Por Pedro Moreno
DD+ia/Riad
La Federación Internacional de Boxeo (FIB) ordenó una nueva ronda de negociaciones entre los representantes del mexicano Lindolfo Delgado y el ruso-canadiense Arthur Biyarslanov para disputar el campeonato mundial vacante de peso superligero, después de que su enfrentamiento, previsto para el pasado sábado en Riad, Arabia Saudita, fuera cancelado por motivos de seguridad.
El organismo, con sede en Nueva Jersey, estableció el 23 de noviembre como fecha límite para que ambas partes alcancen un acuerdo. De no conseguirlo, se procederá a una subasta para determinar quién organizará el combate y bajo qué condiciones económicas.
Delgado, primer clasificado de la FIB, y Biyarslanov, tercero del escalafón, ya habían recibido una orden de negociación el 27 de mayo. El segundo puesto permanece vacante.
Aquellas conversaciones terminaron satisfactoriamente y permitieron incluir la pelea en la cartelera del Kingdom Arena de Riad, que tenía como atractivo principal el enfrentamiento entre Saúl «Canelo» Álvarez y Christian Mbilli.
Sin embargo, una semana antes del evento, Delgado comunicó que no viajaría a Arabia Saudita debido a preocupaciones relacionadas con los ataques registrados contra su capital. La pelea fue retirada de la programación y la FIB decidió reactivar el procedimiento para definir al nuevo campeón.
Delgado, de 31 años, conserva un registro perfecto de 24 victorias, 16 por nocaut. Nacido en Linares, México, representó a su país en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y ha construido una carrera profesional que lo mantiene a las puertas de su primera corona mundial.
No obstante, sus actuaciones recientes han dejado algunas dudas. Tres de sus últimas cuatro victorias fueron muy ajustadas: por decisión dividida ante Bryan Flores, por decisión mayoritaria frente a Elvis Rodríguez y nuevamente por decisión dividida contra Gabriel Gollaz Valenzuela.
Su intención inicial era enfrentar al entonces campeón Richardson Hitchins, pero el estadounidense decidió abandonar las 140 libras para competir en la categoría wélter, dejando disponible el cinturón.
Biyarslanov, también de 31 años, presenta una marca invicta de 21 triunfos, 17 antes del límite. Nacido en Majachkalá, Rusia, y establecido en Quebec, Canadá, el zurdo atraviesa un momento especialmente contundente.
Ha conseguido tres nocauts en sus últimas cuatro presentaciones. Su actuación más reciente fue el 9 de abril en Montreal, donde derrotó a Jimerr Espinosa por nocaut en el séptimo asalto.
La FIB pretende resolver cuanto antes la situación de su campeonato superligero. Delgado aporta técnica y experiencia olímpica; Biyarslanov, potencia y una elevada efectividad para finalizar combates.
Ahora falta que los representantes concreten las condiciones de una pelea que pondrá frente a frente a dos invictos con una misma ambición: conquistar su primer título mundial.
Por Pedro Moreno
DD+ia/Riad
Saúl “Canelo” Álvarez derrotó por decisión unánime al franco-camerunés Christian Mbilli el sábado 31 de octubre en Riad, Arabia Saudita, y recuperó el campeonato Supermediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Los jueces vieron la pelea 117-110, 116-111 y 115-112 a favor del mexicano, que mejoró su récord a 64-3-2, con 39 nocauts, y le propinó a Mbilli (ahora 29-1-1, 24 KO’s) la primera derrota de su carrera profesional.
Canelo volvía al ring después de 13 meses, su ausencia más larga en seis años, tras la derrota por decisión unánime ante Terence Crawford el 13 de septiembre de 2025 en Las Vegas, en la que perdió sus cuatro cinturones. A los 36 años, la pregunta era si todavía podía competir al más alto nivel, y la respondió con una actuación de contragolpe preciso y control en la segunda mitad.
Mbilli, invicto hasta entonces, tomó la iniciativa, presionó y tuvo sus mejores momentos en los primeros asaltos con un ritmo de trabajo alto. Álvarez fue ajustando, castigó la agresividad del retador con los golpes más limpios y contundentes y se quedó con el combate en la segunda mitad. No logró el nocaut, pero tampoco dio señales de estar cerca del retiro.
En la misma velada, el también mexicano Jaime Munguía retuvo el título supermediano de la AMB por decisión unánime ante Nikita Zon (116-112 y 117-111 en dos tarjetas), tras sufrir un golpe fuerte del rival, y subió a 47-2.
Canelo dijo que descansará dos semanas antes de volver a entrenar y quiere regresar en febrero de 2027 en Riad, aunque aún no hay fecha ni rival. La revancha con Crawford, la pelea más grande en lo financiero, no es viable por ahora: el invicto excampeón se retiró tras vencerlo y no ha mostrado interés en volver.
La ruta más clara pasa por el guatemalteco Lester Martínez (21-0-1, 17 KO’s), campeón interino del CMB y retador obligatorio, que presenció la pelea en primera fila y que empató con Mbilli en septiembre de 2025. Otra opción es el británico Hamzah Sheeraz, de 27 años, exmonarca de la OMB, que noqueó a Edgar Berlanga, a quien Canelo venció por decisión en 2024. Álvarez había sugerido que Sheeraz enfrentara primero al cubano Osleys Iglesias, campeón de la FIB (16-0, 15 KO’s), quien dijo a The Ring estar dispuesto a unificar títulos con el ganador de Canelo-Mbilli.
Jaime Munguía queda descartado: los dos mexicanos, amigos y compañeros de equipo bajo el mando de Eddy Reynoso, ya se enfrentaron en mayo de 2024 y ninguno quiere una revancha. El ganador del combate por el título vacante de la OMB entre Janibek Alimkhanuly y Jacob Bank, el 23 de enero, también aparece como posible rival, con el objetivo de lograr por tercera vez el título indiscutido.
Canelo ha dicho que también quiere pelear en Japón, Ciudad de México y el Reino Unido antes de colgar los guantes.
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