Año No. 17
Edición No. 4.832

DIRECTOR Hugo Illera
EDITOR GENERAL Fabián Buendía
EDITOR DIGITAL Lizeth Torres

Desde Barranquilla, el deporte en un click

El primer diario deportivo de la Costa Caribe

DIRECTOR
Hugo Illera
EDITOR GENERAL
Fabián Buendía
EDITOR DIGITAL
Lizeth Torres

Pelotas y Letras | Por Hugo Illera | Ángel Sebastián Viera

Ha terminado semejante faena del Junior de Barranquilla (DT Comesaña). Derrumbar la pared elevada por el Cali (DT Cárdenas) en el Metro definiendo avanzar a octavos en Copa Suramericana. El partido en los 90 minutos ha quedado igualado 1×1. Se viene la tanda de los lanzamientos desde el punto penal. La feligresía rojiblanca invoca “Ángel de mi guarda…”. La paridera ha sido colectiva. Junior en plan de ataque. Cali en plan de defender. El equipo caleño estuvo arriba en el marcador con gol de Sambueza (30 PT). Junior empató con anotación de Ovelar de tiro penal (09 ST).

Hasta Julio Comesaña está cansado de la paridera. El técnico rojiblanco habla con sus jugadores, recuerda cosas, pregunta pateadores y decide: Jarlan, Chará, Pico, Escalante, Teófilo. Cárdenas ha decidido también: Pérez, Amaya, Giraldo, Orejuela y Moiraghi. El árbitro conversa con los arqueros Viera del Junior y Jerez del Cali. Porteros internacionales. Jugadores de selecciones de Uruguay y Guatemala. “Ángel de mi guarda…”.

Jarlan gol. Pérez gol. Chará gol. Amaya y el Ángel de la guardia aparece. Mete el pie izquierdo y el balón pega en el larguero. La feligresía rojiblanca estalla mientras Viera lanza su puño derecho al aire. Arrancamos los misterios gozosos. Amaya se lleva sus manos a la cabeza. La desazón es evidente.

Pico remata al palo derecho y Jerez le adivina. Pasamos, de un sopetón, a los misterios dolorosos. Jerez grita vamos, vamooos.

El problema vuelve a la decisión del Ángel de mi guarda. Giraldo gol. Desempate 2×2. Léiner gol, zurda, al centro. Jerez es el ángel caído. Orejuela lo bota, se adornó demasiado. La feligresía se alborota. Teófilo toma el balón y los gritos se oyen en toda la ciudad. Patea Teófilo y Jerez de ángel caído a ángel volador. Se tira sobre el palo derecho y tapa el balón. De todas formas, arriba Junior 3×2.

Moiraghi toma la pelota y se demora. Viera lo mira fijamente. En la tribuna la feligresía arrecia “Ángel de mi guarda, mi dulce compañía…”. Patea Moiraghi con pierna izquierda, fuerte, al centro. Viera no se mueve. Se queda quieto y tapa con las dos manos. El alborozo es ensordecedor. ¡Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche, ni de día!

Viera corre, se abraza con Chará, con Teófilo, con Jarlan, con Léiner, con Pico, con todos sus compañeros como para la eternidad. El estadio canta mil canciones. Teófilo carga a Viera y lo lleva a la tribuna. Ésta noche el Ángel de mi guarda estuvo en el Metro vestido de arquero…

Les envío un abrazo.
Agosto 3, 2017

Comparte si te gustó

Share on twitter
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on pinterest
Share on email
Share on print