermano por la vida)


Qué vaina querido Álvaro. Morirte justo el día que el Junior, tu equipo del alma, hizo semejante partido en el Metro para ganarle 3x1 al Cali del Pecoso. Fue una fiesta maravillosa donde participaron 21.295 alegres Junioristas. Pero no estuviste ni tú, ni Yoli. Te extrañaron todos. El que te vendía las boletas, el que te guardaba el puesto, el que te surtía de cervezas. Todos te esperaron, pero no llegaste. Faltó tu alegría, tus bailes, tu mamadera de gallo y tus gritos destemplados. Nunca tuviste límite para tu alegría ni para tu amor por el Junior. A esta hora, cuando escribo, o estuvieras regresando a Santa Marta, o estuvieras aún tomándote la última fría. Como sé que estabas destinado a ir hacia arriba y no hacia abajo, pienso que tal vez ya viste los goles de Vladimir. Debe haber televisores de última generación en el cielo. Lo que no debe haber es cerveza, digo. Si no es así, te prevengo porque cuando los veas te volverás a morir del corazón. Estoy seguro que te hubiera gustado morir en las gradas y no en la fría sala de cuidados intensivos de una clínica que te identificaba con un número y no con tu nombre. Vladimir se jaló dos golazos. Ni mandados a hacer. Uno de chilena y otro con un ocho maravilloso y túnel entre las piernas de Mera. El primer tiempo debió terminar 4 o 5x0 a favor del Junior. El arquero Hernández del Cali no lo permitió. En el Metro hubo éxtasis y borrachera. De fútbol y de cerveza. Además porque el calor estuvo insoportable. 38 grados a la sombra. El segundo tiempo, cuando Cali metió a Benedetti, comenzó la sufridera. Es que los triunfos del Junior son así. Pero fue brillante pues al final, cuando estábamos ganando 2x1 y Cali apretaba, Celis aprovechó un regalo de Mera y les clavó el tercero. Locura total mi hermano. A esa hora, mientras el estadio lloraba de emoción yo lo hacía de tristeza. No va a ser fácil acostumbrarnos a tu ausencia. Haber estudiado juntos en primaria, bachillerato y universidad, haber crecido como amigos por elección, hermanos por convicción y compinches en aquellas parrandas eternas en sitios inolvidables o en Playa Caleta, haber unido a nuestras familias, a nuestros hijos, fue un regalo que la vida nos dio y lo disfrutamos. La verdad, fuiste un amigo incondicional y un padre ejemplar. Me duele pensar que de aquel cuarteto ya solo quedamos dos. A Cuco lo mataron el año pasado y nunca supimos la verdad. Quedamos Carlos y yo pero ya no existen aquellos sitios en que las noches se convertían en felicidad. Te vamos a extrañar por siempre loco. No sabemos cuánto durara ese por siempre pero te vamos a extrañar. También te extrañaran en la tribuna y te esperarán eternamente. Y no te preocupes que Yoli, Katherine, Alvarito, Yolita, Oliver y Frederick están de acuerdo en llevar a cabo aquella promesa que nos hicimos en aquella borrachera aquel diciembre. Tampoco por el futuro matrimonio de Yolita e Ian. Yo la entregaré en el altar con las mismas palabras que sé, dirías ese día. Como cuando Kathie se casó. Descansa en paz mi buen amigo, hermano y guerrero de la vida. Fuiste un gran ser humano. Y cumpliré la promesa: cuando me llene de valor, cuando pueda reunirme con las dos familias sin que tu estés, llevaré tus cenizas al mar. Así te quedarás en la naturaleza, cerca a todos, y en esa Playa Caleta donde jodimos tanto…


Sí, pero no…

(…para el Junior su victoria peleada, 3x2 sobre Uniautónoma, le sirve para sumar en Liga Águila pero no para quitar esa sensación que algo no está bien)


Esta vez frente al Junior, como ante al Nacional, Uniautónoma mereció otra suerte. El cuadro universitario solo sumó un punto de seis. Debió sumar más. Futbolísticamente ha dejado buena imagen pero, por su condición de colero en el torneo y descenso, lo importante es ganar puntos así no se juegue bien. La razón es sencilla: ganar es lo único que realmente cuenta. Jugar bien o bonito es solo una anécdota. El DT  Giovanni Hernández se enfrentó a técnicos con experiencia mundial (Rueda y Alexis) y los puso a sufrir. En el caso de la noche del sábado (Uniautónoma 2 x Junior 3) planteó un 4-4 en defensa aplicado para reducir los espacios a Vladimir Hernández, Juan David Pérez y Jarlan Barrera, desconectar a Roberto Ovelar,  controlar las incursiones ofensivas de los laterales Vélez-Noguera y mantener a Gustavo Cuéllar en el propio terreno del Junior sin permitirle salida. Claro que contó con suerte también pues, a los cinco minutos de iniciado el juego, se lesionó el eficiente Iván Vélez. Eso obligó al DT Alexis a mover a Guillermo Celis a la derecha e ingresar a Luis Narváez en primera línea de volantes. El Junior, entonces, quedó cojo. Celis, eficiente en marca, no lo fue en salidas ofensivas. La verdad es que el aplicado equipo universitario amarró al Junior en el primer tiempo, le hizo un gol a los 40 (James Sánchez) aunque recibió el empate dos minutos después (Juan David Pérez). Fue el lunar de la U en el juego. No saber conservar la ventaja debido a errores individuales, que no colectivos. Recordemos que fue Alonso Acosta el que se equivocó entregando la pelota a Pérez. Evidentemente el DT Giovanni puso a sufrir a la hinchada del Junior. Cuando terminó la primera parte la U se fue al descanso jugando mejor pero con poca fortuna. Apenas le alcanzó para empatar. Empate que se vino abajo en el segundo tiempo gracias a que las marcas sobre Vladimir, Pérez y Jarlan se aflojaron. Entonces, los creadores Junioristas tuvieron más espacios y Junior se puso 2x1 y luego 3x1. Hubo dos cosas que influyeron para el equipo rojiblanco volteara el marcador. Una, la dimensión y el peso que adquirió Vladimir Hernández. Se adueñó del balón, creó fútbol y de sus botines salieron los pases para los goles de Léiner Escalante y Roberto Ovelar. Dos, el cambió sorpresivo e inexplicable de Escalante por Juan David Pérez. Nadie entendió. Solo que Escalante aprovechó su oportunidad con un gol de bonita factura. Y no era que Pérez estuviera fundido o lesionado, como se dijo. Al final del juego, y ya jugando a todo o nada, la U hizo otro gol con Yuberney Franco. El atacante universitario fue figura en su equipo y en el juego. Peleó, luchó, disputó todos los balones y corrió de principio a fin. Cuando terminó el juego le mostraron tarjeta amarilla por protestar al árbitro Nicolás Gallo haber dado solo tres minutos de reposición. Su gol, si bien no significó nada en el resultado del juego, fue un premio para él. Al final, el que intentó y jugó mejor perdió y el que corrigió deficiencias en el segundo tiempo ganó. Ese ganó para el Junior significó muchas cosas. No tanto para olvidar la angustia de la Copa Suramericana pero si para aplacar la tormenta, subir la autoestima, y seguir el camino. No obstante, hay cosas que el DT Alexis no puede olvidar y, antes por el contrario, deberá corregir. Junior ha recibido seis goles en los últimos dos juegos. Cinco de esos goles han sido originados con pelota quieta. Esa será la gran tarea a corregir. Para la U es otra dolorosa derrota que lo acerca, cada vez más, a volver a la B. Para el Junior fue una victoria peleada que le sirve para sumar en Liga Águila pero que no quita esa sensación que algo no está bien. El famoso sí pero no. La nota disonante de la noche fue la lesión de Iván Vélez. Estará cerca de un par de semanas por fuera. Se le va a extrañar. Con seguridad…


Sí, ya entendí…

(…este desorden inentendible de resultados es lo que hace que la hinchada Juniorista no esté asistiendo al Metro en este segundo torneo)


Acabo de hablar con mi compadre Ramiro Alfonso Jiménez. La comunicación le cayó de perilla. Es que después de narrar el penoso juego Junior 0 x Melgar 4 en Arequipa lo menos que necesitaba era hablar con alguien. Esta vez le tocó narrar los goles del contrario. Y ahora llegó al hotel a rumiar tan infame derrota. Me preguntaba, en la anterior columna, por qué los hinchas del Junior no lo han apoyado, en este segundo torneo, como en el primero. No tuve que esperar mucho para entenderlos. Un equipo grande no puede pasar  de la gloria al infierno en tan breve lapso. El miércoles goleó a Melgar 5x0, el sábado empató 1x1 en casa, a duras penas, con Equidad, y ayer martes perdió con el pobrísimo equipo de Melgar 4x0 haciendo que la hinchada tuviera que arrodillarse, rezar el santo rosario, y prometer mandas de todo tipo. Ha quedado la sensación que el DT Mendoza no sabe cómo manejar la nómina ante los tres torneos que está jugando el equipo. Y me da la impresión, también, que la declaración de los dueños del club en el sentido que hay nómina para enfrentar los tres compromisos, lo terminó de enredar. Por ejemplo, a pesar de tener la ventaja de cinco goles, hay jugadores que deben estar siempre. Hablo, en el juego de ayer, de Gustavo Cuéllar y Roberto Ovelar. El primero es el líder del circuito defensivo sin dudas. El segundo es el rematador de las jugadas del circuito ofensivo. Esos pilares no pueden estar ausentes en juegos decisivos. Que decisivo era este segundo juego y no el primero ante Melgar. La historia del fútbol colombiano hay que tenerla presente  para emular las victorias y recordar las crudas derrotas como Londrina. ¿Se acuerdan?. Parece que el DT Mendoza se le olvidó. En este torneo internacional en el que Junior se muestra en toda América, hay que poner el mejor equipo. Y el mejor equipo es el que encontró el técnico y utilizó ante Melgar en el primer juego. Se trata de la gran vitrina y en esa vitrina hay que mostrarse con lo mejor que se tiene. Es que ganar y golear es bueno pero perder y que te goleen es terrible. Desde anoche nos tienen vapuleados en las redes sociales. Es un revés que duele y macera. Es hora que sepamos, de una vez, con cuales de los 30 jugadores inscritos cuenta el Junior realmente. Hay tres jugadores que siempre le han dado la mano al equipo pero que están lesionados: Jorge Aguirre, Yhonny Ramírez y Johnny Vásquez. Quedan 27. De esos 27 hay un grupo  de 5 que no se siente, que no aportan, casi que ni existen: Yessy Mena, Edison Toloza, Zamir Valoyes, Jossymar Gómez y Luís Carlos de la Hoz. Quedan 22. De esos 22 hay un grupo de jóvenes que son tenidos en cuenta pero que no son rigurosos titulares aunque tienen buen futuro: Germán Gutiérrez, Oidel Pérez, David Murillo y Jair Mosquera. 0 sea que, a sol de hoy, hay 18 profesionales aptos para afrontar los tres torneos. A esos 18 hay que pedirles el mayor de los sacrificios para poder jugar casi que con la misma base para que no ocurran cosas como la de ayer. Entiendo la necesidad de poder rotar algunas posiciones para no reventar a los jugadores pero, esta vez ni modo. Hay que poner a los que están aptos, a los que están metidos y comprometidos, a los que no “festejan” marrar un penal en Frogg Leggs. El tema “rotación” en el Junior de hoy es bien difícil por una sola razón: quienes pueden reemplazar a los que están no tienen el mismo nivel de ellos. En el caso de la goleada ante Melgar en Arequipa Carachito Domínguez no está (hoy) a la altura de Félix Noguera, Luís Narváez tampoco lo está con respecto a Gustavo Cuellar, John Vásquez es un jovencito prometedor pero no se le puede poner al mismo nivel de Roberto Ovelar y Neri Bareiro (aunque ingresó por Vladimir Hernández) hace rato sabemos que no está a la altura de Pecoso Correa o William Tesillo. La rotación se hace con jugadores del mismo nivel. En Junior, por ahora, no es posible. Es que vamos como dando palos de ciego. Como bailando al son que nos van tocando. A veces tocamos con los triunfos los dinteles de la gloria. Y a veces caemos tan bajo, en las derrotas, que da vergüenza. Es como el famoso ¡Plop! de Condorito. Ese que usa el dibujante Pepo en sus famosas tiras cómicos del ya ilustre pajarraco que popularizó aquella expresión de “exijo una explicación”. Junior es y tiene que ser un equipo grande, tiene que cambiar el sube y baja de sus resultados. Hasta ahora en los tres torneos ha sido: victoria – empate – derrota – derrota – victoria –empate – derrota – victoria – victoria – victoria (por goleada) – derrota (por goleada). Ese itinerario inentendible, ese desorden de resultados, es lo que hace que la hinchada Juniorista no esté asistiendo al Metro en este segundo torneo. Ya no me queda duda. No tuve que esperar mucho para entenderlo…


El Junior de hoy y ese fútbol de antes…


Terminó el juego 1x1 entre Junior y Equidad en el Metro y ahí va el hincha Juniorista. Unos enojados, otros resignados y otros contentos. Quiere decir que el empate dejó un sabor vario pinto. También en los triunfos pasa. Inclusive en las derrotas. A algunos les gusta el partido, a otros no, independiente del resultado. En el caso Junior la afición es más exigente, eso lo sabemos. El equipo barranquillero viene de eliminar a Nacional en Copa Águila y de golear a Melgar en Copa Suramericana. Sin embargo, en Liga Águila de 9 puntos disputados en casa ganó a Cúcuta (2x0), perdió con Cortuluá (1x2) y acaba de igualar con Equidad (1x1). Quiere decir que solo ganó 4 de esos 9 puntos como local aunque el triunfo como visitante 1x0 sobre Jaguares en Montería más el empate en Manizales con Caldas (1x1) lo tienen viviendo. Eso a la luz de los resultados. Cosa distinta es el fútbol que está practicando el equipo barranquillero de la mano del DT Alexis Mendoza. Estamos viendo a un equipo retro. Nos hace recordar el viejo fútbol del Atlántico. El fútbol básico, sabroso, vistosamente bien jugado. Sin ataduras. Recuerdo que, en antaño, a los equipos atlanticenses les llamaban “hazañosos”, No tanto por lo heroico sino por lo destacado, lo vistoso de su fútbol. Algo o mucho de eso estamos viendo. Es un fútbol bien construido y decididamente ofensivo. Siempre en la generación del fútbol vertical que busca, sin cesar, el arco contrario. También parecido a cuando en Junior estaba instalada la escuela brasilera en los años 60 y 70. En el juego del sábado, ante Equidad, el Junior recibió un gol no bien comenzó el partido. Entonces, el equipo rojiblanco jamás declinó en su intención, no solo de empatar, sino de ganar el juego. Lo intentó, corrió, construyó, atacó y consiguió el empate con un gol majestuoso de Jarlan Barrera (otra vez), más dos pelotas en los palos (Ovelar y Escalante), un penal dejado de pitar por el árbitro Wilmar Roldán de Víctor Hugo Soto sobre Roberto Ovelar y la actuación brillante del arquero Cristian Bonilla que atajó hasta el viento. Junior debió ganar pero en el fútbol es común que esto pase. En medio del crudo resultado hay cosas que deben ser destacadas. La presencia de cuatro juveniles en el Junior (Jarlan Barrera, David Murillo, Léiner Escalante y John Vásquez). En el caso de los dos últimos, jugar por encima de otros delanteros de mayor recorrido y mejores contratos es bien diciente. El DT Mendoza los escogió por encima de Toloza, Mena y Valoyes. Ante Equidad no estuvieron los titulares Iván Vélez, Guillermo Celis, Juan David Pérez (lesionado) y Roberto Ovelar estuvo en el banco hasta cuando Jorge Aguirre se lesionó (contractura). Quiere decir que el técnico ha contado con la fortuna de poder echar mano de los jóvenes para hacer lo que los veteranos bien pagos no hacen. Cuando se juegan tres torneos al tiempo no hay que perder de vista los resultados de cada una de las competencias. En la Copa Suramericana bien, en la Copa Águila también pero, es menester mejorar el rendimiento en Liga Águila por lo ya expuesto. Particularmente gocé con el partido. El mismo no tuvo presa mala. Fue emocionante y activo de principio a fin y conservé la fe que el Junior ganaría. Solo que esta vez los palos, el penal no pitado a favor y Bonilla se lo impidieron. Dejo para el final este llamado de atención. No es entendible que el Junior no tenga el respaldo de su hinchada como lo tuvo en el primer torneo. Su juego, su presencia en tres torneos, su técnico barranquillero (Mendoza), el tridente Jarlan-Pérez (Aguirre)-Vladimir, el goleador Ovelar, el capitán Viera, el circuito defensivo Vélez-Pecoso-Tesillo-Noguera-Cuéllar-Celis de verdad que invitan, con suficientes argumentos, a ir al Metro. Vayan, acompañen y vean al buen equipo que tenemos pues es posible que, varios de los que ahí están, se vayan pronto al exterior. Que no les de nostalgia después…


Conocimiento, certeza y eficacia…


Conocimiento, certeza y eficiencia. La utilización de este orden debiera traer resultados a un trabajo que se puede considerar lógico en el desarrollo de los pasos que llevan al éxito. En el caso de fútbol, el conocimiento del técnico debe ser sin sombras en la nómina a través de cada jugador. Es un deber indeclinable del técnico conocer las fortalezas y las  limitaciones de cada dirigido. De lo que puede dar y cómo lo puede dar. En ese orden de ideas, la certeza es vital al momento de utilizar una formula. Como jefe de un grupo, el técnico de fútbol debe saber con certeza lo que es o no es un jugador y en qué puede ayudarlo y en qué momento podrá ayudarlo. Todo ese conocimiento deberá traducirse en la eficiencia necesaria para triunfar. Los éxitos o fracasos de un equipo de fútbol comienzan en la conformación del plantel. La contratación de un jugador que no da la talla, porque su manera de jugar al fútbol o su nivel no es óptimo, se convierte a la postre en un problema. Por eso, conseguir una alineación estable es una bendición para el técnico que llegó y se encontró con una nómina a la que no puede hacerle muchos cambios. Es algo que debe aprender el DT Alexis Mendoza.  Hablo, por ejemplo, de los casos de Toloza, Bareiro y  Valoyes. Los dos primeros sin nivel y el segundo sin demostrar que tiene calidad para estar en Junior. La presencia de estos jugadores hace que el técnico, a veces, intente levantarlos (como Mendoza con Toloza ante Jaguares sacando al paraguayo Ovelar) en que se nota a leguas que fue un desaguisado haber metido a un jugador que no rinde en detrimento de un goleador que ya marcó dos y está camino de entrar en racha. O como cuando Bareiro se quedó mirando el balón después que Chunga evitara un gol estirándose aunque con el infortunio que pegó en el larguero para el gol de Patriotas que marcó una derrota dolorosa en la fría noche bogotana. O como pasa cuando ha sacado a Aguirre para temer a un Valoyes que aún no nos ha mostrado que clase de jugador es. Cuando se tienen buenos recambios no es problema implementar las modificaciones. Pero, cuando quien entra no está al nivel del que sale, evidentemente el equipo desmejora. Particularmente yo extraño al buen Toloza que salió lesionado, aquella noche en Medellín, cuando éramos campeones a falta de un minuto. Esta vez, no encontré ninguna razón para sacrificar a Ovelar en favor de Toloza. Y menos cuando Jarlan Barrera quería patear el penal y Toloza no dejó para terminar su tiro en manos del buen arquero Buenaños de Jaguares. Imperdonable. Después, sacar a los dos volantes creativos (Vladimir y Jarlan), para cerrar el juego, es algo que no entendimos. Hay formas de cerrar un juego y de defender un marcador. La más recomendable es con la tenencia del balón o con la defensa a ultranza y a pegarle de punta y para arriba. Esta última siempre viene acompañada por una alta cuota de sufrimiento. Por tanto, ante Jaguares era menester dejar a uno de los dos volantes creativos. Pero bueno, aquí vamos acompañando a nuestro Junior mientras madura su DT Alexis Mendoza que tiene el conocimiento pero que está aprendiendo a tomar las decisiones antes y durante los partidos. De momento, querido Alex, debieras mantener la nómina estable que te ha dado resultado. O sea Viera; Vélez, Pecoso, Tesillo y Carachito; Cuéllar y Celis; Pérez (Aguirre), Jarlan, Vladimir y Ovelar sin olvidarme que tenemos que jugar tres torneos al tiempo. Pero, ni modo. Sería lo mejor, por ahora…


Qué noche la de anoche...


Junior acaba de eliminar a Nacional en el Metro (0x1, 2x0) y el fresquito corre en el corazón de cada Juniorista. La tribuna se ha llenado de gritos, abrazos y nojodas. En la cancha Jarlan se abraza con Carachito y caen al piso, Aguirre camina a hacer lo mismo con Cuéllar, también el Pecoso con Viera que se ha quitado su camiseta, el grupo rodea a Ovelar y lo abrazan uno a uno. Reconocimiento para el atacante paraguayo que en 45 minutos fue la figura del juego por la falta que recibió para el gol de tiro libre de Jarlan y su golazo después de recibir habilitación de Pérez. Narváez (enviado para cerrar el juego) hace lo propio con cada uno de sus compañeros. Ahora los jugadores del Junior son una bola de abrazos y sonrisas. Jarlan brinca y Celis lo emula. Ovelar hace con los dedos un corazón y lo muestra al lado de la tribuna donde está su esposa. El DT Alexis se abraza con Ovelar. Esta vez el técnico barranquillero estuvo impecable en el manejo del juego y en las modificaciones. Esta noche el alumno le ganó al maestro Rueda. Le ganó y lo eliminó. Al maestro y a Macnelly Torres recién ido del equipo barranquillero a Nacional. Junior venía de perder con Nacional en Medellín en Copa y con Cortuluá en el Metro en Liga. Ahora, en este momento sublime para el juniorismo, eso no cuenta. El partido que se acaba de jugar y ganar se guardará en la memoria del juniorismo por el rival que se marcha caminando lento y derrotado al camerino. Junior juega bien y vistoso. A veces faltan los goles y se pierden partidos y puntos. Esta noche el juego fue redondo. Valla en cero y dos goles para eliminar a Nacional, el eterno rival. Junior jugó bien porque fue equilibrado en defensa y ataque, porque recuperó el balón pronto y porque el doblaje para iniciar los ataques fueron rápidos. El trabajo de la primera línea de volantes (Cuéllar y Celis) eficiente en recuperación, tenencia, administración y salida. De ahí en adelante, fútbol rápido, generación y creación (Jarlan, Vladimir y Pérez). Claro que el equipo estuvo cojo en el primer tiempo. Toloza no estuvo. En la segunda parte, cuando ingresó Ovelar por él, todo cambió. Un solo cambio del DT Alexis volteó el partido. Ovelar pesó entre los centrales, fuerte en el hombre a hombre y peligroso en los remates. Hace poco escribíamos sobre la eficiencia. El fútbol que produce el Junior debe conllevar a anotar más goles por su volumen de ataque. Anoche anotó dos y sirvieron. Y bastante. Un solo cambio, una sola modificación, cambió el panorama del partido. Con Toloza, el DT Alexis buscó atacar por fuera, por debajo y hacer un trabajo de demolición. La verdad, no se vio mucho. Por eso el cambio de Ovelar fue clave. Junior fue más profundo en la segunda parte y con ello llegaron los goles. El fresquito Juniorista también es para el DT Alexis Mendoza. El panorama se hubiera enrarecido si se hubiera ido eliminado. Pero se ganó. Mendoza aprendió rápido de la triste tarde ante Cortuluá. Es que mientras hace camino al andar lo ideal es que se equivoque lo menos posible. Con Jarlan y con Pérez (o Aguirre) es posible que haya encontrado su equipo ideal. Y con el ingreso de Ovelar, al comenzar el segundo tiempo, dio señales que también puede hacer modificaciones rápidas para revertir situaciones sin tener que esperar que el tiempo corra y la tribuna se desespere. Ante Cortuluá no estuvo fino y perdió. Con Nacional impecable y ganó. Esta victoria sobre Nacional, con eliminación y todo, es un seguro para la continuación del DT Alexis al mando del Junior. Seguro que debe tener un asterisco que le recuerde equivocarse lo menos posible...


