Por Óscar Tobón
Aunque desde antes de meterme en la vorágine del mundial ya me había enterado por los distintos medios de comunicación que, para este segundo semestre no vestirías más la gloriosa camiseta rojiblanca con la cual nos diste a mí y a toda la afición barranquillera muchos triunfos y goles de gran factura, lo cual pareciera es tu especialidad ya esos goles que me hicieron vibrar no llevarán el sello Juniorista. Estoy seguro causará nostalgia en toda la hinchada Tiburona. Ahora que te veamos anotar esos mismos goles con la casaca verde y blanca de tu nuevo equipo, con el cual espero no nos llegues a marcar, perdón pero antes que periodista soy hincha.
De resto apreciado Carlos te doy las gracias no solo por los goles los triunfos como lo manifestaste anteriormente. Sino también por los cinco títulos que conseguiste portando la rojiblanca razón por la cual Barranquilla te adopto como hijo e ídolo por el resto de tu existencia.
Como lo pude comprobar en carne propia aquella tarde del 23 de julio del 2022, cuando regresaste de tu exitoso paso por el fútbol europeo y un estadio Metropolitano coreaba tu nombre para que ingresaras a la cancha, y aunque no marcaste hiciste notar tu presencia con un remate en el palo que nos emocionó a los allí presentes.
Por todo lo anterior gracias goleador. Y quiero que sepas que lo único que me alegra de esta noticia es que vas a seguir jugando y demostrando tu talento con el balón en los pies siendo feliz y llevándole alegría a la afición caleña con tus goles y jugadas hasta que los dioses del fútbol lo decidan.
© Óscar Tobón




