Por Pepe Aguilar
DD+IA/México, DF
Las tarjetas rojas fueron protagonistas en el partido de hoy. El encuentro dejó un saldo de tres expulsados: César Montes, de México, y los sudafricanos Siphephelo Sithole y Themba Zwane, una cifra poco común en un partido mundialista y que inevitablemente trae a la memoria un antecedente histórico.
La referencia conduce al 8 de junio de 1990, cuando Camerún sorprendió al mundo al vencer 1-0 a Argentina en el partido inaugural del Mundial de Italia. Aquella tarde en el estadio San Siro, los africanos terminaron con apenas nueve jugadores tras las expulsiones de André Kana-Biyik y Benjamin Massing, pero resistieron hasta el final para firmar una de las mayores hazañas de la Copa del Mundo.
Hoy, más de tres décadas después, la intensidad volvió a pasar factura. César Montes vio la tarjeta roja por México, mientras que Siphephelo Sithole y Themba Zwane fueron expulsados por Sudáfrica, dejando un total de tres jugadores fuera antes del pitazo final.
La sucesión de expulsiones condicionó el desarrollo del encuentro, obligó a los entrenadores a modificar sus planteamientos y convirtió la disciplina en uno de los temas centrales de la jornada. Aunque el contexto es distinto al de Italia 1990, la cifra de tres expulsados sitúa al partido entre los más accidentados en términos disciplinarios.
El recuerdo de Camerún sigue vigente porque aquella selección logró algo extraordinario: ganar el partido inaugural de un Mundial pese a sufrir dos expulsiones. Hoy, las rojas volvieron a ocupar los titulares y añadieron un capítulo más a la historia de los encuentros marcados por la tensión y la dureza competitiva.
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