MUNDO NOTICIAS
A la edad de 77 años falleció hoy en Cartagena el exboxeador Bonifacio Ávila Berrío, conocido popularmente como «El Bony», hecho que enluta a su familia y a los amantes de este deporte, que tantas satisfacciones le ha dado a la ciudad heroica.
Era una leyenda del boxeo, aunque no fue campeón mundial, representó a Bolivar y Colombia en los Juegos Bolivarianos y Centroamericanos, como también en una serie de eventos internacionales.
Rafael Barco, periodista deportivo lo destaca como un extraordinario boxeador dentro y fuera del ring, era un deportista muy disciplinado, caballeroso, noble, trabajador, emprendedor, dechado de muchas virtudes y nunca se le conoció ningun escandalo.
Luego de abandonar el boxeo, gracias a la gestión de un alcalde de Cartagena, se le permitió usar una lugar de la playa de Bocagrande, a quien bautizó KIosko «El Bony», el cual adquirió fama y traspasó fronteras porque se convirtió en un sitio favotiro para locales y turistas, ue llegaban hasta allí para degustar las delicias del mar y los populares sancochos de pescado.

El 20 de enero de 2025, la cadena de deportes ESPN le dedicó el siguiente reportaje:
Hoy, a los 74, puede decir que estuvo muchas veces en un ring con el gran Rodrigo Valdez -el gran rival de Carlos Monzón- haciendo sparring, en los tiempos en que “hacer guantes” -como se decía entonces-, eran verdaderas batallas. “Me descuadró la quijada varias veces”, recordó hace un tiempo.
Rodó por el mundo, llenó la Plaza de Toros de Cartagena, anduvo por Estados Unidos, Sudáfrica, Puerto Rico, Argentina y recaló en Canadá. En cada presentación dejó su marca de boxeador talentoso y de peleador implacable.
No fue campeón mundial pero eso no importa demasiado. Es, por sobre todas las cosas, un ejemplo de vida. Su quiosco -en realidad, un restaurante casi al aire libre, típico de Cartagena, con más de setenta mesas- está en un punto neurálgico de Boca Grande, junto a la playa y enfrente al hotel Caribe. Y así como muchos pasan simplemente para comer bien, otros lo hacen para llevarse, además, una foto con él.
Fue representante olímpico en Múnich, 1972, y luego se hizo profesional, campo en el que combatió entre 1973 y 1979 hasta que finalmente, decidió colgar los guantes. Le prometió a su esposa hacerlo si perdía “una pelea más” y cuando ello ocurrió, cumplió con su palabra.
Dejó atrás una campaña de 29 peleas, con 17 victorias (14 por fuera de combate, señal de su tremenda pegada), 9 derrotas y 3 empates.
La salud no lo acompaña del todo, pero nunca deja de posar con un cliente, ni de hacer una broma o recordar su paso por Buenos Aires.
“Cabral me ganó, era muy bueno”, dice.
En esa misma velada, Hugo Pastor Corro, mendocino de Argentina, venció por puntos al colombiano Rodrigo Valdés. Fue por el campeonato mundial mediano unificado WBA-WBC en poder del argentino, que lo había logrado en San Remo, Italia, el 22 de abril de ese año, justamente frente a Rocky.
“Pero a quien más recuerdo es al promotor, a Tito Lectoure. Cada vez que nos cruzábamos me preguntaba: “¿Comiste?” y si, yo comía y bien, era un mediano junior natural, pero también peleaba en mediano”.
“La pelea del Luna Park fue el 11 de noviembre de 1978”, dice su esposa, Rosa Aurora Robles que, por cierto, parece recordar una por una sus peleas. “Y, aunque ganó Cabral, el verdadero ganador fue Bony”.
Temas Relacionados
Boxeo
© Mundo Noticias




