Atletismo

En la Maratón de Ámsterdam, ganaron dos gigantes etíopes Buze Diriba y Lemi Berhanu

Por Efrén de Bruyne
DD+ia/Ámsterdam

Buze Diriba pulverizó el récord femenino de la Maratón de Ámsterdam con 2:16:12 y Lemi Berhanu ganó la carrera de varones en 2:03:33 a solo tres segundos de la marca masculina. La lluvia no fue obstáculo en una jornada histórica.

Buze Diriba y Lemi Berhanu, dos atletas etíopes que llegaron a los Países Bajos con sueños enormes y piernas dispuestas a desafiar sus propios límites, conquistaron este domingo 18 de octubre el Maratón de Ámsterdam. Lo hicieron bajo la lluvia, en una jornada que dejó un récord femenino, una marca masculina extraordinaria y una demostración de resistencia que emocionó a quienes acompañaron la carrera.

La gran protagonista fue Diriba, de 32 años, quien recorrió los 42,195 kilómetros en 2 horas, 16 minutos y 12 segundos, pulverizando el récord femenino del circuito, establecido en 2:16:52 por su compatriota Yalemzerf Yehualaw en 2024.

No fue una victoria cualquiera. Fue la confirmación de una atleta que continúa creciendo cuando muchos consideran que el calendario y los kilómetros comienzan a cobrar factura.

Diriba había ganado el Maratón de Frankfurt con 2:19:34 y posteriormente fue segunda en Daegu con 2:19:54. En Ámsterdam encontró una versión todavía más poderosa de sí misma.

Durante buena parte de la competencia compartió el protagonismo con Aynalem Desta, Meseret Belete y Mestawut Fikir. Las cuatro atravesaron la mitad del recorrido en 1:08:34, pero el verdadero examen apareció después del kilómetro 30.

Fikir perdió contacto. Belete también comenzó a ceder terreno. Finalmente, Diriba decidió que había llegado el momento de correr sola.

Aceleró con determinación, abrió una diferencia de medio minuto al kilómetro 40 y entró vencedora al Estadio Olímpico.

Desta terminó segunda con 2:17:06 y Belete completó el podio con 2:18:06. Las tres fueron etíopes y las tres mejoraron sus marcas personales.

La carrera masculina tuvo otro desenlace memorable.

Lemi Berhanu, campeón del Maratón de Boston de 2016, protagonizó un regreso espectacular al primer plano internacional. Durante kilómetros observó, resistió y esperó.

El keniano Nicholas Kipkorir atacó cerca del Vondelpark. Berhanu respondió inmediatamente y ambos llegaron prácticamente juntos al kilómetro 40. Entonces apareció la experiencia.

El etíope cambió el ritmo, dejó atrás a su rival y emprendió el regreso al Estadio Olímpico con una ventaja que defendió hasta el último metro.

Ganó en 2:03:33, apenas tres segundos por encima del récord del circuito. Kipkorir fue segundo con 2:03:39 y Patrick Mosin tercero con 2:03:58.

La profundidad de la competencia resultó extraordinaria: ocho corredores terminaron por debajo de las dos horas y cinco minutos, algo que apenas había sucedido dos veces anteriormente en la historia del maratón.

Ámsterdam vio mucho más que dos victorias. Vio a una mujer romper una barrera y a un veterano recuperar su mejor versión. Porque hay carreras que se ganan con las piernas. Y otras que se conquistan con el corazón…

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© Foto Maratón de Ámsterdam + Artist ia