Por Manny Randhawa
MLB/San Petersburgo
Los Rays de Tampa Bay vencieron de forma dramática 2-1 a los Medias Rojas de Boston en un electrizante compromiso donde el pitcheo abridor fue el auténtico protagonista sobre la lomita de las responsabilidades. El duelo en San Petersburgo representó un choque de colosos monticulares que mantuvo a los fanáticos al borde de sus asientos hasta el out veintisiete.
El abridor dominicano de los Medias Rojas, Brayan Bello, dictó una soberbia cátedra de pitcheo durante 8 entradas completas, en las que espació apenas 5 imparables, otorgó una sola carrera limpia y recetó la friolera de 11 ponches.
Sin embargo, la ofensiva de Boston no pudo respaldar su joya monticular, viéndose maniatada en la acera de enfrente por el derecho Freddy Peralta, quien sacó a relucir su clase por los Rays al abanicar a 6 bateadores en 5 entradas y dos tercios de labor.
La pizarra se abrió en la alta del tercer episodio a favor de los visitantes. Caleb Durbin se embasó tras conectar un sólido batazo y anotó la de la quiniela gracias a un doble remolcador del patrullero Roman Anthony hacia el jardín central.
La respuesta de Tampa Bay llegó en la baja de la cuarta entrada por la vía del poder, cuando el primera base mexicano Jonathan Aranda castigó los lanzamientos de Bello con un cuadrangular solitario de 361 pies por todo el bosque izquierdo para decretar el empate 1-1.
El desenlace del encuentro se escribió en la parte baja del noveno capítulo frente a los envíos del relevista Garrett Whitlock.
Con Junior Caminero corriendo en las almohadillas tras conectar un imparable y avanzar por velocidad, Richie Palacios se vistió de héroe al conectar un dramático sencillo de oro al jardín derecho que trajo a Caminero hasta la registradora, sellando la victoria por walk-off y dejando tendidos en el terreno a los Medias Rojas. El triunfo se lo adjudicó en labor de relevo el taponero Bryan Baker.
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