Por Brigitte Boissieu
dd+ia/París
El mundo del ciclismo ya cuenta los días para el inicio del Tour de Francia 2026, que se disputará del 4 al 26 de julio, con salida en Barcelona, España, y llegada, como es tradición, en los Campos Elíseos de París, donde se coronará al nuevo campeón de la ronda gala.
Tras un intenso primer semestre de competencias, la carrera más prestigiosa del calendario internacional vuelve a captar la atención con una edición que promete una lucha de alto nivel entre los mejores pedalistas del planeta.
El esloveno Tadej Pogačar, vigente referente del pelotón mundial, llegará como uno de los principales favoritos después de una temporada en la que ha demostrado, una vez más, su capacidad para dominar tanto la montaña como las pruebas contrarreloj. Su consistencia y agresividad lo convierten en el hombre a vencer.
Frente a él estará el danés Jonas Vingegaard, quien ha construido una de las rivalidades más apasionantes del ciclismo moderno. El corredor del Visma buscará recuperar el protagonismo en la ronda francesa con el respaldo de un equipo acostumbrado a controlar las grandes vueltas y a diseñar estrategias para desafiar a Pogačar en la alta montaña.
Entre los aspirantes también sobresalen el belga Remco Evenepoel, cada vez más sólido en las carreras de tres semanas, y el esloveno Primož Roglič, cuya experiencia y capacidad para responder en los momentos decisivos lo mantienen entre los candidatos al podio.
La reciente conclusión del Tour de Suiza, ganado por el portugués João Almeida gracias a una brillante actuación en la contrarreloj final, añadió un nuevo nombre a la lista de corredores que podrían desempeñar un papel importante durante las tres semanas de competencia. Su rendimiento confirmó el excelente momento de forma con el que llegará a Francia.
El Tour de Francia también representará una nueva oportunidad para los ciclistas colombianos, tradicionalmente protagonistas en la montaña. Los aficionados esperan que los escarabajos vuelvan a destacarse en las etapas de alta dificultad y peleen por victorias parciales, la clasificación de la montaña o un lugar de privilegio en la clasificación general.
Como es habitual, el recorrido combinará exigentes jornadas alpinas y pirenaicas, etapas para velocistas, terreno quebrado para los especialistas en clásicas y decisivas pruebas contrarreloj, una mezcla que pondrá a prueba la resistencia, la estrategia y la regularidad de los aspirantes al maillot amarillo.
Con el cierre de las carreras preparatorias, los equipos afinan los últimos detalles antes de la gran cita. El 4 de julio, Barcelona dará el banderazo de salida a una nueva edición de la competencia más importante del ciclismo mundial. Veintidós días después, el 26 de julio, el campeón levantará los brazos en los emblemáticos Campos Elíseos de París, culminando una travesía que volverá a reunir a la élite del pelotón internacional y a millones de aficionados alrededor del mundo.
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© Foto Tour de France




