Por Sebastián Vélez Buendía
DD+ia/Montreal
La neerlandesa Demi Vollering conquistó el Campeonato Mundial de Ruta después de 180 kilómetros de máxima exigencia. Kasia Niewiadoma se quedó con la plata y Elisa Longo Borghini completó el podio. Una caída múltiple condicionó la carrera y provocó el abandono de Paula Blasi.
Demi Vollering encontró finalmente el arcoíris que perseguía.
La neerlandesa se proclamó campeona mundial de ruta después de sobrevivir a una extraordinaria batalla de 180 kilómetros entre Brossard y Montreal, una prueba marcada por los ataques, las caídas y una definición electrizante frente a la polaca Kasia Niewiadoma.
El circuito de Mont Royal, con ocho vueltas y una sucesión de repechos cortos y explosivos, convirtió el Mundial en una carrera de eliminación. La igualdad entre las favoritas mantuvo abierta la lucha por las medallas durante buena parte de la jornada.
Uno de los momentos determinantes llegó a 94 kilómetros de la meta, cuando una caída múltiple involucró a unas 15 corredoras. Entre las afectadas estuvo la española Paula Blasi, quien debió abandonar. Mireia Benito y Mavi García continuaron en competencia, aunque posteriormente no pudieron acompañar el ritmo impuesto por las principales candidatas.
Países Bajos asumió buena parte de la responsabilidad en el pelotón y comenzó a endurecer definitivamente la carrera cuando se aproximaba la resolución.
A unos 40 kilómetros del final, Puck Pieterse aumentó la velocidad y provocó una nueva selección. Vollering entendió el momento y lanzó un ataque que llegó a proporcionarle alrededor de 25 segundos de ventaja a 31 kilómetros de la llegada.
Sin embargo, sus adversarias reaccionaron y terminaron neutralizándola.
La batalla volvió a comenzar.
Elisa Longo Borghini atacó a 14 kilómetros de meta buscando sorprender, pero Niewiadoma y Vollering consiguieron darle alcance. Las tres quedaron entonces en el centro de una lucha táctica y física por el título mundial.
La italiana había gastado mucho. Niewiadoma conservaba fuerzas. Vollering tenía velocidad.
Todo terminó resolviéndose en un emocionante duelo entre la neerlandesa y la polaca.
Niewiadoma llevó a Vollering hasta el límite, pero en el embalaje definitivo la neerlandesa impuso su potencia para conquistar la medalla de oro y el maillot arcoíris. La polaca obtuvo la plata y Longo Borghini resistió para quedarse con el bronce, pese al intento final de Marlen Reusser.
Para Vollering fue la culminación de una progresión mundialista extraordinaria: plata en 2024, bronce en 2025 y oro en 2026.
Y cerró una temporada monumental.
Después de conquistar Giro de Italia y Tour de Francia, Demi Vollering agregó el Mundial.
Esta vez no hubo nadie por delante.
Montreal la vistió de arcoíris.
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