Por LIZETH TORRES CONSUEGRA
A los 90+4’, el árbitro Jairo Mayorga pitó el final del partido entre Junior de Barranquilla e Independiente Santa Fe. Con el marcador 0x0, todo se definía en lanzamientos desde el punto penal.
Alfredo Arias, DT del Junior de Barranquilla, se metió directamente al terreno de juego. Con sus manos, llamó la atención de sus dirigidos y les pidió que se acercaran para la charla previa. Mientras los jugadores se acercaban, Arias charlaba con su AT Juan Manuel López quien tenía en sus manos la lista de los cobradores. Poco a poco se fueron juntando los jugadores quienes escucharon atentos a las instrucciones de Arias y se daban arengas entre sí.
En el banco de Santa Fe, la cosa fue un poco más desordenada. Pablo Repetto se demoró en reunirse con sus jugadores. Incluso, se vio un grupo disperso antes de la tanda. Primero habló con ellos de manera muy aireada. En frente de él estaba Iván Scarpeta, quien no actuó en el partido. Repetto luego se tranquilizó e hizo el gesto de calma a sus jugadores.
En contraste con el desorden en Santa Fe, en Junior hicieron un círculo. Guillermo Paiva alzó su mirada hacia el banco del conjunto cardenal, como tratando de ver qué estaban haciendo sus rivales. En el medio de la ronda, Alfredo Arias dio unas últimas instrucciones y se dirigía al banco técnico, cuando fue llamado por el “Cacha” Rivera para hacer una oración.
En Santa Fe, Repetto seguía hablándole a sus dirigidos.
Cuando todo esto ocurría, el árbitro Jairo Mayorga y su equipo arbitral se reunieron con Fabián Ángel (Junior) y Hugo Rodallega (Santa Fe), ambos capitanes. Ya se había realizado el sorteo y Ángel llegó raudo para la oración previo a los lanzamientos. Arias le hizo una consulta, Ángel respondió y el DT asintió.
Del otro lado, Rodallega llegaba con calma a donde estaban sus compañeros. Seguía el desorden en Santa Fe, uno le daba instrucciones a Jhojan Torres. Iván Scarpetta hablaba con Helibelton Palacios. En el banco técnico, hubo cónclave con el arquero Andrés Mosquera Marmolejo.
Cuando Junior terminó su oración, ahí fue donde se unió el grupo de Independiente Santa Fe a escuchar las instrucciones de Pablo Repetto siendo Rodallega el primero en ser su receptor. Fue una reunión muy breve.
Del otro lado, Arias abrazaba a sus arqueros Mauro Silveira y Jefferson Martínez. Posteriormente, Silveira se retiró junto con José María Pazo, preparador de arqueros rojiblanco. Luego de esto, se conoció el orden de los cobradores: Luis Fernando Muriel, Jermein Peña, Edwin Herrera, Fabián Ángel y Teo Gutiérrez.
De vuelta a los bancos técnicos, Arias se puso al lado de su asistente quien tomaba nota de los cobradores y las características de los cobros de sus rivales. En Santa Fe, Pablo Repetto caminaba de un lado a otro mientras se conocía el orden de los cobros: Maximiliano Lovera, Emmanuel Olivera, Jader Obrian, Jhojan Torres, Hugo Rodallega
En el campo, el árbitro Jairo Mayorga hablaba con los guardametas para darle instrucciones de los lanzamientos. En el medio del campo, se juntaban los jugadores de ambos equipos, del lado derecho Santa Fe y del izquierdo Junior.
El único de Santa Fe que no estaba era Maximiliano Lovera, ya que el cuadro cardenal era el primero en cobrar los lanzamientos. En el arco, Mauro Silveira miraba atentamente una toalla donde reposaban las instrucciones sobre los lanzadores. Andrés Mosquera Marmolejo se iba al lado izquierdo del área e hizo el gesto a sus compañeros de Todo bien con el pulgar arriba.