Qué manera de enredar la pita…


Aún no salgo de la desazón que me produjo el juego Junior 1 x Cortuluá 2. Mientras el automóvil avanza, luego de salir de Caracol Radio,  por las calles frías y desoladas de Bogotá, en este domingo por la noche, leo los trinos que han escrito los hinchas del Junior a Diario Deportes. Todos se enfocan en el DT Alexis Mendoza y, la verdad, no sale bien librado. Los comentarios son unánimes. El DT Alexis perdió el juego gracias a los cambios que hizo. Como muy pocas veces nadie ha entendido, entre ellos yo, cómo, por qué, y para qué hizo las modificaciones que hizo. Es que sustituyó nada menos que a tres jugadores que estaban haciendo un buen partido. Es como el extraño mundo de Subuso, aquella tira cómica donde todo era surrealista y al revés. De verdad, lo de anoche es elemental de analizar. Junior y Cortuluá terminaron el primer tiempo empatados a cero. En el segundo tiempo, el DT Jaime de la Pava hizo ingresar a Carlos Rodas por Harold Reina a los 8 minutos. Y solo dos minutos después Jorge Aguirre le puso un pase a Jarlan Barrera tan bien puesto, que terminó en gol del joven y promisorio jugador samario. Siete minutos después, con el 1x0 a favor, el DT Alexis sacó a Aguirre (el mismo que acaba de juntarse con Jarlan para producir el gol con el que se estaba ganando) para meter a Zamir Valoyes. Aguirre juega naturalmente como volante externo por derecha. Valoyes siempre jugó como centro atacante en Venezuela. El cambio se produjo en momentos en que Junior estaba montado en el partido. Doce minutos después, Carlos Rodas de tiro libre empató el juego o sea a los 27 minutos. La respuesta del DT Alexis fue sacar a Jarlan Barrera para meter a Edison Toloza. Aguirre y Jarlan, jugando un buen partido, fueron reemplazados por dos jugadores que no se parecen en nada a ellos. Junior comenzó a perder la brújula y el DT De la Pava hizo entrar al volante creativo Miguel Medina por el central Andrés Quejada para tener el balón y manejar los tiempos del partido. A los 37 minutos, con el manejo del partido, el DT De la Pava hizo su tercera modificación ingresando al volante Juan Roa por Cristian Borja (lateral izquierdo). Con sus modificaciones, De la Pava se apoderó del partido. El empate le cayó muy bien y reforzó a su equipo para intentar ganarlo. Y se dio cuenta que podía hacerlo cuando el DT Alexis hizo la tercera modificación,  escandalosamente fatal, dos minutos después. Sacar a Gustavo Cuéllar (adalid, alma, nervio y plomada del medio campo) para ingresar a Michael Ortega fue de una inocencia que aterra. Y no es por Ortega. Es que no   se parecen en nada. Volvió a apostar, como cuando llegó al Junior, en jugar con un solo volante de primera línea (Guillermo Celis), y ahí sí que terminó por desacomodar todo. Fue como la cereza del postre y Cortuluá se lo comió. El gol de cabeza del sabanalarguero Juan Roa fue como una puñalada al sentimiento de la hinchada. Es que no te puedes equivocar en las tres modificaciones. Es tanto como un harakiri. Los tres que ingresaron no se parecen en nada a los tres que reemplazaron. Y lo peor es que ni se sintieron. Quiere decir que Junior terminó jugando con ocho porque los tres que ingresaron ni se vieron. Como decía mi abuela Silvia, nos quedamos viendo un chispero. He hablado con el DT de la Pava antes de terminar esta sala. Sin decirle sobre qué escribía, el técnico de Cortuluá me señaló que las salidas de Cuéllar, Jarlan y Aguirre (“me estaban haciendo el partido, me estaban complicando”) fue definitivo para que él pudiera realizar sus modificaciones e intentara ganar el partido. Como finalmente lo logró. Lo de anoche no se vio bien. Alexis es un técnico joven pero con experiencias en mundiales, eliminatorias y copas de América. Él debe saber, exactamente, qué hacer y cómo hacer el fútbol. Debe saber que en el fútbol 2+2 no son 4. Los técnicos deben tener, además del conocimiento lógico, aquello que llamamos malicia. Los panameños dicen “jugar vivo”. Alexis no puede ser tan candoroso al pensar que solo sus cambios le van a dar el triunfo. El fútbol se juega contra otro equipo que dirige otro técnico que igual está pensando como atacarte y ganarte. De la Pava le dio un repaso de pe a pa. Los equipos que están jugando bien no se tocan. Se estiran los tiempos vitales de cada jugador para no desacomodar el trabajo que se está realizando en el partido. Los cambios de jugadores, las modificaciones, no se hacen a ultranza. Es que no hay manera de poder convencernos que Cuéllar, Jarlan y Aguirre estaban haciendo un partido tan deficiente que había que reemplazarlos. No hay manera. De verdad que Junior perdió con todos los méritos gracias a las equivocaciones de su técnico. Triste y dolorosamente es así. Y ya Cortuluá nos había vencido en el primer torneo 2x0 y con otro gol de cabeza (Miguel Medina) y autogol de Carachito Domínguez. O sea doble piedra. Feo lo que vivimos ante Cortuluá, maluquito de verdad…


Eficiencia es la clave


Pregunté a un allegado al Junior si le había gustado el equipo en Manizales (1x1 vs. Caldas). Me dijo que el equipo necesita eficiencia. Quiere decir, anotar más goles por el fútbol que genera y el número de oportunidades que elabora (volumen de ataque). Estoy de acuerdo. Ver jugar al Junior es agradable. Estéticamente su juego se ve bien. Es eficiente en su circuito defensivo (1-4-2). Le han anotado un gol en los dos partidos jugados en Liga Águila. Solo dos goles ha anotado en 180 minutos que pudieron ser más gracias a su generación de juego. Es posible que cuando Roberto Ovelar juegue, como terminó el torneo anterior, Junior mejore la frecuencia goleadora y el paraguayo muestre su capacidad para golear pues, la verdad, no ha estado fino para rematar a puerta. Digo Ovelar porque los delanteros del Junior, a excepción del Búfalo y de pronto Valoyes, son eso; delanteros. Y dentro de ellos incluyo al recién llegado Juan David Pérez. Ovelar tiene una frecuencia goleadora de 0,42 por juego (tomando 202 partidos y 85 goles). Es posible que el siguiente (con facha e historia de goleador) sea Zamir Valoyes que tiene 0,43 goles por juego por juego (tomando 157 partidos y 67 goles). Pero el DT Alexis lo ha puesto por la banda derecha cuando lo usó, como alternativa,  en el primer partido ante Cúcuta e ingresó por Jorge Aguirre (22 ST). Edison Toloza anotó 10 goles en la Liga Postobón en el 2013 y fue segundo anotador detrás de Wilder Medina que anotó 12. Le ha faltado cuajar como goleador. Yessi Mena tiene una media de 0,26 goles por juego (tomando 227 partidos y 59 goles). Es un delantero, no un goleador. Lo mismo pasa con el recién llegado Juan David Pérez. Luego la eficiencia goleadora habrá que buscarla, originalmente, en Ovelar y Valoyes. De Ovelar conocemos más. Es un centro atacante con todas las condiciones. Juega por el centro, sirve de pívot, es buen rematador, excelente cabeceador y con buen promedio de goles. Además, se integró muy bien el grupo y su presencia en Junior la definió el propio DT Alexis cuando lo dejó, a pesar de la pubalgia que lo aquejaba, y apostó por él. De Valoyes, gracias a su paso por Venezuela y revisando sus antecedentes, se dice que es centro atacante con la capacidad para jugar como extremo derecho o izquierdo. Es posible que para asentarse como goleador deba ser usado como punta por el centro pero, ahí está Ovelar que se ganó su puesto de titular aguantándose las verdes. Ahora, la eficiencia goleadora se puede consolidar, también, a través de los volantes con gol y Junior tiene a Vladimir Hernández (ha anotado dos en dos partidos), a Aguirre, a Jarlan, a Ortega (si levanta su producción) y de los laterales puesto que Domínguez y Vélez son ofensivos. Arquero sólido, zona de zagueros segura, volantes de primera línea fuertes y recuperadores, volantes creativos generadores de fútbol y llegadas. Solo falta afinar a los delanteros para que se vuelvan eficientes en el aprovechamiento de la cantidad de oportunidades que genera el equipo. Junior va bien pero, pero tendrá que volverse eficiente para aspirar a pelear…


Vamos pa’ esa


La historia del vaso medio vacío o medio lleno vuelve a aparecer. Que Junior perdió 1x0 con Nacional en Copa Águila y era el mejor marcador para perder. Está bien pero, finalmente se perdió. Que Nacional dominó el primer tiempo y Junior el segundo. Así es pero, Nacional en su medio tiempo hizo un gol y ganó. En el primer tiempo Celis ingresó por Ramírez que se lesionó. En el segundo tiempo Toloza x Ortega y Valoyes x Aguirre. Estos dos últimos ni pesaron, ni voltearon el marcador. Todos nos quedamos esperando a Jarlan Barrera. Que el DT Alexis lo va a “ir llevando poco a poco”. Si así hubiera pensado el Pecoso Castro no hubieran salido ni Borré, ni Preciado, ni Roa, ni Guazá. El jugador que es bueno, es bueno y punto. Seguir insistiendo con Michael Ortega es aplazar, sin necesidad, a Jarlan Barrera. A pesar de la derrota interpreto que el marcador es corto y remontable si jugamos como en el segundo tiempo. Si lo hacemos, como en el primero, lo más seguro es que nos elimine Nacional. En ese primer tiempo, Nacional llegó seis veces. Eso hay que revisarlo. En el segundo tiempo Junior llegó más pero no pudo anotar. Ovelar no estuvo finito. Un tiempo para cada equipo. O sea que fue un juego parejo. Juego que va 1x0 a favor de Nacional en un partido de 180 minutos. El Junior en el Metro deberá eliminar a Nacional. Sin excusas. Ya Nacional ganó en su casa. Nosotros debemos ganar en la nuestra. No es nada imposible ni del otro mundo. Vladimir Hernández entendió su nuevo rol rápido. Ha sido la figura del Junior ante Cúcuta en liga y Nacional en copa. Lo malo es que Ortega no lo acompaña. Y no es más. Ante el hecho cumplido, de haber perdido con Nacional en Medellín, la solución es ganar por diferencia de dos goles o más. Junior tiene un buen equipo titular. La consigna es procurar que los del banco entren con el mismo nivel de los que comienzan. Sin carreta y sin cuentos chinos. Estamos mano a mano con Nacional y jugaremos en casa. Nada que temer y sí mucho por ganar. Vamos pa´esa…


Junior, ganar siempre será bueno

(…pero no nos equivoquemos, deberemos enfrentar tres torneos simultáneos)


13.839 aficionados vieron el triunfo del Junior 2x0sobre el Cúcuta Deportivo en el inicio de la 2ª Liga Águila del año. El último dato de los abonados iba por 7.000 luego un poco más de 6.000 pagaron por ver $ 27.914.000,oo. Esto último es la protesta de la hinchada por no contratar un par de jugadores que renueven las esperanzas. Junior afrontará tres torneos simultáneos y es apenas obvio pensar que la nómina debe ser fuerte. La sola ausencia de Macnelly Torres deja a la nómina de hoy en desventaja con la usada en el torneo anterior en la que pudimos pelear título sino hubiera sido por el error aquel. Sí, el de los cuatro extranjeros en juego. Pero, no hablemos más de eso. El presente nos mostró a un Junior jugando como el del primer torneo. El DT Alexis intenta jugar el fútbol que nos gusta a todos. Bien jugado, estéticamente bien generado, con volumen de ataque y gol. Para ello armó vs. Cúcuta Deportivo su circuito defensivo con dos volantes de oficio (Cuéllar y Ramírez) y cuatro defensores (Vélez, Pecoso, Tesillo y Carachito). Y su circuito de ataque con tres volantes creativos (Aguirre, Ortega y Vladimir)  y un punta (Ovelar). Este circuito ofensivo contó con el apoyo de los laterales (Vélez y Carachito). El primer tiempo frente a los cucuteños bastó para ganar el juego con los goles de Pecoso y Vladimir. El primero luego de un tiro de esquina (Vladimir) y una jugada maliciosa para anticipar y patear (Pecoso) y el segundo (Vladimir) con el aprovechamiento de un error entre el arquero Delgado y el zaguero Centurión. El Junior del primer tiempo fue parecido al del primer torneo. Tuvo el mismo ADN, la misma impronta con Vladimir haciendo lo que hacía Macnelly en la primera liga. Ese es el Vladimir que hemos estado esperando por torneos. Ese que sabe jugar al fútbol, ese que sabe generar espacios, ese que sabe juntarse para llegar al arco contrario, ese que tiene gol. Lástima que Ortega no esté a su altura. Aunque me gustó el primer tiempo, vi mejor la dupla Vladimir-Jarlan en el segundo. Ortega no es constante y eso no ayuda a mantener un standard de juego. Frente a Cúcuta el juego del Junior fue idéntico al del primer torneo. Quiere decir que la memoria futbolística está intacta. Es apenas lógico por cuanto es el mismo cuerpo técnico y es el mismo plantel. El segundo tiempo fue de mantenimiento, sin ninguna exigencia de parte del Cúcuta, y por ello Junior levantó el pie del acelerador. Ganar es satisfactorio y más cuando comienza una competencia. Cierto es que lo del Cúcuta no fue lo esperado. Vimos un equipo liviano, con poco peso. El DT Torres está montando un nuevo equipo con muchos jugadores recién llegados. No obstante, Junior ganó en casa, sumó tres puntos, revisó su memoria futbolística (que está intacta) y todo eso es positivo. Ahora, sería bueno que el DT Alexis, lejos de cualquier presión, se siente con Fuad Char a sopesar si la nómina actual alcanza para los tres torneos. Que el triunfo sobre un equipo apenas regular no nos haga equivocar. La nómina titular de ayer es buena. Solo un jugador (Ortega) no estuvo a la altura a pesar de la declaración del DT Alexis en el sentido que Ortega “había asumido protagonismo”. La verdad no lo vimos así. Pero bueno, la nómina inicial es aceptable, no cabe duda. Ahora, ¿tenemos relevos buenos, de nivel, para competir en los tres torneos?. Esa es la pregunta del millón. Es la misma que deben hacerse Fuad Char y Alexis Mendoza…  


La inolvidable fría noche de Santiago

(…he vuelto a ver las caras del triunfo. Esas que mucho han llorado para poder reír)


Y aquí vamos con la bullaranga de los chilenos, con la borrachera de fútbol en su cabeza, con el éxtasis de tocar la gloria con las manos. Alexis Sánchez acaba de lanzar el último tiro desde el punto penal, amagando patear fuerte y haciéndolo de manera suave para engañar al arquero argentino Sergio Romero que se tiró hacia el lado contrario, hacia la izquierda, y Chile ha ganado la Copa América después de 120 minutos empatados a cero con la Argentina de Lionel Messi y luego de patear cuatro lanzamientos impecables para vencer a los gauchos 4x1 que marraron dos tiros con Higuaín (que elevó el balón hacia el cosmos) y Banega cuyo tiro fue tapado por el arquero Claudio Bravo. El único que atinó fue Messi, como siempre. Aún logro ver al árbitro Wilmar Roldán y me alegro por él y por los líneas Alexander Guzmán y Cristian de la Cruz. Me tocó escuchar la maledicencia en contra de él y la presión infame desatada bajo el supuesto de pitar a favor de Argentina. El Estadio Nacional de Santiago es una locura, las calles adyacentes también, ya nadie escucha a nadie, los periodistas chilenos lloran y gritan en la tribuna de prensa a voz en cuello, los argentinos han dejado abierto los micrófonos para que sea el pueblo, con su vocinglería, el que les narre a sus paisanos que, esos gritos son de triunfo aunque cuando lleguen a ellos serán de una lacerante derrota. La presidenta Bachelet se abraza con sus familiares y uno que otro lagarto (acá también hay) que la han besado incluso. Muy tímido veo a Juan Ángel Napout salir de su bajo perfil y llegar al campo para entregar el trofeo de campeón a Bravo, el capitán chileno. Observo a Carlos Tévez intentando convencer a sus compañeros, entre ellos Higuaín que caminaban hacia el camerino, para no renunciar a la medalla de subcampeones y a Mascherano mirar fijamente el viejo trofeo escapado esta noche. Ahora el DT Sampaoli, cansón toda la noche, el mismo que no dejó de gritar y protestarle al cuarto árbitro José Argote todo lo que pitó Roldán a favor o en contra, se abraza con sus jugadores. Con su  pequeña estatura se pierde en medio de los abrazos. También está el DT Martino, que usó todo el partido una risa llena de sorna, contra los fallos arbitrales, mirar hacia el negro cielo que se ha llenado de humo por la pólvora que ha comenzado a estallar. Sampaoli presentó un fútbol rápido, de vértigo, frenético. Martino uno de menos revoluciones, de más pensar (pero no lo hicieron) y luego correr.   Pero el balón nunca le llegó a Messi porque entre Gary Medel y Marcelo Díaz le hicieron la encerrona. Aún, con sus plantemientos disímiles, el partido por el título llegó a 45, a 90, a 105 y a 120 minutos sin goles. Hubo que lanzar los penales que ahora tienen festejando a los chilenos y llorando a los argentinos. Y pensar que hubo quienes pagaron 10 y hasta 12 millones de pesos colombianos por una boleta. La ciudad de Santiago está enloquecida, la mecha la prendió Nuñoa, el sector donde está el estadio, y se ha propagado por todos los sectores. Los carabineros (la policía chilena) van a tener mucho trabajo esta noche. Han pasado solo minutos de terminado el juego y la ciudad, y las regiones y todo Chile baila la danza del triunfo. No lo hacen para que llueva (hace ratos que no pasa), ni para que el frío merme, lo hacen por la nacionalidad, lo hacen por su selección. Es que alguien dijo que la selección es la patria. Messi ha subido perdido entre sus compañeros a recibir la medalla. Sí Lío, otra vez de subcampeón, como en el mundial. Hay jugadores argentinos que se quitan la medalla (malos perderos, dicen). La carga emocional del Pipita y de Banega debe ser terrible. Claudio Bravo se besa con su esposa, Vargas lo hace con sus hijos, Medel ha corrido a la tribuna, Alexis Sánchez está aún sin su camiseta, se la quitó después del lanzamiento que coronó a Chile. Escucho a Vidal decir que esta será una noche para celebrar. No me imagino como será eso aunque pienso que hay que esconderle los carros de manera urgente. Ahora veo al niño que, con la camiseta de Chile puesta, se acercó a Messi (no bien terminado el partido), lo abrazó por su cadera y le pidió que se tomaran una selfie con un teléfono que sacó de su pantaloneta. Un abrazo de un niño en una hora tan triste es un buen bálsamo. Lio ha aceptado y pone su mejor cara. Casi imposible, diría yo. El niño le está contando su hazaña a los otros infantes que estuvieron antes del juego como acompañantes de cada jugador al salir a la cancha. El partido fue luchado en el medio, duro y ríspido en su mayoría. Los circuitos defensivos primaron sobre los ofensivos. Hubo poco volumen de ataque, cada equipo intentaba tener y mantener el balón. Chile lo hizo mejor, su DT Sampaoli simplemente evitó que el balón le llegara a Messi. Y asunto arreglado pues, ni aún el mejor jugador del mundo puede jugar sin balón. Que suena sencillo, es cierto, pero fue la gran solución para evitar que Messi pesara en el partido. Las calles se han convertido en un carnaval. La gente intenta abrirse camino en medio del trancón monumental. La pólvora estalla una y otra vez. Es un juego de luces artificiales dispuesta por el gobierno local para festejar. Miro el celular, la temperatura está en seis grados y bajando pero la gente no repara en ello. El que gana es el que goza y con un trago de pisco se logra combatir el frío. Es la fiesta del ganador. Fiesta en la que el perdedor no tiene cabida. Cruel el fútbol, como la vida, pienso, mientras sigo caminando por estas calles ajenas pero tan llenas de caras que he visto tantas veces. Las caras del triunfo. Esas que mucho han llorado para poder reír finalmente. Gracias Chile, gracias chilenos. Y sigo, será una larga caminata…


Chile vs. Messi+Argentina

(…Lionel toca de oído, no lee partituras, él definirá el rumbo del juego final de esta Copa América Chile 2015)


Otra final. Otro partido que definirá campeón en Copa América. Argentina y el dueño de casa Chile jugarán en el Estadio Nacional de Santiago. Estadio que realmente se llama Julio Martínez Prádanos que no fue futbolista sino periodista deportivo. Dios y la vida me han dado la felicidad de ver en los últimos cinco años tres finales de torneos de fútbol importantes. En el 2010 la final de España-Holanda en Johannesburgo en el Mundial de Sudáfrica. La de Alemania-Argentina en Rio de Janeiro en el Mundial de Brasil 2014. Y hoy volveré a ver a la Argentina de Lionel Messi peleando un título (Copa América) ante Chile. Argentinos y chilenos tienen dos muy buenos equipos. De corte moderno, muy generadores de juego, muy de volumen de ataque, muy de recuperación rápida en el medio, muy de transiciones rápidas de defensa a ofensa. Se habla que lo “débil” de ambas selecciones es el circuito defensivo (entendiendo volantes de primera línea, defensas y arquero). Sin embargo, en cinco partidos Argentina solo recibió 3 goles y Chile 4 y ambos arqueros (Sergio Romero y Claudio Bravo) mantuvieron la valla en cero en 3 partidos ayudados por el gran trabajo de su circuito de recuperadores, rechazadores y sacadores del equipo del fondo. Ambos circuitos dan seguridad. El de Argentina (Romero-Zabaleta-Garay o Demichelis-Otamendi-Rojo-Pastore o Banega-Mascherano-Biglia) se destaca por la solidez. En 5 partidos, Romero recibió tan solo 12 remates directos, 2,5 remates por juego. El de Chile (Bravo-Isla-Medel-Jara o Rojas-Albornoz o Mena o Beausejour-Díaz-Aranguiz) es igualmente sólida aunque un poco más “desordenado” tal vez por el entusiasmo que pone por los gritos de apoyo de la tribuna. Bravo recibió 15 remates directos a puerta en los 5 partidos previos, 3 por partido. Luego, no es que sean tan “débiles” los circuitos defensivos. Es posible que, por ser integrados por jugadores estrellas y mediáticos permanentes, los circuitos de ataque primen sobre los defensivos. En Argentina el de Pastore-Messi-Agüero o Tévez o Higuaín-Di María marcó 10 goles en los 5 partidos, dejó de anotar solo en uno (vs. Colombia 0x0) y le metió una goleada a Paraguay (6x1) Curioso es que Argentina le marcó 8 de sus 10 goles a Paraguay pues, en la fase de grupos, le hizo 2. Los 10 goles argentinos se marcaron luego de 34 remates directos a los arcos contrarios. En Chile, su circuito de ataque (Vidal o Fernández-Valdivia o Pizarro- Alexis o Henríquez- Vargas o Pinilla) anotó 13 goles en 5 partidos tras 29 remates directos. También Chile propinó una goleada. Le clavó 5x0 a Bolivia en la fase de grupos. Todo este paseo estadístico puede quedar desvirtuado por un solo hombre llamado Lionel Messi. Como decíamos en columnas previas, el DT Sampaoli conoce exactamente cómo es y cómo juega la selección argentina. Lo que no puede predecir es qué y cómo lo hará Messi. El propio DT Martino alinea a Messi con la ilusión que juegue bien al fútbol pero, ni siquiera él puede saber qué hará La Pulga. Es que Messi, el mejor jugador del mundo, toca de oído que es su botín izquierdo, no lee partituras. Sus mejores notas las da improvisando al son que le va marcando su ingenio. Por eso hoy, en la fría tarde noche de Santiago, Chile jugará ante Messi+Argentina. Podrá lucir poco mesurado y poco respetuoso afirmarlo pero, es la realidad…


Chile, de la euforia a la preocupación…
(…el fútbol mostrado por Argentina, en la goleada 6x1 sobre Paraguay, fue un mensaje directo al optimismo desbordante del equipo local de cara a la gran final)


Los chilenos estuvieron confiados y felices después de haber avanzado a la final de Copa América hasta la goleada de Argentina 6x1 sobre Paraguay. Desde la noche del martes pasado la euforia dio paso a la preocupación. El concierto de fútbol y goles de Messi y su combo, en la fría noche de Concepción, se les ha vuelto un dolor de cabeza. Aún sonríen y creen que su seleccionado puede ganar la copa pero, hasta el mismo DT Sampaoli ha mostrado inquietud después del aviso que le mandaron los argentinos. Ayer, en el entrenamiento en la Sede Juan Pinto Durán, estuvo ensayando variantes a puerta cerrada. Se habla de Jean Beausejour en lugar de Eugenio Mena, sobre la banda izquierda de la defensa, y de Francisco Silva por José Rojas como zaguero central derecho en una decidida línea de cuatro. Rojas tomó el jugar de Gonzalo Jara en el juego de la semifinal ante Perú (2x1). Extrañamente un sector de la prensa chilena lo maltrató con fuertes comentarios disonantes y, en un programa local, hasta se burlaron de él. Jara es un ídolo local pero, Rojas jugó a la altura. Además, no es a Rojas al que le deben reclamar sino a Jara que metió el dedo donde no debía (las nalgas de Cavani) y quedó por fuera de la copa. Hasta ayer, la alineación chilena tendría esas dos variantes y formaría así: Claudio Bravo; Mauricio Isla, Francisco  Silva, Gary Medel y Jean Beausejour; Charles Aránguiz, Marcelo Díaz y Arturo Vidal; Jorge Valdivia; Eduardo Vargas y Alexis Sánchez. Es decir, 1-4-3-1-2. Evidentemente, cada vez que los técnicos enfrentan a Argentina, tienen una doble preocupación. El equipo como tal y Lionel Messi. Es posible que puedan acertar en las formas y maneras como Argentina juega al fútbol. Lo que no pueden descifrar, a ciencia cierta, es al impredecible Messi. Por eso, así no lo digan públicamente, ni den visajes sobre su preocupación, todo el montaje se hace con base a lo que hará Messi: si se tira sobre la derecha o izquierda, si juega por el centro no tan cercano al área, si lo hace como un falso nueve. Messi es una obsesión. Por los lados de Argentina el panorama es otro. Fortalecidos por la muenda que le dieron a Paraguay, el DT Martino contará con el regreso del central zurdo Ezequiel Garay que sufrió un problema bacteriano-intestinal que lo sacó del juego semifinal ante los paraguayos. De resto su nómina es estable. El Tata encontró su alineación ideal después del primer juego ante los paraguayos, que terminó 2x2 después de ir ganando 2x0 al terminar el primer tiempo, en su debut en el Grupo B. De esa primera alineación, el técnico argentino metió a Pablo Zabaleta, en su lugar de lateral derecho, por Facundo Roncaglia y a Lucas Biglia por Ever Banega en el medio campo al lado de Javier Mascherano. Y acertó. Por ello, la alineación de Argentina vs. Chile es pública. La saben todos los argentinos: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Nicolás Otamendi, Ezequiel Garay y Marcos Rojo; Javier Pastore, Javier Mascherano y Lucas Biglia; Lionel Messi, Sergio Agüero y Ángel Di María. El favorito local es Chile, por supuesto. El de los periodistas y técnicos extranjeros es Argentina. Ese pensamiento está sostenido por la presencia de Messi en el cuadro gaucho. Pero, los partidos hay que jugarlos pues nadie gana en la víspera…


Mientras en Chile aún se juega la Copa América, los eliminados ya piensan en el Clasificatorio a Rusia 2018


