Pelotas y Letras | Por Hugo Illera | Junior y el viaje a Tunja

Lo mejor del Junior ante Chicó fue el empate 2×2 con espera a la decisión del VAR sobre el gol de cabeza del Titi Rodríguez ante centro de José Enamorado con el tiempo de juego cumplido.

Por lo general, cuando los equipos viajan, se sabe sobre la salida y la llegada. Pero no las vicisitudes. Por ejemplo, el viaje a Tunja.

Siempre he rechazado las disculpas de los técnicos sobre la altura, sobre la espera en los aeropuertos, etcétera. Ellos saben que eso es así y deben manejarlo.

Pero esta vez seguí la marcha del Junior a la capital de Boyacá. El plantel se reunió once de la mañana en el Hotel Dann Carlton para almorzar juntos. Salió hacia el aeropuerto media hora después, a medio día llegó al aeropuerto, una hora después salió el vuelo hacia Bogotá, aterrizó a media tarde, en el aeropuerto se tomó un refrigerio y se montaron al bus que los llevó Bogotá-Tunja. Una hora larga para salir de la capital y un poco más de dos horas para llegar a la sede del partido subiendo las montañas. Arribaron después de las seis de la tarde al hotel. Un poco antes de las ocho de la noche cenaron.  Desgastante.

Y luego, jugar un partido en una cancha que parece un muladar a 2.782 metros de altura. No lo digo para disculpar, lo digo a manera de información. Esas cosas existen, el antídoto también.

En el otro plano, Junior alineó con un equipo entre los titulares y los recambios. Rafa Pérez y Mena jugaron por primera vez juntos y se notó. Cuando arrancó el partido quiso presionar en la mitad del campo a Chicó que comenzó a crearle problemas a través de los pelotazos. Después se corrigió.

Esta segunda formación del Junior necesita trabajo, establecer sociedades y automatismos. No olvidemos que Junior y Medellín fueron los últimos equipos en salir de vacaciones y apenas, en el caso del equipo barranquillero, tiene tres semanas de puesta a punto física y futbolísticamente.

El primer gol de Chicó con compromiso de Mele, el balón es más liviano allá arriba, y el segundo gol mal parados en defensa.

El gol de Cariaco oportuno en el rechazo defensivo y el de Titi Rodríguez con cabezazo impecable. El gran recambio del Junior. El que salva las papas. Creo que él ha asumido bien su roll. No está para ser titular, pero sí para cambiar el destino del juego en los remates de partidos.

El gol de él, ratificado por el VAR, fue un bálsamo para el espíritu Juniorista porque, a pesar de todas las contingencias, pudo empatar un juego que estaba para terminar con victoria de Chicó.

Otra vez los recambios dieron resultado y Junior terminó acosando el arco de Caicedo hasta que el gol cayó.

Que es cierto todo lo que pasa en este tipo de viajes a la altura. Que se puede superar, también…

Barraquilla
Martes 30 de enero, 2024

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