Comenzaban los cobros. El estadio cantó al unísono Olé olé Mauro Mauro… pero el uruguayo no pudo atajar el cobro de Lovera. En Santa Fe hubo alivio. En el banco del Junior, Jannenson Sarmiento se llevó las manos a la cabeza lamentando el gol.
Al cobro Luis Fernando Muriel por Junior. Bryan Castrillón caminaba de un lado a otro. Alfredo Arias le tocó la cara a Jefferson Martínez. Guillermo Paiva, sentado sobre una de las neveras de hidratación, oraba incesantemente. El cobro de Muriel, que estuvo a punto de ser atajado por Mosquera Marmolejo, entró al arco. Alfredo Arias hizo un gesto de alivio mirando al cielo. Sus compañeros lo aplaudieron y comentaron la suerte que contó Muriel porque ese balón ingresara. En el banco cardenal, el lamento de Repetto fue tremendo. “Noooo” fue lo que gritó el estratega y se dio vuelta al banco, mientras sus asistentes se agarraban la cabeza. Muriel regresaba apretando los dientes, a sabiendas que su cobro no fue bueno, pero que entró. Mosquera Marmolejo miraba incrédulo que estuvo a punto de tapar el cobro.
Llegó por Santa Fe Jader Obrian. Mauro Silveira volvió a mirar su toalla mientras Obrian ponía el balón en el punto blanco. Guillermo Paiva volvió a elevar sus manos al cielo pidiendo ayuda divina, Jefferson Martínez aplaudía para mandarle ánimos a su compañero. El cobro fue correcto, arquero para un lado y el balón al otro. El banco de Santa Fe celebró la anotación. Arias no miró el cobro, pero intuyó por los lamentos que fue efectivo.
Cuando fue al punto penal Jermein Peña, los nervios se apoderaron de Arias. No dejaba de caminar de un lado al otro, lucía preocupado y nervioso. En ese punto, apareció la figura del Dr. Carlos Rolong con una calma que se iba a perder en algunos minutos. El cobro de Jermein fue duro y al medio, Marmolejo alcanzó a meter la mano, pero el balón iba tan fuerte que le dobló los dedos. Los lamentos de Repetto volvieron y el alivio llegó al alma de Alfredo Arias.
El turno para el visitante fue para un ex Junior, Emmanuel Olivera. Las oraciones seguían presentes en el Tiburón. El argentino no falló a pesar de que Silveira adivinó. Festejos para Repetto y su equipo. En el banco Tiburón, los lamentos.
Edwin Herrera fue el encargado del tercer cobro para Junior. Arias no dejaba de caminar de un lado para otro mientras que Maikol Ortiz le decía unas palabras. Repetto calmaba sus nervios acomodándose el pantalón. Uno de sus asistentes hacía una cábala algo curiosa cada vez que un jugador del Junior cobraba y era agarrarse sus partes nobles. Pero la cábala no sirvió. Herrera cobró bien a pesar que Mosquera Marmolejo adivinara el lado.
Ahora le tocaba a Jhojan Torres para Santa Fe. La gente seguía arengando a Mauro Silveira. El árbitro Jairo Mayorga, viendo como “Kanté”, ponía el balón delante del punto penal se acercó: “No está en el punto penal, corrige”. Torres hizo el amague de corregir, pero el árbitro le dijo que ahí no hasta que lo puso en el lugar correcto. En el banco Tiburón, Arias seguía caminando de un lado a otro. Paiva dejó la nevera a un lado para arrodillarse y pedirle a Dios que el penal fuera dilapidado. También Cristian Barrios, Daniel Socarrás, Jannenson Sarmiento y Jean Pestaña estaban de rodillas. Castrillón pedía apoyo de la tribuna. Andrés Shmalbach comenzaba a caminar. Torres anotó, festejo en el banco cardenal. El volante puso su mano en la oreja con el gesto de oír a la tribuna. En Junior, Paiva se lamentó y volvió a sentarse en la nevera. Jhomier pegó un grito y se puso de espalda y Arias seguía caminando de un lado a otro.
