Siempre que vemos jugar a nuestra Selección Colombia queremos que gane jugando bien y agradable al ojo, que haga muchos goles y gane. En el fondo, creo, que es lo que piensan todos los aficionados al fútbol con cada equipo del que son hinchas o con la selección de su país.
La Colombia de Lorenzo ya está en octavos de finales. Este mundial ya no se juegan 7 partidos y ganarlos para ser campeón. Ahora son 8 los partidos: 3 de la fase de grupos, 1 de 16º, 1 de 8º, 1 de 4º, 1 de semifinal y 1 de final. Estos mundiales hay que saberlos jugar. Incluso por encima de jugar bien y bonito.
En el caso de Colombia, el grupo actual y su entrenador Néstor Lorenzo han aprendido a no escuchar el canto de sirenas. Es un grupo maduro en experiencia, maduro en la concepción de la táctica, la estrategia y de alejar los malos espíritus de su entorno.
En los mundiales hay que saber ganar sin desviarse en temas como brillar individualmente, cosa que lleva a las selecciones a distraerse con esos cantos de sirena.
Nuestra Colombia, la del mundial, ha desarrollado sus partidos con lo necesario. Pudo golear a Uzbekistan 3×1, venció 1×0 al Congo a los 31 minutos del segundo tiempo después un juego duro hasta que le encontró la vuelta, empató con Portugal 0x0 en partido de toma y dame que pudimos haber ganado. Sin sufrimientos, sin padecer, sin malos momentos, Colombia fue primera del Grupo K, con méritos.
Ahora, cuando el mata-mata envía a casa a quien pierde la confrontación de un solo juego, Colombia ha ganado 1×0 a Ghana, del grupo de los equipos africanos que han sido protagonistas del mundial.
Colombia, en la práctica debió haber ganado no 1×0, sino 3×0 o hasta 4×0. El arquero de Ghana Ati Zigi enfrentó 8 remates a puerta de los cuales sólo uno fue gol.
La Colombia de Lorenzo es práctica. Tiene un juego aprendido de tocar en corto y cambiar de frente cuando lo amerita, laterales que se lanzan al ataque con fortuna, una pareja de centrales segura y fieles guardianes de nuestro arquero Vargas, una zona de recuperación impecable, una zona creativa afortunada y agradable y los centros delanteros (así, aunque digan que es fútbol del antiguo testamento) goleadores.
Colombia es un equipo agradable como lo fue ante los ghaneses. Sabía que debía hacer un gol muy pronto. Lo hizo y después manejó el juego siempre. No hubo sufrimiento, no hubo angustia. Lo que hubo fue madures para manejar el partido, meter en cintura a los jugadores de Ghana y montarse en el juego.
Colombia cabalga en el mundial. Ganó el Grupo K que estaba “destinado” a Portugal. Enfrentó a Cristiano Ronaldo que no pudo salir del laberinto. Marcha invicto en cuatro juegos y, después de vencer a Ghana sin afugias, ya está en octavos y lista para enfrentar a Suiza.
Suiza no es más que Colombia, pero los partidos hay que jugarlos con la misma seriedad y madurez con que lo ha hecho.
Ahí va Colombia, paso a paso, sin perder el sendero…
Barranquilla
Julio 3, 2026
- Jul 03, 2026
- Hugo Illera
Pelotas y Letras | Por Hugo Illera | Sin aspavientos, nuestra Colombia avanza
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