Julián Fernández, volante de contención de Newell´s Old Boys de Argentina, fue pretendido por el Junior de Barranquilla. A pesar del esfuerzo por traerlo, el equipo argentino pidió dos millones de dólares por su traspaso. Palabras más, palabras menos, ocho mil millones de pesos colombianos. En medio de las conversaciones, Fernández firmó extensión de contrato con Newell’s y el negocio llegó hasta ahí.




