Por Willy Dayson
DD+ia/San Petersburgo
Los Rays derrotaron 3-1 a los Guardianes en Cleveland, tomaron ventaja de 3-2 en la Serie de Campeonato de la Liga Americana y regresan a casa con la oportunidad de conquistar el título.
Drew Rasmussen lanzó siete entradas de extraordinaria calidad y condujo a los Rays de Tampa Bay a una victoria 3-1 sobre los Guardianes de Cleveland, este domingo en el Progressive Field, durante el quinto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
El triunfo colocó a Tampa Bay adelante 3-2 en la confrontación, pactada al mejor de siete encuentros, y lo dejó a una sola victoria de disputar la tercera Serie Mundial de su historia.
Pero detrás del resultado hubo una historia de revancha personal. Rasmussen había sufrido un desenlace amargo en el primer encuentro de la serie. Después de seis buenas entradas, permaneció sobre el montículo y permitió un jonrón de Patrick Bailey que cambió el rumbo del partido. Esta vez volvió a encontrarse con una situación semejante.
Llegó al séptimo episodio protegiendo una ventaja de dos carreras. Nathaniel Lowe abrió con sencillo y, después de un elevado de Travis Bazzana, apareció nuevamente Bailey. Era el momento de enfrentar sus propios fantasmas.
Sin embargo, el lanzador de Tampa Bay respondió con la serenidad de los grandes. Provocó una doble matanza que terminó la amenaza y soltó un grito de desahogo mientras abandonaba el terreno. Había cumplido su misión.
Su actuación quedó registrada con siete entradas, cuatro imparables permitidos, una carrera, una base por bolas y seis ponches, utilizando apenas 95 lanzamientos. El respaldo ofensivo llegó temprano.
Yandy Díaz abrió el camino con un doblete conectado a 109,2 millas por hora, colocando presión inmediata sobre el novato Parker Messick. El abridor de Cleveland nunca consiguió establecer su dominio.
En dos episodios permitió cinco imparables, dos carreras y dos boletos, realizando 57 lanzamientos antes de abandonar el encuentro.
Tampa Bay agregó otra anotación en el tercer capítulo, suficiente para construir la ventaja definitiva. Los Guardianes evitaron un daño mayor gracias a su defensa.
Steven Kwan protagonizó una jugada espectacular al retirar a Taylor Walls en el plato con un lanzamiento preciso desde el jardín izquierdo.
Posteriormente, ya ubicado en el jardín central, también impidió una posible anotación con una atrapada sobre un batazo profundo de Víctor Mesa Jr.
Pero aquellas acciones defensivas no alcanzaron para cambiar el resultado. La diferencia estuvo en el pitcheo.
Mientras Rasmussen trabajó siete entradas, Cleveland debió recurrir tempranamente a sus relevistas, aumentando el desgaste de un bullpen que ha acumulado 10 entradas y un tercio durante los últimos dos partidos.
Tampa Bay, en cambio, ha necesitado apenas cinco entradas y un tercio de sus relevistas en ese mismo período.
Ahora la serie regresa al Tropicana Field, donde el lunes se disputará el sexto encuentro, a las 8:00 pm, hora de Colombia.
El vencedor de la Liga Americana enfrentará a Milwaukee, que ya aseguró su clasificación después de barrer a los Dodgers.
Los Cerveceros también persiguen su primera corona mundial. Para Tampa Bay, la oportunidad resulta inmensa. Después de perder las Series Mundiales de 2008 y 2020, la franquicia sueña con conquistar finalmente el campeonato que le falta.
Y en Cleveland, Drew Rasmussen no solamente ganó un partido: venció el recuerdo de su anterior tropiezo y dejó a los Rays a nueve entradas de volver al Clásico de Otoño.

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