Por Titi Guerrero
DD+ia/Frisco
Los Dallas Cowboys encontraron en el juego terrestre la fórmula para recuperar su capacidad ofensiva y derrotar 38-21 a los Philadelphia Eagles, en una actuación que devolvió la tranquilidad al equipo dirigido por Brian Schottenheimer después de dos derrotas consecutivas.
La gran figura fue el corredor Javonte Williams, quien consiguió 155 yardas por tierra, la mayor cifra de su carrera profesional, con un promedio de 6.2 yardas por acarreo y un touchdown que terminó de asegurar la victoria.
Dallas acumuló 204 yardas terrestres y 416 yardas totales, su mejor producción ofensiva de la temporada, demostrando que puede encontrar alternativas cuando las defensas rivales concentran sus esfuerzos en detener el ataque aéreo.
El propietario y gerente general Jerry Jones destacó especialmente el rendimiento terrestre y planteó la posibilidad de darle mayor protagonismo dentro del esquema ofensivo.
“Eso nos da la oportunidad de que Dak juegue mucho más bajo el centro”, expresó Jones, convencido de que esa formación representa dificultades adicionales para las defensas contrarias.
Sin embargo, el triunfo también confirmó la importancia de las principales figuras del ataque por aire.
Dak Prescott completó apenas 15 pases, pero consiguió tres touchdowns en una actuación eficiente. CeeDee Lamb recibió dos envíos de anotación, mientras George Pickens protagonizó una de las acciones más espectaculares del encuentro.
Pickens aseguró el balón cerca del límite de la zona de anotación y consiguió apoyar ambos pies dentro del terreno, completando una recepción de extraordinaria precisión.
Prescott elogió la capacidad de su compañero para resolver una jugada de enorme dificultad y destacó que las defensas rivales reconocen su peligrosidad.
La victoria también representó un respaldo importante para Schottenheimer, quien había recibido críticas por las dificultades ofensivas mostradas frente a Tampa Bay y Green Bay.
Prescott defendió públicamente a su entrenador y aseguró que el vestuario mantiene su confianza en el trabajo que desarrolla.
No obstante, Dallas todavía presenta problemas defensivos que amenazan con comprometer sus aspiraciones.
Los Cowboys permiten que sus adversarios conviertan el 52.9 % de las terceras oportunidades, el peor registro de la NFL.
Contra Filadelfia volvieron a evidenciar esas dificultades cuando los Eagles recorrieron 84 yardas en 17 jugadas, consumieron más de nueve minutos y anotaron un touchdown que les permitió colocarse momentáneamente adelante 21-20.
Durante esa posesión, Filadelfia convirtió cuatro de cinco terceras oportunidades y también consiguió avanzar en una cuarta oportunidad.
Las penalizaciones constituyeron otro inconveniente. En la primera mitad, cinco de las siete infracciones de Dallas correspondieron a su defensa, cuatro de ellas concediendo automáticamente primeros intentos.
Con balance de tres victorias y cuatro derrotas, los Cowboys recibirán a Arizona el próximo domingo.
El desafío será mantener el equilibrio ofensivo conseguido ante Filadelfia y corregir una defensa que continúa concediendo demasiadas oportunidades.
Dallas volvió a ganar, pero su recuperación todavía necesita continuidad.
NFL USA
Temas relacionados
Más Deportes | Fútbol Americano
© DD+ia
© Foto NFL + Artist ia





