Los últimos partidos del Junior de Barranquilla han servido para corroborar que el tema de rendimiento del equipo pasa por el nivel de la mayoría del plantel. Con honrosas excepciones como el arquero Silveira, Ríos y “el Viejo” Teo.
En esencia, Junior es un equipo caótico y con esa nómina debiera ser superlativo. Y no es que la responsabilidad absoluta sea del Profe Alfredo Arias. Hace cuatro meses ganamos la 11ª estrella con la idea futbolística del uruguayo. Incluso ahora, cuando hay jugadores que “no están” ha movido esa idea y ha cambiado alineaciones para tratar de clasificar, como efectivamente lo ha vuelto a hacer, de manera anticipada.
Los técnicos no arman alineaciones para perder o para jugar maluco. Ningún entrenador se plantará frente a sus jugadores y les dirá: hoy vamos a perder por eso, los zagueros centrales cometerán todos los errores posibles y, cuando quiten el balón, arrancarán a correr como caballos desbocados al arco rival pasando por encima de todos los rivales, los delanteros cuando estén frente al arquero botarán los goles. Eso no existe.
Sí existe una preparación, una táctica y una estrategia, y una alineación que se arma y se pule de acuerdo al rendimiento de los jugadores en las sesiones de trabajo.
El problema es que, a pesar de ello, cuando el Junior juega su partido oficial aparece el caos, jugadores en las nebulosas, y un equipo pequeño, como Llaneros, lo avasalla en fútbol y pone a parir a la tribuna. Y aunque, finalmente, Junior ganó 2×0 no es posible dar esa sensación de equipo que juega a la topa tolondra.
A comienzos de la Liga dije que el Junior que veríamos era la versión 2026 y no el campeón del 2025-2. Y así ha sido. No hemos podido ver al equipo que remató el anterior campeonato. Es que no es ni sombra de lo que fue.
Ver jugadores caminando esperando que el balón se acuerde de ellos, ver jugadores recuperando y entregando mal, ver jugadores perdiendo los duelos individuales, ver jugadores minúsculos en el juego aéreo, ver a un equipo confuso, caótico, enredado, de verdad que frustra y desespera.
Para ganar el bicampeonato y colgarnos la 12ª estrella, hay que volver a la memoria de noviembre y diciembre del año pasado. Es que el partido ante Llaneros nos dejó una mezcla de pena y preocupación…
Barranquilla
Abril 20, 2026
- Abr 20, 2026
- Hugo Illera
Pelotas y Letras | Por Hugo Illera | Junior, un equipo caótico
Comparte si te gustó
Share on twitter
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on pinterest
Share on email
Share on print

