Por Niki Norris
DD+ia/Sepang
El neerlandés de Red Bull Max Verstappen consiguió su primera pole position en Marina Bay, superó por apenas 54 milésimas a Charles Leclerc y dejó a Lewis Hamilton en el tercer lugar de una clasificación cargada de emociones.
Bajo las luces de Singapur, donde los muros parecen acercarse a los monoplazas y cada curva exige una precisión extraordinaria, Max Verstappen volvió a demostrar que los grandes campeones encuentran su mejor versión cuando la presión alcanza su punto máximo.
El neerlandés de Red Bull conquistó la pole position del Gran Premio de Singapur 2026 con una vuelta de 1:31.373, suficiente para derrotar a los Ferrari y escribir un capítulo especial en su carrera: nunca había conseguido salir desde el primer lugar en el circuito urbano de Marina Bay.
La clasificación tuvo todos los ingredientes de una batalla memorable.
Lewis Hamilton había dominado las dos primeras rondas y parecía encaminado a quedarse con la posición privilegiada. Su Ferrari respondía con velocidad y equilibrio, pero cuando llegó el momento definitivo apareció Verstappen.
El campeón atacó el cronómetro sin contemplaciones. Rozó los límites del trazado, aprovechó cada metro de asfalto y estableció una referencia que ninguno de sus adversarios consiguió superar.
Charles Leclerc fue quien más cerca estuvo de arrebatarle la celebración. El monegasco terminó segundo, apenas 0,054 segundos por detrás, una diferencia tan pequeña que reflejó la intensidad de la lucha.
Hamilton, incapaz de mejorar en su último intento, debió conformarse con la tercera posición.
Detrás apareció el joven italiano Kimi Antonelli, cuarto con Mercedes, mientras Lando Norris colocó su McLaren en el quinto puesto.
George Russell registró el sexto tiempo, aunque una penalización lo obligará a salir más atrás. Oscar Piastri, recuperado de su incidente con Norris durante la carrera sprint, terminó séptimo.
Pierre Gasly, Liam Lawson y Arvid Lindblad completaron los diez primeros de una clasificación que también dejó frustraciones importantes.
Fernando Alonso quedó eliminado en la Q1, mientras Franco Colapinto golpeó las barreras durante su último intento. Para Isack Hadjar, la jornada resultó todavía más amarga: los problemas mecánicos le impidieron establecer un tiempo competitivo.
Pero la gran sonrisa perteneció a Verstappen.
En un circuito donde adelantar representa una dificultad considerable, conseguir la pole puede convertirse en una ventaja decisiva.
Ahora deberá transformar esa velocidad en una victoria.
Porque Singapur no perdona errores y, aunque Verstappen ganó la batalla contra el cronómetro, todavía le espera la más importante: sobrevivir a los muros y conquistar la noche.
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