Por Jerry Montana
DD+ia/Londres
Houston llegó con retraso a Londres para enfrentar a Jacksonville. DeMeco Ryans convirtió el contratiempo en una lección de serenidad, mientras C.J. Stroud prepara su reencuentro en el campo con Marvin Harrison Jr.
Hay viajes que comienzan antes de despegar. Y otros que parecen empeñados en poner a prueba la paciencia de sus pasajeros.
Los Houston Texans vivieron uno de esos.
Cuando estaban preparados para cruzar el Atlántico rumbo a Londres, un inconveniente con el avión obligó a cambiar de aeronave y retrasó la salida.
Nada grave ocurrió, pero el episodio dejó una anécdota que DeMeco Ryans contó con una sonrisa.
“Todo lo que pueda salir mal, saldrá mal”, bromeó el entrenador.
Después vino la frase verdaderamente importante: todos llegaron sanos y salvos.
Porque hay circunstancias en las que ganar significa simplemente aterrizar bien.
Houston arribó el viernes a Inglaterra para enfrentar el domingo a Jacksonville, en un compromiso de la División Sur de la Conferencia Americana.
Los Texans llegan con una marca de 1-4, mientras los Jaguars presentan un alentador 4-1.
Dos realidades distintas frente a un mismo desafío.
Jacksonville conoce mejor el terreno: jugó en Londres la semana anterior y permaneció allí preparando su siguiente compromiso.
Houston, en cambio, tuvo que superar primero las dificultades del viaje.
Pero C.J. Stroud encontró algo positivo en la espera.
El mariscal de campo explicó que las horas adicionales permitieron conversar, bromear y fortalecer los vínculos entre compañeros.
A veces, un retraso también sirve para acercar a quienes comparten una misma ilusión.
El equipo entrenó en la histórica Harrow School, institución británica por cuyas aulas pasó Winston Churchill y desde cuyas colinas puede contemplarse Wembley.
Allí apareció otra historia de reencuentros.
Marvin Harrison Jr., recién incorporado mediante un intercambio con Arizona, está preparado para debutar con Houston.
Stroud vuelve a tener cerca al receptor con quien construyó una sociedad extraordinaria en Ohio State.
Ryans no quiere cargarlo de responsabilidades innecesarias. Le pide aprender, jugar con intensidad y disfrutar.
También espera recuperar al linebacker Henry To’oTo’o, aunque su participación permanece bajo evaluación médica.
Houston tendrá ausencias importantes, entre ellas Tank Dell, David Montgomery y Jalen Pitre.
Pero los partidos no se ganan lamentando las dificultades.
Se ganan encontrando respuestas.
El domingo, cuando el balón comience a volar sobre Londres, nadie recordará demasiado el avión que tuvieron que cambiar.
Los Texans esperan que se recuerde, en cambio, el día en que comenzaron a cambiar su temporada.
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