Mientras en Santiago esperamos la final de esta Copa América Chile 2015 las selecciones que volvieron a casa ya viven el Clasificatorio Suramericano rumbo a Rusia 2018. Esta copa fue una verdadera caja de Pandora para algunos. La caja que algunos creen que está llena de sorpresas agradables realmente es lo contrario. Pandora, al abrirla después de su matrimonio con Epimeteo en la mitología griega, vio como se escaparon de ella todos los males del mundo. Así le pasó a nuestra selección y a la brasilera. Colombia vino a pelear el título y se fue a casa en cuartos de final después de padecer para clasificar. Tan solo lo hizo gracias al triunfo de Brasil sobre Venezuela. Fue una Colombia extraña, opuesta, en su concepto y desarrollo del fútbol, a la Colombia del clasificatorio y el Mundial Brasil 2014. El mismo Brasil, después de la debacle en su propio mundial con el DT Felipao llegó con Dunga, uno de sus escuderos históricos, a recuperar el fútbol y los triunfos perdidos, y volvió a marcharse a casa con el rabo entre las piernas. Tanto nuestro DT Pekerman como el DT Dunga deben estar en vigilia prolongada buscando razones del fracaso y caminos para regresar al olimpo. El clasificatorio, o eliminatoria como siempre se le llamó, está a la vuelta de la esquina (mes de octubre) y el presente de Colombia y Brasil no es nada halagador. Una de ellas, debería estar jugando la final ante Chile. Ni la una ni la otra pues, son ellas dos las que mal sabor de fútbol y resultados dejaron aquí. Contra el fracaso de ellos, Chile siguió mostrando su nivel, Argentina mejoró con Messi y Di Maria a plenitud, Uruguay (eliminada con escándalo arbitral a bordo) se mostró sólido y fuerte, como es su costumbre, a esperas de Luís Suárez que se integrará a su selección en la cuarta fecha, Perú  ha sido la sorpresa pues como Lázaro hoy se levantó y camina con pasos seguros, Paraguay, antes de su caída calamitosa con Argentina, mostró que es otra selección, con ideas firmes que han comenzado a mostrar en el terreno de juego, Venezuela nos ganó con sobrados méritos y mostró trabajo táctico, Ecuador se fue temprano jugando bien, es un buen equipo y Bolivia sumó 4 puntos en los dos primeros partidos, mostrando un equipo organizado y nada inocente como otra veces, y pasó a cuartos sin sufrir. Como se nota, la eliminatoria o clasificatorio venidero va ser totalmente diferente.  Los equipos están más parejos jugando mejor al fútbol. Así de simple. Mientras nosotros sufrimos desarrollando un planteamiento defensivo extraño, Chile, Argentina, Uruguay Perú y Paraguay gozaron con su fútbol. Por eso digo que mientras aquí estamos viviendo la Copa América, los que regresaron a casa ya viven el clasificatorio. Algunos con buen presente. Otros con buenas razones para estar preocupados. Entre ellos nosotros…


La hora de la autocrítica en la selección
(…sin bandos, sin guerras, hay que volver a la idea original)


Bueno, la vida sigue y el fútbol también. Ahora no vamos a armar la guerra civil del fútbol, a través del dime que yo diré. Simplemente hay que volver a la idea original, sin inventos mal calculados. La Selección Colombia volvió a casa con más penas (plural) que gloria pero, eso no quiere decir que ahora vamos a hacer estallar la guerra civil del fútbol. La vida es sencilla, los humanos nos empecinamos en hacerla complicada para pelearnos unos contra otros. En el mundial de Brasil nos fue muy bien y eso dijimos en su oportunidad. Todo fue brillante y todo llamó la atención. El mundo nos acogió con los brazos del triunfo abiertos. En la copa de Chile nos fue suficientemente mal. Terriblemente mal y el mundo del fútbol nos mira extrañado. Eso estamos diciendo ahora. En uno y otro caso, no se inventa. Se habla sobre la verdad vista y, en ambos casos, la responsabilidad del triunfo y la derrota recae en sus actores. Quiere decir Pekerman y sus jugadores. Es así de sencillo en los triunfos ellos, en las derrotas ellos. Nadie más se involucra en esos resultados que se obtienen en la cancha a que no ser que un árbitro “equivocado” te atropelle. Acabo de leer una crónica del diario Página 12 de Argentina donde se preguntan qué pudo pasarle a Pekerman. Ellos enfilan y desarrollan su análisis en cabeza del técnico. Nosotros decimos que la responsabilidad es por partes iguales. Ya la Copa América terminó para Colombia pero, no hay tiempo para llorar. Hay que comenzar a armar la selección que enfrentará la eliminatoria al mundial de Rusia. Hay que comenzar por la autocrítica que Pekerman y sus asesores deben hacer sobre el planteamiento diferente que hicieron en copa comparado con el que desarrollaron en el mundial. En Brasil fuimos un equipo brillantemente ofensivo. En Chile fuimos un equipo oscuramente y defensivo. Pasamos de jugar un fútbol de ataque, lleno de picardía, sorpresa y gol a un equipo defensivo a rajatabla, correlón, pegón, sin gol. Eso lo vimos todos. La Colombia de hoy no se parece en nada a Colombia de ayer. Marcar un gol en cuatro partidos es anémico. Recibir un gol en cuatro partido es muy bueno pero, puerta cerrada sin abrir la del contrario es muy malo. Es posible que el bajo nivel de muchos de nuestros muchachos haya sido por el ajetreo futbolístico en sus equipos. Pero no es menos real que, esta vez, el equivocado planteamiento defensivo hizo que las fortalezas ofensivas de nuestros jugadores se vieran amarradas por correr, tapar, quitar, pelear, empujar y luego tarjetear cuando el árbitro amonestaba. Esta Colombia no es Colombia. Nuestro seleccionado tiene jugadores brillantes para generar fútbol (jugar al fútbol) y tiene goleadores de raza para golear no para deambular solos en un frente de ataque. Es así de simple. Respeto a quienes hayan visto todo igual, a quienes dicen que no se cambió nada, los respeto. Los invito a que paladeen, otra vez, los videos con los partidos de Colombia en el mundial y después vuelvan a ver los de esta copa. Les aseguro que van a quedar con mal sabor. Esta eliminación, cuando vinimos a ganar la copa, debe servir para corregir y enderezar cosas. Sin peleas y sin bandos pero con humildad. Humildad que teníamos hace un año en Brasil y que se nos volvió prepotencia aquí en Chile. Volvamos a nuestros orígenes y comencemos de nuevo. Que no sea borrón y cuenta nueva. Que sea, más bien, la hora de replantearnos lo de fútbol (Pekerman) pero lo de la vida también (algunos jugadores)…


Nos cambiaron el chip…


No hay que dramatizar pero sí hay que estar preocupados por el presente de nuestra Selección Colombia. Ésta es diametralmente opuesta a la que vimos en la eliminatoria y en el mundial. Aquella era magia, fantasía, generación de un fútbol vistoso y con gol. Esta es dura en la marca, sin generación de fútbol y sin gol. Con la primera reímos y nos emborrachamos de fútbol. Con la presente hemos quedado preocupados y sin uñas. El chip del fútbol ofensivo, volumen de ataque y goles ha sido cambiado por un fútbol defensivo, truñuño en la elaboración del juego, sin profundidad y sin goles. Así, de ese tamaño, es el cambio. La Colombia que acaba de ser eliminada en esta Copa América de Chile tan solo anotó un gol en cuatro partidos. Con esa producción y con fútbol cero difícilmente se podía pelear la copa como era nuestro propósito. Después de la eliminación, a manos de Argentina, hemos quedado con el convencimiento que el problema actual nuestro no es que los delanteros no la metan, es que no hay fútbol ofensivo. Hemos pasado de preocupar al rival por preocuparnos nosotros por ellos. De tener el balón a entregárselo. De tener un ataque de miedo a ocupar a esos delanteros goleadores para “tapar, correr y marcar”. Quiere decir que hemos desechado la virtud de nuestros volantes creativos y delanteros en aras de convertirnos en un equipo “que corre, que mete, que tapa, que empuja”. James y Cuadrado corren y corren, tapan y tapan, empujan y empujan y ya no crean ese fútbol brillante que permitía que anotáramos muchos goles. Los delanteros no anotan goles porque el balón nunca les llega. Los volúmenes de ataque han quedado reducidos a pobreza franciscana. Evidentemente mucho cambió nuestro seleccionado. Ahora los destacados son el arquero Ospina, los zagueros centrales Zapata y Murillo y los volantes de primera línea Sánchez y Valencia. Hoy extrañamos la brillantez de Cuadrado y James para jugar y crear y la frecuencia goleadora de Teo, Falcao, Bacca y Jackson. Ahí radica el problema. El fútbol de hoy, de nuestra selección, es totalmente distinto a la selección del mundial. Aquel era brillante en recuperación, tenencia, administración, gestación y profundidad. El de hoy es defensivo a ultranza, disminuye la poca claridad para la elaboración del juego ofensivo a cambio de un pretendido trabajo defensivo que nuestros volantes creativos y delanteros no sienten. Por querer parecernos al juego de los equipos europeos (todos corren, todos marcan, todos tapan) estamos sacrificando la verdadera esencia de nuestro fútbol. El mismo que nos dio tanto desde la llegada de Pekerman. Al técnico argentino le cabe la responsabilidad de este equipo anémico que se despidió la noche del viernes con lanzamientos desde el punto penal. De la misma manera como le dimos los méritos en el mundial, ahora Pekerman deberá  asumir su responsabilidad en la derrota. Es apenas normal. Esto no quiere decir que ahora vamos a salir corriendo a pedir que renuncie y se vaya. Eso no sería cuerdo. Lo que sí debe hacer el estratega gaucho es el balance rápido, revaluar ese sistema de “correr, tapar y marcar” y volver a nuestros orígenes. Estamos a cuatro meses de la eliminatoria y hay que apostar de nuevo a estar en el mundial. Eliminatoria que será mucho más difícil y peleada por la manera como han mejorado Perú y Paraguay. Hay que volver al chip original Don José. Ese que muestra recuperación rápida, generación de fútbol y gol. Por esa fórmula estamos en la élite del fútbol mundial. Los resultados en esta Copa América, que vinimos a ganar, nos deben obligar a abrir los ojos. Hacer un gol en cuatro partidos es terrible. Llenarnos de tarjetas amarillas por corretear, quitar, empujar y pegar va contra natura en el ADN de nuestro fútbol. Pare Don José, tome aire y vuelva a los orígenes. Que el balón sea nuestro, que los otros se preocupen por nosotros, que juguemos el fútbol brillante que podemos dar y que volvamos a pensar en los goles a través de nuestros goleadores de raza.  Duele la eliminación pero, más duele el haber perdido nuestra identidad…


¿Quién dijo miedo…?


Y esta noche en Viña del Mar Colombia vs. Argentina en Copa América Chile 2015. Este duelo se ha vuelto un clásico. Por lo que ocurre en la cancha y por el morbo periodístico exacerbado ahora por las redes sociales. Las confrontaciones entre colombianos y argentinos cambiaron, de manera dramática, después del famoso 5x0 que la selección del Pibe Valderrama y su corte le propinó a la generación dorada dirigida por el Coco Basile e integrada, entre otros, por Simeone, Batistuta, Redondo, Ruggeri y Goycochea aquel 5 de septiembre de 1993 en el Monumental de River. A partir de entonces, la famosa frase de Mararona sobre que “Argentina ganaría porque la historia así lo indicaba” cambió para siempre y, si hay un seleccionado al que los argentinos miran con respeto, es el nuestro. Hoy se medirán en el Estadio Sausalito por un cupo a la semifinal. Colombia llega con una campaña irregular que tan solo le permitió ser el último clasificado de la primera ronda. Ganó un partido en la fase de grupos (Brasil), empató uno (Perú) y perdió uno (Venezuela) apenas hizo un gol y le hicieron otro. Argentina fue más robusta en resultados pero aún no se ve el equipo sólido que pretenden ser. Los dirigidos por el Tata Martino ganaron dos partidos apretados (1x0 a Jamaica y Uruguay) y empató en su debut en un juego dramático que pudieron haber perdido (2x2 con Paraguay) anotó cuatro goles y recibió dos. A Messi, el Messi del Barcelona, no lo hemos visto y esperamos volverlo a ver en Barcelona y no esta noche. Messi es el arma letal de los argentinos y, un buen partido, suyo es sinónimo de derrota para el contrario. El DT Pekerman ha jugado con un 1-4-2-3-1 en ataque y 1-4-4-2 en defensa. Los nombres han sido estables. Su primer equipo titular vs. Venezuela fue Ospina; Zúñiga, Zapata, Murillo, Armero; Sánchez, Valencia; Cuadrado, James, Bacca y Falcao. En el segundo juego ante Brasil, Teófilo reemplazó a Bacca. En el tercer juego ante los peruanos Arias jugó por Zúñiga. Estable, no hay duda. También Argentina lo es. El Tata plantea 1-4-3-3 en defensa y ataque. La primera alineación de Martino vs. Paraguay fue: Romero; Roncaglia, Garay, Otamendi, Rojo; Banega, Mascherano, Pastore; Messi, Agüero y Di María. Frente a Uruguay metió a Zabaleta x Roncaglia y a Biglia x Banega. Esa misma alineación presentó ante Jamaica. De la primera alineación que presentaron ambos seleccionados, Pekerman hizo una sola modificación (Teófilo x Bacca) y el Tata hizo dos (Zabaleta x Roncaglia y Biglia x Banega). Con seguridad la charla técnica de Pekerman girará en torno a Messi. Soy del pensamiento que a Messi no lo marca un solo hombre, lo marca todo el equipo. La charla del Tata pondrá de presente desconectar a Cuadrado de James y de estos dos con Teófilo. No obstante la intención de jugar de tú a tú, como hace ratos acostumbramos, Colombia va tener dos bajas bien sensibles y en primera línea de volantes que sostiene el equilibrio del equipo. Sánchez por suspensión y Valencia por lesión, no estarán. Al parecer estarían Alex Mejía (fijo) y Camilo Zúñiga movido de la zona derecha (sin confirmar). También pudieran estar Carlos Valdés o Pedro Franco. El partido de esta noche es definitivo. Es el famoso “mata mata” que llaman algunos. Quiere decir que hay que ganar o ganar. Si ganas pasas, si pierdes regresas a casa. No hay mañana. Quiero invocar, cruzando los dedos a favor para que juguemos bien, aquella manida frase nuestra que “frente a los chicos jugamos como chicos y frente a los grandes jugamos como grandes”. Le agregaría jugar como grandes y ganar. Solo ganar sirve. Jugar bien y perder no servirá de nada. O sí, servirá para volver a casa y, por lo visto en los últimos días, esa idea no está en la cabeza de ningún miembro de la nuestra selección. Y listo, vamos con todo. ¿Quién dijo miedo?...


Toque – toque posterior…


El frío de Santiago de Chile esta noche contrasta con lo caliente del partido Chile 1 x Uruguay 0. Los cinco grados de temperatura (y bajando) no han acallado la algarabía de los hinchas locales que, en número de 48.700, estas apretujados en la tribuna. El partido va camino de un 0x0 con definición desde el punto penal. Chilenos y uruguayos luchan por un paso a la semifinal de esta Copa América 2015. No ha ocurrido nada extraño ni nada que no se hubiera pronosticado. Chile ataca y ataca sin tregua. Uruguay defiende y defiende con la aplicación y ganas de siempre. Los técnicos miran los relojes y los jugadores preguntan al banco cuántos minutos quedan. Incluso, el jugador Eugenio Mena, en un acto inusual, le ha preguntado al árbitro brasilero Sandro Ricci, el tiempo de juego haciendo un gesto en la muñeca. Lo increíble es que Ricci le ha contestado. El juego está más luchado, más peleado. Hay mucho contacto físico y la lucha se vuelve más ríspida. Chile ataca, Uruguay se defiende. De pronto, a los 18 minutos del segundo tiempo, Gonzalo Jara (el zaguero central No. 18) ha caído al terreno de juego y Ricci ha amonestado al uruguayo Edison Cavani y también le ha mostrado la tarjera roja por doble amonestación. Los uruguayos han reaccionados airados, hay discusiones, empujones, gritos. Cavani está fuera de sí. Le grita ladrón al árbitro y le recuerda a su señora madre. Los monitores muestran los gritos y las frases. Nadie ha visto la agresión pero ahora los monitores muestran un movimiento de la mano izquierda de Cavani sobre el rostro de Jara. No es una agresión como tal pero Jara se hace el muerto. Después de ocho minutos Cavani deja el terreno de juego. No menos de cinco minutos después, aparecen en las redes las fotos y los videos de lo que no se vio antes de la expulsión. Es que Gonzalo Jara ha introducido el dedo medio de su mano derecha en las nalgas de Cavani. Ahora entendemos la reacción de los uruguayos y nos percatamos, también, del error arbitral. Si el brasilero Ricci no alcanzó a ver la violación, perdón la agresión, es inadmisible que su compatriota Emerson Carvalho, juez de línea sobre la tribuna principal, no lo haya podido observar. Uruguay estira su trabajo defensivo hasta el minuto 37 cuando Mauricio Isla remata a puerta y vence a Fernando Muslera, arquero charrúa. El grito de gol retumba hasta el Polo Sur. Uruguay no baja los brazos. Chile administra el resultado. A los 45+1, en tiempo de reposición, el árbitro ha expulsado a Jorge Fucile, el mismo que reaparecía después de seis meses por lesión. La expulsión es equivocada por que la “agresión” de Fucile a Alexis Sánchez no existió. El partido se para otra vez. Hay más discusiones, empujones y más gritos. Hasta el propio DT Tabarez ha ido donde el árbitro y lo increpa. También el maestro se va expulsado. Casi diez minutos después, el juego termina con triunfo de Chile 1x0 sobre Uruguay que terminó con 9 hombres y con la piedra afuera. Al término, los uruguayos han rodeado al árbitro Ricci. Le han dicho de todo. Es que no se justifica que un partido bien desarrollado defensivamente, ante el favorito equipo de casa, se haya perdido por sucesivos errores arbitrales que sacaron de concentración a Uruguay y lo disminuyó a nueve hombres. Ahora, en medio de las calles frías de Santiago, miro el Twitter. El diario El País de Montevideo, en su separata Ovación, recuerda que en el clasificatorio a Brasil 2014, el mismo Jara le tocó los testículos a Luís Suárez que le respondió con una trompada y fue expulsado. O sea que la práctica de tocar las partes íntimas de sus rivales es costumbre en Jara. Entonces me pregunto: ¿si a Luís Suárez le impusieron una de las sanciones más fuertes que se hayan producido en FIFA por morder al italiano Giorgio Chiellini, qué van a hacer con el reincidente Gonzalo Jara?. El dedo en las partes íntimas trajo como consecuencia la disminución de Uruguay, el desequilibrio en sus líneas, el gol y la derrota. Parece cosa de locos. El dedo de Jara fue el detonante para la derrota uruguaya y el acceso del equipo de casa a semifinal. El resultado favorable a los chilenos es legal porque, aún con equivocaciones arbitrales, el partido terminó. Lo que es controversial es el gesto de Jara que conllevó a la equivocación arbitral de dejar a Uruguay con 10 hombres. Creo que, de oficio, el Tribunal Disciplinario de la Conmebol debiera sancionarlo aunque esto es poco probable. La razón es bien elemental, Chile es el equipo de casa. Increíble historia digna de este mundo del fútbol tan enrarecido en estos tiempos…


¡Playoffs fanáticos…!


Hoy comenzarán los playoffs en cuartos de final de la Copa América aquí en Chile 2015. Colombia, Argentina, Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Perú se medirán en el famoso juego “mata mata”. Un solo partido definirá la posibilidad de cada equipo de acceder a semifinales. Un claro favorito no hay. Cada equipo de los llamados “grandes” y cada equipos de los llamados “chicos” han jugado, curiosamente, un buen partido, otro regular y otro malo. No ha existido, hasta hoy, un claro equipo favorito como en otras ediciones de copa. Ningún equipo mostró superioridad. Ninguno sumó los 9 puntos de la fase de grupos. Sólo Chile y Argentina hicieron 7. Todos gozaron con un buen partido jugado y ganado y padecieron por el regular y por el malito partido que hicieron. Es posible que Chile tenga un punto a favor por ser local. O que Argentina lo tenga, también, por tener a Lionel Messi que, si juega como el Barcelona, sería letal. Brasil, que consiguió su clasificación en la última fecha, no tendrá a Neymar. Tampoco Uruguay ha tenido a Luis Suárez. Y se ha notado. Más, cuando Cavani ha sido un fantasma. Por su ausencia así esté, no porque haya asustado con sus goles. La favorita Colombia ha defraudado, hasta ahora. Tuvimos que esperar el triunfo de Brasil sobre Venezuela para que nos clasificara. El mismo Brasil con el que tuvimos aquella botinera previa que terminó en pelea. Perú ha dejado una buena sensación en el proceso que inicia con Ricardo Gareca. No tanto Paraguay con su nuevo orientador Ramón Díaz. Y Bolivia podría llamarse colado pero, por los cuatro puntos que hizo empatando 0x0 con México y venciendo a Ecuador 3x2 no lo es. Antes de la última fecha ya estaba clasificado. Nunca antes habíamos visto a una selección boliviana con indicios que algo positivo está pasando que con esta del DT Mauricio Soria. Tal vez cuando la dirigió el español Javier Askargorta y clasificaron al Mundial de USA 1994. Su única clasificación. Es posible que hoy, al comenzar la serie haya quienes pronostiquen que los dos favoritos para ganar la copa sean Chile (por su condición de local y la presencia de Sánchez, Bravo y Vidal) y Argentina (por Messi y su combo) pero, los partidos hay que jugarlos. El nivel de esta vez no ha sido el mejor pero restan 7 partidos para que los seleccionados y sus estrellas nos muestren lo que vinimos a ver: el fútbol bien jugado. Ahora, de Colombia hay que decir que está viviendo de lo que ha hecho su circuito defensivo. Vinimos con la artillería pesada (Cuadrado, James, Teófilo, Falcao, Bacca, Jackson, Muriel) y tan solo hemos anotado un gol gracias al remate del zaguero central Jeisson Murillo después de un tiro de esquina. El problema de Colombia ha sido ofensivo. No ha habido, en tres partidos jugados ante Venezuela, Brasil y Perú, ni generación de juego ni goles. Dos desgracias que, al juntarse convirtieron, a un seleccionado pomposo y favorito, en un pálido recuerdo. Pero bueno, ahora es borrón y cuenta nueva. El futuro cercano es duro. Para que Colombia juegue la final deberá eliminar a Argentina en cuartos y al ganador de Brasil-Paraguay en semifinales. Es posible que el talante de los rivales de aquí en más nos hagan recordar que, hace solo un año, fuimos la selección que obnubiló al mundo del fútbol en Brasil 2014. Tenemos pues, la posibilidad de volver a ser esa selección cadenciosa que sabe jugar al fútbol y hacer goles. Esta noche veremos Chile vs. Uruguay. Acá dan como un hecho la victoria de Chile. Tal vez la alegría y el amor de un país por su selección les haya hecho olvidar que Uruguay es especialista en eliminar equipos de casa. La historia así lo dice. Además, la garra charrúa es de las que no baja los brazos nunca aunque a última hora recibieron la noticia del accidente del padre de Cavani que, conduciendo en estado de ebriedad, produjo un accidente en el que murió un joven motociclista. A más del bajo rendimiento del delantero uruguayo ahora se le ha agregado la preocupación por la embarrada de su progenitor. La vida cotidiana es igual para todos. Los futbolistas no están exentos. Ya se jugaron 18 partidos, vienen cuatro de cuartos, dos de semifinales y otro de la final. También el insípido partido por el “tercer puesto” que debiera ser borrado o ser gratis. Entones terminará esta versión de Copa América. Favorito no hay. Hasta hoy porque, de aquí en más, es borrón y juego nuevo…


Si, gracias Espíritu Santo…


Sí, gracias Espíritu Santo por el Fair Play recibido. Brasil y Venezuela jugaron al fútbol sin tener en cuenta el empate a cero entre Colombia y Perú. No le hubiera hecho bien al fútbol un acuerdo para eliminar a Colombia en medio del escándalo de corrupción que hay en la Conmebol. Lástima que Luis Seijas declarara que el “tongo” lo habían hecho Colombia y Perú puesto que se sabía que ellos perderían con Brasil. Esa diatriba, tan innecesaria como ridícula, fue lo único disonante en la definición del Grupo C de esta Copa América Chile 2015. De resto, se jugó simplemente al fútbol. Colombia y Perú empataron. Brasil venció a Venezuela y punto. Brasil fue primero con seis puntos, Perú segundo con cuatro, lo mismos de Colombia, ambos con diferencia de goles cero (0) con ventaja para los peruanos tras haber anotado dos goles por uno de nuestro seleccionado. El último fue Venezuela. Y lo fue porque sólo sumó tres puntos. No hubo nada raro. La clasificación colombiana hizo crispar a todo el país. Terminar el juego ante los peruanos y quedar en manos del siguiente partido es bien desgastante. El plantel y la dirigencia vieron el juego en el Aeropuerto Maquehue de Temuco. El vuelo salió después de saber que, gracias al triunfo de Brasil, estábamos clasificados. Colombia pasó a cuartos de finales al paso que cambió de hotel en Santiago. Se mudó del Hotel Intercontinental al Hotel Ritz. Al Inter llegaron Uruguay y Argentina. Ahora bien, después de la alegría de la clasificación, luego de padecer toda la tarde del domingo, hay que sentarse a mirar el futuro cercano. Esta Colombia insegura, que no genera fútbol, que no hace goles, que depende de lo que pueda hacer su circuito defensivo, no es nuestra selección. Ésta casi que ni se parece a la del Clasificatorio o a la del Mundial. Son los mismos jugadores con pocas adiciones. Pero la cadencia, la generación del fútbol y los goles no aparecen. Mientras el mundo pondera que Colombia pueda tener cinco goleadores de raza en su nómina, nuestro seleccionado solo ha podido anotar un gol en tres partidos. En esos 270 minutos solo Jeisson Murillo, un zaguero central, marcó ese solitario gol ante Brasil. Hemos vivido de la primera zona de volantes, del cuarteto defensivo y del arquero Ospina. Lamentablemente, lo mejor que hemos exhibido se alterará ante Argentina por las ausencias obligadas de Edwin Valencia (por lesión) y de Carlos Sánchez (completó dos tarjetas amarillas). En el último mes el DT Pekerman perdió a Abel Aguilar y a Freddy Guarín por lesiones y ahora, en medio de la competencia, pierde a dos más. Así que Pekerman deberá estar pensando, desde anoche mismo, en las soluciones que tiene en la mano. El equipo, que jugaba como un equipo, se ha vuelto más individual. James corre, transporta y no produce. Cuadrado corre, transporta, dribla y no se asocia. Teófilo nunca se encuentra con ellos. Y Falcao nunca coincide con ellos. Quiere decir que el circuito ofensivo se volvió improductivo. Parecen cuatro extraños. Es posible que algunos digan que se clasificó de leche o de arepa. No hay razones sólidas para rebatir eso pero sí hay razones para revertir la situación. Las razones son los mismos jugadores. Frente a Argentina hay que jugar a lo grande, hay que recuperar la memoria futbolística, hay que ser colectivos, aún cojos como quedamos con las ausencias de Sánchez y Valencia. Acabamos de clasificar gracias a un tercero. Frente a Argentina no habrá otro tercero. Serán ellos y nosotros. Lo saludable es que el partido se jugará el próximo viernes y hay cinco días para la recuperación física, el montaje del equipo, y la solución al escaso fútbol y efectividad que hemos mostrado. Si jugamos como frente a Brasil tendremos todas las posibilidades de vencer también a Argentina. Si jugamos como contra Venezuela será Argentina la que tenga todas las posibilidades de eliminarnos. Los jugadores y Pekerman decidirán. Creo que no será muy difícil la decisión…


