Ciclismo

¡Paul Seixas conquistó Lombardía!

Por Alessandra Barbieri
DD+ia/Como

El joven francés Paul Seixas ganó en solitario el último Monumento de la temporada, puso fin al reinado de cinco victorias consecutivas de Tadej Pogačar y confirmó que una nueva generación está dispuesta a escribir su propia historia.

Hay victorias que se celebran con los brazos levantados y otras que anuncian el nacimiento de una época. La de Paul Seixas en el Giro de Lombardía pertenece a las dos categorías.

El joven francés del Decathlon CMA CGM Team convirtió los 239 kilómetros entre Bérgamo y Como en el escenario de su consagración. Allí, entre montañas, carreteras exigentes y el paisaje otoñal italiano, escribió una página que difícilmente olvidará.

No necesitó esperar al embalaje final ni refugiarse detrás de sus rivales. Cuando llegó el momento decisivo, atacó con determinación, abrió diferencias y emprendió una aventura solitaria hacia la gloria.

Detrás quedaron los perseguidores. Delante, solamente la carretera y un sueño que comenzaba a hacerse realidad.

Seixas cruzó la meta sin compañía, recibió la ovación del público y levantó los brazos como quien comprende que acaba de cambiar su propia historia.

Su conquista tuvo un significado especial: sucedió en el palmarés a Tadej Pogačar, dueño de las cinco ediciones anteriores de la llamada *Clásica de las hojas muertas*.

El español Enric Mas, del Movistar Team, protagonizó otra actuación sobresaliente y consiguió el segundo puesto. El italiano Giulio Ciccone, del Lidl-Trek, completó el podio, regalándoles a los aficionados locales una razón adicional para celebrar.

Entre los latinoamericanos, el mexicano Isaac del Toro, del UAE Team Emirates-XRG, ocupó la posición 28, a 4 minutos y 59 segundos del campeón.

El colombiano Juan Felipe Rodríguez, del EF Education-EasyPost, terminó en la casilla 35, a más de seis minutos.

Pero la gran historia estaba en el vencedor.

Seixas llegó a Lombardía respaldado por una temporada extraordinaria, con el título del Tour de l’Avenir y una destacada actuación entre los cinco mejores del Tour de Francia.

Sin embargo, conquistar un Monumento representa algo diferente. Significa entrar en un territorio reservado para los corredores capaces de soportar el sufrimiento y convertirlo en grandeza.

Francia llevaba años buscando una figura que renovara sus ilusiones.

Ahora tiene motivos para emocionarse.

Porque en las carreteras italianas, mientras caían las hojas del otoño, Paul Seixas hizo florecer una nueva esperanza para el ciclismo francés…

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