Pelotas y Letras | Hugo Illera | Un intento por entender al Junior de hoy

Que Dios es Juniorista, lo sabemos desde siempre. Junior igualó 1×1 con Equidad en casa y, a pesar de haber ganado sólo un punto de los últimos nueve disputados, sigue siendo el líder de la Liga. Ese punto lo aferró al primer lugar de la posiciones mientras que América, Nacional y Millonarios, que perdieron en la fecha a paso de conga, hubieran deseado sumar “ese puntico” también.

Esta vez, Junior tuvo mucha voluntad y poco gol, apenas 1 en 6 remates a puerta y 19 remates en total. Este último dato es el resultado de la ansiedad, de jugar a una sola velocidad, de correr y patear, en lugar de jugar y pensar. Es la consecuencia de la individualización del juego en el que cada jugador trata de ser el héroe del partido. Es, en esencia, el juego precipitado.

Gracias a los buenos resultados de los primeros partidos, todos nos olvidamos que este es un nuevo Junior, con nuevo técnico, nuevos jugadores y nuevas duplas por cimentar.

Ahora no está Mele sino Silveira; Báez tiene a Peña como nuevo compañero; Peña tiene a Suárez nuevo apoyo sobre la izquierda; finalmente volvió Didier después que se hicieron todas las combinaciones posibles en primera línea de los volantes defensivos y, aunque creo que su compañero debiera ser Celis, también han estado Esparragoza, Ángel y hasta el mismo Rivas; en el circuito ofensivo han jugado todos los volantes atacantes y los puntas, unos se fueron apagando como Salazar y Rivas, otros han levantado como Enamorado, Teófilo y Titi poco han aportado y el esperado regreso de Paiva es la confirmación que es titular por encima de ambos.

Esto para decir que, por la premura del poco tiempo, escasa pretemporada y montaje de la idea del Profe Arias, Junior no pudo conseguir un volante 10 real (que sí existen) y un punta 9 goleador de raza (que también existen).

Lo decimos ahora porque, al comienzo no hicieron falta. Junior fue brillante en generación de fútbol, pases gol, definición y gol y deficiente en el manejo defensivo, en la marcación colectiva e individual, que se sigue reflejando en la cantidad de goles que recibe, pero los triunfos taparon esa falencia.

Si usted quiere ganarse el Baloto en el fútbol debe jugar 1-3-4-6-10-9. Un buen arquero que sume puntos con sus atajadas, una dupla segura de defensores centrales, un volante central que sea líder, que piense, de seguridad y equilibrio, un volante creativo que maneje los tiempos, que interprete el juego, cree espacios, que ponga pases mano a mano con los arqueros y sepa explotar los espacios del rival y un “Killer” rematador de jugadas que terminen en gol. Junior tiene volumen de ataque, pero el promedio de oportunidades que terminan en gol ha menguado.

El volante creativo es como la caja de velocidad de un automóvil, acelera o desacelera el juego. Al carro que se maneje siempre en primera velocidad se le funde el motor y si es manejado siempre en quinta llega el momento en que pierde fuerza y se apaga.

Los volantes creativos naturales, llámese 10 o como lo quiere llamar, son necesarios en los esquemas de los equipos a pesar que han querido darles sepultura.

Junior no tiene ni un 10, ni un 9, naturales. No es culpa de nadie sino del tiempo que, esta vez fue enemigo. Luego hay que solucionar con el plantel que tenemos. Hay jugadores que, nominalmente, son buenos. Pero tienen que rendir. Cosa que, hasta hora, muchos no han hecho.

Porque no vamos a salir con el viejo cuento que los que no están son los que hacen falta. No, lo que hace falta es que los que están rindan y Junior vuelva a ser el equipo ganador que comenzó la Liga jugando bien y bonito…

Barranquilla
Septiembre 14, 2025

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