Por Zhang Lihua
DD+ia/Shanghái
El Masters 1000 de Shanghái vivió un sábado de triunfos contundentes, batallas de tres sets y despedidas dolorosas. Carlos Alcaraz encabezó una jornada en la que también avanzaron Medvedev, Auger-Aliassime, Fritz y Tsitsipas.
El tenis tiene una manera particular de recordarles a sus protagonistas que ninguna victoria está escrita antes del primer saque. En Shanghái, bajo las luces de uno de los grandes escenarios del circuito, algunos favoritos caminaron con autoridad mientras otros tuvieron que sufrir para mantener vivos sus sueños.
Carlos Alcaraz fue uno de los grandes protagonistas del sábado 10 de octubre. El español encontró rápidamente el camino hacia la victoria y derrotó al argentino Juan Manuel Cerúndolo por 6-3 y 6-3. Sin mayores sobresaltos, impuso su ritmo, administró sus energías y dejó claro que pretende ser uno de los grandes animadores del torneo.
El ruso Daniil Medvedev tuvo una historia diferente. Después de perder el primer set frente al alemán Jan-Lennard Struff, reaccionó con carácter y terminó imponiéndose por 4-6, 6-4 y 6-3. Fue una victoria de paciencia, de resistencia y de esas que fortalecen la confianza.
También sufrió el canadiense Félix Auger-Aliassime. Francisco Comesaña no estaba enfrente, sino el argentino Camilo Ugo Carabelli, quien le arrebató el primer parcial. Sin embargo, el canadiense respondió y ganó por 4-6, 7-6(1) y 7-5, después de una batalla que exigió concentración hasta el último punto.
Entre los estadounidenses hubo motivos para celebrar. Taylor Fritz superó al italiano Matteo Arnaldi por 7-5 y 6-4, mientras Tommy Paul derrotó al paraguayo Daniel Vallejo por 6-2 y 6-2. Learner Tien también avanzó al imponerse a Zachary Svajda por 7-5 y 7-5.
El griego Stefanos Tsitsipas recuperó protagonismo con una victoria sobre Luciano Darderi por 6-3 y 6-4. Arthur Fils, Casper Ruud y Jiri Lehecka también encontraron el camino hacia la siguiente ronda.
La jornada dejó despedidas latinoamericanas. Sebastián Báez cayó ante Valentin Vacherot por 6-4 y 7-6(5), Tomás Etcheverry perdió frente a Dalibor Svrčina por 6-3, 3-6 y 7-5, y el peruano Ignacio Buse fue superado por Zizou Bergs por 6-0 y 6-3.
Shanghái sigue adelante. Las ilusiones crecen, las piernas comienzan a sentir el desgaste y cada partido se convierte en una prueba de carácter.
Porque en un Masters 1000 no basta con tener talento: también hay que saber sobrevivir.

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