Por Niki Norris
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El Gran Premio de Estados Unidos abre una serie de cuatro carreras en territorio americano. Kimi Antonelli podría conquistar su primer campeonato mundial, mientras México espera el regreso de Sergio Pérez.
Los motores volverán a rugir en América y el campeonato mundial de Fórmula 1 entra en ese territorio donde cada curva puede cambiar una historia y cada segundo comienza a valer una temporada. La primera parada será Austin, Texas.
Allí, en el Circuito de las Américas, Andrea Kimi Antonelli llegará con una ventaja de 102 puntos sobre su compañero de Mercedes, George Russell, y con la posibilidad de convertirse en campeón mundial.
El joven italiano tiene ante sí una oportunidad extraordinaria. Sin embargo, para celebrar anticipadamente necesitará una combinación de resultados que incluye una actuación desfavorable de Russell y que Lewis Hamilton tampoco consiga terminar entre los primeros cuatro. No será sencillo.
El trazado estadounidense, de aproximadamente 5,5 kilómetros, combina velocidad, curvas técnicas y sectores inspirados en circuitos históricos como Silverstone, Suzuka y Hockenheim.
Es un escenario donde el talento debe acompañarse de precisión y donde cualquier error puede costar demasiado. Después llegará México.
Del 30 de octubre al 1 de noviembre, el Autódromo Hermanos Rodríguez volverá a convertirse en una fiesta multitudinaria, con tribunas repletas, banderas y una pasión que trasciende el automovilismo.
Esta vez habrá un protagonista especialmente esperado: Sergio «Checo» Pérez. El mexicano regresará a competir ante su público después de una temporada de ausencia, ahora defendiendo los colores de Cadillac. Su retorno promete convertirse en uno de los acontecimientos más emotivos del calendario.
México también podría presenciar la coronación de Antonelli si el italiano no consigue asegurar el campeonato en Austin.
Mercedes, además, buscará acercarse al título de constructores, aunque sus rivales todavía tendrán argumentos para prolongar la disputa.
La gira continuará en São Paulo, del 6 al 8 de noviembre, donde Interlagos suele ofrecer carreras impredecibles, especialmente cuando aparece la lluvia.
Luego, tras una semana de descanso, Las Vegas encenderá sus luces del 19 al 21 de noviembre para completar las cuatro citas americanas.
Quedarán entonces Catar, del 27 al 29 de noviembre, y Abu Dabi, del 4 al 6 de diciembre, como últimas estaciones del campeonato.
Seis grandes premios. Seis escenarios diferentes. Una corona que empieza a buscar dueño.
Y un muchacho italiano que sueña con escuchar el himno de su país desde lo más alto del podio.
La Fórmula 1 llega a América con el acelerador a fondo. Y la historia podría encontrar a su nuevo campeón antes de regresar a Oriente Medio.
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