Por Memo Morales
DD+ia/Nueva York
El Maratón de Nueva York modificará este domingo 1 de noviembre su recorrido por primera vez desde 2011. El ajuste está en el Bronx, en el barrio de Mott Haven, donde los corredores harán cinco giros en poco más de una milla (unos 1,6 kilómetros) en lugar de los siete habituales. New York Road Runners, la organización de la prueba, lo decidió para devolver a los vecinos el acceso a sus comercios, en una edición que celebra el 50º aniversario del recorrido por los cinco distritos.
La razón la explicó Ted Metellus, director de producción de eventos y de la carrera de la NYRR, quien creció en el Bronx. Según contó al diario The New York Times, el trazado anterior dejaba aislados negocios esenciales, entre ellos un supermercado y una lavandería, en una zona que describió como un “desierto alimentario”. Antes de recertificar el circuito, la organización discutió alternativas con las autoridades municipales y con la comunidad.
Hay algo muy humano en que una carrera de 42 kilómetros se detenga a pensar en una lavandería. Durante años, miles de zapatillas pasaron frente a esos locales mientras las vallas y las calles cortadas dejaban a los vecinos del otro lado. El Bronx aparece entre las millas 20 y 21, ese punto donde las piernas pesan, la cabeza duda y el cuerpo negocia con la meta. Allí el barrio ofrece su ruido, su música y su calor, y desde este año también un trazado más directo que no le rompe la cadencia a nadie.
La esencia permanece intacta. La carrera partirá de Staten Island, cruzará Brooklyn y Queens, entrará al Bronx por el puente Willis Avenue, volverá a Manhattan y terminará en Central Park, tras 26,2 millas, es decir, 42 kilómetros.
El peso histórico también cuenta. Entre 1970 y 1975 la prueba se corrió solo en vueltas a Central Park. El 24 de octubre de 1976 se inauguró el recorrido por los cinco distritos, y Metellus recordó que aquel primer trazado ya usaba los dos puentes para entrar y salir del Bronx, aunque el paso por ese distrito era mucho más breve que hoy.
Los números acompañan el aniversario. En 2025 cruzaron la meta 59.226 corredores, récord de la prueba, y este año se esperan más de 50.000 participantes. El sorteo de inscripciones reunió a más de 240.000 aspirantes, y NYRR amplió a más de 670 las organizaciones benéficas del programa, con el objetivo de recaudar más de 100 millones de dólares.
Este domingo, cuando la marea de más de 50.000 corredores atraviese Mott Haven, no habrá cambios que se noten a simple vista. Habrá cinco giros en lugar de siete, un tramo más limpio y quizás un vecino cruzando la calle con una bolsa de víveres sin esperar a que pase el último corredor. Y habrá historia: medio siglo de una ciudad que aprendió a correr por sus cinco distritos y que, por fin, vuelve a preguntarse por quienes viven en el camino. Porque en una maratón también se gana cuando nadie queda atrás.
© DD/Sports
© Foto + Artist ia





