Es todo un suceso, en sólo 350 días, el Profesor Alfredo Arias ha ganado las estrellas 11ª y 12ª. El 23 de junio del 2025 fue anunciado como entrenador del Junior de Barranquilla.
El 16 de diciembre, 176 días después, ganó la 11ª estrella en la historia del equipo barranquillero cuando Junior venció al Deportes Tolima, de manera amplia, 3×0 en el Roberto Meléndez y 1×0 en el Estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué.
Este 8 de junio, 184 días después, Junior, de la mano del Profe Arias, ha ganado su 12ª estrella de su maravillosa historia en el Estadio Atanasio Girardot de Medellín.
Digo que es todo un suceso porque, al arribar a Barranquilla, Arias dijo que venía a ganar el título. Pareció ampuloso, de pronto desmedido, pero mire que no fue uno, sino que vamos por dos.
Este es un bicampeonato que honra al Juniorismo. Es que la historia dirá que no fue fácil, que Arias se fue rebuscando su mejor alineación, fue levantando el nivel de sus jugadores, tuvo que redoblar esfuerzos para poner en ritmo a los recién llegados en cada torneo, hasta conseguir una nómina titular que, en ambos títulos, logró amalgamar previo a jugar ambas postemporadas.
Arias y su cuerpo técnico tuvo un largo trayecto con problemas defensivos hasta solucionarlo. Jugó con dos y con tres hombres en zona de zagueros, hasta echar mano al “fútbol del antiguo testamento”, como se burlaron algunos, como hacer líbero y stopper, con el Cachaco Rivera y Jermein Peña, por ejemplo, que fue un factor determinante en lograr esta 12ª estrella junto con Mauro Silveira el gran arquero de la liga colombiana.
Mejoró el nivel de Jhomier, Suárez y Herrera sus laterales laboriosos, derrochadores de energía. Formó la dupla Juan David Ríos-Fabián Ángel (distinguido con la banda de capitán, el más joven en la historia Rojiblanca) que fue determinante también en la mejora del circuito defensivo y encontró su gran ataque mejorando el nivel de Barrios, Jannenson, Castrillón y Muriel.
Luego de eliminar al Caldas en los playoffs, repitió la nómina básica para sacar a Santa Fe y ganar en la gran final a Nacional borrando a los goleadores Dayro Moreno, Hugo Rodallega y Alfredo Morelos.
Nada le fue fácil al entrenador Arias, tampoco a los jugadores, se comieron las verdes en los momentos críticos y de bajo rendimiento, pero al encontrar la nómina básica, al encontrar y repetir la idea futbolística con buen nivel, el equipo volvió a ser esa familia unida que siempre ha sido.
Entonces, el bicampeón se fue dibujando en la cancha. Los jugadores entendieron que no sólo era responsabilidad del entrenador sino de ellos porque, finalmente son ellos los que juegan al fútbol en la cancha.
Y como siempre, fue la final de Junior contra todo y contra todos. El ambiente del juego en Medellín fue terrible. Hasta en tanqueta de la Policía salió el equipo barranquillero al aeropuerto para tomar su vuelo chárter de regreso. Y contra eso y contra el equipo “favorito” el equipo Tiburón hizo su trabajo. Ganó 3×0 en casa, cayó 1×0 en Medellín en buenos partidos y quienes lo despreciaron, los que no le dieron ningún mérito, ni posibilidades, deben estar con el cuerpo descompuesto visitando el cuarto más pequeño de sus casas.
Que aprieten o que hagan una tomita trifásica de Lomotil, Bactrim F y Smecta, cola, limón y no olviden ponerse hielo en esas partes…
Barranquilla
Junio 8, 2026
- Jun 08, 2026
- Hugo Illera
Pelotas y Letras | Por Hugo Illera | Junior, Arias y un bicampeonato que nos honra
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