Hoy es el día


Hoy es el día. A la Selección Colombia no le queda otra que ganarle a Perú para asegurar su paso a cuartos de final de esta Copa América Chile 2015. La razón es una y bien sencilla. A pesar del empate a tres puntos, entre Brasil, Perú, Venezuela y Colombia en el Grupo C, nuestro seleccionado es último por los apelativos de desempate. Luego, una victoria le garantiza su avance a siguiente ronda toda vez que, un empate, la reconfirmaría última a falta del juego entre Brasil y Venezuela que se juega a segunda hora. O sea que los brasileros y venezolanos jugarán sabiendo el resultado de colombianos y peruanos. Quiere decir, en el sentido estricto de la perspicacia, que sabiéndose clasificados por un empate de Colombia y Perú los brasileros y venezolanos no tendrán afán en hacerse daño pues con un simple empate 0x0 estarían clasificados ambos. Este pedacito de la película es por obra y gracia del calendario de juegos y el reglamento del torneo aprobados por las diez asociaciones afiliadas a la Conmebol. Es totalmente absurdo. En los mundiales de la FIFA las últimas fechas de la primera ronda se juegan a la misma hora. En la Copa América no. El partido Colombia vs. Perú se jugará en Temuco, al sur de Chile. Quiere decir más cerca del Polo Sur. Hoy, domingo 21 de junio, se inicia oficialmente el invierno. Luego el frío se va a incrementar. También las lluvias. En Temuco las lluvias son parte de la vida cotidiana. Mientras Colombia no anuncia aún si James Rodríguez está apto para actuar o no (ha venido entrenando de manera diferenciada por problema muscular), Perú ya anunció que Jefferson Farfán está listo para reaparecer luego de su ausencia vs. Venezuela por reacción alérgica a un medicamento. Intuimos que el DT Gareca va a hacer uso del equipo titular con que enfrentó a Brasil en el su primer juego. Hablamos de Pedro Callese; Luís Advíncula, Carlos Zambrano, Carlos Ascués y Juan Vargas; Christian Cueva, Josepmir Ballón, Carlos Lobatón y Joel Sánchez; Jefferson Farfán y Paolo Guerrero. De igual manera pensamos que, el DT Pekerman jugará con la alineación titular que enfrentó a Brasil. Si se hizo semejante partido, si se ganó de manera impecable, creemos que no hará variaciones. Simple lógica, digo. Quiere decir que tanto Colombia como Perú presentarían las nóminas inicialistas con que se midieron a Brasil. Nuestro seleccionado jugaría con: David Ospina; Camilo Zúñiga, Cristian Zapata, Jeisson Murillo y Pablo Armero; Carlos Sánchez y Edwin Valencia; Juan Guillermo Cuadrado, Teófilo Gutiérrez y James Rodríguez; Falcao García. Si James finalmente no juega su reemplazante sería Edwin Cardona. Anoche se supo que el argentino Néstor Pitana será el árbitro. El mismo que condujo el juego inaugural Chile 2 x Ecuador 0. Confiemos que lo haga bien. Ya todo esta dicho y escrito. Ya hemos explicado lo que nos beneficia y lo que nos perjudica. Ya hemos debatido sobre alineaciones, posibilidades y pareceres. De aquí en más, solo en la cancha se materializarán o se desvanecerán esas posibilidades. Estamos a un triunfo o a una derrota para continuar o regresar. Creo que vamos a ganar. No por capricho. Sino porque teniendo semejante equipo y semejante técnico no podemos esperar menos… 


Sudoku


La Selección Colombia está obligada a ganar el domingo a Perú para no depender de nadie, ni de nada, y clasificar a octavos de final de Copa América Chile 2015. Tanto los apelativos de desempate como jugar el partido antes de Brasil vs. Venezuela atentan contra la eventual y anhelada clasificación de nuestro seleccionado. Colombia jugará este domingo vs. Perú en el Estadio Germán Becker de Temuco a las 2:00 PM hora de nuestro país. Brasil y Venezuela lo harán a las 6:30 PM en el Estadio Monumental de Santiago. Quiere decir que Brasil y Venezuela jugarán conociendo el resultado de Colombia y Perú en un hecho que contradice las normas elementales del Fair Play tan trillado por la FIFA. Ahora, el Grupo C ha sido el más parejo. Los cuatro equipos están empatados con tres puntos pero, por los ítems de desempate contemplado en el reglamento del torneo, Brasil es 1º, Perú 2º, Venezuela 3º y Colombia 4º. Si los dos partidos resultaran empatados nada cambiará y Colombia sería última. Nuestro seleccionado deberá apuntar, entonces, a ganar. No cabe otro resultado para poder aspirar a ser primero o segundo. A octavos clasifican los dos primeros de cada grupo y dos mejores terceros. Hoy, los cuatro equipos, del Grupo C, también están igualados en diferencia de goles (igual a 0) pero Brasil es primero y Perú segundo por mayor cantidad de goles anotados (2).

Los apelativos de desempate, para que los tengan a la mano, son:

1. Número de puntos.

2. Mayor diferencia de goles.

3. Mayor cantidad de goles anotados.

4. El resultado del juego entre los equipos empatados.

5. Por sorteo

Como ven, Colombia es última de su grupo y solo un triunfo la pondrá a pelear un cupo en los octavos de final. A la victoria hay que apuntarle. La victoria y la confianza en que Brasil y Venezuela jugarán de manera limpia conociendo el resultado de Colombia y Perú. Lo primero depende de nosotros. Lo segundo no porque casos se han visto. Por eso no entendemos cómo, para definir un grupo, los dos partidos se jueguen en horarios diferentes. Eso no es jugar limpio. No tanto porque tengamos la seguridad que ocurrirá un tongo. Sino porque la ocasión hace al ladrón…


Ganar a Brasil es tocar, con el balón, los dinteles de la gloria


Estoy repasando la columna anterior que escribí luego de la derrota de nuestra Selección Colombia ante Venezuela. Pekerman o la hora de las decisiones. Y Pekerman, otra vez, tomó las decisiones adecuadas que permitieron retomar la historia brillante de la selección desde cuando está bajo su mando. Gente del fútbol consideró que poco o nada podía hacer el estratega argentino en las 72 horas previas al juego vs. Brasil. No solo lo hizo sino que hizo mucho. Tanto, que vimos movimientos tácticos que no habíamos observado con anterioridad. Y así él no quiera llamarlo revancha, la verdad es que lo fue. El dulce sabor de la victoria así lo certifica. Aquel partido del mundial nos había dejado una espinita clavada en el orgullo. El desarrollo y generación del juego fue impecable. Casi que perfecto. Por la experiencia dolorosa ante los venezolanos había que corregir tres cosas y se corrigieron. En su orden, el  deficiente trabajo de los laterales, la recuperación y tenencia del balón, la gestación del juego y la llegada del balón a los delanteros. Esta vez, el planteamiento táctico y el desarrollo estratégico permitieron que los laterales pudieran “tapar” su sector sin participar activamente en la recuperación del balón. La labor fue encomendada, escalonadamente por relevos, a tríos sobre los sectores derechos e izquierdos. Hablamos de Cuadrado-Sánchez-Zapata sobre Neymar y James-Valencia-Murillo en los casos de Willian o de Firmino. Fue brillante. Cada atacante brasilero debía pasar por tres “anillos de seguridad” que, con el correr de los minutos, se les volvió imposible. El éxito inicial fue la tenencia del balón, la rapidez en la recuperación y generación del juego y la conexión con Teófilo y Falcao. Toda esta gestación hizo que Brasil se sintiera confundido por no tener el balón, porque no podía parar los embates colombianos y porque Neymar no terminó de aparecer debido al calvario que le tocó vivir. Sufrió en todo el juego. Tanto, que al final del mismo le tiró un cabezazo a Murillo y Bacca lo sentó de un soberbio empujón. El árbitro chileno Enrique Osses los expulsó a los dos. Neymar no debió terminar el partido. Recibió amarilla por una mano intencional en la única oportunidad de gol que tuvo, después estrelló su puño contra el balón (debió ser amonestado otra vez) y en un reclamo tuvo contacto físico con el árbitro. Ahí debió ser expulsado de manera directa. La verdad, mientras Colombia se solazaba en el terreno de juego, y la hinchada gozaba, Neymar sufría cada minuto. No tiene buenos acompañantes el astro brasilero. El que lo apoya desde la banda derecha es Dani Alves pero, esta vez, el “tapón” Zúñiga no le permitió que lo encontrara. Mientras escribo sigo por el monitor la conferencia de prensa de Dunga. Me llama la atención que no está hablando del partido sino del árbitro Osses. La verdad habla casi llorando. No pondera a Colombia. Deja la sensación que Colombia ganó por el árbitro. Qué cosa no, hace un año en el mundial el árbitro español Carlos Velasco Carballo nos dio pito hasta que se cansó en el Estadio Castelao de Fortaleza. Esta vez Colombia ganó limpiamente, sin favores arbitrales. Ganó a puro fútbol y ganó con la habilidad de Pekerman para superar el trago amargo ante Venezuela. Y como la vida no se queda con nada, recuerdo ahora que Jeisson Murillo reemplazó a Mario Alberto Yepes en la zona de centrales de nuestra selección. El gol para ganar fue de Murillo. O sea que, finalmente, sí fue gol de Yepes…


Pekerman o la hora de las decisiones

(…en Colombia no estamos preparados para una eliminación humillante)


Llegó Brasil al Hotel Sheraton en Santiago de Chile donde estamos alojados, en esta Copa América 2015, y se acabó la santa paz. Cantidad de periodistas, curiosos, turistas e hinchas irrumpieron como por encanto. La seguridad de los brasileros, más la del hotel y la carabineros, ahora es bien estricta. Tuve oportunidad de estar con Dunga y su cuerpo técnico, en el Lobby Bar con Hernán Peláez, y ver jugadores que bajaron a distraerse. La piscina, y las áreas de recreación al aire libre, no se pueden utilizar por el frío. La tranquilidad de los brasileros contrasta con la incertidumbre sobre nuestra selección. Sobre que debe hacer el DT Pekerman para revertir la situación después del feo partido ante los venezolanos que se perdió 1x0. El concepto general es que el haber perdido  no sería tan grave sino se hubiera perdido como se perdió. Si Pekerman aceptara un diálogo con todos y cada uno de los más de cien periodistas colombianos que están acá la primera pregunta que le haríamos todos sería esa: ¿Qué cambios hará para revertir la situación del desafortunado debut?. Nunca antes en su afortunado paso por nuestra selección, Pekerman había tenido una situación tan delicada como ésta. Es que perdió con Venezuela y ahora deberá medirse a Brasil. Si gana sería un batacazo, si empata quedaría con una luz para clasificar ganando a Perú en el último partido del grupo pero, si pierde, estaríamos casi listos para volver en la misma primera ronda de un torneo que vinimos a ganar. Es posible que, a partir de entonces, el gran público mire a Pekerman de otra manera. También es posible que jugadores que han sido ídolos de ese público comiencen a sentir que ya no lo serían tanto. Es la dura y cruel realidad de quienes son figuras públicas. Las conclusiones de la derrota y feo partido ante Venezuela han sido claras. Los laterales ocupan el primer lugar de esas conclusiones, después lo estéril de la generación de juego en el circuito de ataque que fueron determinantes en la soledad de los delanteros. Lo anterior unido al nivel de algunos jugadores. La suerte de venir a la selección sin jugar en sus equipos nos acompañó hasta el juego con los venezolanos. Hay jugadores de escaso nivel por la ausencia de competencia. Una cosa es entrenar, o hacer fisioterapia para superar una lesión, y otra cosa es la competencia. Jugar partidos, topar con jugadores de nivel de los equipos contrarios, es lo que proporciona un buen estado de competencia. Un número importante de jugadores de nuestro seleccionado juegan poco por estar en el banco de sus equipos o por padecer lesiones. Claro que eso no es raro. Siempre fue así. Siempre, hasta el partido con los venezolanos que desnudaron, todas juntas, las falencias competitivas y el bajo nivel de muchos de los nuestros. Pekerman nunca había navegado en aguas agitadas. Siempre navegó en aguas tranquilas gracias a los buenos resultados en el clasificatorio suramericano y el mundial. Ahora, como buen timonel, deberá regresar el barco a puerto seguro. Para ello deberá tomar decisiones eficaces. ¿Cuáles?, nos preguntamos. Eso lo está elucubrando Pekerman y sólo él tomará las decisiones que crea que convengan. Si cambia a los laterales Zúñiga y Armero (fieles escuderos siempre) por Arias y Andrade. Si saca a Valencia para meter a Mejía. Si saca un delantero para incluir otro volante generador como Cardona (evidentemente pasado de peso). Si juega con Teófilo y Falcao, o Bacca, o Jackson. De igual manera, es posible que Pekerman no haga ninguna variante y siga jugando con la misma alineación que enfrentó a Venezuela confiando en la madurez del grupo. Sea una decisión u otra, el técnico argentino está frente a un “chicharrón” inesperado. Sí cambia y le funciona, bien. Si no cambia y lo supera, también. Si pierde, con la misma alineación o con otra con modificaciones, la tormenta se le vendrá encima. En Colombia no estamos preparados para una derrota humillante. O sea que nos despachen en la primera ronda de la copa cuando vinimos a ganarla. Si avanzamos, no hay problema. Si no avanzamos el panorama futuro de la selección cambiará dramáticamente. Con toda seguridad…


Sí, somos mortales…

(…tan instalados en el Olimpo estábamos que nunca pasó por nuestra cabeza un empate y menos una derrota ante Venezuela)


Los 95 minutos de pesadilla casi que ni terminan. La Selección Colombia, una de las mejores del planeta, jugó ante Venezuela el peor juego en la historia del DT José Pekerman en ella. Colombia no tuvo el balón, no tuvo el control del juego, no pudo quitarse el anticipo ordenado (y a veces ríspido) de los jugadores venezolanos y tampoco pudieron controlar sus ataques rápidos. Y es que Venezuela montó una doble línea de cuatro para defender con salidas rápidas de Guerra para encontrarse con Rondón y Vargas en ataque. En ataque porque los venezolanos hicieron la transición defensa-ataque de manera afortunada y coordinada. Lo primero era el circuito defensivo, la recuperación rápida del balón. Acto seguido se venía la creación rápida en ataque para sorprender a una Colombia confundida, perdida, sin norte, sin sur, sin ideas, sin creación. Todo junto, en combo. Nunca había visto una Colombia desesperada, angustiada, correlona. Ni siquiera cuando Chile nos ganaba 3x0 en el clasificatorio en Barranquilla. El juego desplegado por nuestra selección fue desafortunado. Deficiente en defensa pues el 4-2 para recuperar y controlar nunca pudo con los ataques rápidos y hábiles de los venezolanos. Y porque la generación con James naufragó y porque Cuadrado se encontró con un deficiente Zúñiga como compañero de incursiones ofensivas sobre la derecha. La deficiencia colectiva en defensa y creación atentaron contra el trabajo de un Bacca que no se acomodó nunca y con un Falcao tan solitario como Bacca. Colombia fue desafortunada con su once titular y con los tres relevos. Cuando ingresaron (en diferentes tiempos) Cardona, Teófilo y Jackson no pudieron revertir la situación de angustia y poco fútbol del combinado patrio. La sola cara de Pekerman nos hacía ver (en el Estadio El Teniente de Rancagua) que ni el propio técnico sabía cómo revertir el juego equivocado de todos y cada uno de sus jugadores. Ayer constatamos, una vez más, que al mejor cazador, algún día, se le va la liebre. Y esta vez la liebre Venezuela se preparó para correr, meter, anticipar y sacar de quicio a Colombia sin renunciar al ataque. Nuestro combinado no fue la excepción (en esta primera fecha de Copa América en Chile) para el sufrimiento de los favoritos. Chile y Uruguay sufrieron pero ganaron, Argentina sufrió pero empató. Mientras escribo veo al otro favorito Brasil tratando de quitarse de encima a un Perú que le hizo un gol a los dos minutos de juego. Colombia sufrió más de la cuenta y perdió con justa razón. O con justa acción. Acción que no tuvo la reacción adecuada para revertirla. Seamos sinceros, tan instalados en el Olimpo estábamos que nadie supuso, siquiera, que Colombia pudiera empatar y menos perder con Venezuela. Y sí, perdimos. Perdimos meritoriamente. Y perdimos porque fuimos tan poco que lo hecho por Venezuela nos supo a mucho. Y saben qué, sí hizo mucho. Tanto que nos hizo ver nuestra peor cara. Cara que, jamás, habíamos mostrado…


De goles y goleadores

(…que si Falcao con Teófilo, o con Bacca, o con Jackson, o con Muriel, quién quita)


Y nos llegó la hora. La Selección Colombia, debutará este domingo vs. Venezuela, en Copa América Chile 2015. Quienes cubrimos el torneo tendremos la felicidad de ver, este fin de semana, a muchos de los mejores jugadores del planeta comenzando por Messi, siguiendo con Neymar, Cavani, y el grupo de los nuestros Falcao, James, Bacca, Teófilo, Cuadrado. Desafortunadamente no podremos ver a Luis Suárez (por sanción) ni a Diego Forlán por retiro de su selección. Cada vez que se vienen los partidos de Colombia comienza (y casi que ni termina) la polémica por los delanteros. Todos buenos, todos goleadores. Esta vez se agregó otra arista: si Pekerman debiera darle la titularidad a Falcao. La verdad, no hay que desgastarse. Si Pekerman le dio la banda de capitán a Falcao no es propiamente para sentarlo en el banco. En cuando a su acompañante ante los venezolanos, como Pekerman ha sido coherente con lo que dice, creemos que el acompañante inicial de Falcao será Teófilo. No por demeritar a Bacca, Jackson y Muriel, es ateniéndonos a “la memoria futbolística”. Y es sencillo. La historia de Falcao en la selección se cortó por una lesión a las puertas del Mundial Brasil 2014 después de haber sido dupla goleadora con Teófilo. Anotaron 18 goles entre ambos. Pero no solamente eso. Ninguno de los técnicos colombianos pudieron encontrarla “la vuelta” de cómo utilizar a Falcao. Los dos últimos, Lara y Leonel, se hicieron una bola de cómo utilizar al ariete samario y optaron por otras opciones. Pekerman sí lo hizo. Y lo hizo utilizando “dos pianistas”: Falcao y Teófilo. Las críticas fueron duras y mordaces antes que los dos goleadores caribeños fueran juntados por el técnico argentino. La conclusión, de quienes no estaban de acuerdo, fue la sentencia de fracaso absoluto. Y ya ven que no fue así. La Fania colombiana triunfó con piano a cuatro manos. O a cuatro pies. Por ello, creo que el acompañante de Falcao será Teófilo al comienzo del juego. Y por eso digo que no es por demeritar a Bacca, Jackson y Muriel, no. Es porque, si Pekerman quiere ayudar a rehabilitar a Falcao, pondrá a su lado a la mancorna que le dio una clasificación al mundial. De la misma manera, si Pekerman se decide por Bacca, para mí no será sorpresa. Bacca está en el “curubito” de su producción futbolística. Es el jugador colombiano que más ha crecido en Europa en los dos últimos años. Ya no es solo un goleador. Ahora también es un señor jugador de fútbol. Es que, en ese lapso, Bacca que estuvo a la sombra de Teófilo, lo ha superado en rendimiento. Y no es que Teófilo no esté rindiendo porque en River ganó Liga y la Copa Suramericana sino porque ahora trabaja más en la generación del juego y las oportunidades a gol. Ahora otros se benefician de su creación de juego como Rodrigo Mora, Fernando Cavenaghi y el uruguayo Carlos Sánchez. Bacca mejoró su perfil como goleador, se reveló como un jugadorazo  de fútbol y ganó dos Europa League consecutivamente siendo el primer goleador “de los mortales” en España. Más de media docena de equipos grandes lo quieren fichar. Basado en esto creo, que si no es Teófilo el acompañante de Falcao, lo será Bacca. Recordemos que, en una rueda de prensa en el Metropolitano, Pekerman sentenció aquello que “para que juegue Jackson debe estar ausente Falcao”. Es más, esa dupla Falcao-Jackson ha actuado en tres partidos con poco resultado. Es que son muy parecidos. De Muriel debo decir que está en el proceso final de su maduración. Por ello es menester que se llene de paciencia y sepa esperar. Conclusión: si es Teófilo o Bacca el acompañante de Falcao para mi será normal. Si es Jackson habría modificado Pekerman su forma de pensar. Si es Muriel, sería el palo en la alineación por lo ya explicado. Finalmente, sea Radamel o Teófilo, Carlos o Jackson o Luis Fernando, Colombia necesita ganar su primer partido ante Venezuela. Así sea con goles de David Ospina…


Salpicón de fútbol


Comenzó la 44ªversión de Copa América en 99 años. Santiago se volcó al Estadio Nacional para ver el triunfo 2x0 de su Chile sobre Ecuador. 48.700 hinchas de los cuales la mayoría eran rojos y una minoría amarilla de seguidores ecuatorianos que, desafiando al frío y al famoso cántico de Chi-chi, lelelé, Viva Chilé, apoyaron a su selección. No fue fácil el triunfo. Un penal de Walter Ayoví  sobre Arturo Vidal, a los 65 minutos, desequilibró un partido duro, peleado por los ecuatorianos con una doble línea de cuatro ordenada, rápida y con el sentido del anticipo altamente desarrollado. Si la misma acción hubiera sido a la inversa. Un agarrón sutil de Vidal sobre Ayoví, por ejemplo, seguro estamos que el árbitro argentino Néstor Pitana, no lo hubiera concedido. Después, el gol de Eduardo Vargas que definió el partido y aplacó a los ecuatorianos fue una oda al fútbol de picardía y bien jugado entre él y Alexis Sánchez que le metió una pase en profundidad que supo interceptar y mejor definir. 2x0 injusto para con Ecuador que hizo un buen partido. Partido que estaba destinado a un 0x0 hasta el penal. Primer triunfo de la roja y primer trago dulce para la selección del país anfitrión que está obligada a avanzar para que el torneo no pierda atención y sea un éxito.

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En la madrugada de este viernes llegó la Selección Colombia a Santiago. La temperatura era de 0 grados. El domingo, a las 2:00 PM, nuestra selección debutará ante Venezuela en el Estadio “El Teniente” de Rancagua que tiene capacidad solo para 15.000 aficionados. El árbitro será el uruguayo Andrés Cunha. El juez charrúa pitó Colombia 0 x Paraguay 0 en el reciente Torneo Suramericano Sub 20 en la que mostró tres tarjetas amarillas. Dos a Colombia y una a Paraguay. También dirigió el partido Mineiros 2 x Santa Fe 0 en Copa Libertadores. Esa noche mostró cinco tarjetas amarillas. Cuatro a los brasileros y una a los colombianos.

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Mientras llega la hora del debut de nuestra selección, las especulaciones y la polémica está centrada en si es justo o no que Falcao sea titular y capitán. También del acompañante para él en el ataque. Si es Teófilo, Bacca o Jackson. Hay quienes dicen que es injusto que vuelva como titular, hay quienes hablan de Bacca como su acompañante, otros Teófilo y otros más Jackson. Hay quienes hablan de Bacca-Teo y de Bacca-Jackson. Todo parece indicar que la dupla de delanteros serán Falcao y Teófilo. Lo única cierto es que por la calidad de los delanteros que tenemos Colombia no debiéramos tener problema para pelear el título.

