Por Tony Rasmussen
DD+ia/Milwaukee
La Serie Mundial se abre este viernes 23 de octubre con un contraste que el béisbol sabe apreciar: un brazo de fuego frente a un veterano de recursos. Nick Martínez, por los Rays, y Jacob Misiorowski, por los Cerveceros, serán los lanzadores probables del Juego 1. Los dos son derechos y los dos llegan con una postemporada todavía corta en números.
Por el lado de Tampa Bay, Martínez, con el #28 a la espalda, trae marca de 1-0, efectividad de 3.00 y seis ponches en octubre. No es el lanzador que domina los titulares por su velocidad, pero sí el que ha sabido sostener a los Rays cuando más se necesitaba. Su misión será clara: sacar de ritmo a una alineación que se alimenta de la contundencia y mantener el juego cerca el mayor tiempo posible.
Del otro lado estará el fenómeno. Misiorowski, el #32 de los Cerveceros, llega con récord de 0-0, efectividad de 3.24 y once ponches en la postemporada. Su ausencia de victorias engaña: lo suyo ha sido poder puro. Su recta promedia 100.6 mph en 2026, la más veloz entre todos los abridores de las Mayores, y dos de cada tres de sus lanzamientos son rectas, la mayor proporción del grupo. Además, dos de cada tres de esas rectas superan las 100 mph. Misiorowski avisa lo que viene y reta al bateador a alcanzarlo.
El duelo de estilos promete. Martínez deberá apoyarse en la ubicación y en la capacidad de cambiar los tiempos para que los Cerveceros no se sientan cómodos. Misiorowski, en cambio, buscará imponer su ley desde el primer pitcheo, con una velocidad que reduce el margen del bateador a una fracción de segundo. Para los Rays, la cita incluye un reto adicional: en su alineación aparece Junior Caminero, el bate más rápido de las Mayores, con 79.4 mph de velocidad promedio de swing, y su choque con la recta más fuerte del béisbol puede definir momentos clave del juego.
La diferencia en las efectividades es mínima, apenas 24 centésimas a favor de Martínez, y eso resume bien el panorama: dos abridores con trayectorias distintas, pero con la misma responsabilidad de marcar el tono de la Serie. Uno lanza para sorprender con la cabeza; el otro, para vencer con el brazo. Cuando se escuche el “¡Play ball!”, el Juego 1 dirá cuál de las dos fórmulas pesa más en el Clásico de Otoño.
Temas relacionados
Béisbol
© DD+ia
© Foto MLB + Artist ia





