Por GIULIANO CONVERTI
DD + IA | Buenos Aires
Lionel Messi cerró este martes una historia de más de dos décadas con la camiseta de la Selección Argentina. El capitán de la Albiceleste disputó su último partido ante su público en el estadio Monumental, en una noche cargada de emoción, recuerdos y agradecimiento.
Buenos Aires preparó una noche que nadie quería que llegara. El Monumental se vistió de fiesta para despedir al futbolista que durante más de 20 años llevó sobre sus hombros buena parte de los sueños de un país futbolero.
Frente a Benín, en un partido amistoso que terminó 3-0 a favor de Argentina, Lionel Messi jugó por última vez con la camiseta número 10 y el brazalete de capitán de la Albiceleste. Más allá del resultado, la verdadera historia estaba escrita en las tribunas y en cada mirada dirigida hacia el rosarino.
Messi vivió una noche a la altura de su leyenda. Participó en los tres goles argentinos: dio dos asistencias y convirtió de penal para ponerle su firma a una despedida que quedará para siempre en la memoria de los aficionados.
Una historia que comenzó en 2005
El camino de Messi con Argentina comenzó el 17 de agosto de 2005, en un amistoso frente a Hungría. Desde aquel debut hasta esta última presentación, el ’10’ atravesó momentos de gloria, derrotas dolorosas, críticas, renuncias, regresos y, finalmente, la consagración que durante tantos años le fue esquiva.
La Copa América de 2021 marcó un punto de quiebre. Un año después llegó la Finalissima y, en diciembre de 2022, la conquista de la Copa del Mundo en Qatar terminó de convertir su historia con la Albiceleste en una de las más grandes del fútbol mundial.
También levantó la Copa América de 2024, antes de disputar su último Mundial en 2026.
El adiós que Argentina le debía
La Asociación del Fútbol Argentino había preparado la jornada como un homenaje especial para su capitán. El encuentro ante Benín fue presentado como “La noche que nadie quiere que termine”, una frase que resumió perfectamente el sentimiento de los hinchas.
Más de 85.000 aficionados llenaron el Monumental para acompañar al ’10’ en su último partido con la selección.
Hubo lágrimas, ovaciones y recuerdos de una generación que creció viendo a Messi con la camiseta argentina. El futbolista tampoco pudo esconder la emoción. Durante el himno, acompañado por sus hijos, el rosarino vivió uno de los momentos más conmovedores de la noche.
Y cuando llegó el momento de abandonar el campo, quedó claro que no se despedía simplemente un futbolista.
Se despedía una era.
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