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La vieja Copa América…


Aquí estoy en Chile, otra vez. Tengo muy buenos recuerdos de esta tierra chilena. De esta tierra mapuche. La primera Copa América que cubrí fue en 1979 para Emisora Atlántico con Efraín Peñate Rodríguez (narrador) y con Mike Char (voz comercial). Se jugó por grupos con partidos de ida y vuelta. A la Selección Colombia (DT Blagoje Vidinic, macedonio) le correspondió medirse a Venezuela y Chile. Justamente el partido Colombia vs. Venezuela en el Estadio Pueblo Nuevo el 1º de agosto de 1979 fue mi primer partido de este torneo que es el más antiguo del mundo a nivel de selecciones nacionales. Ese día, me tocó montarme en un poste en las afueras del estadio para conectar una línea telefónica y poder enviar el sonido a Barranquilla. El juego terminó 0x0 con el arbitraje del boliviano Luís Barrientos. De aquella selección recuerdo a los caribeños Didí Valderrama, Arnoldo Iguarán, Rafael “Vallenato” Agudelo y Jaime Morón. Vidinic, que estuvo con nosotros mucho tiempo murió en Estrasburgo en 2006. El último partido de ese grupo se jugó aquí en Santiago, en el Estadio Nacional, y Chile ganó 2x0 con goles de Carlos Caszely y Jorge Peredo y arbitraje de paraguayo Wilfredo Cáceres. Chile y Colombia terminaron igualados con 5 puntos pero los chilenos ganaron el grupo por diferencia de goles. También aquí en Santiago (Estadio Monumental) Junior de Barranquilla eliminó a Colo Colo, en octavos de final de la Copa Libertadores de 1994, en una noche en que los colocolinos festejaban sus 90 años de fundación en medio de la lluvia y del frío propio del invierno sureño y en la que los héroes fueron Lucho Grau, que empató el partido 1x1 con golazo de cabeza después de un tiro de esquina, y José María Pazo que tapó el lanzamiento decisivo. Junior era dirigido por Julio Comesaña. Esa noche transmitimos Ramiro Jiménez, Ricardo Ordoñez, Jorge Cura (chileno de nacimiento) que viajó con nosotros e hizo camerinos y este servidor. Ahora que abrí el baúl de los recuerdos caigo en cuenta que ambas transmisiones fueron por Emisora Atlántico. Desde este Chile, que desafía a la misma naturaleza que lo azota con sus temblores y tsunamis permaneciendo en pie y fortalecido, estaré acompañándolos en este nueva versión de Copa América. La misma que el próximo 2 de julio cumplirá 99 años. Para mi serán 36 años  cubriendo el torneo de clubes más antiguo del mundo. Gracias a Dios…


¡Hola Santiago, hola fútbol…!!!


Bueno, aquí vamos rumbo a Santiago de Chile a cubrir nuestra séptima Copa América. Será otra experiencia, otro torneo, otro “casi un mes” para ver parte del mejor fútbol del mundo. Es grato y enriquecedor vivir de cerca estos torneos. Siempre, a pesar de los años y de los muchos torneos, se encuentra uno con experiencias nuevas. El fútbol da para hablar y hablar, escribir y escribir y para polemizar y polemizar. Un partido de fútbol es visto de manera distinta por todo el que lo ve. Es curioso, pero es así. Y a eso vamos. Estaremos en el Canal Win Sports haciendo en directo Kick Off con Liliana Salazar y Jorge Hernán Peláez (Lunes a viernes 7:00-10:00 AM) y La Polémica con Hernán Peláez, Iván Mejía, Hugo Gallego y César Augusto Londoño (Lunes a domingo 9:00-10:00 PM). Obviamente tendremos presencia diaria en directo para Informadores Deportivos en Emisoras ABC (Lunes a viernes 12:30-1:30 PM) y en el cubrimiento de la Copa para Diario Deportes. El torneo tendrá cosas especiales para ver como la posibilidad que Bacca y Teo actúen juntos como en el Junior, el regreso de Falcao y Muriel, la presencia de Messi el gran astro del fútbol mundial, de Neymar que le sigue los pasos a Messi y de tantos otros. Las copas de América sirven para ganarse un puesto en las selecciones nacionales que comenzarán el clasificatorio al Mundial de Rusia 2018 (¿será?). Santiago y Chile en general nos esperan con su frío súper frío. Es en serio. Su cercanía al Polo Sur, la corriente fría de Humboldt que corre paralela a la costa pacífica y la estación invernal producen un frío glaciar. Chile es un hermoso país, con paisajes y sitios que son apetecidos por el turismo, buena comida de mar y gente amable. En Santiago, Junior de Barranquilla eliminó al Colo Colo en aquella noche épica de frío y lluvia. Bueno, aquí vamos  con la alegría eterna de estar presentes en los mejores y más importantes eventos del deporte mundial y poder estar en contacto con ustedes en vivo y en directo. Un abrazo y recuerden que con Dios hacemos mayoría…


La hinchada todo, el equipo muy poco
(...así como Envigado ante Millonarios, así hubiéramos querido ver al Junior vs. Medellín, así)


Triste este episodio que escribió Junior en los dos partidos ante el Medellín. Le pasó de todo. Sin embargo, el apoyo de la hinchada fue admirable. A nadie le gusta perder. Sin embargo, los hinchas superaron el desaguisado del primer partido, guardaron su dolor, se aguantaron las burlas, y fueron hasta el hotel a apoyar al plantel y al cuerpo técnico. Conmovió ver el apoyo, los gritos, los cánticos, la caravana hasta el aeropuerto. Vi muchos videos y fotos en las redes. Me gustó el de una niña brincando con su padre y cantando en apoyo al Junior en el aeropuerto. También una foto de las dos niñas de Ovelar en apoyo a su padre. La verdad es que el plantel se fue impregnado del apoyo y de la buena vibra. Antes de subir al avión, que los llevó a la capital antioqueña, se tomaron fotos con los aficionados al fondo.  Mejor ambiente, mejor apoyo, mejor acompañamiento no pudieron tener. Después del escándalo por el tema de los cuatro extranjeros, de la pérdida del juego 3x0, de las burlas y memes en las redes, la reacción de la hinchada fue gallarda. Pasaron por encima de la maledicencia y la burla y abrieron su corazón rojiblanco. La ciudad se paralizó, los estaderos se llenaron, las casas se colmaron de amigos. La esperanza y las buenas energías se apagaron con el correr del partido. Partido que pareció más un entrenamiento entre amigos que un juego para revertir toda la situación de dolor que vivió el Juniorismo. Lento, abúlico, en lugar de un partido lleno de ganas como se esperaba. Sabíamos que era difícil remontar el 3-0, sabíamos que íbamos a remar contra la corriente. Todos lo sabíamos pero las ganas se quedaron en Barranquilla. Fue un partidito, para dormir y roncar. Medellín no tenía urgencia, Medellín estaba cómodamente arriba con un 3-0 sólido, Medellín esperó un león herido y se encontró con un gato juguetón. Triste. Después de luchar como se luchó para clasificar. Estoy seguro que la hinchada hubiera quedado más satisfecha si Junior hubiera hecho un partido luchado, peleado, aunque hubiera perdido. Pero no pasó y Junior no solo jugó un partidito sino que terminó perdiendo 1x0 al final del juego pagando caro su ninguna ambición. Por eso reitero que la hinchada lo puso todo. El equipo puso muy poco. Casi nada en el partido que era el más decisivo del semestre. Triste despedida de un torneo del que esperábamos mucho. Quedamos expectantes de las decisiones de Don Fuad Char. Si le dará el voto de confianza al DT Alexis Mendoza, si hará espulgue de jugadores, y de qué manera formará la plantilla para el segundo torneo y la Copa Suramericana. Hay que superar muy rápido este accidente sin olvidar las enseñanzas que se han derivado de él. Hoy saldrá de nuevo el sol. Hoy comenzará una nueva historia en este Junior que nos hace gozar y sufrir y al que se lleva clavado, irrenunciablemente, en el corazón…

PD: Ha terminado el juego Envigado 3 x Millonarios 2. El juvenil cuadro envigadeño había perdido 4x0 en el partido de ida. Envigado corrió, empujó, se dio de lo lindo con el experimentado equipo bogotano. Ganó con honores. No le alcanzó, pero dejó el cuero en la cancha. Así hubiéramos querido ver al Junior. Así…


¡Qué vaina…!


Esto ha sido un torbellino, una vorágine. Aún no terminaba el juego Junior 2 x Medellín 2 cuando la noticia estalló, casi que simultánea, con el segundo gol de Ovelar. A los 28 minutos del segundo tiempo, y cuando el Medellín ganaba 2x1, el DT Alexis Mendoza hizo ingresar al argentino Luís López y a Léiner Escalante por Gustavo Cuéllar y Jorge Aguirre. Nadie, ni el cuerpo técnico, ni el delegado, ni los dueños del equipo en su palco, ni la gente del Medellín, ni los narradores y comentaristas, ni el público, nadie, se percató que Junior quedaría con cuatro extranjeros en juego cuando el reglamento solo permite tres. Anoche no estuve en el Carrusel por temas de salud y estaba viendo el juego en casa. Lucho Grau nos llamó exaltado. Me dijo, que había llamado a Alexis, a Pacheco y a Araujo pero los teléfonos estaban apagados (por obvias razones) porque Junior tenía  cuatro extranjeros en el terreno de juego. Balde de agua fría. Llamé a Iván Novella, Gerente de la Dimayor, y le comenté lo que estaba pasando. Me contestó, no puede ser. Nos recordó que ya Caldas había perdido un juego en Copa Águila ante Fortaleza por la misma circunstancia. Al publicar la noticia en el Twitter de Diario Deportes la red estalló. La premura de revertir el marcador hizo que se pensará en eso y no en el reglamento. Amarga noche la del jueves. No se pudo ganar, se comenzó  ganando, se estuvo abajo en el marcador, se igualó el partido e inmediatamente estalló el error. Fue un olvido colectivo de la gerencia y el cuerpo técnico. Olvido que le costará al Junior la pérdida del partido 3x0 en beneficio del Medellín una vez se reciba la planilla en la Comisión Disciplinaria en el día de hoy. Nos comentó Novella que la decisión es de oficio porque es una violación al reglamento. Acá van apenas los primeros 90 minutos de la serie. Faltan otros 90 en Medellín. Precipitar una crisis (anoche se habló de supuestas renuncias que no fueron ciertas) antes de definir la serie no es una buena opción. Errores cometemos todos. Unos más graves que otros. Por tanto, no depongamos las buenas intenciones antes de jugar el domingo en Medellín. La situación es triste, decepcionante, inentendible pero, no sería bueno enredar más el asunto con renuncias precipitadas que no solucionarán nada sino que terminarán de agravar las cosas. Esta vez tuvimos huevos, pero de avestruz…


DE NUESTRA EDITORA ELECTRÓNICA
Carta abierta a Don Yamid Amat

…en lugar de mirar la paja en el Junior, mire la viga en Santa Fe



Por LIZETH TORRES CONSUEGRA
Editora Diario Deportes
Twitter | @lizethtorresc

Don Yamid, soy de esas personas que lo admiro por su carrera periodística en este país. Usted es, junto con Juan Gossaín, Darío Arismendi y el Dr. Hernán Peláez, de los llamados “divos” del periodismo que con su trabajo se ha ganado el respeto de muchos. Por eso mi extrañeza y decepción cuando vi en el Timeline de mi cuenta de twitter un trino que decía “Yamid Amat muestra en cuerpo ajeno (Adriana Tono) su 'piedra' por eliminación de Santa Fe”. En dicho artículo detalla que usted insinuó que el Junior de Barranquilla (equipo que cubro, soy hincha desde niña y lo digo a mucho orgullo) le compró el triunfo 2x0 al Boyacá Chicó para clasificarse a los Cuartos de Final en detrimento del equipo de sus amores. Paso seguido me remití a la página de su noticiero y encontré el video. Lo que veía era lamentable.

Si bien es cierto que el Juez de Línea Wilson Berrío cometió un error terrible al anular un gol, que era legal, y que significaba el 2x1 a favor de Santa Fe, no fue esa jugada la que dictaminó la eliminación del cardenal. Pero se convirtió en su caballo de batalla, sin importar ensuciar instituciones como el Junior del cual, puedo dar fe, no necesita de ayudas extras para lograr sus cometidos. Es más, Junior debe ser el equipo más perjudicado por los errores arbitrales. Sino le recuerdo que Henry Cervantes (QEPD) privó al Junior de su quinto título en el 2003 cuando expulsó, sin justa causa, a Martín Arzuaga luego de una pataleta de Juan Carlos Henao. O en el 2009, cuando Imer Machado convalidó un gol en fuera de lugar, en el partido de ida, y que significó un reclamo airado del DT de la época Julio Comesaña. En esas dos ocasiones, Junior perdió el título con Once Caldas y nunca el equipo, ni ninguno de nosotros insinuó nada en contra del Caldas. Simplemente, con ese dolor de hincha que debe sentir usted ahora, aceptamos la derrota con la cabeza en alto y gallardía.

Es muy ruin aseverar que Junior le “compró” el triunfo al Boyacá Chicó para beneficiar a Millonarios, simplemente porque Eduardo Pimentel (DT – Presidente del Chicó) fue jugador de Millos y se necesitaba sacar a Santa Fe de “taquito”. Don Yamid, antes del primer gol de Ovelar, el eliminado era JUNIOR, ya que Marco Pérez había anotado para el Tolima y eso lo metía en el Grupo de los 8. Junior duró eliminado 180 segundos. Al venir el gol de Ovelar, ¿Sabe quién era el eliminado Don Yamid? Millonarios. Tres minutos después vino el segundo del Junior. Con el empate en El Campín y el triunfo parcial del Tolima, ¿quién era el eliminado? Millonarios. Después vino el error de Berrío, las atajadas de Vikonis, el resbalón de Páez en una jugada de gol, los goles de Millonarios y todos sabemos el desenlace. Un equipo que se hace llamar grande, debe tener la capacidad de sobreponerse a todo y estar más allá de los errores arbitrales, el rival y demás.

Don Yamid, nosotros somos comunicadores y debemos ser responsables a la hora de informar. Lo más lamentable es que usted hizo un juicio, sin oportunidad de defenderse al Sr. Berrío. Solo le faltó publicar su dirección de residencia. Este tipo de actitudes, en un país tan sensible como el nuestro, es muy peligroso. Tal es así que el Sr. Berrío está amenazado de muerte por un error que cometió. Ya vivimos una tragedia en 1.989 cuando fue asesinado el árbitro Álvaro Ortega. Venimos de ver el espectáculo más vergonzoso de la historia del fútbol suramericano, precisamente en el país del DT de Santa Fe, el  mismo que dijo que Colombia estaba volviendo a la época del 80, declaración desafortunadísima por demás. Por eso, hay que tener tacto para informar y desahogarse. Recuerde que tanto usted, yo y todos los humanos cometemos errores. No puede decir tan impunemente que un equipo se “vendió”, insinuando que Junior ganó el partido con chequera y maletín de por medio. Gracias a Dios existe WIN Sports y el país fue testigo que el Junior ganó limpiamente su partido ante un Boyacá Chicó que hizo una mala campaña en todo el torneo. Y acá entre nos… Chicó si le ganó a Nacional, cosa que su equipo no hizo.

Por eso Don Yamid y antes que siga mirando la paja del ojo ajeno sin mirar la viga de Santa Fe le hago humildemente estas preguntas:

1. ¿Por qué Santa Fe no le ganó el primer clásico a Millonarios?

2. ¿Por qué Santa Fe solo le ganó a un equipo grande (DIM)?

3. ¿Por qué Santa Fe perdió, en casa, con uno de los peores Once Caldas que hemos visto en los últimos años?

4. ¿Por qué Santa Fe no pudo ganarle a un Atlético Nacional que venía de hacer un horrendo partido vs. Emelec?

5. ¿Por qué Santa Fe de los últimos 9 puntos disputados, solo sumó 1?

6. ¿Por qué Santa Fe perdió con Deportivo Cali, en casa, y Junior de Barranquilla, visitante?

7. ¿Si Santa Fe, teniendo más nómina que Cúcuta Deportivo, Equidad FC, Águilas Doradas, Atlético Huila, Patriotas FC y Envigado FC, apenas pudo empatarles?

8. Si bien es cierto que Santa Fe está jugando dos torneos a la vez, ¿Por qué el año pasado llegó a Semifinales de estos torneos, bajo el mando de Wilson Gutiérrez, y esta vez no lo hizo?

9. Y mi ñapa, tanto que habla del error de Berrío, ¿Por qué no habla de que a Francisco Meza le debieron mostrar tarjeta roja recién iniciado el partido del domingo por agredir a David Macalister Silva, cuando el jugador de Millonarios estaba en el suelo?

Le doy un consejo de chévere: No deje que el amor a su equipo lo enceguezca, no se convierta en uno más para el Comité de Aplausos de Santa Fe. Cuando haya errores hay que decirlos para que sean corregidos. En el periodismo, vivimos de decir la verdad de lo que pasa, eso nos hace ganar credibilidad, el activo más importante para un periodista. Todos sabemos el error de Berrío, pero que eso no le haga negar que Santa Fe también la embarró y eso también contribuyó a su eliminación de Liga. Nosotros debemos ser responsables de lo que decimos y opinamos, sobre todo usted, que tiene más años y más prestigio en el medio que yo.


Qué vaina mono cuca cuadro…


Aquí voy en el vuelo de Avianca rumbo a la nevera en este lunes festivo. Confieso que no puede escribir después de la clasificación del Junior en Tunja. El Carrusel Deportivo de Caracol nos dejó extenuados a todos los periodistas. Tuvimos seis estadios enlazados con los partidos que definían los últimos clasificados. Las emociones comenzaron a los 10 minutos del segundo tiempo con el primer gol del Tolima a Jaguares que sacaba al Junior. Alcancé a anotar el 1x0 en el programa que tengo para tal efecto y alcancé a ver 8º Tolima, 9º Junior. Fue en un santiamén pues, de inmediato, tuve que cantar el gol del Junior sobre Chicó en Tunja. Me tocó a mí la fortuna de cantar las dos anotaciones del equipo rojiblanco pues la comunicación con el estadio de la capital boyacense se había caído. Es que uno de produjo a cuatro minutos del otro. Fue una explosión de todas las cosas y sentimientos del Juniorista. Junior debía ganar y eso estaba haciendo. Ya nada le podía pasar, ya no saldría más del grupo de los ocho. Solo salió por 10 o 12 segundos. Es más, el primer gol de Ovelar lo canté por encima de Camilo Pinto que gritaba, a voz en cuello, el primer gol de los tolimenses. Fue un bálsamo para el espíritu. 240 segundos después el mismo Ovelar hizo emborrachar a todos de fútbol y emoción. Luego, ya asegurados Junior y Tolima, la lucha entre Santa Fe y Millonarios concitó la atención de la tarde hasta cuando, el equipo azul capitalino dio el batacazo eliminando a Santa Fe, el gran favorito de la cátedra. Todo se produjo en quince minutos entre los 10 y 25 de los segundos tiempos. Salí del Carrusel directo a tomarme con Lizeth un par de tragos que nos supieron a gloria. Hubo demasiada carga emocional en esas dos horas de definiciones. Después, el sorteo ya no importó. Que saliera el que saliera, con este Junior jugando a lo grande, hay más que confianza. Este Junior de Alexis Mendoza juega bien y bonito. Tiene talante, manejo, propone y somete. Tiene fútbol y goles. Y tiene un grupo unido con sentido de pertenencia. El domingo lo vimos otra vez. Vi  a Pacheco corriendo como loco a abrazar a Alexis, como rememorando viejas épocas, vi en ambos aquellas caras y sonrisas del Junior Campeón del 93. A un costado del arco, Ovelar se perdía bajo la pirámide de compañeros en unos crezca la pila eterno. El fútbol es un juego que hay que jugarlo bien pero, para hacerlo así, se necesita ganas, identificación, unión y sentido de pertenencia. Eso le sobra a este Junior. Atrás, esta historia corta de Alexis en su debut como DT del Junior, ha quedado como un compendio de anécdotas: haber dejado a Ovelar con la oposición de todos, haber comenzado con la idea de un solo volante de recuperación, haber recompuesto la figura a un 4-3 para equilibrar, haber asimilado aquella derrota injusta del 3x2 con Cali en Palmaseca, haberse dado la pela de llevar un equipo alterno a Pasto, haber sacado 4 puntos de 6 en Medellín ante DIM y Nacional y haber soportado conseguir solo uno ante Tolima y Huila en Barranquilla. Todo ello ha quedado sellado con un brillante triunfo en Tunja ante Chicó jugando bien, desafiando a la altura, siempre montado en el partido y por encima de la lengua de Pimentel que ensució la cancha, antes del juego, con las supuestas amenazas que nadie le creyó. Que clasificamos octavos, que clasificamos en la última fecha, que si esto o lo otro. No importa, ahora es borrón y cuenta nueva. Como está jugando Junior, con las ideas de Alexis y de la mano de Macnelly, los que deben preocuparse son los otros. Y que levante la mano el que no terminó cansado pero borracho de fútbol (y de frías) el domingo, que levante la mano el que no crea en este Junior, que levante la mano el que no confíe. La campaña de un equipo es eso, una sarta de anécdotas, buenas y malas, un momento para sufrir y otro para reír, uno para confiar y otro para desconfiar. Lo importante no es cómo se comienza sino cómo se termina y hemos terminado bien. Cercano a la media noche hablé con mi compadre Ramiro Jiménez, el extraordinario narrador barranquillero que sigue al Junior hasta en la Cochinchina con “el Reporterillo” Ricardo Ordoñez. Aún estaba en la carretera hacia Bogotá junto a Juan Carlos Rodelo y a Alex Mulford y le ocurría lo mismo que a todos. Aún estaba tan exaltado como cuando narró otros dos goles históricos con su impecable voz. Bueno, aquí vamos, he visto a mi Barranquilla brillar y titilar desde el aire. He leído los mensajes que me han mandado los hinchas hablando de la recarga de los abonos. El jueves todos a una. El equipo en la cancha, nosotros en la tribuna, en la casa o alrededor del mundo. No importa, Junior es un sentimiento sano y bacano que se siente igual en el Metro o lejos de él. Qué vaina tan mono cuca cuadro…


Maluca la vaina


No busquemos culpables. Si el Junior no clasifica los responsables son los jugadores y el cuerpo técnico. Si hay un sitio donde el equipo barranquillero es fuerte es en el Metro y en ese, nuestro estadio Roberto Meléndez, perdimos cinco de seis puntos cuando, esos seis puntos, eran para confirmar nuestra clasificación. Imperdonable e inexplicable que sólo se empate 1x1 con Tolima estando arriba 1x0 y recibiendo un gol a falta de dos minutos. La derrota ante Huila, igual. Jugando como el equipo más pobre del planeta el Junior recibió un gol a los ocho minutos del segundo tiempo y supimos, al rompe, que sería casi imposible remontar el marcador. Es que se jugó suficientemente mal. Junior fue lento, abúlico y sin ideas. Tanto, que se le dio por levantar y levantar el balón cuando ya Luis López no estaba y cuando el DT Mendoza se le dio por retroceder a Aguirre (a hacer un doble 5) sacándolo de su zona de influencia para encomendar la misión de hacer goles a Escalante primero y a Mena después. No encontramos soporte para semejante decisión. Ayer el único que corrió, metió, guapeó fue Iván Vélez (otra vez Vélez). Si se hubieran contagiado de las ganas de Vélez estuviéramos con 33 puntos. Nada ni nadie va a justificar la derrota y mucho menos el desarrollo del partido. Un equipo grande, con nómina millonaria, no puede dar la sensación de ser un equipo al garete, de esos sin norte, de esos sin ganas, de esos desordenados. Los 30.000 hinchas, que dejaron el festejo del Día de la Madre en casa para ir al Metro, salieron defraudados. Junior pareció un rejuntado. Un equipo “vente tú”, una recochita para jugar un partidito. Y es que no es ganar un simple partido. Es demostrar que el Junior es un equipo grande que aspira a ganar el título de Liga Águila. Más tarde vimos al Tolima ganar con un penal que para algunos fue y para otros no y el Día de la Madre se terminó de aguar. Nadie podrá ni justificar ni explicar cómo pudiendo ganar un partido de dos en casa, para asegurar la clasificación, no podamos ganar ni a Tolima ni a Huila que nos hicieron ver enredados y sin fútbol. Me gustaría saber cómo pasó la noche Fuad Char. Aún debe estar contando ovejas y buscando explicaciones de la debacle de ayer. Es que tienen huevo, perder una clasificación en casa es de no creer. Ayer comencé a escuchar que el partido en Tunja ante Chicó es “difícil”. En Tunja, vs. Chicó, sacaron puntos Tolima (4x1), Equidad (2x1), Águilas (1x0), Huila (1x0), Uniautónoma (0x0), Envigado (1x1), Medellín (1x1) y Patriotas (1x1). Chicó le ganó 3x2 a Nacional en la fecha 14 y fue su primer triunfo en la liga. Luego, de nueve equipos visitantes, ocho le sacaron puntos a Chicó en Tunja. Junior será el décimo visitante. Será el gran partido del torneo para el equipo rojiblanco. Solo habrá que ganar, so pena de quedar eliminados. ¿Será que pasamos por semejante vergüenza?...