Fabián Ángel fue el encargado del cuarto cobro. Mientras esto pasaba, Andrés Shmalbach, tal vez para bajar los nervios, comenzó a raspar algo que había en su licra, tratando de desprender algún sticker. Arias seguía caminando de un lado al otro. El Asistente de Pablo Repetto dejó la “cábala”, entendiendo que no estaba funcionando. Angel cobró, Marmolejo volvió a adivinar pero el lanzamiento fue bueno. Al ver que el balón entró, Repetto volvió a gritar: “Nooooo”. En Junior, Shmalbach gritó gol con toda su fuerza, sacando todos los nervios que tenía.
Y llegó el momento de Hugo Rodallega. El goleador cardenal quiso hacer la misma triquiñuela de su compañero Torres con el mismo resultado, el regaño del árbitro Mayorga por no poner el balón en el punto penal. Luego de corregir, Rodallega se alejó del área, llegando a la media luna. El DT Alfredo Arias se sentó en el banco. Más adelante, estaban el Dr. Carlos Rolong y Héctor Fabio Báez, Gerente Deportivo del Junior. Ambos intercambiaron palabras y Báez se alejó. Arias miraba al cielo, movía sus piernas, en contraste con la tranquilidad del Dr. Rolong que miraba todo. Un miembro de la Cruz Roja comenzaba a caminar de un lado a otro, también nervioso por el cobro de Rodallega.
Rodallega al cobro, todos miraban, patea y el balón se estrelló en el horizontal. Fue tan duro el lanzamiento que todo el arco tembló. En Santa Fe, Repetto se lamentó con un grito: “Andá a la con… de su madre” y el desconcierto fue general entre sus asistentes.
En Junior, el calmado y tranquilo Dr. Rolong gritó con el alma. Apretó puños y gritó “Siiiiiiii”. Arias se levantó como resorte a celebrar. Alguien con indumentaria del Junior tomó por sorpresa a Héctor Fabio Báez, quien estaba festejando el fallo de Rodallega, y lo abrazo. Hasta la policía celebró. La hinchada comenzó a prender la fiesta.
Rodallega fue caminando hacia sus compañeros como buscando explicación a lo sucedido. Silveira festejó con la tribuna.
Por último, era el turno de Teo. Puso el balón normal y el árbitro Mayorga comenzó a darle instrucciones a Andrés Mosquera Marmolejo. En Junior casi todos estaban de rodillas. El Dr. Rolong movía sus manos. El Dr. Báez miraba atento. En Santa Fe se abrazaron esperando qué pasaba con el cobro.
Teo miraba a Marmolejo y antes de patear, salió de su boca: “Jesucristo”. Pitó Mayorga, Teo inició carrera, hizo una paradinhna, el arquero Cardenal se jugó a la izquierda y Teo lo engañó para meter el balón.
Apenas sucedió esto, los jugadores salieron raudos a celebrar con Teo la clasificación a la final con algunos aficionados de una de las barras.
Por los lados de Santa Fe, desconcierto y todos fueron a consolar a Hugo Rodallega que comenzó a romper en llanto. En Junior, se acercó Cristian Barrios. También llegó Eduardo Méndez, Presidente de Santa Fe para darle unas palabras de aliento al delantero que no se sacaba las manos del rostro por el llanto.
Luego de esto, Teo se acercó a Rodallega y pidió un reconocimiento para el delantero cardenal.
En Junior, todo era fiesta, bengalas, alegría. Por último, una oración de agradecimiento a Dios que encabezó el “Cacha” Rivera.
En el camerino, el baile se hizo presente con la canción: “Soy tan feliz” de Richie Ray y Bobby Cruz.
Junior llegó a una nueva final y enfrentará al Atlético Nacional por la 12ª estrella.
Temas relacionados
Junior de Barranquilla | Fútbol Colombiano | Liga Betplay
© Diario Deportes
© Junior de Barranquilla




