Por Yoshi Nakamura
DD+ia/
Brandon Williamson regresó al montículo de Cincinnati con mucho más en juego que una simple apertura de septiembre. El zurdo sabe que este último mes de temporada puede convertirse en su audición para ganarse un lugar en la rotación de los Rojos en 2027.
Y comenzó dejando una buena impresión.
Cincinnati derrotó 7-3 a los Padres de San Diego, logrando su segunda victoria consecutiva en la serie, después de que Williamson sobreviviera a un comienzo complicado y terminara trabajando 5.1 entradas, con tres carreras, siete hits, dos boletos y cinco ponches.
San Diego lo golpeó temprano. Fernando Tatis Jr. abrió con sencillo y Ty France disparó jonrón de dos carreras. En el segundo, Tatis volvió a producir y los Padres tomaron ventaja de 3-0.
Parecía una tarde cuesta arriba para Williamson.
Pero Cincinnati respondió de inmediato y lo hizo con sabor dominicano. En el cierre del segundo episodio, Juan Brito, recién ascendido desde Triple-A, conectó el primer jonrón de su carrera en Grandes Ligas, un batazo de tres carreras que igualó el partido.
Después apareció Héctor Rodríguez con cuadrangular solitario para completar un explosivo racimo de cuatro carreras y darle vuelta a la pizarra.
Con ventaja, Williamson cambió el libreto. Retiró ocho bateadores consecutivos y comenzó a dominar una alineación de San Diego que había amenazado con sacarlo temprano.
Su último enfrentamiento resultó especialmente atractivo: con su lanzamiento número 87, ponchó al venezolano Ethan Salas, principal prospecto de los Padres, utilizando una recta cortada.
Pierce Johnson llegó desde el bullpen para apagar la amenaza y Cincinnati terminó construyendo el 7-3 definitivo.
Los Rojos ganaron otro partido. Williamson, entretanto, consiguió algo quizá más importante para su futuro: una nueva oportunidad para demostrar que puede formar parte de la rotación del 2027.
© DD+ia
© Foto MLB + Artist ia
© Infografía Artist ia




