Por Héctor Pérez
DD+ia/San Juan, PR
El Coliseo Roberto Clemente se convirtió en escenario de una emotiva despedida a Wilfredo Gómez. Su hijo protagonizó el momento más conmovedor de la ceremonia.
Esta vez no hubo campana de combate, adversarios ni golpes sobre el cuadrilátero. Hubo silencio, lágrimas, flores blancas y un pueblo que llegó a despedir a uno de sus más grandes ídolos deportivos.
El Coliseo Roberto Clemente, escenario de tantas emociones, se vistió de luto para rendir homenaje a Wilfredo “Bazooka” Gómez, el legendario excampeón mundial que convirtió sus puños en motivo de orgullo para Puerto Rico.
En el centro de un cuadrilátero descansaba su féretro, cubierto con la bandera puertorriqueña. Alrededor, coronas de rosas blancas acompañaban una despedida cargada de recuerdos.
A un costado estaban sus cinturones de campeón y un par de guantes. Una pantalla proyectaba imágenes de aquel hombre que tantas veces hizo vibrar a su país.
Pero el instante más conmovedor llegó cuando tomó la palabra Wilfredo Gómez Jr.
Con la voz de un hijo que despedía a su padre, agradeció el cariño del pueblo y confesó cuánto deseaba compartir otro abrazo, otra conversación, otro momento a su lado.
“Para ustedes siempre será Wilfredo ‘Bazooka’ Gómez, el campeón; para mí será algo más grande, mi padre”, expresó.
Aquellas palabras recordaron que detrás de las leyendas deportivas también existen familias que sufren su ausencia.
Entre los asistentes estuvieron reconocidas figuras del boxeo, como Félix “Tito” Trinidad, Óscar Collazo, Iván Calderón, Juan Manuel López y Kyria Tapia.

También participaron autoridades deportivas y gubernamentales, además de antiguos compañeros y admiradores que realizaron guardias de honor.
Félix Trinidad resumió el sentimiento colectivo al recordar que Gómez elevó el boxeo puertorriqueño y permanecerá como un campeón eterno.
Al finalizar la ceremonia, el público pudo acercarse al féretro para ofrecer su último adiós.
Fueron momentos de profunda emoción para quienes crecieron celebrando sus victorias y admirando su extraordinaria trayectoria.
Wilfredo “Bazooka” Gómez ganó cinturones, conquistó escenarios y escribió páginas inolvidables del boxeo. Pero su victoria más grande fue ganarse el corazón de un pueblo que jamás dejará de recordarlo.
La campana dejó de sonar. Su leyenda, nunca…
© DD
© Foto METRO PR + Artist ia




