Por Giovanni Cecotto
DD+ia/Motegi
Marc Márquez convirtió el Sprint del Gran Premio de Japón en una demostración de autoridad. El piloto del Ducati Lenovo Team tomó el control desde los primeros metros, resistió inicialmente la presión de Jorge Martín y terminó escapándose para conquistar una victoria construida con velocidad y paciencia. El ’93’ se sitúa ahora a 7 puntos de Martín.
Pero detrás del español ocurrió prácticamente de todo.
La primera sacudida llegó en la curva 3, cuando Alex Márquez protagonizó un incidente con Pedro Acosta y Fabio Di Giannantonio que terminó con los tres en el suelo. El piloto del Gresini recibió posteriormente una doble Long Lap Penalty para la carrera del domingo.
Adelante, Marc Márquez comenzó a imponer su ritmo. Martín permaneció inicialmente cerca, pero con el paso de las vueltas el 93 abrió una diferencia que terminó alejándolo de cualquier amenaza.
La verdadera locura estaba detrás.
Enea Bastianini, Marco Bezzecchi, Ai Ogura y Diogo Moreira protagonizaron una batalla magnífica. El brasileño aprovechó cada oportunidad y llegó a superar a dos rivales en una misma maniobra para meterse definitivamente en la discusión.
Cuando parecía que las posiciones estaban resueltas, Martín comenzó a sufrir con el agarre trasero. Bastianini y Moreira se acercaron y los últimos kilómetros se convirtieron en una persecución.
La bandera a cuadros tampoco terminó la historia.
Martín y Bastianini fueron penalizados con una posición por exceder los límites de pista en la última vuelta, circunstancia que impulsó a Moreira hasta el segundo puesto y dejó a Martín tercero.
El resultado tuvo además dimensión histórica: Moreira consiguió su primer podio en un Sprint y se convirtió en el primer brasileño en lograrlo.
Bastianini terminó cuarto, seguido por Ogura, Bezzecchi, Zarco, Raúl Fernández y Quartararo.
Marc ganó en Motegi.
Pero mientras el 93 celebraba otra victoria, Moreira descubría que algunas veces un podio aparece cuando la carrera parece haber terminado.
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