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GP de Singapur de Fórmula 1, una carrera nocturna, contra el reloj, el calor y los muros

Por Niki Norris
DD+ia/Sepang 

Por primera vez, el Gran Premio de Singapur tendrá formato sprint. Los pilotos deberán afrontar un desafío inédito: entrenamientos y carrera corta con luz diurna, mientras la clasificación principal y el Gran Premio se disputarán bajo las luces de Marina Bay.

Singapur siempre ha sido una carrera diferente. Sus calles estrechas, el calor sofocante, la humedad y los muros que parecen perseguir a los pilotos convierten cada vuelta en una prueba de resistencia física y mental.

Pero este año la Fórmula 1 decidió añadirle una dificultad más.

Por primera vez, el Circuito Urbano de Marina Bay recibirá un fin de semana con formato sprint, una novedad que obligará a los equipos a trabajar prácticamente contra el reloj.

La principal complicación estará en las condiciones de la pista.

La única sesión de entrenamientos libres y la carrera sprint se celebrarán durante el día, mientras que las clasificaciones y el Gran Premio principal tendrán como escenario la tradicional noche singapurense.

Una diferencia que puede resultar determinante.

Los registros de temporadas anteriores muestran variaciones de entre tres y cinco grados centígrados en la temperatura del asfalto entre la tarde y la noche.

Eso significa que la información recogida durante los entrenamientos podría perder parte de su utilidad cuando llegue el momento de buscar la vuelta perfecta.

Charles Leclerc, piloto de Ferrari, reconoce la magnitud del desafío.

“Va a ser un fin de semana muy complicado”, aseguró el monegasco, quien considera fundamental encontrar rápidamente el equilibrio del monoplaza y comprender el comportamiento de los neumáticos.

Sergio Pérez, de Cadillac, encuentra un atractivo especial en esa incertidumbre.

Para el mexicano, las dificultades pueden abrir oportunidades y permitir que el talento individual marque diferencias.

Max Verstappen, de Red Bull, coincide en que aprovechar cada minuto de los entrenamientos será decisivo.

Su compañero Isack Hadjar advierte que los pilotos tendrán menos oportunidades para acercarse progresivamente al límite, algo especialmente peligroso en un circuito urbano.

Pierre Gasly, de Alpine, admite que habrá que trabajar con numerosas estimaciones, mientras Nico Hülkenberg, de Audi, considera insuficiente una sola hora de práctica para encontrar la configuración ideal.

Los ingenieros tendrán que combinar experiencia, simulaciones y datos históricos para reducir los riesgos.

En Singapur, un pequeño error puede significar terminar contra las barreras.

Y esta vez habrá menos tiempo para corregirlo.

Marina Bay encenderá sus luces para una batalla en la que no necesariamente ganará quien más arriesgue, sino quien mejor sepa interpretar lo desconocido.

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© Foto F1 + Artist ia