Por Tony Rasmussen
DD+ia/Milwaukee
William Contreras, Jackson Chourio y Antonio Senzatela conquistaron el Clásico Mundial de Béisbol con Venezuela y la Serie Mundial con los Cerveceros. Una hazaña que solamente otros dos peloteros habían conseguido en un mismo año.
El béisbol venezolano terminó de escribir una de las páginas más extraordinarias de su historia la noche del miércoles, cuando William Contreras, Jackson Chourio y Antonio Senzatela celebraron en el Tropicana Field de San Petersburgo, Florida, la conquista de la Serie Mundial de 2026 con los Cerveceros.
Los tres habían comenzado el año levantando el trofeo del Clásico Mundial de Béisbol con la selección de Venezuela. Meses después, vestidos con el uniforme de Milwaukee, completaron una hazaña reservada para muy pocos peloteros.
Los Cerveceros derrotaron 4×1 a los Rays en el quinto partido y conquistaron la serie por idéntico marcador, consiguiendo el primer campeonato de la franquicia en sus 58 años de existencia.
Aquella victoria tuvo una dimensión histórica para Milwaukee, pero también una significación especial para los tres venezolanos.
Contreras, Chourio y Senzatela se convirtieron en los primeros representantes de Venezuela que conquistan el Clásico Mundial y la Serie Mundial durante una misma temporada.
Hasta entonces, solamente los estadounidenses Alex Bregman y Luke Gregerson habían conseguido semejante distinción, cuando ganaron el Clásico Mundial con Estados Unidos y la Serie Mundial con los Astros en 2017.
La posibilidad de ingresar a ese grupo exclusivo había acompañado a los venezolanos durante la postemporada, aunque cada uno manejó las expectativas de manera diferente.
Contreras, receptor de Milwaukee y posteriormente elegido Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, prefirió mantener la prudencia.
«Cuando ganemos éste, ahí comenzamos a hablar de lo que está pasando», había declarado antes de conquistar el campeonato.
El venezolano insistía en llevar las cosas día a día, consciente de que todavía faltaba superar a los Rays. Sin embargo, reconocía que conseguir ambos títulos representaría un sueño.
Chourio, por su parte, abordó la posibilidad con serenidad.
«Cada premio importa. Creo que por eso jugamos todos. Hay que dar siempre lo mejor y esperar lo mejor también», manifestó el joven jardinero.
Senzatela fue quien habló con mayor entusiasmo sobre la doble conquista.
El lanzador reveló que, desde el comienzo de los playoffs, los tres habían conversado sobre la posibilidad de ganar otro campeonato después del éxito conseguido con Venezuela.
«Vamos a quedar campeones, porque ya ganamos el Clásico. Hay que ganar dos campeonatos», recordó sobre aquellas conversaciones.
Cuando finalmente terminó el quinto partido, las expectativas se transformaron en realidad.
En medio de los abrazos, los festejos y la celebración sobre el terreno del Tropicana Field, Senzatela expresó la emoción que compartían sus compatriotas.
«Es un sueño hecho realidad. Quedar campeón de la Serie Mundial y quedar campeón del Clásico el mismo año es algo histórico», declaró.
El lanzador reconoció que nunca imaginó semejante desenlace cuando comenzó la temporada.
«Dios siempre tiene buenos planes y gracias a Dios pudimos completar la hazaña», agregó.
La conquista también representó un reconocimiento al talento venezolano, protagonista habitual de las Grandes Ligas y pieza fundamental en el crecimiento internacional de su selección.
Contreras, Chourio y Senzatela encontraron en 2026 una combinación excepcional de éxitos colectivos.
Primero defendieron los colores de Venezuela y celebraron con todo un país. Después ayudaron a Milwaukee a conquistar el campeonato que su afición había esperado durante casi seis décadas.
Dos uniformes, dos campeonatos y tres venezolanos que ya tienen un lugar reservado en la historia del béisbol.
El año 2026 será inolvidable para ellos. Y también para Venezuela.
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