Es que el fútbol es así…


El sábado dos eventos deportivos, lejos el uno del otro Las Vegas-Barranquilla, produjeron sensaciones encontradas. En Las Vegas todos aspirábamos a que, por única vez en su vida, Floyd Mayweather se parara a pelear contra el único mortal capaz de poderlo vencer, Manny Pacquiao. Cosa que no ocurrió, por supuesto. En Barranquilla, con el marcador a favor 1x0, Junior sí aceptó el combate propuesto por el Deportes Tolima en el segundo tiempo del partido que terminó igualado 1x1. Mayweather es así. Es su estilo, así se hizo famoso y millonario. Junior no es así. El equipo barranquillero tiene en su genética el fútbol bien jugado, de tenencia y elaboración sistemática. Cuando hay que “atender” a un rival es cosa de Narváez o de Celis o de Cuéllar. Esta vez el combate fue de todos contra todos como en la lucha libre. El Tolima propuso jugar el partido de tú a tú, duro, fuerte ríspido, de ida y vuelta. Lo propuso porque, perdiendo, debía proponer y propuso lo que más le convenía. Aligerar el ritmo del partido para tener volumen de ataque e intentar igualar y remontar el marcador. Y el partido se fue por esa propuesta. Fue un combate frenético, de ida y regreso, de mucho choque. Ese desarrollo le sentó bien al Tolima como presumía su DT Alberto Gamero pero no le sentó bien al Junior pues su DT Alexis Mendoza jamás practicó ese estilo. Hay partidos, cuentan los técnicos, que se van yendo por caminos impensados. Simplemente se dan así y terminan por complicar al que va ganando y beneficiando al que va perdiendo. Como si Mayweather se hubiera parado a pelear con Pacquiao. A lo mejor hoy estuviera contando los 200 millones de dólares que se ganó pero con los ojos amoratados. Fue tanta la equivocación, de aceptar el juego propuesto por Tolima, que el punto obtenido sabe a gloria. Es que si Junior hubiera perdido se nos hubiera enredado el presente y el futuro cercano. Son cosas del fútbol. Algunos lo entenderán y otros no. Para que lo puedan entender hay que recordar el planchazo tirado por Macnelly Torres a un contrario. Sí, Macnelly tirando una plancha so pena de lesionarse él. En ese momento el juego ya estaba invertido. Junior aceptando el combate propuesto por los tolimenses. Para no creer pero real. En el momento en que Junior se puso arriba 1x0 con el gol de Jorge Aguirre gestado por todos, ya Junior no iba a ganar por el próximo gol que anotara sino que el partido se le podría salir de las manos con los que le podría anotar el Tolima. Por tanto, había que tener el balón, quitarle velocidad al partido y hacer que el Tolima se desgastara en su afán por recuperarlo. No pasó así, Junior aceptó la pelea de dar y recibir propuesto por Tolima, el ida y vuelta, el juego ríspido y, a solo dos minutos del final, sobrevino el gol de Isaac Arías un joven vallenato que había estado dos años recuperándose de tortuosa lesión. Un caso parecido al de Iván Vélez, otro milagro del buen Dios que esperamos se repita en la lesión que acaba de sufrir el Elkin Soto en Alemania. Mayweather se escondió, rehuyó el combate, y fue beneficiado escandalosamente por una decisión amañada. Junior aceptó el combate y terminó perdiendo dos de tres puntos. Hay momentos en que una decisión rápida es vital para no enredarse la vida. Lo que pasa es que nadie toma la decisión ideal por estar ya inmersos en la acción y la reacción emotiva, primaria, sin poner el siempre bien recibido hielito picado. No le den más vueltas. Hay partidos que son así, salen así, aun con el conocimiento que no te va a beneficiar. Explicaciones valederas no hay. Solo una vieja y manida expresión: es que el fútbol es así…


Y Candanoza tenía razón…
(el que gana es el que goza)


La mañana del domingo, mientras iba camino al avión que me traía a Bogotá, me topé con un sonriente y triunfal plantel del Junior que venía de Medellín junto a Ramiro Jiménez y Ricardo Ordoñez, los dos incansables periodistas amigos que lo acompañan por todos los estadios del país. Escuché, vivas, aplausos y vi manos estrechadas de los viajeros con los jugadores. Es que cuando el Junior es saludable el diario vivir de los hinchas igualmente lo es. Junior forma parte de la genética del juniorista. No es exageración. Quién lo vive es quien lo siente y lo goza. Hablé con el DT Mendoza y saludé a Viera, Carachito y Celis. Fui el último en subirse al vuelo. El pasajero 149. La charla rápida me volvió a dejar la sensación que los equipos triunfan si tienen un buen camerino, si hay credibilidad en el técnico y si hay ese amor a la camiseta que algunos llaman sentido de pertenencia. Lo del Junior triunfador y jugando muy bien al fútbol (vistoso y bien desarrollado) ha sido tan rápido que, releyendo lo escrito durante las 17 fechas, parece una historia de dolor y amor. Todo comenzó con la decisión de Alexis de ser técnico en propiedad, pasó por los 35.000 abonos que fueron comprados por la hinchada y por el comienzo confuso del torneo (jugando con un solo volante recuperador), por la recomendación que alguna vez le hice de llamar a su Maestro Rueda para aclarar las dudas que hubiera podido tener (nunca le pregunté si lo hizo), de la recomposición de la figura táctica en 1-4-3-1-2 hasta el 1-4-4-1-1 utilizado frente al DIM. Sacar 4 puntos de 6 en el Atanasio Girardot ante Nacional y Medellín es posible que no estuviera en el presupuesto de muchos. Pero se dio y con volteada de marcador. Frente a Nacional 0x2 por 2x2 y ante el Medellín 0x1 por 2x1. Hoy, Junior es el equipo que mejor juega al fútbol junto al Santa Fe, Huila y Envigado. Son equipos que juegan al fútbol bien desarrollado y muy vistoso para la tribuna. Estético, que le llamamos algunos. Curiosamente estos equipos tienen volantes creativos (Macnelly Torres, Omar Pérez, David Ferreira y John Méndez). Mac10 y Pérez ganaron, con Junior, la Estrella del 2004. Lo del Junior de hoy se resume con una idea futbolística que fue mutando rápidamente, una nómina estable con presencia de jugadores que salieron de su cantera, unos que volvieron y otros pocos que llegaron. Creo, además, que el sentido de pertenencia ha sido vital. Es posible que algunos no le den importancia pero, los 35.000 abonos comprados por los aficionados fueron como el impulso que necesitaba el equipo. Jugar con estadio lleno siempre es algo que transmite ese compromiso de ser el equipo grande que siempre ha sido. La presencia de los aficionados era importante. Junior venía de perder un campeonato con aquel gol en el último minuto en Medellín en el primer torneo y la debacle del segundo semestre. Se necesitaba resanar heridas, tomar un nuevo aire, allegar ideas nuevas y recuperar jugadores que estaban ahí. Hoy, el gran público y el periodismo del país han comenzado a vender la idea que Junior es favorito. Eso me parece bien pero, lo mejor que nos pueda ocurrir es seguir nuestro camino sin pensar en casas en el aire. Muy amables por sus buenos comentarios pero, aquí hay que seguir con los pies sobre la tierra, mejorando lo que falta por mejorar y consolidando un estilo de juego. Y a pelear por la octava estrella. Algunos dirán que es mejor ganarla en diciembre pero, los éxitos y las oportunidades no pueden aplazarse so pena de llorar por lo que pudo ser y no fue. Y a seguir superando el listón que el propio equipo ha puesto tan alto. El que gana es el que goza como dice Candanoza. Y si el que gana es el Junior, mejor que mejor…


El puño cerrado de IVÁN VÉLEZ y el abrazo de VÍCTOR PACHECO


Siempre he sido un convencido que a la vida la mueve el corazón, el amor y las ganas. He hablado con Iván Vélez. Le he dicho que es un ejemplo para el fútbol y la vida y le he agradecido por querer tanto al Junior y a sus hinchas. Y le he repetido que está prohibido irse de Barranquilla. Nadie olvidará el segundo tiempo revulsivo del partido Junior 2 x Nacional 2 cuando se perdía 2x0 y ya Sebastián Viera había sacado dos remates que hubieran definido el partido. Nadie olvidará que se lesionaron el Pecoso Correa y Edison Toloza. Nadie olvidará que el DT Alexis Mendoza sacó a Félix Noguera, retrasó a Carachito Domínguez y metió a Roberto Ovelar para buscar salidas, centros y remates aéreos. Nadie olvidará que Yhonny Ramírez ingresó por Pecoso antes del 2x1 y que Vladimir Hernández lo hizo por Toloza y 12 minutos después enloquecía a la hinchada rojiblanca con el empate 2x2. Nadie olvidará que Alexis retrocedió a Luís Narváez a zona de zagueros centrales junto a William Tesillo después del ingreso de Ramírez. Nadie olvidará los dos goles por entre las piernas al arquero Camilo Vargas de Nacional. Ese segundo tiempo será tan inolvidable como aquel 3x3 frente al mismo rival y en el mismo Atanasio Girardot en partido que jugaron los miembros del cuerpo técnico actual el DT Alexis y los AT Víctor Pacheco y Carlos Araujo. Tampoco olvidaremos jamás el momento más emocionante del repunte del Junior: el golazo de cabeza de Iván Vélez ante un centro de Carachito Domínguez. No solo por el centro maravilloso y el cabezazo espectacular sino porque Vélez fue por el balón, lo apretó contra su pecho y salió corriendo hacia el centro del campo mostrando su puño derecho cerrado con fuerza a sus compañeros y luego llevándose el pulgar a la boca para hacer un homenaje a su señora madre Dely, que cumplía años en el cielo, a su esposa Angélica y a su pequeña hija Valeria que han sido sus pilares de vida. Juro que nos electrizó a todos. Comenzando por sus compañeros. Entonces, Junior fue otro. El tas-tas se vio y se sintió en el Atanasio. Junior crecido, Junior montado. Lejos, en cualquier lugar donde hubiera un hincha del Junior, la buena energía afloró y, entre todos, empujamos la pierna derecha de Vladimir para que el balón “rajara” al arquero Vargas. Locura, cuadro. Recocha absoluta y total mí llave. Lo que vino después fue esa catarata de sentimientos llamada Junior. Víctor Danilo Pacheco salió disparado desde el banco a abrazarse con Vladimir, con Chunga, y con todos y cada uno de sus dirigidos. Igual que la vez anterior, si el partido hubiera durado un par de minutos más, Junior hubiera pasado de largo. Este Junior tiene amor por la camiseta, este Junior tiene históricos en su cuerpo técnico que son ejemplo de respeto a la institución, este Junior tiene jugadores que nacieron aquí y otros que no pero que aprendieron a amar al equipo. Amor, ganas y respeto por una institución grande con hinchada inmensa. He vuelto a ver el video de los goles una y otra vez. Me emociono igual. He visto y he guardado la foto donde está Pachequito abrazado al resto del mundo. Son momentos rojiblancos sublimes, de eso que no se olvidan porque han sido escritos con corazón, amor y ganas…


Honores para el DT Alexis Mendoza
(…el éxito en la vida es para los que se atreven)


Ayer ganó el Junior y también el DT Alexis Mendoza. El empate en Pasto, con el equipo alterno, no cayó bien. Primero, porque el equipo pastuso es pobre de solemnidad. Tanto, que ayer volvió a perder en casa ante Chicó, otro equipo deficitario. Segundo, por el feo partido que se jugó. El haber sumado solo un punto ante el colero de la Liga obligaba, entonces, a ganar al Santa Fe. Si no se hubiera ganado ayer, el punto no hubiera servido para mayor cosa. Pero se ganó y la planificación del DT Mendoza lo catapultó de la 9ª ubicación a la 5ª. Por supuesto que, de haber ganado en Pasto, Junior hubiera sumado 27 puntos y la situación sería más cómoda sobre todo que se vienen partidos duros ante Nacional y Medellín (consecutivos como visitante), Tolima y Huila (consecutivos como local) además del  cierre en Tunja vs. Chicó. La comparación del partido ante Pasto y del partido ante Santa Fe es del cielo a la tierra. El equipo alterno fue un desastre. El equipo titular fue brillante ante un segundo equipo de Santa Fe que juega, exactamente igual, al titular. Y se vio un partido de dos vueltas, entretenido y bien jugado. El equipo bogotano no renuncia a atacar, no se enconcha, no se planta atrás. Eso favoreció el trabajo del Junior tan acostumbrado a los equipos que vienen a defenderse. Y le hizo tres goles a un equipo equilibrado como el de Gustavo Costas. A pesar de la cabreada que nos pegamos todos por el maluco partido de Pasto, Mendoza no solo ganó el partido ante Santa Fe sino que ha ido agregando cosas a la realidad actual y al futuro cercano del Junior. Consiguió una nómina estable que le ha sumado ya 25 puntos y ha rehabilitado jugadores que no estaban a nivel. Los ejemplos claros son Edison Toloza y Roberto Ovelar a los que ha mantenido y los que han venido respondiendo con goles. También la oportunidad de regresar a Iván Vélez al nivel que lo volvió ídolo de la afición después de casi perder su pierna por la lesión de rodilla. Podríamos agregar el rendimiento de Gustavo Cuellar, la producción de Jorge Aguirre, la cara que presenta Macnelly Torres cuando se apodera del balón y los partidos como ante Santa Fe. En fin, muchas cosas. Por eso afirmamos que esta apuesta la ganó Alexis. La ganó sin pelear, sin declaraciones disonantes, sin contestar las críticas. Justificadas, entre otras cosas. Faltan 15 puntos por disputar y Junior suma 25. El número mágico para clasificar está en 31 puntos por lo que Junior deberá sumar, de esos 15, mínimo 6 o 7 para mantenerse en el Grupo de los 8. Vienen tres partidos por fuera y dos en casa. En esos cinco partidos Junior se juega la vida. Reconocimiento, entonces, para el DT Alexis. El éxito es para los que se atreven. Y él se atrevió y ganó. Ahora vienen cuatro partidos duros ante tres equipos clasificados y otro que pelea su clasificación. No será ante el débil Pasto o la suplencia de Santa Fe. Será ante equipos duros, muy duros. Será la bonita oportunidad para mostrar de qué madera estamos hechos…


Feo, maluco, horrible, horroroso…


Lo del Junior de Barranquilla, anoche en Pasto, agotó los adjetivos calificativos por parte de la hinchada Juniorista. Fue horrible, terrible, desastroso, maluco, horroroso. Si bien el Junior empató y sumó un punto, ese punto le sirve porque Patriotas y Tolima perdieron. Pero, nadie va a entender como, sin estar clasificados o asegurados, siendo el último de los ocho, Junior depuso  la necesidad de ganar al colero absoluto de la liga y equipo al que todos han ganado y goleado. Pensar en Santa Fe, con quien se juega el domingo, antes que Pasto no fue una buena idea. Ponderamos las ganas de querer vencer a Santa Fe en casa pero, por Dios, en Pasto había que jugar con la mejor alineación para ganar tres puntos. No uno. Con la suma de ese punto Junior no cambió nada en la tabla. Siguió siendo octavo acosado por Patriotas (22 puntos por 20) y por el Tolima que suma 19. Si Junior hubiera ganado en Pasto no tendría hoy 22 sino 24 puntos y no sería octavo en la tabla de posiciones sino 6º y no estaría con rendimiento límite de 52,00 sino de 57,00%. Todo esto a la luz de las matemáticas pero, de verdad, el experimento de la alineación, el desarrollo del juego, el ataque permanente del contrario y la superioridad del Pasto, a través del delantero uruguayo Jorge Ramírez que estrelló tres pelotas contra los palos, fue de una pobreza que dio pena propia. Fue tanta la inferioridad, el desorden y la desprolijidad del Junior que no perdió de vaina. Los palos fueron los mejores jugadores del equipo barranquillero. Junior es un equipo grande, con historia, con linaje como para darse el “lujo” de “jugar” como lo hizo en Pasto. Fuimos el hazme reír en los 94 minutos de juego. Fue horrible. Había también un compromiso a la memoria de los hinchas Eduardo y Erick caídos en el accidente de Bucaramanga. Les aseguro que ninguno de los jugadores que actuaron querrá ver de nuevo el partido. No se puede perder el nivel de manera tan dramática y desordenada. Es la primera vez que somos duros con Alexis pero el DT no tuvo o no escuchó el consejo, de sus asesores, de no haber hecho ese experimento. Es posible que si hubiera jugado con la nómina titular y hubiera hecho un buen partido y hubiera perdido 1x0 (por ejemplo) la hinchada Juniorista hubiera entendido. Hubiera dolido menos que la humillación de ver a un equipo que, en muchos pasajes del partido, se mostró ridículo, inferior y sin un norte. Es que no se generó juego, es que no tuvo volumen de ataque y, las pocas llegadas ofensivas, terminaron lejos del arco (derecha e izquierda) como si Mena y Escalante hubieran tenido los zapatos al revés. No sabemos con cual lógica Alexis planteó el remate del calendario Todos x Todos. Cuando restan seis fechas, Junior deberá recibir en casa a Santa Fe (2º), Tolima (10º) y Huila (3º) y visitar a Nacional (6º), Medellín (1º) y Chicó (18º). Quiere decir que de sus próximos seis rivales cinco están bregando por quedarse en el Grupo de los 8. Hoy podemos decir que el punto conseguido en Pasto será valioso en la medida que Junior le gané a Santa Fe el domingo en el Metro. Si empata sería terrible otra vez. Si pierde habría hecho tres puntos de nueve posibles. Esto, a la altura del torneo será deficitario y casi que claudicaría el equipo en sus intención de quedarse en el G8. Es la realidad, no hay otra. Se acaban los puntos. Ya solo restan 18. O sea 6 partidos y hay que ser AMBICIOSOS. Que alguien se lo haga saber a DT Alexis Mendoza. Por favor…


Si no puedes ganar, empata…
(José Varacka)


Ayer tarde me acordé de algo que decía José Varacka DT del Junior de Barranquilla en los años 80: “Si no puedes ganar, empata”. Lo decía porque, cuando hay partidos en que las cosas no te salen bien e intentas ganarlo, a cualquier costo, terminas perdiendo. Los técnicos deben saber medir cuando se puede ganar un partido y cuando, por imponderables que aparecen en el desarrollo del juego, hay cosas que te impiden ganar ese juego. En los partidos de fútbol pasan cosas como las que le pasaron al Junior en el empate 1x1 con Águilas Doradas jugando en casa: los goles marrados por Edison Toloza, las lesiones de Carachito Domínguez y Michael Ortega, el partido discreto de Macnelly Torres y perder, para el siguiente juego ante Alianza Petrolera, a Gustavo Cuéllar por acumulación de tres tarjetas amarillas. Hacer dos cambios por lesiones son cambios no esperados, son contingencias. No es tan normal como pudiera aparecer. Lo de la puntería de Toloza es más normal. Todos conocemos que, para anotar un gol, debe ensayar diez veces. Los cambios obligados por lesiones sí. Lo de Carachito se dio en un remate a puerta. Carachito pesa porque te hace el tres en primera línea de volantes y el dos con Macnelly para la generación del juego. De igual manera, cuando intentas recomponer el desarrollo de tu estrategia y metes a Michael Ortega y se te lesiona 28 minutos después es una contingencia que afecta tu idea de mejorar. En lo que sí debiera el DT Alexis Mendoza pensar es en quitarle la presión que tiene Toloza sobre sus hombros. Para desgracia de Toloza las ocasiones generadas, y los mano a mano con los arqueros, que le gestiona el circuito generador del Junior, no son convertidas por él. Luego, si Alexis pidió al argentino Luís López, debiera darle la confianza al argentino y de paso quitarle la presión a Toloza. Y más ahora cuando se puso a torear a la tribuna cuando terminó el juego ante Águilas Doradas. Hecho, por supuesto, repudiable.

Lo mejor que le pudo pasar al Junior ante Águilas Doradas es haber empatado el juego. La verdad  es que estuvo, en muchos pasajes, más cerca de perderlo. Haberlo mantenido empatado, contra todas las contingencias, es un mérito. Obviamente que todos pensamos que mejor es ganar. Por supuesto que sí. Pero, no todas las veces es posible hacerlo.

De aquí en más, cuando se nos vienen dos partidos consecutivos como visitante ante Alianza Petrolera y Atlético Huila, el grupo nos deberá mostrar de qué está hecho. La luna de miel vivida en estos cuatro partidos jugados en casa ya terminó. Ahora hay que enfrentar el karma de los partidos como visitante con las ausencias de Carachito, Ortega y Cuéllar. Así que los recambios no solo deberán jugar a la altura sino que deberán reemplazar a tres jugadores de buen nivel.

Sé que es difícil entender. Que a todos nos gusta ganar y punto. Pero, ayer me volví a acordar de aquel postulado de José Varacka. Si no puedes ganar, empata. Pero no pierdas. Finalmente, es mejor un punto que ninguno…


Fresquito Juniorista…


Me preguntaba una amiga bogotana que, qué era eso del fresquito Juniorista. Fresquito es eso. Un Junior ganador de tres partidos consecutivos con seis goles a favor y cero en contra. Fresquito es eso. Un Junior que, después de perder dolorosamente 3x2 con el Cali en el último minuto con una jugada de penal, saltó del 13º puesto al 6º. Fresquito es salir del Metro con victoria 2x0 sobre Patriotas y completar 270 minutos sin recibir goles. Fresquito es tener al Junior en el Grupo de los 8 por primera vez en Liga Águila. Fresquito es ver un primer tiempo genial con recuperación rápida (Narváez-Cuéllar), creación (Macnelly-Carachito) y goles (Toloza-Aguirre). Fresquito es hacer un gol a los 44 segundos de comenzar el juego (Toloza) y clavar otro a los 25 minutos (Aguirre). Fresquito es deleitarse con la construcción de los goles como el primero (Vélez cambió de costado derecha-izquierda, Carachito que aprovechó un error de Jonathan Segura y puso pase magistral a Toloza, todo en 44 segundos). Fresquito es repasar el segundo gol del Junior (el pase oportuno y preciso de Macnelly, después de un cabezazo de Toloza, a Aguirre para que se mandara semejante gol con pierna derecha). Fresquito es saber que el DT Alexis Mendoza no “murió con la de él” sino que sobre la marcha, y a punta de las derrotas como visitante, recompuso su idea inicial de jugar con un solo volante de recuperación y propuso una formula tan buena como eficiente: tres volantes delante de los cuatro jugadores del fondo. Pero volantes recuperadores y generadores de juego. Cuéllar haciendo un trabajo espléndido rotando rápido y con eficiencia por izquierda, centro y derecha, un duro Narváez que ya no sufre tanto y Carachito con su obligación de juntarse con Macnelly. Fresquito es ver a Macnelly jugar como anoche. Creando el fútbol del Junior, con rapidez mental y acierto en los pases (eficiencia 80,00%). Y dos delanteros Toloza y Aguirre que se muestran y anotan goles. Fresquito es ver como el DT Mendoza consiguió recomponer su cuarteto posterior (Vélez-Correa-Tesillo-Noguera) que, desde entonces, no recibe goles. Fresquito es ver como Viera ya no tiene necesidad de volar, atajar, tapar penales, salir a cortar. Ya no tiene que solucionar ningún sambenito. Fresquito fue el primer tiempo del Junior ante Patriotas. Redondito el juego a pesar del penal pitado a favor de los boyacenses que malogró (tiro desviado) Carlos Rentería.

De ahí en más, para que el fresquito sea completo Prof. Alexis, hay que corregir urgente eso que lo molestó durante todo el segundo tiempo pues es incomprensible que Junior no juegue los segundos tiempos como juega los primeros. Frente a Patriotas, que ya jugaba con 10 hombres por la expulsión de Tommy Tobar por el  puñetazo a Pecoso Correa dos minutos después de haber ingresado en lugar de Carlos Rentería, el Junior se echó demasiado atrás, mantuvo el balón más tiempo cerca a su propia área que a la del rival, como debe ser. Evidentemente ello no está presupuestado así. Tanto, que todos vimos el enojo del DT Alexis que gritaba a su equipo para que saliera y planteara el juego en el terreno de Patriotas y no del Junior propio. Cuando por fin Junior intentó jugar como en el primer tiempo vino la pena máxima de Jesús Murillo sobre Escalante que tapó Juan Castillo a Carachito.

Esperábamos otro Patriotas (DT Harold Rivera), el que viene jugando la liga con todos los méritos pero, en el Metro, sufrió el gol de camerino de Toloza, el penal botado por Carlos Rentería y la irresponsabilidad de Tommy Tobar que solo entró a darle una trompada al Pecoso Correa.

Dicho lo anterior, el fresquito nos corre por el Junior 6º en la liga, por los 270 minutos sin recibir gol, por los 23.875 aficionados que fueron a las seis de la tarde a ver a su equipo, por las tres victorias consecutivas y porque, hoy, da la impresión que el DT Mendoza cuenta ya con un equipo base y con buena banca para apoyar.

