El fútbol es el gran evento deportivo del mundo. Es la más grande multinacional que existe, incluso por encima de aquellas que tienen que ver con petróleo, minería o especulativas en las bolsas del mundo.
Sucede que, cada cuatro años, cuando nos reunimos para cada Mundial de Fútbol de la FIFA, se hacen rodar infundios tratando sabotear la gran fiesta del balompié.
Pasó en Francia cuando el transporte público y de taxis se lanzaron a la huelga en París para que el periodismo o los aficionados que llegaran al Aeropuerto Charles de Gaulle no nos pudiéramos movilizar.
Pasó, por ejemplo, en Suráfrica cuando se le puso el slogan a Johannesburgo de ser la ciudad “más peligrosa del planeta”. Nada pasó más que vivir una fiesta maravillosa.
Pasó en el Mundial de Brasil cuando se programaron huelgas y marchas contra el gobierno. Se dijo, entonces, que se corría el peligro de la cancelación. Recuerdo que dije y escribí que, cuando el balón comenzará a rodar, todo pasaría y así fue. El país futbolera por antonomasia no podía fallarle a lo que es parte de la vida brasilera: fútbol y zamba.
Pasó en Rusia. Se hizo campaña que no se realizara por los excesos de Putin. Y fue un extraordinario mundial.
Pasó en Catar. Pero el mundial se jugó con una final maravillosa con la coronación de Messi.
Acaba de pasar con México, USA y Canadá. Que se le fue la mano a la FIFA con los precios de boletería es cierto. Se pronosticó, entonces, que los estadios estarían vacíos.
Y resulta que los dos partidos inaugurales en México DF (México 2 x Sudáfrica 0) y en Guadalajara (Corea del Sur 2 x República Checa 1) se jugaron con estadios llenos (Azteca y Jalisco).
No puedo negar que pasen cosas pero ya se volvió parte del paisaje que, cada vez que se aproxima un mundial de fútbol, los pronosticadores de tragedias que no llegan, hacen lo posible para dañar el ambiente.
Pero pasa algo que es más fuerte, cuando el balón comienza a rodar, acalla todo los saboteos y maledicencias. Y entonces todos nos reunimos alrededor de este fútbol bendito.
Barranquilla
Junio 11, 2026