Fresquito nos corre a todos los Junioristas por el salto del canguro del Junior de la 13ª a la 6ª posición de la liga. Quiere decir que fresquito es sabernos dentro del Grupo de los 8. Para no salir jamás. Eso esperamos…


Junior, en su mejor momento…


Felicitaciones a los 28.270 hinchas del Junior de Barranquilla que fueron a verlo vs. Millonarios, la tarde del domingo. Gracias a los 4.571 que compraron boletas sueltas y pagaron $ 108.776.000,oo. De igual manera nada puedo reprochar a los 11.321 abonados que no fueron al Metro y prefirieron hacer zapping con su control remoto en casa reunidos con su familias y amigos y pudieron ver Junior vs. Millonarios y Barcelona vs. Real Madrid. Tampoco a los que vieron el juego en el Metro y siguieron el del Camp Nou desde su tableta o su teléfono móvil. Son manes de los avances tecnológicos y de la penetración de la televisión deportiva. En un caso u otro no podemos tachar de junioristas a uno y de anti junioristas a otros. Nada tiene que ver una cosa con la otra. Quienes quisieron ver solo al Junior, perfecto. Quienes quisieron ver los dos partidos, maravilloso. Es tanta la oferta deportiva hoy día, a través de la radio, televisión e Internet, que hay que hacer malabares para no perderse ningún evento. Apuesto, de igual manera, a que muchos de los que estuvieron en el Metro dejaron grabando el partido Barcelona-Real como otros que vieron ese partido en directo y grabaron Junior-Millonarios. A mí me tocó transmitir el del Barcelona-Real y después vi Junior-Millonarios aunque no me perdí (gracias al famoso zapping) las jugadas importantes y los goles que iba relatando Hollman Feliciano en el Carrusel Deportivo de Caracol. Hoy, quienes se manifiestan como hinchas de equipos de otros países tienen la fortuna de ver jugar a ese equipo casi a diario. Eso no me parece malo ni criticable. Antes los Yankees de Nueva York tenían hinchada propia en la costa caribe colombiana solo que nunca pudieron ver a los Mulos de Manhattan en directo ni por televisión y solo escuchaban a Marcos Pérez Caicedo narrando los partidos, en la radio, por la Cabalgata Deportiva Gillette o leyendo los resultados dos o tres días después en la vieja prensa con una foto en blanco y negro que era, más bien, en blanco y gris. Nunca a colores pues la técnica no existía. (MÁS +)

Dicho lo anterior, estamos ante el mejor momento del Junior de Barranquilla de la mano del DT Alexis Mendoza. A golpe de derrotas entendió Alexis que el fútbol exitoso es equilibrado y no desbocado en defensa y ataque. Lo anterior porque, cuando comenzó su proceso, intentó jugar un 1-4-1-3-2 (cinco defendiendo y cinco atacando) del que aprendió, dolorosamente, que el fútbol es ataque pero también defensa. Después, a fuerza de conseguir resultados, ha implementado un 4-3 en defensa y un 1-2 en ataque que, por la dinámica del juego, a veces es 4-4 defensivo y 3-2 ofensivo. Jugar 4-3 le da la posibilidad de tener equilibrio en defensa y desequilibrar al contrario cuando a Macnelly Torres se suma Carachito Domínguez o Cuéllar o Celis. Y acercar a Jorge Aguirre a las 18 yardas contrarias, sin tener que hacer trayectos largos para defender y atacar, le da la posibilidad de sumar los goles de Aguirre. Hace dos partidos que el Junior no recibe goles y, por el contrario ha marcado 4. En su último partido ante el Deportivo Cali le hizo dos goles en Palmaseca y no pudo sumar puntos porque le hicieron tres en una noche terrible de Neri Bareiro. Este Junior de hoy es más aplomado, con mejor disposición en defensa, en salidas ofensivas en las transiciones desde la zona defensiva y tiene más cerca del área contraria a sus delanteros. Hay que mejorar en darle mayor rapidez al transporte de balón ofensivo y en la sincronización de los pases sobre esa velocidad. Si Macnelly es brillante trabajando las pausas hay que procurar que, quienes corren en punta, se le muestren más para que su trabajo sea productivo con pases letales como en el partido ante Millonarios. Hasta ahora los retos propuestos, después del doloroso partido que se perdió ante el Cali en Palmaseca, fueron superados. Que había que ganarle a Uniautónoma y Millonarios, se les ganó. Ahora vienen dos, enfrentar a Patriotas y Águilas equipos pequeños de muy buen fútbol y productividad, que deberán ganarse de igual manera. Si ello es así, Junior entrará al Grupo de los 8, por primera vez, y entonces tendrá que defender ese honor a fútbol y goles. La verdad es que corre un fresquito que, esperamos, no sea momentáneo. Y por último, el DT Ricardo Lunari de Millonarios dijo en Bogotá que Junior le ganó con poquito. Si Junior fue poquito, como él dice, entonces Millonarios no existió…


Livianitos…

(…ganó Junior, perdió Uniautónoma, cuando llegamos a la mitad del torneo ni Junior ingresa al grupo de los ocho ni Uniautónoma se aleja del descenso, lo de Luís López, el Animal del gol, tendrá desenlace esta semana)


Junior ganó 2x0 a Uniautónoma. Resultado normal, si se quiere pero, el partido me dejó la sensación que estamos en presencia de dos equipos livianos. El partido pareció de fútbol recreativo por su lentitud. En El segundo tiempo, con tiros de media distancia, Uniautónoma exigió a Sebastián Viera quien fue el responsable que el 1x0 a favor del Junior, con golazo de tiro libre de Félix Noguera, se mantuviera hasta el segundo gol marcado por Jarlan Barrera tras una genialidad de Léiner Escalante. No me llenan ni el Junior ni Uniautónoma. Distan mucho de equipos que quieran pelear cosas. Cuando estamos en mitad de la Liga Águila ni el uno, ni el otro, han estado dentro del  grupo de los ocho. Aunque el Junior tiene un partido postergado, el mejor equipo de la Costa Caribe hoy es Jaguares por rendimiento ganando 15 puntos de 30 posibles (50,00%) con Martín Arzuaga enchufado haciendo goles (6 en el torneo y 5 en los últimos tres partidos). Uniautónoma no da señales de poder salir del último lugar de la Tabla del Descenso. Junior no da señales de equipo grande y Uniautónoma de intentar serlo. En Junior se destacaron Viera y Michael Ortega. También los juveniles Escalante y Jarlan. Éste último necesita jugar, no solo minutos, pues va a jugar un mundial y el DT Alexis Mendoza debiera ayudar a que vaya con fondo futbolístico. De momento, en el caso Junior, hay que mirar la mitad de la tabla. La liebre es el octavo clasificado que, en este momento, es Jaguares con sus 15 puntos. Junior tiene un partido aplazado con Patriotas en casa y jugará tres partidos en el Metro de manera consecutiva incluyendo el aplazado (Millonarios, Patriotas y Águilas). Estos nueve puntos debieran servir para instalarse en el G8 para no salir más. Es la mejor oportunidad. Y la única, tal vez. Por tanto hay que mejorar el juego, hay que ser más dinámicos y depender menos de las grandes gestas de Viera que nos ha salvado una y otra vez. Lo mejor del Junior anoche fue el triunfo. Lo peor de Uniautónoma fue la derrota. Pareciera una verdad de Perogrullo pero es así. Los tres puntos sumados por Junior le dan vida, le dan oxígeno. Un empate o una derrota hubieran sido fatales. De igual manera, los tres puntos perdidos por la U le incrementan su agonía. No en vano Junior ha sumado 9 de los 13 puntos ganados a los equipos caribeños recién ascendidos de la Primera B. Con Uniautónoma sumó 6 y con Jaguares 3. La otra victoria fue sobre Caldas más el empate con Envigado. En ambos casos como local. Uniautónoma, por contrario, ha perdido 6 puntos con Junior (dos derrotas) y 2 puntos con Jaguares (un empate). Junior tiene mucho para mejorar. La generación del juego, el volumen de ataque y los remates a puerta. Uniautónoma, a excepción de su arquero Sebastián López, tiene que mejorar todo. El DT Giovanni Hernández debe reinventar a su equipo aspirar a revertir las cosas.

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Lo de Luís López, el Animal del gol, está por terminar como comenzó. En nada. En DIARIO DEPORTES explicamos que su equipo Temperley no montó los papeles que debía poner en el sistema de transferencias de FIFA. Junior lo hizo a tiempo. Temperley no. El equipo barranquillero ha interpuesto el derecho al trabajo del jugador. Fuentes consultadas nos han señalado que es poco probable que el recurso o la imploración del Junior de resultado. Fuentes de la Federación Colombiana de Fútbol creen que si el día miércoles no hay pronunciamiento de FIFA es poco probable que lo haga algún día. El camino será devolver al jugador a su equipo Temperley. No hay de otra.


LA OPINIÓN DE HERNÁN PELÁEZ EN AS COLOMBIA
Qué rollo


Tan pronto terminó el primer tiempo de Cali y Junior, los jugadores de uno y otro lado fueron a pedir explicaciones al árbitro. Cuando eso sucede es que el hombre está nervioso y termina cayendo en la trampa de hablar, explicar y ahí comienza a perder el control. Es probable que en el intermedio alguien lo haya llamado para hacerle caer en cuenta del nerviosismo que lo estaba traicionando. Mejoró para el segundo tiempo y pescó a Bareiro en dos penas máximas claras. Lo cierto es que el balance es este: Juego fuerte, cuatro tarjetas rojas (Celis, Toloza, Bareiro y Santos Borré), muchas amarillas, muchas botellas de vidrio y envases de metal, cuando siempre se advirtió que a los estadios debe entrar la cerveza, para ser expendida en vaso plástico .Es un remedio menor, porque educar al público no es fácil. Al público-fanático, pero alguien debe hacerlo.

Ahora bien, el Junior jugo buen partido, con dos BALUARTES que soportaron el empuje, muchas veces desordenado del Cali, encabezado por Yerson Candelo y Cabezas y ni hablar de Palacios. Los destacados fueron SEBASTIÁN VIERA y MACNELLY TORRES, que jugó un partido como aquellos buenísimos en el Cúcuta Deportivo. El arquero sacó lo que más pudo y el volante organizó al equipo, que curiosamente no dejo salir al ataque a los laterales Velez y Dominguez. Como si la idea de Alexis Mendoza fuera armar primero buena defensa y buscar algún contragolpe con Toloza. Casi le funciona, porque perdio el partido en el ultimo minuto.

Partido con más drama, lucha, entrega y eso sí: cinco goles. Ganó el Cali 3-2, que continúa, como tantos equipos sufriendo en el sistema defensivo. Casi siempre los goles que recibe ocurren por falta de coordinación defensiva, más que por genialidad del contrario. Espero que el Pecoso Castro converse con el joven Santos, quien debe aprender que no todo se lo van a pitar a favor. El rollo vendrá ahora cuando llegue el voluminoso informe arbitral. Esto, si lo escribe con fidelidad a los hechos vistos...


La historia de un gol para ganar
(…Iván Vélez y Roberto Ovelar)


Acabo de hablar con Iván Vélez. En el Carrusel Deportivo de Caracol lo incluimos entre los graduados como Campeones de la vida. Lo he felicitado por su regreso a las canchas después de casi dos años de padecer la cruel lesión que le destruyó una de sus rodillas. Nos alegró mucho verlo volver porque seguimos de cerca su recuperación. Muchas veces me lo encontré en el aeropuerto de Bogotá regresando a Barranquilla después de sus chequeos donde el Dr. Uribe que lo operó. Nunca lo noté desanimado. Siempre nos prometió que volvería y volvió. A mitad de semana en Copa y ayer en Liga. Y regresó a lo grande. Como si nunca se hubiera ido. Como si siempre hubiera estado ahí. Alguna vez le pregunté por el comportamiento del club y me dijo que estaba altamente agradecido con el Junior y los señores Char. El apoyo fue total. Siempre estuvo en nómina y la operación con el Dr. Uribe fue gestionada por ellos. Hablamos del juego, de cómo se sintió. Lo vimos metiendo la pierna sin hacernos recordar el calvario por el que pasó. Le dije que hasta pase gol había hecho para el gol de cabeza, para ganarle a Uniautónoma, convertido por Roberto Ovelar. Un centro preciso y un remate afortunado. Se detuvo entonces Iván Vélez en Ovelar. Me dijo que era un buen ser humano y un buen jugador. Que ha padecido con el tema de la pubalgia, que ha sufrido mucho con ella, pero no ha bajado los brazos. Es una gran persona, me dijo. Me contó que le había dicho que no saliera del área. Que haría lo posible por encontrarse con él en el área y así fue. Por eso se buscaron en el gol para abrazarse. El gol y el abrazo lo vio toda Colombia en la pantalla de Win Sports. No solo fue un abrazo de felicitaciones por el gol. Fue el reencuentro de dos compinches, de dos jugadores que han padecido con sus lesiones pero que se han fortalecido en el fuego sagrado de la amistad. Algo me había comentado mi hermano Fabián. La semana pasada se había encontrado con Ovelar en un centro comercial. Ovelar, acompañado por su pequeña hija, le contó su padecimiento, sus dolores, sus tristezas al volver a casa y le dijo con mucha convicción que estaba casi para superar la pubalgia que lo aqueja. Es posible que un jugador como Iván Vélez, que sufrió semejante lesión, que ha hecho retirar a más de un jugador, le haya transmitido a Ovelar la parte sicológica que necesitaba para tomarse confianza. Ellos dos, Iván y Roberto, le dieron el triunfo al Junior juntándose en un abrazo para celebrar que las lesiones existen y son inevitables en el fútbol pero que, con la fe en Dios, el apoyo de la familia  y el trabajo diario, se pueden superar. Del partido Junior 2 x Uniautónoma 1 me gustó el triunfo, la recuperación de Vélez y el gol de Ovelar para ganar. Se necesitaba, de manera urgente, que los astros del fútbol se alinearán, en favor del DT Alexis Mendoza, y se alinearon. El funcionamiento del equipo está muy crudo aún. Se necesita generar fútbol a partir de volverse más eficiente con la cantidad de balones que intercepta el circuito defensivo. Eso se consigue con la yunta Macnelly-Ortega que hasta ahora no se ha fortalecido. O con el trío Macnelly-Vladimir-Ortega. Lo digo porque el Junior usa mucho los pelotazos ante la poca posibilidad de generar fútbol con sus volantes creativos y ese nunca ha sido el espíritu del fútbol que nos gusta en Barranquilla y la Costa Caribe. Ganarle a Uniautónoma, penúltimo en la tabla, que ha ganado 5 puntos de 24 con 4 goles a favor y 12 en contra, a lo mejor no le cause gracia a algunos pero el triunfo era necesario. De igual manera me preocupa el futuro de la U pues inscribió a 21 jugadores y transfirieron a Michael Barrios al fútbol de USA. O sea que tiene 20 más los juveniles. Visto así, con nómina corta, salir del sótano de la Tabla del Descenso le va a quedar de para arriba. Al final no quiero dejar pasar la oportunidad para anotar que, de la misma manera como lo hemos criticado en otras oportunidades, debo señalar que Neri Bareiro se ha venido asentando y ayer jugó de manera destacada. Como también me preocupa la lesión de Toloza que reaparecía y debió salir por el dolor que le volvió a quejar y porque sus remates nunca tuvieron puntería. Celebramos el triunfo pues era necesario. Pero, el nivel y la capacidad para generar fútbol y anotar goles, hay que aumentarlo si aspiramos a estar en finales. Creo que el tema es suficientemente claro…


Alexis, entre laberintos y enredos


Confieso que he dado vueltas desde la noche del sábado para escribir esta sala. El papel en blanco me estaba ganando el reto. Decidí, entonces, volver a mirar los juegos del Junior vs. Equidad y Envigado, leer los mensajes de los aficionados en uno y otro partido y analizar todo con una persona del fútbol que es mi gran amigo al que le llamo, cariñosamente, consultor. No lo identifico porque es técnico en ejercicio. En Junior el  fútbol no es el mejor evidentemente. El entusiasmo de los aficionados ha decaído. En la tarde noche del sábado asistieron 27.067 hinchas de los cuales ingresaron 1.680 con boletas compradas en taquilla. Quiere decir que de los 35.000 abonados dejaron de asistir 9.613 de ellos. El paso de los años me enseñó que el equipo es el único que puede llevar a sus aficionados al estadio. Si encanta, van. Si no lo hace, no van. Así de fácil, axiomático. Ni siquiera con abono comprado como esta vez. La sensación que hay es que existe alguna confusión de parte del DT Alexis Mendoza y sus asesores porque la deficiencia del Junior no es en el circuito defensivo sino el circuito ofensivo. De hecho, si se mira la campaña, a la luz de los números, en los seis partidos jugados la ofensiva del Junior solo anotó en dos y en casa. Dos ante un Once Caldas en crisis y cuatro ante un  Jaguares que jugó con 10 hombres desde el minuto 20 del primer tiempo. Quiere decir que Junior no ha anotado goles en sus tres partidos como visitante ante Cúcuta, Cortuluá y Equidad, tres equipos chicos. El circuito defensivo ha mantenido la valla en cero dos partidos ante Jaguares y Envigado, le anotaron uno en tres ante Cúcuta, Caldas y Equidad y dos ante Cortuluá. A la luz de la matemática, igual que en la percepción del desarrollo del fútbol, es evidente que el problema del Junior no es defensivo sino ofensivo entendiéndose como generación de fútbol desde el medio, el deficiente volumen de ataque y la falta de gol. Por tal circunstancia, modificar el circuito defensivo en su totalidad, volantes de primera línea y defensores, no se entiende sino a través de temas físicos (lesiones, cansancio muscular, etc.). Si es esto último, estamos hablando de deficiencia física cuando apenas estamos arribando a la tercera parte del torneo con el agravante que hay un partido postergado ante Patriotas. O sea que otros han jugado 7 partidos y están por encima del Junior en rendimiento. Particularmente no lo creo. La gente del fútbol consultada tampoco lo ve factible por la presencia del PF Alex Acosta uno de los más connotados preparadores físicos y el que más título ha ganado en el fútbol profesional colombiano en los últimos años. Evidentemente la producción de Macnelly Torres decayó a partir de su debut en tanto que la de Michael Ortega subió.  Se presumía que, con Macnelly, Ortega levantaría. Lo que no se presagiaba era que entonces Macnelly se diluyera. Lamentablemente, teniendo a la mano a Vladimir Hernández  y a Jarlan Barrera, el DT Mendoza no los ha utilizado como inicialistas. En la creación del medio radica el principal problema por cuanto se transita sistemáticamente por el centro con lentitud. El fútbol de hoy muestra velocidad en generación en el medio y por las puntas, por las bandas. Junior centraliza demasiado el juego en el ánimo de buscar a Macnelly. De los delanteros Léiner Escalante y Jorge Aguirre han sido los de mejor rendimiento. Escalante no estuvo como titular vs. Envigado dejando su lugar a Yessi Mena. Pero Mena no está. Y Aguirre es un hombre que sale de muy atrás sobre el sector derecho y es el jugador que más trayectos recorre y el gran sacrificado de los delanteros. Frente a Envigado no estuvo en su nivel y lució desesperado por tratar de solucionar el tema de gol. ¿Qué hace que el DT Alexis Mendoza vea el problema atrás y no adelante?. ¿Conoce exactamente lo que cada jugador le puede dar?.  No lo sabemos pero ante Envigado quedó esa sensación por el revolcón en zona defensiva. Revolcón que no fue lo que él esperaba pues con la alineación anterior ganó dos partidos consecutivos en casa y esta vez empató teniendo la pelota solo  en los 30 minutos iniciales pues, de resto, Envigado se apoderó del balón y metió al Junior en su “jugao”. He seguido leyendo los mensajes en Twitter de la hinchada, gente del fútbol me ha llamado para preguntar por el tema, he tratado de averiguar la reacción de Fuad Char sobre el inicio de este campeonato. No he podido saberlo pero intuyo que debe estar fastidiado. En medio de todo recordemos que el DT Alexis Mendoza está comandando su primera experiencia después de integrar el equipo técnico exitoso del Prof. Reinaldo Rueda y, tal como se ha hecho con técnicos anteriores, hay que darle el compás de espera. Que Alexis sopese su experiencia y su idea futbolística hasta aquí, que pueda saber lo que piensa el dueño del equipo, que pueda llamar a su maestro y preguntarle sobre las dudas que tenga. Eso no es malo. Por el contrario, cuando estamos en un laberinto, cuando no encontramos las soluciones, buena es una voz y una mano amiga. Él sabe el número telefónico del Prof. Reinaldo Rueda. Su maestro…

Correos para EL PIZARRÓN DE LA HINCHADA
hugoillera@diario-deportes.com


¿Ser visitante disminuye al Junior?


Otra vez. Otra derrota del Junior como visitante ahora  1x0 con Equidad en los 2.600 metros de altura de Bogotá. No es nada extraño. Son históricas esas derrotas en ciudades de altura. Por eso, cuando se juega en Cúcuta, Tuluá, Cali o Ibagué hay que sumar puntos. Es que ningún equipo suma los 30 puntos en casa. Lo preocupante es que ya se perdió en Cúcuta y en Tuluá. Esos partidos eran “ganables” sobre el papel. Los dos equipos recién ascendidos tienen nóminas que no se pueden comparar a la del Junior de Barranquilla. Pero el papel no juega y los resultados fueron contrarios. Ganar en Bogotá ha sido tarea difícil para Junior en todos los tiempos. Pero, esta vez el partido era “ganable” también pero igual se perdió. Es que Equidad no había ganado un solo partido en cinco juegos y había sumado solo un punto ante Santa Fe 1x1 en la primera fecha de la liga con dos goles a favor y siete en contra. En ese lapso se había hablado, incluso, si el DT Sachi Escobar mantendría el cargo por los malos resultados. Evidentemente Equidad es un equipo nada comprable con Junior en nómina y es un proyecto que apenas se está acomodando. Junior debió haber apostado por más ante un Equidad lento, pausado, que hace pasar el balón siempre por Stalin Motta que no es propiamente un jugador rápido. En el primer tiempo Junior estuvo plantado mayormente en su propio terreno de juego. Esperaba a Equidad, le quitaba el balón pero, de ahí en más, sin poder salir rápido por los temas de la altura. Ser o no ser. Correr o no correr a la altura de ciudades como Bogotá. Esperar a que te ataquen. O atacar y correr hasta el límite. No es una disculpa. Es solo un planteamiento producto de nuestra experiencia de cubrir partidos en ciudades de altura. Obviamente hay que separar el tema futbolístico y el tema físico. Junior intentó hacer un fútbol parecido al que mostró frente a Jaguares. En defensa es posible hacer un trabajo parecido por los trayectos cortos que recorren los defensores más la intensidad de los volantes de primera línea. De ahí en más, cuando comienza el circuito ofensivo hay que manejar tiempos y velocidad en trayectos cortos. Trayectos largos son posibles en un contra ataque. Repetirlos es fundirse. Ahora, todo esto del “sanbenito” de perder partidos es cierto. Viajar para perder ya se ha convertido en una vaina barro, en un tema molestoso. No de ahora con Alexis Mendoza sino de siempre. No se ha podido encontrar la solución para jugar sin ahogo en las ciudades de altura. Con buenos o malos equipos. Cuando Junior fue campeón con el DT Cheché Hernández se hicieron algunos viajes en vuelos chárter. Pero no siempre se puede hacer por los altos costos. Ahora, volvamos al juego de anoche en Bogotá. Junior perdió 1x0 pero igual lo hubiera podido hacer por 2x0, 3x0 o 4x0. Lo digo no porque Equidad haya sido ampliamente superior al Junior sino porque el arquero Sebastián Viera volvió a ser la gran figura del Junior. En el primer tiempo salvó una vez un remate aéreo de Motta y en el segundo tiempo dos. Una con el zapato derecho y otra con ambas manos. Me quedó si, la sensación de haber podido ser más atrevido ante un equipo chico como Equidad. O sea que en fútbol pudimos ser más administrando el oxígeno. Para ser campeones hay que ser grandes a la orilla del mar y en las ciudades de altura. No hay de otra…


Ganar, golear, gustar…


Ganar, golear y gustar es el nirvana del fútbol y si además de ello goleas a tu rival es la alegría y el goce total. El 4x0 que el Junior de Barranquilla le aplicó a Jaguares de Córdoba no se puede medir con el simple hecho de decir que “un equipo grande le debe ganar siempre al chico”. Hace ratos que ese tema ha sido revaluado. Hoy en el fútbol los partidos se ganan minuto a minuto gracias a lo bueno o malo que el técnico planteé, al desarrollo del juego con el accionar de los jugadores y a los imponderables que ocurren dentro del mismo juego. Justamente, a los 20 minutos del primer tiempo con la expulsión de Deivis Parra por el codazo al Pecoso Correa, le comenté a mi hijo Hugo Armando “es posible que Junior lo goleé ahora”. No es chiripa, ni premonición. Si hay algo a lo que le temen los técnicos nuestros es a quedar con un hombre menos en el Metro ante Junior. Sin embargo, Junior debió jugar su mejor partido a través de practicar su mejor fútbol para golear a Jaguares. Si bien es cierto que el planteamiento 4-4-1 que implementó el DT Carlos Castro después de la expulsión era lo más indicado, no es menos cierto que darle el balón al Junior durante 60 minutos es practicar el harakiri  por la manera eficiente como maneja el balón. Justamente el primer gol evidenció esto luego que Michael Ortega robara el balón a José Quiñones para el primer gol luego de descargar en Léiner Escalante  y el remate de Guillermo Celis. Además, el uno en ataque de Jaguares era Martín Arzuaga de ninguna velocidad. Se trataba entonces de tener la paciencia que se tuvo para crear el fútbol. Así se dio. A pesar que el DT Alexis Mendoza señalara en la rueda de prensa post partido que había conservado la figura 1-4-1-3-2 lo que vimos fue un 1-4-2-3-1 con dos volantes recuperadores en el medio, con la inclusión de Guillermo Celis al lado de Luís Narváez, y un punta llamado Léiner Escalante que fue gran figura. Celis ha sido eso, un volante de primera línea y eso le vimos hacer aún con el bonito gol que marcó. Junior no tuvo angustias defensivas aunque no fue exigido y tuvo creación en el medio con la generación de Aguirre, Macnelly y Ortega en la búsqueda incesante de Escalante. El resultado es muy bueno llámese como se llame el rival. No todos los días se anotan cuatro goles en un partido. La noche del sábado hubo cosas para destacar. La presencia de los canteranos, los jóvenes con presente real como Jarlan y Escalante, la estética en el juego que gusta a la tribuna y eso, la presencia real de los hinchas que se fueron con buen sabor de boca. Es posible que todos queramos ver mayor dinámica en Macnelly y Ortega. Que no se nos pierdan tanto en los 90 minutos pero, con lo que hicieron ante Jaguares, sobró y bastó. El solo gol de Macnelly fue y será noticia. Nos muestra, que el man está vivo. Alexis Mendoza sabe que es solo un partido pero es mejor corregir ganando que corregir perdiendo. Ganar, golear y gustar ante una tribuna llena es devolverle a la afición, que compró los 35.000 abonos, ese cariño mostrado por ellos. Y ahí va Alexis y ahí va el Junior haciendo camino al andar. Falta mucho trecho pero hoy, ya sumó seis puntos de doce posibles. Y su fútbol mejoró. Y mucho…


Juan Molina Pomárico (+1953-2015)


La cita indeclinable con la muerte se ha llevado a nuestro colega Juan Molina Pomárico. Hombre bueno, profesional, afable. Hizo llave, mucho tiempo en RCN Radio, con Mike Fajardo, Braulio Cimarra, Horacio y Sandrita Gómez. Excelente profesional, respetuoso y puntual. Tiempo después, llegó a la Universidad Autónoma del Caribe y cambio el micrófono deportivo por el musical. Mucha salsa, mucho folclor. Hace algunos unos años, Juan le ganó el pulso a la muerte luego de padecer severos problemas cardíacos. Y siguió su vida personal, familiar y profesional cambiando muchas de sus costumbres. Y se recuperó. Por ello, al recibir la noticia de su muerte, nos ha dolido en el alma. DIARIO DEPORTES envía sus condolencias a su esposa Adela y a sus hijos Margarita y Juan José. Hace poco despedimos a Pepe Molina. Hoy lo haremos con Juan. Qué triste todo. 


DEL PRESIDENTE DE ACORD ATLÁNTICO
Juan, te vamos a extrañar

…semblanza del colega Molina Pomárico


Por ESTEWIL QUESADA
Presidente ACORD Atlántico

Un martes de Carnaval es, en Barranquilla, para llorar en medio de unas cervezas por la muerte de Joselito Carnaval, no para sentirnos triste por la partida de un amigo. Pero, a las 7:30 de la mañana, se nos fue Juan Molina Pomárico, Segundo Vicepresidente de ACORD Atlántico hasta el 2013 y desde entonces Fiscal de nuestra entidad. El corazón le falló. El pasado 5 de diciembre cumplió 61 años. Molina fue periodista deportivo, por años en RCN, al lado de Mike Fajardo.  Hizo radio musical con su programa,  en la cadena de los Ardila, llamado La Rumba del Oyente. Actualmente mantenía el espacio en la Uniautónoma, que hizo hasta el pasado viernes, llamado Tu Música. Pero, además, era compositor. Tres temas suyos fueron grabados: Aroma de Mujer por Los Inéditos; Guayabo sobre guayabo por Pedro 'Ramayá' Beltrán y El equipo que me gusta por Bananas. Este último es el himno del equipo de fútbol de la Universidad Autónoma del Caribe. En menos de un mes se nos fueron los socios autores de himnos de los equipos de fútbol profesional. Antes fue Pepe Molina, el de El Cumbión del Junior. En los últimos años, excepto el pasado, Juan Molina fue el presentador de la ceremonia del Deportista del Año de ACORD además fue quien promovió la realización del Baile de ACORD en el mes de octubre con motivo del Mes de los Periodistas Deportivos. Siempre conciliador, de buen genio, Juan Molina Pomárico fue, por encima de periodista y compositor, una gran persona. En su perfil tenía la foto que compartimos con Carlos 'Pibe' Valderrama. En diciembre de 2011 nos acompañó a Bogotá a la ceremonia del Deportista del Año de ACORD Colombia, compartiendo con los galardonados y asistentes de esa noche en el Hotel Tequendama. Entre ellos Efraín 'Caimán' Sánchez y Helmut Bellingrotd. Y visitamos al mediodía, el Museo Nacional, para ver una exposición sobre la historia de la selección Colombia de fútbol. Estaba feliz. En agosto de 2012, durante  los Juegos Olímpicos, nos envió varias fotos entre ellas con las medallistas olímpicas de esos días, Mariana Pajón y Katherine Ibargüen. Entonces nos escribió sobre lo de diciembre pasado: "Gracias por permitirme vivir esa 'tronco' de experiencia, histórica". Su velación se realiza en la Funeraria Jardines de Paz (Calle 47 entre carreras 43 y 44). Su sepelio será este miércoles de ceniza, a las cuatro de la tarde, en el Cementerio Jardines de Paz, en la autopista a Cartagena. A nombre de ACORD Atlántico, nuestro abrazo solidario a su esposa Adela Orozco, a sus dos hijos (Juan José y Margarita Molina Ojeda) y demás familiares.


¿Éste es nuestro carnaval?

(…los adoradores del dinero están acabando con la fiesta ancestral más grande e importante de Colombia)


¡Nojoda Hugo, te le volaste a los cachacos…! me gritaron desde una carroza en la Batalla de Flores el sábado de carnaval. La verdad no. Los carnavales de Barranquilla son tan famosos que la carreta de estar enfermo, de viajar de urgencia a solucionar un problema, o algo así, nadie las cree. No hay necesidad. En el fondo, los jefes de las grandes empresas saben que para el barranquillero es una cita sagrada. Y también para los cachacos y extranjeros. Que los primeros si echan carreta para venir. Pero no importa, en carnaval todo se vale. Me vine preocupado para Bogotá por el tema del carnaval. Hace ratos que algo no está bien. El utilitarismo está matando la fiesta tradicional, esa que fue distinguida por la Unesco. La publicidad está matando a los hacedores del carnaval. Las carrozas (mal llamadas así pues ahora son tractomulas de una empresa que muestra muy bien su producto) sirven para publicitar y mostrar un artista que nada tiene que ver con la fiesta ancestral. O sirven también para que una empresa muestre modelos del interior (bonitas ellas y tal) que no tienen nada que ver con las manifestaciones culturales. Y lo que es peor, las montan allí para que lancen hojitas de propaganda. Terrible. Las orquestas nuestras ya no están en el desfile de la Batalla de Flores. Champeta a la lata, una manifestación cultural importantísima de Cartagena que no tiene cara de marimonda, ni de garabato, ni de torito. La champeta se ha ganado su lugar, conozco a algunos de sus exponentes, pero no tiene nada que ver con el carnaval nuestro. Está bien para las fiestas populares pero no para los actos centrales donde debe sonar la música vernácula, de nuestros ante pasados. Bueno, fiestas populares que también se han acabo gracias a privatizar el carnaval a través de los desfiles. Ya no hay verbenas de barrios, ni los asaltos familiares, ni las fiestas en los colegios. Hoy las pocas “casetas”, que realmente no lo son, donde presentan los mismos artistas a través de un carrusel toda la noche. En algunos sitios la orquesta esperada llegada a las seis de la mañana gracias a ese trote de presentar a los mismos. Antes las orquestas eran de planta y tocaban tres tandas como mínimo. Hoy tocan una, a veces. Se llegó a tanto, esta vez, que en el Festival de Orquestas hubo un show de Rubén Blades que nada tenía que ver con el festival y hasta Telecaribe se vio relegado pues solo pudo mostrar dos canciones de Blades pues cobraban derechos de autor sus manejadores. Terrible. De igual manera, la presentación de Carlos Vives y otras orquestas internacionales se tuvo que hacer en un buen sitio como la Base Naval pero muy estrecho para la clase de espectáculo. Hoy día, Carnaval S.A. solo mide su éxito a través de cuánto se gana en las fiestas. Los hacedores del carnaval, los músicos, las tradicionales comparsas y cumbiambas, las letanías y toda manifestación cultural ha sido relegada por el utilitarismo, por las carrozas de muy mala calidad (las pocas que vimos), las reinas de los barrios y municipios por modelos que intentan bailar sin saber y sin conocer el menor atisbo de la historia del carnaval. Hay que parar esto. Los hacedores del carnaval deben reclamar lo que les pertenece por tradición e historia. Hoy el carnaval nuestro está totalmente desvirtuado. Es como si en el carnaval de Río de Janeiro dejaran de bailar samba en los desfiles o que en cada nalga de sus bailarinas aparezca un anuncio publicitario. Párenle bolas, no sigan matando a la más grande manifestación de cultura ancestral que existe en nuestro país por rendirse ante la adoración del dinero…


El triunfo de un Junior osado

(…el regreso de la hinchada, el 4-1 en defensa, el 3-2 en ataque, Macnelly, Ortega y Domínguez)


Me gustó la fiesta rojiblanca en el Metro antes, durante y después del triunfo 2x1 del Junior sobre el Once Caldas. Me gustó el Junior pensado (por el DT Alexis Mendoza) para ser vertical, ofensivo. Me preocupó jugar 4-1 en defensa, con un solo recuperador en el medio pues hizo que el equipo se viera desequilibrado. Más cuando Carachito Domínguez se sumaba al ataque sobre la izquierda. Entonces el equipo se acomodó con un 3-1 (Vásquez, Bareiro, Tesillo y Narváez). El ataque lució ansioso hasta cuando Macnelly tomó el mando. El 3-2 ofensivo muy pocas veces lo hemos visto en el Junior. Es muy osado practicarlo en el fútbol colombiano. Tres volantes ofensivos delante de Narváez. Aguirre, Macnelly y Ortega y dos puntas Mena y Toloza. Salida con Aguirre, creación con Macnelly y Ortega y remates con Mena y Toloza. En el primer tiempo la idea se desarrolló mejor que en el segundo. En el primero el Caldas fue lento y pasivo. En el segundo, con el ingreso de Arango y Arias, fue más activo y vertical. Entonces Alexis tuvo que sacar a Aguirre para meter a Celis y hacer 4-2 defensivo y poder aguantar. Ya había metido a Ovelar por Toloza y después de Vladimir por Ortega. Con Ovelar pretendió aguantar el balón como un pívot. Con Vladimir tenencia con un hombre fresco. Después del gol de Penco se presagiaba un remate de partido angustioso. Ni tanto. Caldas tuvo algunas llegadas aunque con mala puntería.  Ganar era importante por jugar en casa y por la hinchada. Haber empatado o perdido hubiera sido terrible porque ya se había perdido en el debut con Cúcuta. Hay cosas para evaluar. Si es conveniente jugar con un solo 6 (volante recuperador) o con dos para ser equilibrados. Si es adecuado lanzar a Domínguez al ataque también cuando se tiene a tres volantes creativos para dejar coja a la zona defensiva. Si es mejor trabajar 4-2 en defensa (cuatro defensas y dos cabezas de área) y 3-1 en ataque (tres generadores de fútbol y un punta). Me quedó rondando en la cabeza  porque el Junior fue tan lento en su ataque. El fútbol colombiano, hoy día, se ha vuelto muy rápido, vertiginoso. Como el fútbol que practica Aguirre en salida. Esa velocidad comienza en la recuperación del balón, en el transporte y en la finalización. Es posible que la dinámica del partido haya llevado al Junior a jugar así pero, Alexis, Pacheco y Araujo, saben que hay que jugar con velocidad y, sobre todo, con precisión sobre esa velocidad. Junior ganó mostrando cosas interesantes como el rendimiento personal de Macnelly y Ortega que venían de no jugar hace ratos. También Domínguez que fue, junto con Aguirre, los de mayor dinámica ofensiva. La impronta mostrada por el DT Mendoza es ser un equipo ofensivo, de creación y volumen de ataque. Esto se corroboró con los goles y la actividad en el frente de ataque de Mena y Toloza. Hay que agregarle equilibrio y velocidad para poder acomodarnos al fútbol colombiano de hoy. Y bueno, ya pasó, para la historia quedará este primer triunfo de Alexis al frente del Junior. Ahora viene el partido del jueves vs. Cortuluá, otro de los equipos recién ascendido que, igual que Cúcuta, ha sumado 4 puntos de 6 posibles. Hay que mirarlo con el mismo respeto así sea un equipo chico. Es que los triunfos comienzan sabiendo que, a los equipos chicos, también hay que respetarlos…


Dr. Rondón, Juniorista por siempre


Murió ayer el Dr. Carlos Rondón Osía. Médico del Junior de Barranquilla en los años 80 y 90. Barranquillero genuino. Estudió en Buenos Aires y se hizo médico traumatólogo. Se casó con la dama argentina Silvina Freijedo y tuvo tres hijos. María Silvina, Alberto y Liliana, médico y traumatóloga como él y connotada nadadora. El Dr. Rondón estuvo presente en las primeras estrellas del equipo rojiblanco y en sus primeras participaciones en Copas Libertadores. Excelente médico, esposo, padre, abuelo y amigo. Al lado de Orejita Núñez hizo una pareja inolvidable en el Estadio Romelio Martínez cuando salían a atender a los jugadores tiburones. Se ha ido el Dr. Rondón y con él parte de los momentos maravillosos que nos ha entregado nuestro Junior de Barranquilla. Buen viaje Tordo, barranquillero y Juniorista de pura cepa. Nos duele tu partida…


El debut del Junior de Alexis Mendoza
En el fútbol ganan los goles

(…50 y 50, Ortega mitad y mitad pero jugó su mejor partido en dos años, Ovelar deambuló, Junior necesita un goleador que se junte con Toloza, lo sabían pero no lo consiguieron)


Jugamos 100 minutos anoche en Cúcuta. Mientras algunos junioristas “gritaban” empujando en el Twitter  de Diario Deportes, otros se fueron desinflando convencidos que se podía jugar hasta “mañana” y no íbamos a anotar un gol. En el chat pude pulsar el entusiasmo de los hinchas en el primer tiempo y como se les fue bajando la nota en el segundo. La verdad, el Junior de Alexis Mendoza en su debut tuvo de una cosa y de otra en su derrota 1x0 con los Motilones. En los primeros 45 minutos mostró un planteamiento 1-4-4-2  ordenado, aplicado, con defensa eficaz y con delantera guiada por el buen trabajo de Michael Ortega que, por fin y después de dos años, pudo mostrar algo de lo que le vimos en el Mundial Sub 20 que realizamos en nuestro país. Tuvo contacto con el balón, fue colectivo y  generó cinco ataques importantes. Solo que su trabajo tenía eco en Toloza y un poco en Aguirre porque Ovelar nunca entró en el juego a excepción de una oportunidad clara que tuvo y la mandó a las nubes. Fue un gran primer tiempo hasta cuando Gerardo Bedoya se mandó uno de esos goles de media distancia, a los que nos tiene acostumbrados, a los 41 minutos del primer tiempo. A partir de ahí, el Junior comenzó a desinflarse. El segundo tiempo fue la antítesis del primero. Ortega se diluyó y el equipo que había sido fuerte y  brillante en lo colectivo se volvió individual en muchos pasajes y ya no tuvo la brillantez del primer tiempo. A partir de allí Cúcuta se hizo fuerte, tuvo llegadas importantes con poca fortuna, ante un Junior desordenado. Solo al final, en los 10 minutos de reposición, Junior volvió a llegar, una y otra vez, desordenadamente pero lo hizo dilapidando ocasiones de gol repetitivas. Nos quedó, entonces, la idea de un Junior ordenado y aplicado en el primer tiempo y un Junior individualizado, algo desordenado y sin puntería para anotar en el segundo tiempo. Es posible que podamos decir que el Junior “mejoró” pero, los aficionados quieren que se diga que el Junior “ganó”. Y con toda la razón. Que Junior fue aplicado al comienzo, que Ortega fue figura, que recibió un golazo en contra en su mejor momento, que después se desinfló y volvió a organizarse y Ovelar y Ortega no pudieron concretar dos acciones para gol, que tuvo mejor remate de partido que Cúcuta es cierto. Pero, en el balance final, Junior perdió, no sumó, no anotó y mostró en muchos pasajes del segundo tiempo ese equipo desordenado, con mala puntería y sin gol. El ritmo del partido y el trámite del mismo lo fui viendo en la pantalla de Win y lo fui comparando en el Twitter de Diario Deportes. Lo uno se pareció a otro. Es que el aficionado refleja y padece lo que se va viendo en el terreno de juego. Lástima por lo que se hizo en el primer tiempo, lástima por las llegadas que no se concretaron, lástima porque hubiéramos querido ver a Alexis Mendoza triunfador en su primer partido y lástima porque vimos a aquel Michael Ortega de la Selección Sub 20. Aunque solo en los primeros 45 minutos albergamos la esperanza que sea un comienzo sin final. Es posible que alguien diga que jugamos como nunca y perdimos como siempre. Ni lo uno, ni lo otro. Lo que sí es cierto es que se durmieron en la búsqueda de un delantero goleador y volvimos a padecer por la anemia de goles. Es que sin goles, no hay triunfos. Y sin triunfos, no hay títulos…


Del delantero goleador y otras hierbas

(…Junior a hacerse fuerte, la “sanción” a Marcos Lazaga, América y Tolima busca sede mientras remodelan los estadios de Cali e Ibagué, el Real Cartagena cambiará de técnico)

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”
Don Alfredo Di Stefano


Todos queremos las mejores figuras en Junior. Torneo tras torneo nos desgastamos pidiendo los refuerzos. Mal llamados así en la mayoría de las veces. Por Junior han pasado jugadores que ni recordamos. Esta vez hemos estado a esperas del “delantero goleador”. Tarea difícil. Los goleadores son pesos pesados que están en los mejores equipos de Europa. O como en el caso de Teófilo Gutiérrez que está pendiente de volver a dar el salto al viejo continente. De resto, goleador, lo que se llama goleador son Carlos Bacca, Falcao, Lionel Messi, Neymar, Luís Suárez, Jackson Martínez, Freddy Montero. Unos más otros menos. No los estoy comparando. Simplemente estoy definiendo aquello de “delantero goleador”. La verdad son de difícil consecución. No se dan todos los días. Por eso hay que mirar a las divisiones menores y hacer un seguimiento. De Junior han salido goleadores en los últimos tiempos. Unos llegaron temprano. Otros hicieron el último proceso en el Barranquilla FC: Iván Valenciano, Teófilo Gutiérrez, Carlos Bacca, Luís Carlos Ruiz, Martín Arzuaga. Para intentar hacer una buena contratación en el exterior hay que mirar a los jugadores en sus equipos de provincia y hacerle un seguimiento. Así salieron Sergio Galván Rey, Daniel Tilger y recientemente Germán Ezequiel Cano cuya formación última la hicieron en Colombia. En los últimos tiempos, Junior compra como las citas a ciegas. Pura foto retocada y videos editados. Solo muestran alguito. Pero ese alguito después no alcanza. Jugadores que en 5 o 6 años han jugado en 7 u 8 equipos me despiertan sospecha porque cambian de equipo como cambiar de camisas y no se quedan en ninguno. Solo los buenos echan raíces y dan buenos frutos. Pero hay que ir a mirarlos. Como en los buenos tiempos cuando el mismo Fuad Char, después de ver los mejores en la revista El Grafico de Argentina, viajaba al país gaucho a verlos jugar: Carlos Ischia, Edgardo Bauza, el Pato Gasparini, Juan Miguel Tutino. Solo buenos jugadores.

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Toda esta carreta para señalar que, si desde el comienzo del torneo el Junior de Barranquilla no contará con Macnelly Torres ni con el “delantero goleador”, el equipo, el grupo como tal deberá hacerse fuerte. No vamos a salir con el cuento que el que no ha venido es el que hace falta. El grupo tiene que volver equipo, hacerse fuerte, solidario y pensar que ese tal “delantero goleador” puede ser Edison Toloza, o Jorge Aguirre, o Vladimir Hernández, o un volante, o un defensor o Viera si patea pénales. Si viene el tal “delantero goleador” ojalá miren antes su rendimiento en los equipos donde haya actuado sin pararle bolas a los videos que traiga el agente de jugadores que siempre aparece como la mala hora. Si no viene el tal “delantero goleador” pues pensemos en lo que tenemos y hagámonos fuertes. Con poquísimas excepciones como Pelé, Maradona, Messi, Di Stefano, Pibe Valderrma y Willington Ortiz, los equipos como equipos, como ente único e indivisible, ha sido más que la mejor de las individualidades. Si viene el “delantero goleador”, maravilloso. Y si no viene todo el Junior será el “delantero goleador”. Comenzando por su técnico Alexis Mendoza en quien hemos depositado toda nuestra confianza.

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Averigüé sobre la sanción esperada a Marcos Lazaga, delantero del Cúcuta, por el gol con la mano anotado por él que eliminó a Quindío en los cuadrangulares de ascenso. Lazaga no será sancionado. No han encontrado en el reglamento un “agarre” para hacerlo de oficio. Me dijeron que desde el 2008 se cambió la reglamentación con la que “clavaron” al Piojo Acuña. Total, nada.

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No solo América deberá buscar plaza para jugar el  torneo. Ayer le notificaron a Gabriel Camargo, Presidente del Tolima, que cerrarán el Estadio Murillo Toro el próximo primero de marzo para someterlo remodelación. América solicitó a la alcaldía de Pereira jugar allí. En la capital de Risaralda ya juegan Pereira y Águilas Doradas. Parece que finalmente América jugará en el Estadio de Techo de Bogotá.

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Real Cartagena cambiará de director técnico. Rodrigo Rendón (padre) quedó frustrado con la eliminación en los cuadrangulares de ascenso. Saldrá el Prof. Juan Eugenio Jiménez. La inversión en la concentración en Bogotá llegó a 300 millones de pesos. Los candidatos son dos técnicos caleños y uno barranquillero.


Arrancamos nuestra novena temporada

(…las vacaciones, Pepe Molina, el Prof. Alexis Mendoza, el plantel, Macnelly Torres, Christian Ovelar, los abonos)


Aquí estamos de vuelta. Con las fiestas de diciembre idas y metidos en el Carnaval, en el inicio de la Liga Águila y en el bendito Junior de cada día. Iniciamos la novena temporada de DIARIO DEPORTES. Recibimos muchos mensajes sobre las “vacaciones” del diario, de la costumbre de leer las noticias diarias en un sitio confiable. Ya hemos explicado en otros años que el fin y comienzo de cada año es bueno para que el personal descanse. Es el único momento del año en que podemos hacerlo. Después, es una vorágine de 11 meses a pura noticia. No obstante, a través de nuestra cuenta de Twitter los mantuvimos bien informados. Vendrán cambios sustanciales que están casi listos que beneficiarán la sana costumbre de leer nuestro diario. Y la verdad es que nuestras “vacaciones” fueron médicas. No pudimos descansar como acostumbramos. Ni sol, ni playa, ni mar. Quiero agradecer a los Drs. Salvador Mattar y Salomón Abuchaibe y a la Terapista Clarita Pertuz del Centro de Rehabilitación Issa Abuchaibe por sus atenciones y excelente práctica profesional. Tuve oportunidad de dialogar con el Dr. Issa, patriarca de la colonia árabe, que fue por años el Jefe Médico del Junior de Barranquilla. Admirable su tenacidad después de tantos años. Aún asiste a su consultorio, aún atiende pacientes, aún está pendiente de sus centros de recuperación que prestan un servicio maravilloso a pobres y pudientes sin discriminación de ninguna clase. Arrancamos entonces con el diario que hacer periodístico una vez dada el alta médica. Nuestro programa radial Hugo Illera y los Informadores Deportivos en Emisoras ABC y Radio Curramba ya está al aire, este miércoles volveremos al Canal Win Sports y a Caracol Radio cuando arranque el fútbol. Informadores cumplirá 32 años el próximo 1º de marzo. Ahora las noticias y los análisis.

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Y murió Pepe Molina. El mismo que inmortalizó “…Barranquilla tiene que estar orgullosa, de su Junior bravo que toca y la toca, que juega bonito y a todos derrota”. Fue autor del Cumbión del Junior y de Joselito Carnaval “Joselito, Joselito, Joselito carnaval, te acabaste para siempre, Joselito Carnaval”. Semejante par de canciones que llevamos en el alma los barranquilleros y seguidores del Junior y el carnaval  en general.

José “Pepe” Molina Jiménez (83 años) nació en Juan de Acosta, Atlántico. Vivió mucho tiempo en Cartagena. Fue cantante. Estuvo en los Corraleros de Majagual y Pacho Galán. Fue periodista deportivo y mantuvo programas radiales en Barranquilla y Cartagena.  También promotor de boxeo. Manejó a la Cobra Valdés en sus tiempos de gloria y a Daniel Blanco.

Excelente conversador. En los últimos años había desmejorado su salud. Batalló duro contra una cruel enfermedad. Hijo ejemplar. Sus restos serán llevados a su pueblo natal y serán sepultados al lado de la tumba de su señora madre Justina Jiménez.

Despedimos con tristeza a un hombre bueno como Pepe Molina.

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El 31 de diciembre le envié un mensaje de nuevo año al Prof. Alexis Mendoza dirigido a él y a su familia. Nunca aparecieron los famosos chulitos azules del Whatsapp. Es posible que lo haya mandado a un teléfono que ya no es suyo. Le deseaba a él, a Xiomara su esposa y a sus hijos bendiciones del buen Dios. Las va a necesitar para manejar a este Junior del Alma. Él lo sabe. Junior es un equipo como ningún otro.

Me llama la atención que se hubiera quedado con el mismo plantel del año pasado con pocas excepciones como Macnelly Torres, Edison Toloza y Félix Noguera. Son jugadores de nivel. Conocidos. Las salidas de Fawcett, Peto, Caracho, Quiñónez, Andrés Felipe González, Bréiner y el paraguayo Ortega eran casi anunciadas por vencimiento de contratos en su mayoría. Del resto del plantel hay unos que continuarán con justicia y otros a los que Alexis deberá hacerlos rendir. Cosa que no se ha podido lograr en torneos anteriores.

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Estamos pendientes del tema Macnelly Torres. El caso de su litigio con el club árabe Al-Shabab de Arabia Saudita. El 10 completó 9 meses sin jugar y 6 meses esperando el pronunciamiento de FIFA en torno al litigio interpuesto. En tanto se falle a favor de él no podrá jugar en ninguna liga del mundo. Macnelly y su manejador Alex Ríos trataron de conciliar con los jeques dueños del equipo árabe pero no hubo caso. Macnelly alega que no le cumplieron y que, cuando decidió venirse, le debían cinco meses de sueldo. Los árabes pagaron 4.5 millones de dólares por el traspaso del barranquillero y lo pagaron en su totalidad al Atlético Nacional según fuente con fiable del cuadro antioqueño.

Ahora, todos esperamos que la decisión de FIFA beneficie al jugador para que juegue con Junior pero, de igual manera podría ocurrir lo contrario. Eso sería fatal tanto para el jugador como para Junior.

En la historia del Junior hubo dos casos en FIFA. Ganó uno y perdió el otro. Junior cobró por esa vía el pago de Eulalio Arriaga (2003) cuando fue al Puebla de México. Y fue multado con ochenta mil dólares por haber puesto a jugar a Jorge “La Babilla” Díaz (2007) cuando sus derechos pertenecían al Khazar Lenkoran de Azerbaiyán. A La Babilla lo sancionaron con siete meses de suspensión.

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Alexis Mendoza había hablado sobre Christian Ovelar, delantero paraguayo que, entre el 2013 y 2014 anotó 24 goles en 52 partidos con Sol de América de su país. En el 2014 con Olimpia en 20 partidos convirtió 9. Ya en el 2009-2010 había hecho 12 goles en 46 partidos con el mismo Sol de América y pare de contar. Ni en Bolivia (Jorge Wilstermann), Chile (Santiago Morning) y Brasil (Olaria) donde actuó se destacó. El caso Christian Ovelar se cayó por el costo. Con un contrato a tres años exigido más el préstamo del jugador había que endosarle los 35.000 abonos de este año y lo del año venidero. Demasiada plata y demasiado riesgo.

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Es edificante la reacción de la hinchada a la promoción del club sobre los abonos. E igualmente lo es por el lado del club. La idea le proveerá al club un músculo financiero inicial para arrancar la campaña en Liga Águila 1. Aún sin anunciar un delantero goleador, que los aficionados piden a gritos, la hinchada está comprando los abonos a pesar de haber salido de las fiestas de diciembre, de las matrículas y útiles escolares y el carnaval que comenzamos a vivir desde el sábado anterior.

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Bueno, les mandó un abrazo. Y pilas, ABÓNATE…!!!

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